Empoderando el éxito: La mentoría y el coaching contra el fracaso escolar
Mediando el mes de septiembre, la maquinaria escolar empieza a funcionar a pleno rendimiento. Los centros educativos de todo el país han recibido a los alumnos para el nuevo curso, y estos, con más o menos ganas, regresan poco a poco a sus rutinas académicas. Sin embargo, la experiencia escolar no es la misma para todos los niños.
El panorama del abandono y fracaso escolar en España
Según datos de la Encuesta de Población Activa difundidos en enero de este año, la tasa media de abandono escolar temprano en España se situó en el 13,6% en 2023. Este problema afecta especialmente a familias con menos recursos económicos, que enfrentan tasas de abandono más altas. El fracaso escolar es un problema que afecta a muchos estudiantes en primaria y secundaria, y puede tener consecuencias negativas en su desarrollo académico y personal.
El fracaso escolar es un fenómeno complejo que se manifiesta cuando los estudiantes no logran alcanzar los objetivos y las competencias esperadas en el ámbito educativo. Puede ser causado por diversos factores, como dificultades de aprendizaje, desmotivación, problemas socioemocionales o falta de apoyo adecuado. El fracaso escolar se define como la situación en la cual un estudiante no logra adquirir los conocimientos, habilidades y competencias necesarias para su nivel educativo, lo que afecta su progreso académico y puede conducir a la repetición de cursos o incluso al abandono escolar.
Causas del fracaso escolar
- Dificultades de aprendizaje: Trastornos como la dislexia o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), pueden dificultar el rendimiento académico de los estudiantes.
- Problemas socioemocionales: El bullying, la falta de apoyo emocional o los problemas familiares, pueden afectar el rendimiento académico de los estudiantes.
- Falta de apoyo familiar: Puede dificultar el rendimiento escolar de los estudiantes.
En 2020, el fracaso escolar se redujo en España, pero todavía ocupa un 16%. La Educación es la solución a la mayoría de los problemas sociales. Por tanto, ¿qué hacemos para combatir el fracaso escolar?
Estrategias y programas de apoyo contra el fracaso escolar
Son muchas las organizaciones del Tercer Sector que dedican sus esfuerzos a dar apoyo a estos menores para que puedan alcanzar sus metas educativas. La prevención es importante para evitar que los estudiantes lleguen al punto de fracasar en su educación. Existen diversas estrategias que pueden ayudar a prevenir y combatir el fracaso escolar, brindando a los estudiantes las herramientas y el apoyo necesario para tener éxito en su educación.
Pilares de la prevención y la intervención
- Promover un ambiente de aprendizaje positivo: Crear un entorno de aprendizaje positivo y motivador es esencial para el éxito académico.
- Fomentar la participación activa de los estudiantes: Involucrar activamente a los estudiantes en el proceso de aprendizaje puede aumentar su motivación y compromiso.
- Proporcionar apoyo individualizado: Cada estudiante tiene necesidades y habilidades diferentes.
- Establecer metas y seguimiento del progreso: Establecer metas claras y realistas, tanto a corto como a largo plazo, puede ayudar a los estudiantes a enfocarse y medir su progreso.
- Fortalecer la relación entre la escuela y la familia: La colaboración entre la escuela y la familia es esencial para el éxito académico de los estudiantes.
Cuando un estudiante ya está experimentando fracaso escolar, es importante intervenir de manera oportuna y efectiva.
- Identificar las causas subyacentes del fracaso: Antes de abordar el fracaso escolar, es crucial identificar las causas subyacentes.
- Proporcionar orientación y asesoramiento: El apoyo emocional y el asesoramiento pueden ser fundamentales para ayudar a los estudiantes a superar los desafíos académicos y personales.
- Implementar medidas de adaptación pedagógica: En algunos casos, es necesario ajustar las metodologías de enseñanza y los recursos pedagógicos para satisfacer las necesidades individuales de los estudiantes.
- Fomentar la motivación y autoestima: La motivación y la autoestima son importantes para superar el fracaso escolar.
El impacto de la autoestima en el acoso escolar. Con Rafa Guerrero, psicólogo
Organizaciones comprometidas con la educación
La asociación El Arca lleva 33 años ayudando a niños y adolescentes de dos barrios periféricos de la ciudad de Valencia: Nazaret y La Punta. Cada día atienden a unos 175 niños. “Nuestra intervención se centra en crear espacios seguros que garanticen procesos de crecimiento y desarrollo personal sanos. Esto significa atender las dificultades asociadas a un contexto familiar complejo y a un sistema escolar que a menudo no se adapta a su realidad personal. Por eso, cada curso iniciamos dinámicas de apoyo a la escolarización con una doble mirada. Hacia los menores, para ayudarles a adaptarse al contexto escolar (apoyo escolar, actividades alternativas, aprendizaje grupal…). Y hacia los centros escolares, para que sepan cómo adaptarse al contexto de alta vulnerabilidad de estos niños”, explica Esteban Burillo, coordinador de El Arca.
