Emprendedores Exitosos que Triunfaron Después de Shark Tank
Emitido por primera vez en 2009, Shark Tank de ABC, que va por su 14ª temporada, se ha convertido en una especie de American Idol del espíritu empresarial. Cada año, decenas de miles de propietarios de pequeñas empresas compiten por la oportunidad de presentar sus productos ante una audiencia nacional de millones de personas y conseguir un acuerdo con uno de los inversores de alto perfil del programa.
Alrededor de dos tercios de los casi cien empresarios que salen en antena cada temporada se van con un acuerdo en la mano y grandes planes de expansión esbozados por su inversor.
5 proyectos que triunfaron luego de haber sido RECHAZADOS en el Tanque | Shark Tank México
Sin embargo, un análisis de 112 empresas a las que se ofrecieron acuerdos entre las temporadas 8 a 13 del programa revela que aproximadamente la mitad de esos acuerdos nunca se cierran y otro 15% acaba con condiciones diferentes una vez que se apagan las cámaras.
Las Probabilidades de Cerrar un Trato
Las probabilidades variaban bastante en función del tiburón, siendo la magnate inmobiliaria Barbara Corcoran la más propensa a cerrar sus acuerdos (el 60% de los empresarios con los que hablamos dijeron que los tratos que hicieron con ella se cerraron después del rodaje), seguida de Daymond John (56%).
Aunque es probable que cierre un trato, John, que ganó millones a través de su empresa de ropa FUBU, también fue el más propenso a cambiar las condiciones: cuatro de los cinco empresarios que dijeron haber cerrado tratos con el empresario afirmaron que las condiciones cambiaron después de la grabación.
El multimillonario Mark Cuban, que cerró el 54% de las 37 operaciones analizadas, invirtió en más del doble de empresas que los demás inversores.
O’Leary (45%), el empresario de ciberseguridad Robert Herjavec (30%) y la inventora minorista y «Reina de QVC» Lori Greiner (29%) fueron los menos propensos a cerrar sus acuerdos, según la investigación de FORBES.
Con trato o sin él, casi todos los empresarios entrevistados por FORBES dijeron que ir a Shark Tank merecía la pena sólo por la exposición.
Una media de 4,2 millones de personas sintonizaron cada episodio de la temporada catorce cuando empezó a emitirse en septiembre de 2022, según datos de Nielsen.
Muchas empresas informan de que el equivalente a meses de ventas se produce en tan solo unas noches después de la emisión del programa, en un fenómeno conocido como ‘El efecto Shark Tank’; muchos también atribuyen el éxito actual de su negocio a las oportunidades que surgieron al aparecer en el programa.
Casos Notables de Emprendedores
Barbara Corcoran
A los 23 años, Barbara Corcoran ya había explorado múltiples empleos hasta descubrir su verdadera vocación: una habilidad innata para los negocios que la llevaría a convertirse en una de las emprendedoras más exitosas de Estados Unidos.
Barbara Corcoran es autora del bestseller *Shark Tales: ¡Cómo convertí $1,000 en un negocio de mil millones de dólares!*, además de conductora de uno de los podcasts empresariales más escuchados, *Business Unusual with Barbara Corcoran*.
Su trayectoria en el sector inmobiliario y su carisma la han convertido en una de las figuras más destacadas en el ámbito de los negocios y el emprendimiento. Durante las últimas nueve temporadas, Corcoran ha sido inversionista en el programa ganador de cuatro premios Emmy, *Shark Tank*, donde ha invertido en más de 80 negocios hasta la fecha.
Además, se ha asociado con algunas de las marcas más icónicas, incluyendo Amazon, American Express, Microsoft, Toyota, y el Wall Street Journal, mediante relaciones públicas, contenido digital, y apariciones en eventos.
