El Emprendedor: Figura Clave en la Transformación Social y Económica
La figura del emprendedor está cada vez más en boga. Emprender es aventurarse a materializar un proyecto que nos apasiona. Quienes poseen esta actitud comparten una serie de características de las que hablamos a continuación.
Las personas emprendedoras mueven el mundo, ayudándonos a avanzar como sociedad gracias a su visión y a su perspectiva. Ellas hacen que suceda aquello que otros solo imaginan o que ni siquiera conciben como posible. Constituyen un valioso capital humano y poseen unas características muy particulares.
Se estima que en el mundo existen unos 582 millones de emprendedores. En España, por ejemplo, la tasa de actividad emprendedora supone un 5,2 %. Se trata de una cifra relativamente pequeña si la comparamos con el total, pero lo cierto es que el emprendimiento está en alza. Los emprendedores, al desarrollar nuevos negocios para satisfacer las necesidades de la población, permiten incrementos de productividad y generan empleo.
Al hablar de este término solemos relacionarlo con la idea de crear nuevas empresas o negocios; pero no necesariamente tiene que ser así. Ser emprendedor es una actitud, que puede aplicarse en el ámbito laboral por cuenta propia, pero también implementarlo en un trabajo por cuenta ajena o incluso en un aspecto cultural y social.
Una persona emprendedora es quien tiene una idea innovadora, la cual convierte en un proyecto que saca adelante por sus propios medios, asumiendo los riesgos y consecuencias. "Que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras". Así define la Real Academia Española a un emprendedor. Sin embargo, en Esade concebimos esta acción como algo mucho más profundo. Para nosotros, el emprendimiento va más allá de simplemente iniciar algo; implica innovación, asunción de riesgos y una visión a largo plazo, entre otras cualidades fundamentales.
Características Esenciales del Emprendedor
Para los expertos, existe una serie de cualidades comunes al emprendedor de éxito. Junto a la iniciativa, la creatividad, la perseverancia o la tenacidad, la mayoría cumple al menos tres de los cinco requisitos siguientes: gran capacidad para asumir riesgos, tolerancia a la frustración, pasión por todo lo que hacen, intuición y flexibilidad para adaptarse a la realidad del entorno. Aunque las características de un emprendedor pueden variar dependiendo de la persona, el proyecto y el sector empresarial en el que quiera moverse, a grandes rasgos todas las personas que apuestan por iniciar su propio negocio presentan una serie de rasgos comunes.
1. Pasión y Entusiasmo (Vocación)
La vocación supone el leitmotiv de toda profesión. La pasión es lo que mantiene la determinación y el entusiasmo. Un emprendedor está siempre estudiando y profundizando sus conocimientos en su segmento de actuación, perfeccionándose cada vez más. Es posible que hasta contagie a las otras personas con la buena energía puesta en su trabajo. El amor a nuestra ocupación resulta fundamental en el emprendimiento. Un emprendedor sin pasión por lo que hace no tiene ningún sentido. Al emprendedor tienen que entusiasmarle lo que está llevando a cabo y creer en su proyecto, ya que de ello también dependerá su éxito o fracaso. La pasión es una de las cualidades de emprendimiento por antonomasia.
2. Creatividad e Innovación
Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos. Un emprendedor tiene una perspectiva diferente del mundo, una mente abierta y creativa y un desarrollado pensamiento divergente. Es excelente detectando oportunidades e identificando áreas o nichos de valor que aún no se han ocupado o desarrollado. Piensa fuera del molde, ve más allá de lo establecido y se abre a un mundo de posibilidades que, si aún no existe, él mismo creará. La capacidad de generar ideas innovadoras es esencial para sobresalir en entornos competitivos. El emprendedor también tiene que tener una mente innovadora y creativa.