Su programa de Apoyo a la escolarización se fundamenta en cuatro pilares: un sistema de gestión de casos que garantice la detección, seguimiento y derivación de menores desescolarizados o con fuerte absentismo; estrategias de apoyo educativo para mejorar la adherencia a la escuela y reducir los desfases curriculares; metodologías de flexibilización que creen un buen clima escolar y faciliten su adaptación al sistema educativo; y, por último, implicar más a las familias en su escolarización.
La Asociación Nacional de Hogares para Niños Privados de Ambiente Familiar cuenta con 49 hogares funcionales que acogen a 429 niños y adolescentes derivados de los servicios sociales. Con su programa de Refuerzo educativo buscan mejorar su adaptación y promoción escolar mediante planes individualizados, teniendo en cuenta las necesidades específicas de cada niño. Actúan siempre en estrecha coordinación con los centros educativos y tutores escolares, y también hacen partícipes a sus familias. Desde los hogares llevan a cabo un seguimiento y apoyo diario de las tareas escolares.
La Fundación Balia por la Infancia persigue que, a través de la educación, los menores en situación de vulnerabilidad puedan desarrollar su potencial tanto personal como de aprendizaje. Para ello lleva a cabo diferentes programas con niños y adolescentes, y pone el foco en las nuevas tecnologías para facilitar su acceso al mercado laboral y romper la brecha digital. Desde el programa Aulas Balia ofrecen apoyo educativo, educación en valores, competencias emocionales y digitales para menores de 3 a 12 años. Se realizan tanto en sus centros como en los colegios con los que colaboran en Madrid, Guadalajara y Sevilla. Otro programa es Territorio Joven, que combate el fracaso escolar y el abandono prematuro de los estudios en jóvenes. Además, se enfoca en prevenir las adicciones y la violencia y en el desarrollo de habilidades sociales.
Esta fundación se especializa en menores que se enfrentan a dificultades de aprendizaje para luchar contra el fracaso escolar, la exclusión social y la marginalidad. Hablamos de trastornos como la dislexia, el déficit de atención o la hiperactividad. Son conscientes del dolor emocional que puede sentir un menor que obtiene reiterados suspensos pese a sus esfuerzos por evitarlos. Por eso, su primer objetivo es atender su malestar y hacerle ver que es una persona competente pese a sus dificultades. Además, han desarrollado una metodología que permite adaptar los materiales didácticos y los procedimientos de intervención en función de cada caso individual. Y trabajan con ellos de forma personalizada, combinando atención psicopedagógica con trabajo emocional, que es crucial en el desarrollo del aprendizaje.
“Cada nuevo curso, reiniciamos la intervención con nuestro alumnado con dificultades o diferencias de aprendizaje lo antes posible. Empezar a trabajar con ellos cuanto antes es clave para establecer una base sólida y favorecer una actitud positiva hacia el aprendizaje desde el principio. Esto puede influir significativamente en el rendimiento y la motivación a lo largo del año escolar. Atendemos sus dificultades valorando y aprovechando sus talentos y capacidades, para aumentar su motivación y autoconfianza.”
Otras entidades que mantienen un compromiso firme con el objetivo de mejorar la experiencia educativa de los menores en situación de vulnerabilidad son: la Fundación Secretariado Gitano, la Asociación Barró, la Asociación Ciudad Joven, la Fundación Tomillo y Narinan. La Fundación Lealtad, como evaluador independiente de ONG, permite localizar rápidamente estas y otras organizaciones acreditadas con el sello "Dona con Confianza". La labor de todas las ONG Acreditadas es fundamental para conseguir romper la brecha de desigualdad que viven estos menores y garantizar para ellos un futuro de oportunidades.
La mentoría y el coaching educativo como soluciones efectivas
Muchos padres se sienten abrumados y preocupados ante estas situaciones. El coaching educativo Motiva-ON🚀 de Hakuna Matata Coaching es un programa grupal en el que los estudiantes se sentirán reflejados y legitimados en sus formas de pensar y sentir, lo que les permitirá brindarse apoyo mutuo. Hakuna Matata crea un ambiente seguro y acogedor donde los estudiantes puedan desarrollar su potencial y crecer tanto académica como emocionalmente. Motiva-On tiene un enfoque integral que promueve el éxito a largo plazo al fomentar la motivación interna y el bienestar emocional de los estudiantes. A través de su programa de coaching educativo de intervención grupal, Motiva-On se compromete a brindar apoyo psico-emocional y herramientas de desarrollo personal a los estudiantes, para que puedan superar las dificultades académicas y alcanzar su máximo potencial. Comprendemos que el bajo rendimiento escolar y el fracaso académico tienen su origen en la autoestima y la confianza de tus hijos. Es por eso que se trabaja para establecer objetivos personalizados que mejoren su autoestima y autoconcepto.