Vladislav Smolyanskyy y Pinblock
Mientras Vladislav Smolyanskyy salía del tanque, empezó a entrar en pánico. Después de contar su historia del «sueño americano» de emigrar de Kiev (Ucrania) a Nueva York y poner en marcha su negocio de juguetes -un competidor de Lego en el que todos los bloques tienen la misma forma, lo que permite a los usuarios crear complejos modelos en 3D-, O’Leary ofreció al joven empresario un trato típicamente arriesgado: daría a Smolyanskyy 100.000 dólares a cambio de la mitad de la empresa, a condición de que ambos se asociaran con un importante fabricante de juguetes.
Smolyanskyy poseía el 85% de Pinblock (su cofundador, que ya no participaba en la empresa, tenía el 15% restante), por lo que se quedaría con una participación minoritaria si se cerraba el trato.
Smolyanskyy estaba visiblemente molesto mientras grababa su entrevista de salida tras el lanzamiento, pues sentía que había revelado demasiado, y un productor de Shark Tank intentó tranquilizarle fuera de cámara diciéndole que el acuerdo con O’Leary merecería la pena.
«Tuve que hacer mucha gimnasia mental para convencerme de que era una buena idea», dice Smolyanskyy.
Unos cuatro meses más tarde, Smolyanskyy cuenta que recibió un largo correo electrónico del equipo de O’Leary notificándole que su inversor cancelaba la operación. Había demasiada competencia en el sector del juguete y los fabricantes probablemente no querrían correr el riesgo de trabajar con Pinblock, decía el correo electrónico. No había posibilidad de negociar.
Smolyanskyy estaba desolado. No sólo quería trabajar con O’Leary, sino que, en ese momento, Smolyanskyy también dependía de los 100.000 dólares prometidos para satisfacer la demanda que esperaba de su episodio, que coincidía con la temporada navideña.
«Sinceramente, estaba muy angustiado», dice Smolyanskyy, señalando que Pinblock, que vendió el 80% de su inventario cuando se emitió el programa, está ahora «como inactivo» tras el fracaso de Shark Tank.
Aaron Krause y Scrub Daddy
Aaron Krause tenía entonces 37 años y dirigía una empresa de fabricación internacional. Un día laboral normal para él significaba ocuparse del papeleo en la oficina principal y al mismo tiempo, reparar maquinaria en el backstage.
Tratar con maquinaria significa estar siempre sucio y con las manos cubiertas por una capa de aceite y grasa. No había manera de poder eliminarla. Daba igual lo que usara.
Aaron pensó: Un empresario no puede ir las 24 h del día con las manos así. ¿Adivinas qué fue lo que hizo? ¡Por supuesto! Inventar un producto para limpiarlas - un chico predecible 😜
Pidió muestras a todos los proveedores de espuma que existían. Todos. Y finalmente, una empresa alemana le hizo una espuma a medida. Para poder sujetarla mejor, cogió unas tijeras e hizo varios cortes: Dos agujeros iguales por donde introduciría sus dedos (limpieza de 360º), un tercero más grande para el pulgar (aunque no lo hizo demasiado redondo) y, en los bordes, una especie de ‘pinchitos’ para poder limpiarse por debajo de las uñas.
Cuando se acabó de limpiar y sacó sus dedos de la esponja, la observó y dijo: “¡Ala!
Pasaron los años. Cinco para ser exactos. Era otoño y los muebles del jardín necesitaban una limpieza post-verano, antes de ser guardados. Aaron empezó a utilizar una esponja tradicional de doble cara, pero inmediatamente rayó la pintura. Sin saber muy bien que hacer, porque no le apetecía repintar los muebles, se le ocurrió abrir unas de esas ‘cajas chatarra’ que estaban almacenadas acumulando polvo.
La sorpresa de Aaron fue cuando esta esponja le funcionó realmente bien. No solo limpió perfectamente bien la suciedad, sino que lo hizo ¡sin rayar nada! También notó que la temperatura del aire frío hacía que la textura de la esponja cambiara y se volviera más firme. La consistencia más rígida proporcionó un poder extra de fregado. Y cada vez que volvía a sumergir la esponja en el agua tibia con jabón, se ablandaba y se adaptaba más fácilmente. Imagínate la cara de alucinación de Aaron.
