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Comunicación

Emprender: Una Realidad de Desafíos y la Urgencia de Cuidar la Salud Mental

by Admin on 24/05/2026

El 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, una jornada que ayuda a acabar con los estigmas y que sirve para recordar que una de cada cuatro personas sufrirá algún tipo de trastorno mental a lo largo de su vida. Las enfermedades mentales continúan siendo un tabú en general y aún lo son más en un mundo como el emprendimiento, en el que se intenta proyectar una imagen constante de éxito y superación. La decisión de emprender tu propio negocio nunca ha sido una decisión fácil, siempre estás lleno de cuestionamientos tanto sociales como personales. Si buscamos la palabra “Startup” en Google, nos vamos a dar cuenta de que hay muchos casos de éxito, pero antes de comenzar debes tener más que claro de que no todo es color de rosa.

Como cualquier persona que inicia su propio negocio y decide ser “su propio jefe” lo hace pensando que tendrá un éxito inminente. Sin embargo, la parte que siempre debemos tener más que presente es medir los riesgos, por más positivo que se vea el futuro de tu negocio, el 80% de las startups fracasan. Emprender no es solo tener una buena idea y llevarla a cabo, sino que es un aprendizaje constante, es saber escuchar, mirar, hablar, saber cuándo retirarte y cuándo atacar. Entonces, ¿emprender es un constante dolor de cabeza? Es una montaña rusa de emociones y pensamientos. Debes comenzar a asumir nuevos roles que nunca pensaste tomarías, debes aprender a lidiar con las buenas y malas noticias que ya no afectan a alguien, sino que afectan directamente a tu empresa, negocios que no se cerraron, mala administración, frustración de tus trabajadores, problemas con colaboradores, entre otros.

No debería ser así, pero en la práctica, para muchas personas pensar en el trabajo implica pensar en el estrés. Lo cierto es que entre las personas que deciden emprender aventuras profesionales sin depender del trabajo por cuenta ajena están muy extendidos los problemas derivados del estrés. Este fenómeno ha hecho que haya empezado a hablarse del estrés del emprendedor, aplicando este término a los problemas por exceso de estrés asociados al estilo de vida del emprendedor promedio, el cual tiene algunas particularidades poco comunes en el resto de personas. Es decir, que no se trata en sí de un cuadro diagnóstico, sino de un conjunto de síntomas y experiencias generalizadas entre los emprendedores que tienen una relación complicada con su trabajo.

La Presión del Emprendimiento y sus Primeros Síntomas

“Al emprender tienes que estar muy entero. Parece que tienes que poder con todo. En mi experiencia es un entorno muy competitivo en el que debes dar muy buena imagen. Este mundo está asociado a la confianza que das y eso fuerza mucho la máquina”, subraya Jorge Barraca, psicólogo clínico y profesor de la Universidad Camilo José Cela. Durante su dilatada trayectoria, Barraca ha tenido en su consulta a numerosos emprendedores y empresarios. “Normalmente se dan cuenta tarde y cuando la gente viene es porque ha transcurrido un período largo. Se han producido síntomas de ansiedad y reacciones psicosomáticas. Estas son muy típicas, como irritaciones en la piel, afectaciones en el estómago o dolor de cabeza. Asociado con esto, se creen que tienen alguna enfermedad y el médico les dicen que no tienen nada."

Historias de Emprendedores: La Cara Oculta del Éxito

El Viaje de Silvia Barroso: Más Allá de las Señales Físicas

Algo similar es lo que le ocurrió a Silvia Barroso, una profesional de la comunicación y el diseño que actualmente es responsable de Marketing en Osmotic, una startup que ayuda a convertir a los trabajadores de las organizaciones en intraemprendedores. En el año 2000 lanzó Alevosía, una revista digital para público femenino que utilizaba tecnologías de vanguardia para la época, como el WAP y la Realidad Virtual. Silvia nunca se dio cuenta de que se estaba viendo superada por las circunstancias. “Trabajaba una media de 18 horas diarias durante 7 días a la semana.”

En 2002, esta licenciada en Bellas Artes pasó por un pronóstico de cáncer y una posible metástasis que al final solo quedó en una operación y un tratamiento. Entre 2004 y 2005 sufrió tres abortos sucesivos. Mientras todo esto ocurría, Silvia no aflojaba y mantenía el ritmo. Todo cambió para ella en 2006. Su cuerpo empezó a darle señales. Empezó a tener síntomas físicos como visión borrosa, dolores de cabeza continuos o movimientos musculares involuntarios. Con toda esa sintomatología la emprendedora fue al médico de cabecera y este le derivó a neurología, donde le hicieron todo tipo de pruebas. “Todas salieron perfectamente, mi cerebro estaba bien, mi sistema nervioso también, las contracturas de la espalda podían solucionarse con fisioterapia y yoga. La doctora, al no encontrar el foco de los síntomas, me preguntó un día si últimamente me había pasado algo. Le contesté que nada, que todo iba bien”, rememora Barroso. Poco después de decir esas palabras, Silvia se derrumbó. “Entonces pensé un poco más y empecé a decirle que tenía una empresa, que trabajaba muchas horas, que había perdido tres bebés y comencé a llorar. Seguidamente me derivó a psiquiatría.”