No dejar a nadie atrás, segundo de los tres principios transversales de Naciones Unidas para los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, es la idea central del proyecto “Mentoría”, fruto de un convenio de aprendizaje-servicio entre la Facultad de Educación de Cuenca y la Consejería de Educación y Cultura, a las que se ha sumado el apoyo del Ayuntamiento de la capital. El aprendizaje-servicio se diferencia del voluntariado en que es realizado por estudiantes de una formación reglada, en este caso el Grado en Maestro de Educación Primaria de la UCLM; estudiantes que mientras realizan un servicio voluntario a la comunidad, están formándose y afianzando competencias profesionales clave.
El proyecto se está desarrollando, desde octubre, en seis colegios de la capital, con la participación de 36 estudiantes “mentores” y, lógicamente, 36 niños y niñas que, a juicio de los colegios, tenían dificultades, diversas, para alcanzar el éxito escolar. Algo tan aparentemente sencillo como que cada niña o niño tenga un referente (mentor) con el que establece un vínculo emocional, distinto y desconocido para el menor, tiene profundas implicaciones educativas. En primer lugar, refuerza las ideas del profesor Francisco Imbernón en el sentido de que la Educación no es tanto la transmisión de conocimientos como un diálogo entre sujetos que buscan significados, tanto de los contenidos curriculares como de sus propias emociones. No solo es ciencia, conocimiento, necesita algo más. Para el maestro brasileño, el eslabón inicial de la educación es el amor propio, por lo que ésta debe centrarse en fomentar la autoestima del discente, imprescindible para mejorar las debilidades y evitar temores internos que bloquean la capacidad de avanzar, temores muchas veces generados por estereotipos o juicios valorativos externos. Su éxito es evidente en la satisfacción de las maestras de los colegios participantes, pues los niños y niñas han avanzado muy rápido al tener ese “referente” que no solo les ayuda, sino que habla con ellos, que establece un vínculo distinto.
Erika y Asun forman parte de un programa cuyo objetivo es impulsar la educación de los adolescentes en situación de vulnerabilidad y riesgo de abandono escolar por alguna circunstancia. El artífice de Coach Exit, la iniciativa en la que participan, es la Fundación Exit, con la que Banco Santander colabora desde hace cerca de seis años. Mientras que el coaching está enfocado a resultados inmediatos a corto o medio plazo, por ejemplo en el entorno académico, el mentoring busca el desarrollo personal para el presente y para el futuro a largo plazo. “Por eso me apetecía mucho participar en este programa…”, dice Asun López de las Hazas, que trabaja en el Grupo Santander desde hace casi trece años. “Yo estudié Ciencias Químicas, pero tuve la suerte y la valentía de poder cambiar más tarde a lo que me gustaba, secretariado de dirección.”
"A Asun le puedo contar todas mis inquietudes porque ella me da una visión diferente y más objetiva que la que me pueden dar mi familia o amigos."
Uno de los límites que se ponía Erika por su autoexigencia era el de no poder salir a la pizarra en clase. Por vergüenza a equivocarse, a que su ejercicio estuviera peor que el del siguiente compañero que saliera a la pizarra. “Le expliqué lo que me pasaba a Asun y enseguida me entendió y me aconsejó. Me gusta contarle cosas como esta porque ella me da una visión diferente a la que me puede dar mi familia o amigos, más objetiva. Una consejera que no le pone deberes pero sí le recomienda identificar sus miedos y sus objetivos y trabajarlos. Y vaya si los trabaja, todo lo que hemos propuesto en las sesiones, lo ha puesto en práctica. Asun dice que, de todo esto, se lleva una experiencia completamente renovadora y sanadora: ‘Erika personifica esa nueva generación por la que debemos apostar porque si les damos oportunidades como estas, las van a aprovechar.’"
Casi 4.000 jóvenes en riesgo de exclusión social o con dificultades académicas en distintas ciudades españolas se han beneficiado de las iniciativas que la Fundación Exit ha llevado a cabo con cientos de empresas y entidades sociales. Erika explica que desde que comenzó con Coach Exit saca mejores notas. Y que está muy motivada para seguir estudiando. Lo tiene claro: la Tanatopraxia es a lo que se quiere dedicar.
La importancia de la autoestima y el aprendizaje de los errores
El miedo al fracaso escolar es muy común entre los estudiantes y está asociado a la obtención de malos resultados académicos. Fomentar el autodidactismo. Alimenta las ganas de aprender por sí mismo de tu hijo. De esta manera, aprenderá a superar sus limitaciones utilizando sus propias estrategias; eso hará crecer su motivación por seguir aprendiendo y reforzará su seguridad en sí mismo y, por ende, su autoestima. Toru Kumon, creador del método Kumon, decía: «El potencial de crecimiento mediante un aprendizaje autodidacta es infinito».
