Emprender con Inteligencia Emocional: La Clave del Éxito en el Mundo Empresarial
La inteligencia emocional es una habilidad crucial, una capacidad que puede desarrollar cada persona para conocer, comprender y regular sus emociones y las de los demás. Al iniciar un proyecto, el emprendedor es su primer empleado, y tener una inteligencia emocional sólida impacta y contribuye de una forma mucho más profunda a su éxito. Esta capacidad nos lleva a un proceso de fortalecimiento de las relaciones y es un poder secreto que no todos los emprendedores poseen, pero quienes sí lo hacen, tienden a tener más éxito.
En el proceso de emprender, requerimos conectarnos primero con nosotros mismos y establecer una relación sana. Esto nos permite tomar decisiones acertadas para el proyecto, manejando el miedo y el pensamiento negativo con un razonamiento lógico. Investigaciones demuestran que la Inteligencia Emocional (IE), la capacidad de reconocer, comprender, gestionar y manejar las emociones, predice el éxito empresarial con mayor eficacia que el CI. Si bien el CI puede ayudar a alguien a ingresar a una universidad de prestigio o a conseguir su primer empleo, la IE determina el avance profesional, especialmente en puestos de liderazgo.
Daniel Goleman, psicólogo autor del concepto, divide la inteligencia emocional en cuatro componentes clave: autoconocimiento, autogestión, automotivación y conciencia social. Las personas emocionalmente inteligentes comprenden sus propias emociones y las ajenas, y saben manejarlas, lo que les permite controlarse, especialmente en momentos difíciles.
¿Qué es la Inteligencia Emocional?
En pocas palabras, los psicólogos la describen como la capacidad de reconocer, controlar y evaluar diferentes emociones en uno mismo y en los demás. Algunos dicen que es una característica innata, mientras que otros creen que es algo que se puede aprender y perfeccionar con el tiempo.
La inteligencia emocional se resume en qué tan hábil eres en lo siguiente:
- Percepción de emociones: Para procesar y aprovechar las emociones, primero debes ser capaz de identificarlas en ti mismo y en los demás. Esto implica un pensamiento claro y el reconocimiento de señales tanto verbales como no verbales.
- Razonamiento con emociones: No todo es blanco y negro. Debes poder razonar con la emoción, sin dejar de tener el control de tus emociones.
- Entender las emociones: No es suficiente reconocer una emoción, debes ser capaz de comprender las emociones, cómo impactan las decisiones y cómo impactan positiva o negativamente en el negocio.
- Gestionar las emociones: Por último, hay que gestionar las emociones. Regular y responder son dos de los factores más importantes en toda esta ecuación.
¿Cómo desarrollar la inteligencia emocional para ser una buena emprendedora?
Para iniciar el proceso de desarrollo de la inteligencia emocional, se proponen estos 5 pasos esenciales:
- Autoconocimiento: Primero debes conocer y entender tus sentimientos y reconocer cuáles son las emociones que están detrás de ellas y el impacto que estas tienen sobre ti. Al entenderlas, te acercarás a saber claramente cuáles son tus fortalezas, debilidades y miedos. Al identificarlas y conocerte a ti misma podrás poner más atención a las que la necesitan y también te permitirá poder entender a los demás. La autoconciencia es vital para todo lo que haces como emprendedor, da forma a cómo gastas tu tiempo y tus recursos, y te ayuda a tener claro dónde están tus mayores debilidades. Ser consciente de las propias emociones es todo un proceso, y una recomendación para ello es practicar mindfulness.
- Autogestión: Cuando te conoces, esto permite que puedas autocontrolarte y autogestionarte para mantener el control en momentos clave. Una herramienta que ayuda bastante es definir tus valores; mientras más claro tengas qué es lo que te mueve y te mantiene firme, podrás realizar acciones con más seguridad. Un negocio requiere innumerables decisiones bajo presión e incertidumbre. Los emprendedores con un alto coeficiente emocional equilibran las emociones con la lógica, lo que les permite tomar decisiones más racionales e inclusivas, haciendo una pausa, reflexionando y actuando, no solo reaccionando.
- Automotivación: Algo vital al ser líder es saber automotivarse. Para conseguirlo, debemos identificar qué es lo que te gusta, lo que podrías hacer en cualquier momento y lo que sientes al hacerlo. Al tener estas respuestas, ellas te servirán de motor para mantenerte en pie en el proceso y ante cualquier adversidad. Como fundadores, es clave mantener una motivación intrínseca, combinada con la capacidad de entender las necesidades emocionales de tu equipo y tuyas. El camino empresarial también fortalece la motivación intrínseca, un pilar de la inteligencia emocional.
- Conciencia social (empatía): La capacidad de comprender las emociones de los demás, es decir, ser empático. A las personas con altos niveles de inteligencia emocional les resulta fácil construir relaciones y forjar conexiones sólidas dentro de sus industrias. Esto le brinda una ventaja obvia, ya que "su red es su patrimonio neto". La clave es gastar su tiempo y energía sabiamente, pues la calidad de las conexiones es mucho más importante que la cantidad. Desarrollar la empatía implica escuchar activamente a los demás.
- Manejo de las relaciones: No solo afecta la forma en que se maneja a sí mismo, sino que también lo ayuda a relacionarse con empleados, socios comerciales e incluso clientes en una capacidad mucho mayor. La comunicación no siempre es solo lo que dices; en muchos casos, la forma de decirlo es igualmente importante. Y cuando posees una alta inteligencia emocional, aprendes a decir las cosas de manera que las personas se muevan y actúen. La cooperación entre emprendedor, cliente y empleados es la clave para lograr los objetivos.