3. Iniciativa y Orientación a la Acción
De nada sirven la creatividad, las ideas y los sueños si no se pasa a la acción. Por esto, quien emprende es una persona con iniciativa, capaz de desplegar todos sus recursos para materializar su proyecto. No espera a recibir la aprobación o el apoyo externos, no necesita tener una red de seguridad para saltar; lo hace porque cree en su misión. Es capaz de tocar puertas, buscar soluciones y resolver problemas con gran diligencia. No le teme a aprender y el miedo a cometer errores no le paraliza. Un emprendedor debe llevar la iniciativa por bandera. Una persona que se plantee continuamente nuevas propuestas, mejoras y oportunidades. Es mucho mejor entrar en acción y anticipar la solución de necesidades que esperar a que estas se presenten para luego decidir.
4. Sensatez, Seriedad y Compromiso
Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro. Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.
5. Resiliencia y Flexibilidad
No nos engañemos, si hay un estado continuamente presente en el emprendimiento es la incertidumbre. La mayoría de las historias de éxito de emprendedores están plagadas de tropiezos, caídas y cambios de rumbo. Y es que una de las principales características de estas personas es la resiliencia, la capacidad de hacer frente a las adversidades y salir de ellas fortalecidos. No se rinden al primer obstáculo y, si algo falla, no abandonan sino que buscan enfocarlo de una forma distinta. Aprenden de cada experiencia y, en lugar de aferrarse a modos rígidos de proceder, están abiertos a realizar cambios. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio. La flexibilidad de la comunidad emprendedora supone un punto a su favor cuando la incertidumbre es una de las características del mercado actual. Los emprendedores poseen una alta capacidad de resiliencia.
6. Capacidad de Planificación y Enfoque
Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino. Las personas emprendedoras saben hacia dónde se dirigen y suelen tener una buena capacidad organizativa. Saben trazar un plan viable y seguirlo con disciplina y perseverancia. Sin esta cualidad, cualquier intento de crear será fallido, pues es necesario dar los pasos uno tras otro, sin perder de vista la meta y sin caer en una autocomplacencia que pueda estancarnos.
7. Liderazgo y Formación de Equipos
Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor/a. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla. Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto. Una start-up o proyecto emprendedor necesita de un buen líder que tenga una capacidad de influencia especial y que sepa conectar con sus trabajadores.
8. Habilidad Comunicativa y Persuasión
Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Por otro lado, las redes sociales se han convertido en eficientes socios para este cometido. Sin duda, una persona emprendedora debe ser una gran comunicadora, capaz de transmitir a su entorno ideas de manera veraz, clara y, obviamente, persuasiva. Debe tener la capacidad de negociación y convencer a muchas personas de que su idea de negocio puede llegar a alcanzar el éxito.
9. Elevada Autoconfianza
Sacar adelante un proyecto propio es realmente complicado. Por ello, además de la pasión y la disciplina, algo que caracteriza al emprendedor es la autoconfianza. Saberse capaz, preparado y poseedor de las cualidades necesarias es lo que le da el impulso para aventurarse. En realidad, no se trata tanto de cómo es la persona, sino de cómo se percibe. Por supuesto, la preparación y los conocimientos son necesarios; pero, por ejemplo, alguien que sufre síndrome del impostor difícilmente podrá dar el paso de emprender, pues no confía en su valor y en el valor de lo que puede ofrecer. Mostrarse seguro de sí mismo y hacérselo ver al resto.
10. Deseo de Libertad y Autonomía
Por último, las personas emprendedoras suelen tener un gran deseo de libertad. Algunos de ellos lo hacen porque no se sienten a gusto en su puesto de trabajo o están seguros de poder crear valor para la sociedad mientras mejoran sus ingresos y disfrutan en el proceso.
Tipos de Emprendedores y Emprendimientos
Hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos de emprendedores, y en cada uno de ellos destacan más unas cualidades que otras. Del mismo modo que existen diferentes tipos de emprendedores, también hay lugar para distinguir entre tipos de emprendimiento.