Brad Feld y la Depresión en Silicon Valley

En España quizás seamos más reticentes que en otros países a eso de ir al psicólogo. En EE.UU. no es tan raro y la gente incluso puede llegar a considerarlo una commodity. Brad Feld es un emprendedor e inversor estadounidense que lleva más de dos décadas en el ecosistema y sabe de sobra el ritmo al que obliga este. En su larga trayectoria ha apostado económicamente por empresas que se han acabado convirtiendo en gigantes tecnológicos como Zynga, Fitbit o el fabricante de impresoras 3D MakerBot. Sin embargo, una de las cosas que más ha caracterizado a esta figura de Silicon Valley es haber hablado sin tapujos de depresión, una compañera que le ha acompañado durante algunos años.

La primera vez que el emprendedor se dio cuenta de que la situación le estaba sobrepasando y decidió que era el momento de ir a terapia fue cuando estaba en plena veintena. “Tenía unos 25 años y estaba dirigiendo mi primera compañía. Éramos unas 20 personas haciendo 2 millones de dólares al año de ingresos. Recientemente había dejado el doctorado y estaba divorciándome de mi primera mujer. Aunque el negocio estaba yendo bien, me sentía exhausto, perdido. Sentía como si todo en mi mundo fuera gris y no sabía qué hacer.”

Al cofundador de TechStars las sesiones le sirvieron de mucho. Supusieron para él una ayuda “profunda”. Sin embargo, el proceso fue muy lento y nada sencillo. El emprendedor estuvo haciendo terapia cognitivo conductual durante cinco largos años. “El primer año fue extremadamente difícil, ya que estaba profundamente metido en un abismo de desesperación y realmente no encontraba las palabras correctas para expresar lo que estaba sintiendo.” Feld fue diagnosticado con un trastorno obsesivo-compulsivo. Tras un año empezó a notar cómo cambiaba el comportamiento con respecto a su TOC y comenzó a sentir que por fin estaba consiguiendo remontar de su depresión.

Salud mental, la clase que nadie nos dió | Fernando Lemarroy | TEDxTecdeMty

El Papel Crucial de la Terapia y el Apoyo Psicológico

Silvia también reconoce que la conjunción de medicación y sesiones le ayudó y esa mezcla, combinada con el cierre de la actividad empresarial, “tuvieron un efecto rápido”. “Cambié de vida, las medicinas calmaron los dolores de cabeza y el insomnio y la terapia me ayudó a comenzar a trasladar a palabras mis vivencias internas más allá de lo que era mi vida entera, que era mi revista Alevosía”, afirma.

¿Cómo puede ayudar la terapia a los emprendedores? Además de permitirles conocerse a sí mismos mejor y autoexplorarse, las sesiones son una forma de liberación. “A todo el mundo le viene bien el hecho de hablar de estos problemas que a veces tienen que disimular delante de clientes o proveedores. Es bueno, desahoga y cuando lo cuentas de manera ordenada te estructura a ti mismo y te estabiliza”, asevera el profesor de la Universidad Camilo José Cela. El psicólogo ayuda al fundador a bajar a la tierra y le aporta realismo y contención. Además, también trabaja con él la planificación y la organización, concretando formas de ordenar su día a día para prevenir que la ansiedad aumente.

Uno de los principales problemas de muchos empresarios y autónomos es que no saben parar y es muy importante que se les enseñe a tomarse descansos y dejarse huecos libres entre tareas. En definitiva, se les instruye en cómo reestructurar su agenda y desconectar. “Esas pequeñas cosas a veces suponen grandes cambios en las personas y en su forma de afrontar el trabajo y el estrés”, sentencia Barraca. En cuanto a las posibles soluciones para el estrés del emprendedor, cabe tener en cuenta que la manera más eficaz y segura de abordar este tipo de malestar consiste en acudir al psicólogo.