DANIEL GOLEMAN: Los 4 pilares de la INTELIGENCIA EMOCIONAL para un LIDERAZGO exitoso
La Inteligencia Emocional en el Contexto del Emprendimiento
Emprender es una de las travesías más desafiantes que una persona puede enfrentar, plagada de incertidumbre, alta presión y desafíos constantes. El mundo de las startups es un entorno particularmente volátil. Como fundador, te enfrentas a altas dosis de estrés, rechazos constantes y la necesidad de tomar decisiones críticas bajo la presión del tiempo y/o económicas. En este contexto, la inteligencia emocional no es solo una ventaja; es una necesidad base, especialmente si es tu primera vez navegando este desafiante mundo.
Beneficios de la Inteligencia Emocional para Emprendedores
Como emprendedor, tener una alta inteligencia emocional te permite ser un mejor gerente y líder. Aquí hay cuatro formas específicas en que la inteligencia emocional te convierte en un mejor emprendedor:
- Construir relaciones: Las personas con altos niveles de inteligencia emocional construyen relaciones fácilmente, lo que es crucial en el ecosistema startup. Como dice el lema del Ecosistema Startup, “emprender no tiene por qué ser solitario”.
- Motivar al equipo (y a ti mismo): Es clave mantener una motivación intrínseca, combinada con la capacidad de entender las necesidades emocionales de tu equipo y tuyas.
- Manejar los fracasos: El “fracaso” es una constante en el camino del emprendedor. Estas experiencias crean una memoria muscular emocional imposible de desarrollar mediante ejercicios teóricos. Este proceso transforma la forma en que el cerebro procesa los contratiempos, desarrollando lo que los psicólogos llaman “agilidad emocional”: la capacidad de reconocer sentimientos complejos sin dejarse llevar por ellos.
- Innovación y gestión de riesgos: La innovación requiere una gestión de riesgos basada en la inteligencia emocional. Cuando los jóvenes emprendedores se enfrentan a la incertidumbre de crear algo nuevo, desarrollan resiliencia emocional que transforma el miedo, de una barrera, en información valiosa.
La resiliencia desarrollada a través de experiencias emprendedoras se traslada al ámbito académico, las relaciones interpersonales y las futuras carreras profesionales. Un fundador que comprende el entorno, escucha atentamente y se comunica con autenticidad tiene más probabilidades de ganarse la confianza y el apoyo de los clientes.
La Inteligencia Emocional en Tiempos de Crisis
A pesar de la crisis en la que vivimos hoy, necesitamos seguir desarrollándonos personal y profesionalmente. Este momento histórico, en el que un nuevo virus ha paralizado al mundo, nos ha exigido lidiar con muchas emociones, entre estas, frustración, enojo y miedo. Y para atravesarlo de la mejor manera, es necesario dotarnos de una habilidad esencial: la inteligencia emocional.
“En el contexto actual, con clases y jornadas laborales remotas desde casa, la estabilidad emocional, la flexibilidad psicológica y capacidad de adaptación a nuevos escenarios, tolerancia a la frustración y manejo de la incertidumbre son esenciales”, señala Margaret Andrews, instructora de inteligencia emocional en liderazgo, en un texto para la división continua de la Universidad de Harvard. “La inteligencia emocional es fundamental para construir y mantener relaciones e influir en los demás, habilidades clave que ayudan a las personas a lo largo de su carrera y dondequiera que se encuentren en una estructura organizativa”.
¿Se puede aprender y perfeccionar la inteligencia emocional?
A diferencia del CI, que se mantiene relativamente estable, la IE puede desarrollarse significativamente, y el emprendimiento ofrece la preparación perfecta. Aunque la mayoría de las escuelas no enseñan inteligencia emocional directamente, es una habilidad que se puede aprender. Aprender a identificar las emociones es muy importante para comenzar a controlarlas. Resulta muy útil comenzar en los momentos en que nos sentimos bien, en lugar de hacerlo cuando surgen las emociones difíciles. Una vez que se ha avanzado en el reconocimiento de las emociones, se continúa con diversas técnicas que ayudan a controlarlas de forma más eficiente, o a transformarlas. Esta capacidad de transformar las emociones negativas en positivas será una cualidad muy útil para cualquier emprendedor.
Organizaciones como WIT (Whatever It Takes), ofrecen oportunidades estructuradas para que los adolescentes desarrollen su inteligencia emocional mediante experiencias emprendedoras. El enfoque de los “11 Consejos” de WIT aborda los componentes esenciales de la Inteligencia Emocional (IE) al enseñar principios como la responsabilidad, la alineación, la resiliencia y el compromiso auténtico, habilidades que se traducen directamente en el éxito empresarial. Cuando los programas o escuelas de emprendimiento integran el desarrollo de la inteligencia emocional en la experiencia emprendedora, preparan a los jóvenes para emprender y aplicar la inteligencia emocional a lo largo de sus vidas.
La inteligencia emocional ya no es una habilidad secundaria. Es una competencia fundamental para el éxito profesional, especialmente para los emprendedores. Ya sea a través de programas estructurados o emprendimientos independientes, el emprendimiento ofrece a las personas una vía práctica para desarrollar estas capacidades cruciales.