Tipos de Emprendedores
Emprender no es una actividad homogénea; existen diversos caminos y motivaciones que impulsan a cada individuo. No es lo mismo emprender por casualidad que por imagen o necesidad. A continuación, se presenta una tipología común:
- Emprendedor Persuasivo: Es capaz de conseguir con argumentos reales, que otras realicen o piensen de tal forma que apoyen el propósito que este emprendedor tiene como objetivo. Es un buen comunicador, coherente, con valores, propósito y misión específica.
- Emprendedor Visionario: Es una persona capaz de imaginar y soñar en productos o servicios que suelen ser tendencia en el futuro. La mayoría de grandes avances de la humanidad se han dado gracias a los sueños de estos visionarios.
- Emprendedor Especialista: Está muy especializado en una rama de conocimiento en la que se hace experto y suele dejar de lado el resto. Gracias a ser muy lógico, racional y técnico, es perfecto para llevar a cabo proyectos operacionales.
- Emprendedor Inversionista: Cuenta con los recursos y el capital necesario para invertir en proyectos rentables.
- Emprendedor Intuitivo: Sus acciones están guiadas por impulsos o corazonadas.
- Emprendedor "Listo para empezar": Tiene la idea, el equipo y la tecnología a su alcance.
- Emprendedor Asociado: No posee la idea inicial, pero integra sus valores para que el proyecto evolucione.
- Emprendedor Corporativo.
- Emprendedor Recién llegado.
- Emprendedor Multifuncional: Dedica su esfuerzo a varios proyectos ejecutados en paralelo.
- Emprendedor Apasionado.
- Emprendedor Oportunista.
- Emprendedor Social.
Tipos de Emprendimiento
La diversidad no solo se encuentra en el perfil del emprendedor, sino también en el tipo de iniciativas que deciden llevar a cabo:
- Emprendimientos Escalables: Ideados para registrar grandes tasas de crecimiento a través de la innovación a corto y medio plazo. Desde el inicio su objetivo es expandirse de manera rápida y tener presencia en diferentes países.
- Emprendimientos de Oportunidad.
- Emprendimientos de Pequeñas Empresas: Es el tipo de emprendimiento más común y extendido.
- Emprendimientos Sociales: Generan productos y servicios con el objetivo de resolver problemas sociales. Suelen ser organizaciones sin ánimo de lucro y cuyo fin no es obtener ganancias ni riquezas.
- Emprendimientos Innovadores.
- Emprendimientos Espejo.
- Emprendimientos Culturales: Desarrollan soluciones y productos mediante la promoción de la cultura.
- Emprendimientos por Necesidad.
- Emprendimientos Ambientales: Permite a empresas y personas reducir su huella ambiental.
Emprendedor vs. Empresario: ¿Cuál es la Diferencia?
Hay quien ve una gran diferencia y quien no lo ve tan claro. A grandes rasgos, quien emprende busca constantemente oportunidades y asume riesgos, mientras que el empresario suele centrarse en gestionar y optimizar un negocio ya establecido. La diferencia básica entre empresario y emprendedor radica en su papel dentro del desarrollo empresarial.
La distinción principal se puede resumir en la siguiente tabla:
| Característica | Emprendedor | Empresario |
|---|---|---|
| Rol Principal | Identifica oportunidades, crea nuevas empresas, innova. | Dirige y gestiona una empresa existente, optimiza procesos. |
| Enfoque | Innovación, creación de nuevas oportunidades de negocio, soluciones creativas. | Desarrollo y crecimiento sostenible de una empresa establecida, eficiencia operativa. |
| Riesgo | Alta asunción de riesgos financieros y personales asociados con el inicio de un proyecto. | Gestión de riesgos dentro de una estructura establecida, busca estabilidad. |
| Visión | Corto y largo plazo, con énfasis en la novedad y la disrupción. | Largo plazo, estabilidad, optimización y expansión de lo ya existente. |
En resumen, la distinción radica principalmente en el enfoque hacia la innovación y la disposición al riesgo. Sin embargo, esta distinción no implica que un empresario no pueda ser un hábil emprendedor y viceversa. Los emprendedores suelen ser personas positivas, enérgicas y con mucha mucha fuerza de voluntad. Al contrario de la mayoría de la gente, en situaciones problemáticas y normales, son capaces de ver soluciones y posibilidades de negocio. Para poder lograr sus objetivos y llegar a sus metas toman riesgos, trabajan duro y se proyectan.
