Chocolates Valor: Una Historia de Pasión, Tradición e Innovación en el Chocolate Español
La historia de Chocolates Valor, una de las empresas chocolateras más antiguas de España, es principalmente la de una familia y su pasión por el mejor chocolate. El origen de Valor y de la familia de maestros chocolateros arranca hacia finales del siglo XIX, con la figura de Valeriano López Lloret, conocido como el Señor Valor y fundador de la marca. La historia de Chocolates Valor arranca en 1881 con Valeriano López Lloret, «El señor Valor», su fundador en La Vila Joiosa, donde continúa basada la compañía en la actualidad. En sus orígenes, el propio Valeriano López vendía sus chocolates, elaborados por la familia en su casa/obrador de La Ermita, casa por casa, a lomos de un caballo por las provincias de Cuenca, Toledo y Albacete. Desde 1881 hasta la llegada de la electricidad en 1935 ocurrieron grandes acontecimientos en cuanto a la mano de obra. Desde sus inicios, los artesanos hacían el chocolate por encargo y a mano. Es decir, para moler las semillas de cacao hacían uso de una piedra, lo cual requería de una gran fuerza física. Los productos eran conocidos como «los chocolates del tío Valor», aunque la marca se plasma en las tabletas tras la guerra civil.
Primeras Innovaciones y Expansión
La búsqueda constante de la mejora impulsó las primeras innovaciones significativas. A finales de siglo XIX, su hijo Vicente López Soler toma las riendas de la empresa y comienzan las mejoras, un molino mecánico sustituye a la piedra de moler, e introducen un carro para el reparto de producto. Se incrementa el área de acción hacia la zona de Madrid. En 1929 la firma adquiere su primer camión, un Chevrolet, para la distribución del producto a particulares y comercios, para potenciar el despegue del negocio. Llega la electricidad a la Ermita. Otro gran hito llegaba en 1935 con la inclusión de la electricidad. Tras la guerra civil, los hermanos Pedro y Valeriano López Mayor, nietos del fundador, se hacen cargo de la gestión de la Empresa, y al poco se les une su primo Valeriano López Lloret, que aporta la mecanización de la fábrica ubicada en La Ermita.
El Concepto "Puro" y la Integración del Proceso
Con la segunda mitad del siglo XX, Chocolates Valor consolidó su compromiso con la calidad superior. En 1962 la compañía adquiere 8.000 m2 en La Vila Joiosa e invierten en nuevos procesos de producción, con el objetivo de conseguir «un chocolate que destaque entre sus competidores por su gran calidad, a un precio justo». Cinco años después nace el concepto «Puro» de Valor, asociado a tabletas más grandes que las que existían y de excelente calidad, con mayores % de cacao. Se convierte en el primer fabricante de tabletas de 500 gramos del mercado, incluyendo la almendra mediterránea en sus tabletas. Todavía hoy es una de las pocas chocolateras del mundo que mantiene la producción completa del chocolate, desde el grano de cacao al producto final, integrada en su proceso. Para su producción, no se utilizan grasas vegetales como sustitutivo de la manteca de cacao. En 1982 la compañía adquiere 14.000 m2 más y en 1989 acomete una profunda ampliación de sus instalaciones, logrando que su fábrica se convirtiera en un referente internacional.
El Modelo de Franquicia de Chocolaterías Valor
Un hito innovador en su modelo de negocio fue la creación de una red de chocolaterías. La primera franquicia de chocolaterías del mundo la creó esta empresa alicantina. En 1984 se abre la primera chocolatería Valor en La Vila, piloto de la que es la primera red de franquicia de chocolaterías del mundo y Nº1 en España, con 36 locales. Más de 100 años de experiencia y mucha innovación, respaldan un modelo de franquicia exitoso que le rinde culto al chocolate y a la tradición familiar. Chocolatería Valor es la primera franquicia del chocolate en España y se ha convertido en el mejor lugar donde degustar el chocolate en todas sus variedades. El éxito de este modelo de franquicia radica, en gran medida, en «un crecimiento y desarrollo sostenido en el tiempo durante 40 años», opina. La relación cercana que potencia la empresa con sus franquiciados se basa en «un respaldo permanente, con un equipo de supervisores que realizan visitas de formación periódicas».
Innovación de Producto y Estrategia de Marketing
La adaptabilidad al mercado y la audacia en la comunicación han sido claves para su posicionamiento. Ya en los años 90, la firma lanza sus primeros chocolates sin azúcar, pioneros en aquel momento. En 2001 apuesta claramente por la publicidad, con los atrevidos claims «Puro Placer» y «Placer Adulto», que todavía hoy son tremendamente conocidos. En los últimos años, la comunicación de Valor sigue centrada en el concepto del “placer”, pero evolucionando hacia un público más urbano y sofisticado. Con una media de más de 10 nuevos lanzamientos anuales, la firma se caracteriza por la innovación, calidad y carácter premium de sus propuestas.
Museo Valenciano del Chocolate: Un Legado para el Futuro
Valor no solo produce chocolate, sino que también preserva y difunde su cultura. Al arrancar el siglo XXI inaugura el Museo Valenciano del Chocolate, único museo oficial del sector en España, visitado por cerca de 100.000 personas al año. Ha sido distinguido recientemente con el Premio Internacional «CICOP» a la conservación del Patrimonio Industrial. Su objetivo es dar a conocer el proceso de elaboración de este rico alimento. Entre sus cometidos también destacan la divulgación de su patrimonio, su conservación e investigación. Posee además una de las mejores colecciones de maquinaria de esta industria chocolatera. Una de las joyas de la empresa es el Museo del Chocolate, creado en 1998 y reconocido por la Generalitat Valenciana en 2008 como Museo Valenciano del Chocolate.