Llevó esta esponja al fregadero de casa y solo con un poquito de agua limpia (sin jabón ni ningún producto extra), quedó súper limpia. Como si fuera nueva.
Aaron iba de alucinación en alucinación. Y como no hay dos sin tres, probó con los platos sucios que habían en el fregadero. Fue una combinación hecha en el cielo. La mejor esponja doméstica que había usado.
El hecho de que según la temperatura del agua, la esponja adaptaba su forma y sus características, la convertía en una herramienta de limpieza increíblemente versátil.
- La sonrisa entreabierta permite limpiar cucharas y tenedores.
- Los ojos permiten insertar los dedos índices y anular para alcanzar la base de un vaso de cristal, sujetando la esponja desde el centro
- El pelo puntiagudo permite limpiar superficies más grasas sin dejar marcas ni ralladuras.
- Con agua fría se endurece y sirve de una especie de “exfoliante” para las ollas quemadas, por ejemplo.
- Con agua caliente se vuelve súper suave, para lavar cosas más delicadas como puede ser el cristal de tu vajilla.
Para quitar los restos de suciedad de la esponja, solo tienes que dejarla unos segundos en agua tibia.
Más tarde, ese año, la perseverancia en el marketing dio sus frutos. Fue cuando se publicó un artículo destacado sobre este producto en el Philadelphia Inquirer (un periódico que concentra sus lectores en la ciudad de Filadelfia y en el estado de Pensilvania). Este artículo llamó la atención de mucha gente de negocios, por lo que Aaron decidió registrar el nombre de Scrub Daddy.
Este nombre se le ocurrió por el papel que Aaron siempre desempeñaba en casa, como ‘lavaplatos doméstico’. Un profesor de Wharton le advirtió que el nombre era terrible y que nunca se vendería.
Otros a los que les llamó la atención ese artículo del Philadelphia Inquirer, fueron a los productores del canal de televisión QVC (la teletienda estadounidense). Scrub Daddy tuvo dos apariciones exitosas en este canal. En ambas, Scrub Daddy se agotó en menos de 10 minutos 😱¡Llegó a vender 100.000 productos en solo 4 meses!
Después de 3 largos meses de audiciones, el 25 de octubre de 2012, Scrub Daddy se estrenó en el episodio 7 de la 4ª temporada del programa. La presentación tipo infocomercial de Aaron llamó bastante la atención del jurado.
En los 10 min que dura el programa, consiguió negociar con Lori Greiner lo siguiente: Se llevaría $200.000 en inversión. Tendría visibilidad para llegar a muchas más tiendas, sobre todo minoristas. Su negocio subió igual de rápido que la espuma que hacen sus esponjas 😶🌫️⬆️ Y desde la aparición en Shark Tank no deja de crecer. Es un éxito de ventas a nivel mundial. A día de hoy han superado los 670 millones en ventas.
Jamie Siminoff y Ring
En 2013, Jamie Siminoff se fue de Shark Tank con las manos vacías, sin embargo, eso no dejó que sus sueños por llevar su emprendimiento a un máximo nivel lo detuvieran y pasar de ser un “pececito” a un tiburón en el programa de televisión.
Tras su rechazo en el famoso programa para emprendedores, Siminoff decidió seguir con su idea de negocio denominada: Ring, una empresa de timbres que se conectan a través de wifi a un dispositivo móvil inteligente para ver en los mismos quién toca la puerta.
Ring nació en el garaje de la casa de Siminoff, con 35 años, el estadounidense desarrolló su emprendimiento.
Dos años después decidió presentarse en el programa en busca de financiamiento, no obstante, ningún juez en ese momento quiso invertir el valor de US$70 millones.
“Estaba arruinado cuando fui a Shark Tank. Conduje hasta allí desde mi garaje, fui al programa, volví al garaje y al trabajo. Porque detenerse habría sido mi fin”, detalla Siminoff en el portal.