Dar refuerzos positivos. Recuérdale a tu hijo algún trabajo escolar en el que haya obtenido un buen resultado; mejor si es de la asignatura en la que está perdiendo motivación. Mostrar confianza en su capacidad. Dile a tu hijo que confías en que puede conseguir lo que se proponga; así lo ayudarás a fortalecer su confianza en sí mismo. Recordar que la práctica hace al maestro. Winston Churchill decía: «El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin llegar a perder el entusiasmo».
Aprender de los errores para superar el miedo al fracaso escolar
Lo que más necesitan los niños para superar el miedo al fracaso escolar es contar con el apoyo y la motivación de sus padres y educadores. En Kumon, cuando los padres o el orientador encuentran un error en el cuadernillo del alumno, lo señalan para que sea él mismo quien encuentre el fallo, rehaga el ejercicio y obtenga el resultado correcto. En este proceso, el alumno cuenta con tantas oportunidades como necesite para hallar la respuesta correcta, porque cada intento forma parte del proceso de aprendizaje. Con el método Kumon, enseñamos a nuestros alumnos a aprender por sí mismos sin perder la motivación y a mantener una actitud positiva frente al aprendizaje.
Vivimos en una sociedad donde el fracaso se ve como algo negativo, un estigma que debemos evitar a toda costa. En el sistema educativo tradicional, fallar se asocia con no ser lo suficientemente bueno, con "no ser apto". Las notas bajas, los errores en los exámenes, las críticas... Imagina un sistema educativo que fomente la experimentación, que celebre el proceso y no solo el resultado final. En Mentoor creemos que la verdadera educación no está en evitar el fracaso, sino en enseñarnos a aprovecharlo para crecer. La próxima vez que un estudiante cometa un error, en lugar de ver solo una "mala calificación", pensemos en lo que puede aprender de ello.
La filosofía "Amor y Lógica" en el aula
El Sr. Rios, docente con más de diez años de experiencia, ha sido testigo de la efectividad de la filosofía "Amor y Lógica" en el aula. Esta estrategia, basada en la investigación, se centra en dos principios fundamentales: "amor" y "lógica". "Amor" implica tratar a los estudiantes con respeto y compasión, incluso cuando cometen errores, y el "amor" es incondicional, una comprensión de que se los ama aunque hagan elecciones no tan buenas. La "lógica" se refiere a la comprensión de que sus decisiones y acciones tienen consecuencias lógicas, lo que permite a los estudiantes aprender de sus errores de forma constructiva.
Un ejemplo del Sr. Rios con un estudiante que exhibía conductas inquietantes, como arrojar zapatos y hacer berrinches durante las horas de clase, ilustra la efectividad de este enfoque. Al construir una relación sólida con el estudiante, la trabajadora social y el Sr. Rios pudieron comprender mejor sus intereses, ambiente de vida en el hogar, fortalezas y debilidades. Simplemente construir una relación con el estudiante generó una mejora positiva. Finalmente, el estudiante fue seleccionado como “Estudiante del Año” debido a los cambios positivos observados tanto en su conducta como en su rendimiento académico. En la actualidad, este estudiante elige hablar sobre sentimientos negativos con un adulto de confianza y, por lo tanto, recibe orientación para pensar en las mejores opciones disponibles para abordar los sentimientos negativos.
Amor y Lógica ha equipado al personal de Brilla con el conocimiento para facilitar un sistema mediante el cual los estudiantes puedan expresar sus sentimientos sin alterar el tiempo de clases. Gracias al modelo de coenseñanza que Brilla ha implementado, los docentes no tienen que elegir entre llevar adelante una clase sin dificultades y construir relaciones. En cambio, un docente puede abordar conductas indebidas y otro puede continuar con la clase. Si surgiera la necesidad, se puede pedir ayuda a un trabajador social o un especialista en aprendizaje. De este modo, la filosofía de Amor y Lógica respalda la misión de Brilla de ayudar a los estudiantes a crecer intelectual, física y socialmente, primero y principal enseñándoles que las elecciones inteligentes son al mismo tiempo razonables y una manera de demostrar amor por quien tenemos al lado. Construir relaciones fuertes con los estudiantes es prioritario porque crea una plataforma de confianza con los estudiantes y ellos se sienten empoderados para participar de manera activa en el proceso de su educación social e intelectual. Si la filosofía se implementa correctamente, los estudiantes sienten que se respeta su dignidad humana y que su libre albedrío es valorado. Amor y Lógica genera una dinámica de “asociación” entre docentes y estudiantes y elimina la mayoría, si no la totalidad, de los problemas de conducta.