Reconocimientos y Expansión Estratégica
La trayectoria de Valor ha sido marcada por importantes logros y decisiones estratégicas. En 2006 celebró el 125º Aniversario, visitando sus instalaciones los hoy Reyes de España, SS.MM. Don Felipe y Doña Letizia. En 2011 la compañía fue reconocida con el «European Candy Kettle Award», como mejor empresa europea del sector dulce, otorgado por los principales proveedores de tecnología y materias primas de la industria mundial del dulce que, por segunda vez en su historia, se entregó a una empresa española. Dos años después, la compañía adquiere la también centenaria planta de Chocolates Hueso, en Ateca, así como las históricas marcas Huesitos y Tokke, con las que entra con fortaleza en el segmento de los snacks de chocolate. Dos de sus grandes últimos hitos son la adquisición de las empresas Huesitos y Imperial, la mayor fabricante del sector en Portugal.
El Proceso "Bean to Bar": Compromiso con la Calidad Original
La esencia de la calidad de Chocolates Valor reside en su control integral del proceso de producción. Tostar en fábrica el haba del cacao es uno de sus elementos diferenciales que hacen pocas empresas en el mundo. «Es lo que se define como bean to bar (del grano a la tableta) y significa que en la misma instalación y en la misma empresa se controla todo el proceso», lo que «garantiza una regularidad y personalidad en el bouquet del producto», dice satisfecho Pedro López, presidente y consejero delegado de esta firma familiar en la que ya está incorporada la quinta generación. El proceso de fabricación de Chocolates Valor comienza a 20.000 kilómetros, en Ghana y Ecuador, países de origen de su principal materia prima. «Los cacaos africanos son más suaves y su porcentaje de manteca es superior, mientras que los americanos son más finos, más aromáticos y secos», explica el directivo. La almendra, otra de sus materias primas, es española y mediterránea, «de primera calidad, al igual que las avellanas», puntualiza. Fabricar chocolate implica una decena de pasos que comienzan con la llegada del cacao a fábrica, donde es seleccionado, mezclado de acuerdo a las distintas recetas, y tostado, para desprender la cáscara y conseguir todo el aroma y sabor. Cuando está a más de 100 grados se tritura, transformándolo en pequeños nibs de cacao, que se muelen para obtener la pasta de cacao. «El licor de cacao es ácido, sin azúcar y es como los mayas lo tomaban por su aporte de energía», explica la supervisora, en una cata a pie de fábrica. Este licor se mezcla con el resto de ingredientes -azúcar, manteca de cacao o leche- para obtener los distintos productos. Después se refina consiguiendo un polvo finísimo, y en el conchado se remueve el chocolate líquido durante varias horas para que pierda acidez y humedad. Llegamos así al atemperado, octavo paso, donde el chocolate se somete a cambios de temperatura controlados de frío y calor, para jugar con la cristalización y conseguir el brillo y la textura perfecta. Con el moldeado se consigue la forma deseada y con el envasado se aísla al chocolate de sus tres enemigos: «los cambios bruscos de temperatura, la humedad, y los olores fuertes», apunta Pedro López. «Si fuera un proceso lineal de producción el tiempo de fabricación de una tableta oscilaría entre las 16 y 24 horas, dependiendo de la variedad», calcula. Este proceso «no ha sufrido cambios, salvo en la exigencia sobre el producto, la tecnología, y el envasado para mejorar la conservación», recalca.
Estandarización del proceso de elaboración Bean to Bar de chocolate al 70%
Liderazgo en el Mercado y Futuro
Hoy, Chocolates Valor mantiene su posición de liderazgo y mira hacia el futuro con una clara visión. Se ha convertido en la marca española líder en el sector y con gran proyección nacional e internacional, con especial relevancia en los segmentos de chocolates con altos porcentajes de cacao, con almendras, sin azúcar y a la taza, entre otros. Recientemente fue reconocida como la marca alicantina más querida y admirada de todos los sectores. Hoy los órganos de gobierno de la empresa están formados por miembros de su 4ª y 5ª generación familiar, junto a un magnífico equipo de profesionales externos. La facturación del último ejercicio alcanzó los 122 millones de euros netos, con un empleo directo de 338 personas, y una producción que supera las cifra de 21.000 toneladas de chocolate. El 85% lo genera el mercado nacional, el 10% las coberturas industriales, y un 5% la exportación a 55 países, aunque solo cinco aportan un 60% de las ventas. Es, dice citando un informe de Nielsen, la segunda marca fabricante de tabletas de chocolate de España (17,3% de la cuota de valor); primera en chocolate sin azúcar (70% de cuota) y líder en chocolate a la taza (39,8%). «El consumo de chocolate está ligado a estados de confianza y a darte un premio, por lo que no ha estado afectado en épocas de grandes crisis y ahora crece a ritmos correctos». «El consumo evoluciona para ser más exigente con la calidad y más consciente con la salud, y con la honestidad en la relación calidad precio. Es algo común en la alimentación y es buena señal», asegura el presidente de la firma.
Datos Clave de Chocolates Valor
| Indicador Financiero y de Mercado | Valor |
|---|---|
| Facturación neta anual | 122 millones de euros |
| Empleo directo | 338 personas |
| Producción anual | Más de 21.000 toneladas de chocolate |
| Cuota de mercado (Tabletas de chocolate) | 17,3% (2ª marca en España) |
| Cuota de mercado (Chocolate sin azúcar) | 70% (1ª marca en España) |
| Cuota de mercado (Chocolate a la taza) | 39,8% (Líder en España) |
| Ingresos Mercado Nacional | 85% de la facturación |
| Ingresos Coberturas Industriales | 10% de la facturación |
| Ingresos Exportación | 5% de la facturación (presencia en 55+ países) |