Aunque ningún tiburón invirtió en el emprendimiento de Ring, además de replantear su modelo de negocio, la exposición en el programa le permitió tener visibilidad, acercarse al público y que su proyecto tuviera una misión clara: ayudar a la reducción del crimen en los vecindarios.
Con una idea más aterrizada, en 2015, el empresario británico, Richard Branson, le dio una inversión de 28 millones de dólares. Y, para 2016, el emprendedor había conseguido que Shaquille O’Neal tuviera una participación en Ring y ser el portavoz de la empresa.
Una vez que el emprendimiento tuvo una reformulación, Ring se empezó a vender en Amazon con mucha rapidez. Esto le permitió innovar su modelo de negocio a un primer sistema de vigilancia vecinal digital del mundo y una aplicación para crear redes con vecinos.
Con el crecimiento de su empresa, el millonario del comercio electrónico, Jeff Bezos, compró Ring por una valoración entre US$120 y US$180 millones.
De acuerdo con Reuters, es la valoración más alta de todos los negocios que se han presentado en Shark Tank.
Siminoff no solo consiguió vender su empresa con una récord de valoración, sino que, en 2018, recibió la llamada de los tiburones. El joven emprendedor fue invitado a volver a Shark Tank para ser parte de la silla de inversionistas.
“Siento que era un deber y un honor volver al programa como tiburón, para ayudar a otros a lograr sus sueños, promover misiones y dejar un impacto positivo en el mundo”, reflexionó Siminoff en el relato de su historia.
Chris Sacca
La vida de Chris Sacca representa el valor de la excelencia en todo lo que uno se propone. Chris Sacca nació y creció en Lockport, Nueva York. Su padre era abogado, y su madre era profesora en SUNY Buffalo State y autora en el campo de la educación. Su hermano menor es el actor/comediante Brian Sacca.
Sacca asistió a la Escuela de Servicio Exterior “Edmund A. Walsh”, en la Universidad de Georgetown (Washington, DC). Pasó varios semestres en el extranjero en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Quito; en la University College Cork, en Cork (Irlanda); y en la Universidad Complutense de Madrid. Se graduó en 1997 con honores y fue un becario de la Fundación de la familia Weeks.
Sacca asistió al Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown, donde se graduó con un Juris Doctor cum laude. Durante su período en la escuela de leyes, Sacca usó sus préstamos estudiantiles para comenzar una empresa que no tuvo éxito y usó lo que quedaba para comenzar a cotizar en el mercado bursátil. Al aprovechar los intercambios por cantidades significativas (descubriendo un error en el software de los corredores de comercio en línea) logró convertir 10.000 dólares en 12 millones. Finalmente, cuando el mercado colapsó, Sacca se encontró en deuda con un saldo negativo de cuatro millones.
Sacca comenzó su carrera como asociado en Fenwick & West, en Silicon Valley, donde manejó capital de riesgo, fusiones y adquisiciones, y transacciones de licencias para clientes de tecnología, incluidos Macromedia, VeriSign y Kleiner Perkins. Fue despedido después de aproximadamente 13 meses.
Sacca fue contratado en Google como Asesor Corporativo y dependía del Asesor Jurídico, David Drummond. Su primera labor fue encontrar una cantidad infinita de espacio de datos, negociar y firmar acuerdos en todo el mundo. Dirigió las divisiones inalámbricas y de acceso alternativo. Sus proyectos más visibles a nivel público incluyen las iniciativas del espectro de espacios blancos de 700 MHz y TV, el centro de datos de Google en Oregon y la red WiFi gratuita en toda la ciudad de Mountain View, California.
Chris Sacca se fue de Google en diciembre de 2007 después de haber buscado oportunidades para trabajar con pequeñas empresas (en una etapa temprana). Su primera inversión ángel fue en Photobucket, que luego se vendió a la empresa matriz de Fox News Corp. También fue asesor profesional de diversas empresas, desde la elaboración de estrategias hasta la optimización de la experiencia del usuario, la recaudación de fondos y la venta. Esto incluyó a Octomatic (vendida a Live Current Media) y Omnisio (vendida a Google/YouTube).