Trastornos Psicológicos Comunes entre Emprendedores

¿Son los emprendedores más propensos a desarrollar trastornos psicológicos que otros profesionales? ¿Cuáles son los principales problemas por los que acuden a terapia? Un estudio elaborado por el doctor Michael Freeman y realizado a 250 fundadores arrojaba los siguientes datos:

Trastorno Psicológico Porcentaje de Emprendedores Afectados
Algún tipo de trastorno psicológico 49%
Depresión 30%
TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) 29%
Ansiedad 27%

Barraca no está completamente de acuerdo con estas cifras y matiza algunos aspectos. Según su experiencia, la ansiedad sería lo más típico y lo más común en los emprendedores que acuden a su consulta. En realidad, supone una especie de faro que puede dar lugar a otras cosas en un entorno cada vez más exigente en cuanto a resultados. “La ansiedad y la depresión van mucho más juntas de lo que la gente se cree. Cuando la ansiedad se prolonga en el tiempo se llega a la depresión.” Barraca sí que ha notado cómo en los últimos años han crecido los casos de pacientes de este tipo. Cree que puede deberse a la crisis, que ha propiciado que muchos negocios no hayan podido salir adelante. Pero también influyen otros factores. “La gente se anima a venir más en línea general.”

Por otro lado, el terapeuta asegura que los intentos de suicidio no son demasiado comunes en este tipo de profesionales, pese a que el porcentaje general sí se ha elevado. “Son cosas muy extremas. La mayoría de la gente sufre disgustos empresariales, pero solo en casos muy especiales pueden acabar atentando contra su vida.”

Superando el Estigma y Buscando Ayuda

Por lo general, reconocer que se está visitando un psicólogo es todavía algo vergonzoso y que mucha gente se calla por el miedo al que dirán. Brad cree que por el momento no se está hablando lo suficiente sobre salud mental en el ecosistema emprendedor, aunque opina que el interés en este tema y el debate está creciendo. “Todavía hay un estigma extremo asociado a los problemas de salud mental. Esperamos que haya más apertura, discusión y exploración y que los emprendedores cambien esto”, apostilla.

Por su parte, Barroso lamenta el desconocimiento o el juicio que hacen muchas personas. “Sí que he visto cómo piensan cuando comentas que acudes al psicólogo y cómo se asocia a la ‘locura’”, se queja. “Es algo totalmente absurdo.” Jorge Barraca le da la razón a Silvia. El psicólogo clínico considera que es normal que los profesionales que se lo montan por su cuenta necesiten incluso más apoyo psicológico que el resto. “Este tipo de personas necesita ayuda terapéutica. Es muy distinto un trabajo donde recibes tu sueldo todos los meses que uno en el que tienes que funcionar muy bien para que el negocio salga y mantenerte a ti y a tu familia”, comenta.

Estrategias para Mitigar el Estrés del Emprendedor

Nunca hay un solo desencadenante detrás de los problemas de estrés en el trabajo. Ahora bien, sí que es posible enumerar las principales causas del estrés del emprendedor que, combinadas, suelen generar problemas en la vida privada y en lo profesional. Nadie debería resignarse a sufrir esta alteración que daña tanto la calidad de vida y la salud. Con el estrés el emprendedor ocurre algo diferente. Sí, es cierto que el rol del profesional que decide emprender algo nuevo a través de su vida laboral deberá afrontar retos, y que muchos de estos pondrán a prueba su capacidad para no perder los nervios. Las siguientes estrategias pueden ser de gran ayuda:

  1. Organización del tiempo: Es importante que cada jornada laboral esté muy detallada en tu horario, incluyendo también los momentos de descanso.
  2. Descanso adecuado: No dormir lo suficiente es uno de los factores que facilitan más la aparición de problemas de estrés.
  3. Pausas activas: Si notas que te quedas trabajando durante más de una hora seguida y tu profesión no te lo exige, es que lo estás haciendo mal. En este breve descanso, que puede durar entre 5 y 15 minutos, deberías salir del lugar que has estado ocupando para estirar las piernas y fijar tu mirada en objetos diferentes a aquel en el que te has estado concentrando.
  4. Vacaciones: Es muy importante que también como emprendedor puedas disfrutar de unas vacaciones.
  5. Técnicas de relajación y ejercicio físico: Si estás todo el día pensando en el trabajo, es normal que sufras el estrés del emprendedor. Para contrarrestar esta tendencia, es recomendable que practiques técnicas de relajación como la respiración controlada o la relajación muscular progresiva de Jaboson, así como ejercicio físico regular.

Un Llamado a la Acción y a la Apertura

La cofundadora de Alevosía aconseja a todos aquellos fundadores que sientan mucho estrés o tengan problemas de insomnio o “problemas para encontrarse bien” que pasen por consulta, aunque solo sea para probar. “Cuidarse es importante para poder cuidar a los demás”, aconseja. Además, Silvia insiste en que es necesaria la información y la divulgación para romper con el tabú.

Por último, Feld anima a los fundadores exitosos que han combatido la depresión y la ansiedad a que se abran y compartan sus experiencias con los demás, como una forma de proporcionar liderazgo respecto a este tema. Y tiene un mensaje para todos aquellos que en este momento estén atravesando una situación complicada y duden en ir a terapia: “No tengas miedo. Es parte de la vida. Busca ayuda.”

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