El Emprendimiento Femenino en España: Rompiendo la Brecha de Género y Generando Valor
Cada vez más mujeres españolas deciden emprender un proyecto propio, consolidando su presencia en el ecosistema empresarial. La distancia entre las mujeres y los hombres emprendedores se ha reducido un 30% en los últimos 10 años, según expone el Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Femenino. Específicamente, los datos de personas físicas dadas de alta en la Seguridad Social como autónomos destacan que hay una mujer por cada dos hombres. De hecho, el Informe GEM demuestra que España suma más de 650.000 mujeres emprendedoras y, en el mundo, hay un total de 128 millones de mujeres que dirigen empresas afianzadas. Gracias a ellas, se ha reducido la brecha de género un 6% desde 2012.
El último informe mundial GEM (Global Entrepreneurship Monitor) refleja que el número de mujeres que se animan a fundar su propia empresa emergente sobre el total de la población femenina ha pasado en España del 5,2% en 2017 al 6,4% en 2019. Este indicador señala que la brecha de género se reduce, ya que la cifra es una de las más altas de la Unión Europea, donde la tasa de emprendimiento femenino es de seis mujeres por cada diez hombres. España se encuentra en la vanguardia del emprendimiento femenino, con 9 mujeres emprendedoras por cada 10 hombres, cuando la media europea es de 6 mujeres cada 10, según datos de GEM. En 2018, el 22% de las empresas emergentes en España fueron fundadas por mujeres, un 4% más que en 2017, según datos del Mapa del Emprendimiento. Actualmente, un 33% de las empresas emergentes en nuestro país ya tienen al menos una mujer en el equipo directivo. Son cifras que van mejorando pero que nos muestran que aún tenemos un largo camino por recorrer.
La Brecha de Género en el Emprendimiento: Desafíos Persistentes
A pesar de los avances, el estudio evidencia un retroceso reciente tras la pandemia, donde el emprendimiento masculino ha crecido a un ritmo superior. Esto subraya la necesidad de reforzar las políticas de igualdad. Al dividir las fases del emprendimiento, hay algunas que tienen una notable brecha de género. El Observatorio de Igualdad y Empleo señala que es el caso de la fase de “emprendimiento naciente” con un 18% y en empresa consolidada con un 20%. En cambio, al principio del proceso la brecha de género es casi nula. La brecha de género es especialmente significativa en las edades más tempranas: hasta los 24 años, la tasa de emprendimiento femenino es notablemente inferior a la masculina.
Los datos también revelan que las mujeres emprendedoras siguen enfrentando mayores dificultades: menor acceso a financiación y capital inicial, redes de contacto más limitadas, carga desproporcionada de tareas de cuidado y persistencia de estereotipos de género. Incluso cuando ya han decidido emprender, continúa existiendo brecha de género en aspectos como la falta de acceso a la financiación para emprender y las diferencias en la autopercepción que mujeres y hombres tienen de sus propias capacidades y conocimientos, así como la desigual visibilidad y notoriedad públicas observada entre mujeres y hombres.
El perfil medio del emprendedor en España es el de un hombre de 34 años con estudios universitarios, preferiblemente ingeniero. Sin diversidad racial, cultural y de género no hay innovación ni progreso. Las mujeres no son una minoría, son el 50% de la población y, por tanto, la mitad de su potencial.
El Coste Económico de la Desigualdad
La brecha de género en el emprendimiento innovador le costó 5.300 millones de euros a la economía en 2023, cifra que representa el 0,43% del Producto Interior Bruto (PIB) de España. Esta brecha que comienza en la formación persiste una vez estas mujeres se incorporan al mercado laboral, llegando a representar el 0,43% del Producto Interior Bruto de España. Esta disparidad en las cifras de emprendimiento se traduce directamente en una pérdida económica: la economía española deja de percibir más de 16.400 millones de euros, lo que representa un coste de oportunidad que asciende al 1,34% del PIB.
La brecha es todavía mayor en el caso del emprendimiento de carácter innovador: por cada hombre emprendiendo en actividades de alta intensidad innovadora hay 0,36 mujeres en la misma situación (73.000 hombres y 26.000 mujeres). Diana Morant, ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, ha puesto de manifiesto que “la desigualdad de género no solo es injusta, sino que además es que nos sale cara. Es importante que los informes que realiza la sociedad para combatir la desigualdad de género, también en los entornos laborales, no solo nos den los datos de lo que está pasando, sino de lo que se está perdiendo en este país”.