La Relevancia del Emprendedor en la Sociedad
Con sus ideas y proyectos, el rol de los emprendedores juega un papel clave en el desarrollo y crecimiento de negocios y personas. El emprendimiento resulta importante por sus efectos positivos en la generación de empleos y en el crecimiento económico. La formación de emprendedores y nuevas empresas es una prioridad cuando se trata de promover el desarrollo económico y social de los países, por ello es necesario determinar cuál es su contribución a estos objetivos.
Los emprendedores son considerados en muchos países como activos nacionales que deben ser cultivados, motivados e incentivados adecuadamente, ya que son figuras que pueden cambiar la forma en que vivimos y trabajamos. Lo que comenzó en un garaje, como Skyscanner, el motor de búsqueda que compara vuelos; o Shazam, la popular app que reconoce cualquier canción, es susceptible de transformarse en una compañía de alcance internacional.
Para poner en marcha un negocio, no solo hace falta disponer de instrumentos y presupuestos. Es necesario que, para convertir una idea de negocio en realidad, entren en juego las características de un emprendedor. Disponemos de los instrumentos. Ahora, solo hace falta encontrar a personas dispuestas a apostar por su idea de negocio y hacerla realidad y como sociedad y país debemos facilitar a este colectivo todo aquello que este en nuestras manos para que puedan apostar por su negocio.
Video de Emprendimiento Social y Económico
¿El Emprendedor Nace o se Hace?
En definitiva, la actitud emprendedora aúna una serie de cualidades muy claras. Hay quienes por su propia personalidad, o por la crianza recibida, las presentan en mayor grado desde temprana edad. Sin embargo, todas ellas pueden fomentarse y desarrollarse. Convertirse en un emprendedor exitoso implica un constante proceso de aprendizaje, adaptación y mejora tanto a nivel personal como profesional.
Formación y Desarrollo de Habilidades
Educación y formación empresarial. Realizar cursos, talleres o programas educativos en emprendimiento proporciona conocimientos fundamentales y herramientas prácticas para la gestión empresarial. En este sentido, en Esade contamos con prestigiosos programas de emprendimiento que ofrecen una base sólida para futuros emprendedores. Por ejemplo el Master in Innovation and Entrepreneurship y el Grado en Dirección de Empresas. Además también celebramos seminarios y conferencias impartidos por directivos y profesionales de empresas líderes como Google, Amazon, Spotify.
En Esade, hemos acumulado más de 30 años preparando a nuestros estudiantes para ser emprendedores con la capacidad de generar un impacto real y positivo en la sociedad a través de los negocios. Durante las últimas tres décadas, hemos creado un ecosistema emprendedor que conecta estudiantes, con profesores, expertos y exalumnos a través de las aulas, proyectos innovadores, asociaciones estudiantiles, instituciones y empresarios/as. Por otro lado, colaboramos no solo con estudiantes de Esade, sino también con emprendedores a nivel internacional, brindándoles respaldo mediante recursos, herramientas, oportunidades de networking y programas a través de Esade eWorks.
Es necesario que, para convertir una idea de negocio en realidad, entren en juego las características de un emprendedor. Por tanto, para realizar un plan de negocio y alcanzar el éxito, es necesario adquirir y desarrollar conocimientos técnicos y habilidades para ser emprendedor de éxito. Las personas que deciden emprender y liderar una empresa, deben tener conocimientos técnicos en áreas como fiscalidad, derecho, marketing, finanzas o logística.