En diciembre de 2007, Chris Sacca fundó la firma de capital de riesgo Lowercase Capital. El fondo proporciona capital y servicios de asesoramiento tanto para empresas nuevas como para empresas de reciente creación.
Chris Sacca ha declarado que un punto de inflexión fue en 2007 cuando se mudó a la ciudad de Truckee en las montañas cercanas al lago Tahoe, donde nació su bañera de hidromasaje, «Jam Tub«. Empresarios como Travis Kalanick y Sacca pasarían horas discutiendo ideas en el «Jam Tub».
En 2015, Sacca apareció en la portada de la revista Forbes, donde figura como el número 3 en su lista de Midas (personas que lo que tocan lo vuelven oro).
Sacca comenzó a aparecer como un tiburón invitado en el reality show de televisión ABC, Shark Tank, específicamente en el episodio 14 de la séptima temporada, que se emitió el 15 de enero de 2016. También apareció como tiburón invitado en los episodios 136, 139 y 148.
Kevin O’Leary
Terence Thomas Kevin O’Leary es un empresario, inversor, escritor y celebridad de televisión y radio, nacido el 9 de julio de 1954, en Montreal (Canadá). Inicialmente, Kevin O’Leary aspiró ser fotógrafo, aunque desde corta edad había desarrollado un interés particular por los negocios, algo que le vino de su madre, quien invertía algunos de sus cheques semanales en la bolsa.
Comenzó su carrera empresarial a principios de los años ochenta como Asistente de Gerencia en la empresa Nabisco, la cual se benefició mucho de haberlo tenido entre sus filas, pues es un hombre con mucho olfato para los buenos negocios.
Special Event Television no fue muy exitosa, pero O’Leary y sus otros dos socios lograron venderla por 65 mil dólares, lo que le supuso el capital inicial para crear otra compañía por sí sólo que logró crecer un poco más que la anterior: estamos hablando de SoftKey Software Products, dedicada a la venta de softwares orientados a la educación y al entretenimiento.
SoftKey Software Products cambió su nombre a The Learning Company y fue vendida a la multinacional de manufactura de juguetes, Mattel Inc, en el año 1999. Mattel tuvo que revender The Learning Company, y fue en ese momento que sus ejecutivos descubrieron que para nada valía lo que habían pagado por ella en un principio.
Habiéndose convertido en un multimillonario gracias a este (en parte) golpe de suerte, Kevin inició un nuevo periodo de diversificación invirtiendo en una amplia gama de empresas pequeñas y obteniendo cientos de acciones en las mismas en la primera década de los años dos mil.
La diversificación es uno de los secretos para salvarte de la quiebra si eres un empresario. No importa cuánto dinero tengas, será muy difícil que lo pierdas todo si éste no está todo en un mismo sitio.
O’Leary ha publicado una serie de libros en los que habla sobre cómo ser un buen inversor, los cuales pueden ser utilizados además como guías financieras. Estos libros se titulan La fría y cruda verdad, y hasta el momento lleva tres publicados.
Ser un empresario exitoso requiere una serie de sacrificios y digamos que el más importante de todos es el tiempo. El empresario no tiene horas, siempre debe estar cazando el dinero a través de ideas inspiradoras. Un empresario que se diversifica tiene que invertir aún más tiempo porque debe estar al pendiente de muchas cosas a la vez.
Kevin O’Leary contrajo matrimonio con su esposa Linda en 1990 y se separaron en 2011, pero retomaron su matrimonio dos años después. Su esposa linda es su mano derecha y trabaja como Vicepresidenta de Marketing para O’Leary Wines, otra de las empresas de Kevin.
Además de los negocios, Kevin tiene tres grandes pasiones: el fútbol americano, su equipo favorito es los New England Patriots y no se pierde ningún partido ni siquiera en sus viajes de negocios. Otra de sus pasiones es el vino, además de tener su propia productora de vinos, pertenece a la Confrérie des Chevaliers du Tastevin.