Educación y Formación: La Base del Emprendimiento
A la brecha de género se suma un factor estructural sobre el que urge poner el foco: el acceso a la formación. Solo el 29,7% de las estudiantes afirma haber recibido formación específica en emprendimiento, frente al 34,8% de los hombres. Las mujeres son mayoría en las universidades españolas, pero no son mayoría en las carreras dedicadas al sector tecnológico, que es en el que nacen la mayoría de empresas emergentes. Las carreras técnicas, como ingeniería informática, solo cuentan con un 15% de mujeres entre su alumnado. Este factor explicaría la menor presencia de emprendedoras en este sector.
En Formación Profesional, las mujeres son mayoría en los estudios relacionados con el emprendimiento, pero su presencia se ve considerablemente reducida en las áreas vinculadas con el emprendimiento innovador, representando solamente un 33,4% del total de estudiantes en dichas titulaciones. En la universidad, pese a que las mujeres son mayoría y muestran mejor desempeño académico que los hombres, ellas no están presentes en las carreras universitarias de intensidad emprendedora con enfoque innovador: representan un 33,4% del total de estudiantes en esas titulaciones. Si se fomentara la participación de las mujeres en estudios relacionados con el emprendimiento innovador, habría más de 50.000 mujeres emprendiendo, aumentando su presencia hasta el 35% en 2030.
Según el informe “Mujeres en STEM: Desde la educación básica hasta la carrera laboral” de EsadeEcPol, las mujeres representan aproximadamente el 5,5% de las ocupaciones STEM en España, en comparación con el 13% de los hombres. Aunque esta cifra ha aumentado desde el 3,3% en 2011, la brecha de género sigue siendo significativa. El sistema educativo tiene por su parte una asignatura pendiente: fomentar la cultura empresarial en las mujeres para redefinir el perfil emprendedor.
Acceso a Financiación: Un Desafío Crucial
Según la base de datos de Pitchbook, una compañía de información financiera, únicamente el 11% de la inversión europea en capital riesgo va dirigida a proyectos liderados por mujeres. Para Ana Maiques, CEO y co-founder de Neuroelectrics, este es un problema estructural. Destaca varios factores que hacen que las mujeres emprendedoras tengan un acceso limitado a la financiación, incluyendo el escepticismo hacia las mujeres en roles de liderazgo tecnológico y la falta de representación femenina en los comités de inversión y en los altos cargos de las firmas de capital riesgo.
Las mujeres emprendedoras arriesgan más, al no solicitar ni recibir la misma cantidad de financiación que los hombres. En 2023, solo el 7% de las rondas de financiación en Europa se otorgaron a equipos fundados exclusivamente por mujeres, mientras que las empresas con al menos una mujer fundadora o cofundadora captaron solo el 18%, dejando el 75% del total de las rondas recaudadas a equipos fundados únicamente por hombres. Sin embargo, los datos demuestran que las empresas emergentes creadas por mujeres son más exitosas y más rentables que las creadas por hombres.
Cuando una mujer funda su propia empresa emergente, esta tiene un 14% más de posibilidades de triunfar que cuando la impulsa un hombre. Por cada dólar invertido en una empresa en la que la fundadora y CEO es una mujer, el negocio obtiene un retorno de 0,66 euros, mientras que el retorno en las empresas fundadas y dirigidas por hombres es solo de 0,22 euros, según un estudio de The Boston Consulting Group. De acuerdo con esta investigación, las mujeres son más conservadoras a la hora de invertir su tiempo y su capital para fundar un proyecto nuevo y necesitan estar muy seguras de la solidez de su propuesta de negocio para lanzarse a emprender, por lo que suelen obtener mejores resultados.
| Tipo de Fundador | Retorno por cada dólar invertido |
|---|---|
| Mujer (Fundadora y CEO) | 0,66 euros |
| Hombre (Fundador y CEO) | 0,22 euros |
Algo prioritario es garantizar a las mujeres el acceso a herramientas que favorezcan la creación de negocios y empresas y su mantenimiento, como el refuerzo de la red de contactos, el aprovechamiento de las redes de 'mentoring' y, especialmente, las fuentes de financiación. Un estudio de la escuela de negocios del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE) demostró que, si bien la mayoría de los hombres empresarios dijeron que cerraron su negocio debido a la baja rentabilidad, las mujeres empresarias alegaron que la causa del fracaso de su negocio fue la dificultad de obtener financiación. El Women's Entrepreneurship Report 2019 señala que las empresas con mujeres al frente trabajan con planes de negocio más consistentes.
Sectores de Emprendimiento Femenino
Las mujeres siguen emprendiendo principalmente en proyectos dirigidos al sector servicios. La sanidad y la educación son dos ámbitos con una amplia presencia femenina en el emprendimiento. Les siguen la moda, la cosmética y el entretenimiento. La aceleradora de 'startups' Lanzadera señala que las mujeres se han dedicado tradicionalmente a sectores de menor intensidad tecnológica o que requieren una menor inversión inicial, como el de los servicios o el de la moda. Sin embargo, las mujeres consiguen progresivamente entrar en campos históricamente dominados por los hombres, como el sector del automóvil, en el que en los últimos dos años se ha pasado de una tasa de emprendimiento femenino del 15% al 25%.
También en el mundo rural las emprendedoras ganan terreno, centrando sus proyectos en el ecoturismo o en el turismo de experiencias. El emprendimiento digital es el principal motor de creación de valor en la economía en las últimas décadas, contribuyendo a la difusión del progreso científico, a impulsar la innovación tecnológica, a revitalizar el tejido empresarial y a fomentar el empleo. Sin embargo, también existe un problema de capacidad digital: en el mundo del 'fintech' las soluciones van hacia personas que ya están bancarizadas y se sienten cómodas con las aplicaciones.
Emprendimiento Rural y Sostenible
Si nos centramos en el emprendimiento en el medio rural, las mujeres representan aproximadamente el 49% de la población en áreas rurales de España. Según el Informe GEM España 2022-2023, el 20% de las mujeres rurales están involucradas en alguna fase del proceso emprendedor, y más del 8% tienen proyectos consolidados. Programas como “Desafío Mujer Rural”, impulsado por el Instituto de las Mujeres y cofinanciado por el Fondo Social Europeo, han sido fundamentales en este avance.
Las nuevas tecnologías deberían desempeñar un papel fundamental en el empoderamiento de las mujeres rurales en términos de emprendimiento, transformando sus oportunidades y mejorando sus capacidades para superar barreras tradicionales. El emprendimiento femenino sostenible ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, reflejando el compromiso de las mujeres con iniciativas que promueven la sostenibilidad ambiental y social. Se caracteriza por su enfoque en prácticas sostenibles, priorizando procesos y productos responsables con el medio ambiente. En España, las mujeres están incursionando en áreas como la economía circular, la energía renovable, la moda sostenible y la agricultura ecológica. Empresas lideradas por mujeres están desarrollando productos y servicios que promueven la reducción de residuos, el uso eficiente de recursos y la conservación del medio ambiente.
El Impacto Positivo del Emprendimiento Femenino
Las mujeres emprendedoras no dejan de crecer en número, en consecuencia, es esencial destacar la importante labor que realizan. Más allá de la actividad económica, el informe pone el foco en el impacto del emprendimiento en variables personales clave. Las mujeres que ya emprenden o tienen intención clara de hacerlo presentan mayores niveles de bienestar, satisfacción con la vida y fortaleza psicológica. La salud mental está directamente relacionada con la motivación, la productividad y la creatividad, y el emprendimiento contribuye a reducir la brecha de género en bienestar.
El aumento del poder adquisitivo de las mujeres conduce directamente al fortalecimiento de las economías locales, dado que ellas invierten mayor porcentaje de sus beneficios, en comparación con los hombres, en sus propias comunidades. Las mujeres poseen habilidades que aportan un gran valor en el ámbito del emprendimiento, como una notable capacidad de resiliencia frente a desafíos y adversidades, y una gran capacidad de escucha y liderazgo. Estas cualidades las convierten en perfiles muy interesantes como fundadoras y gestoras de start-ups. Si analizamos el perfil de las start-ups de éxito, observamos que son organizaciones frescas, ágiles y flexibles, donde se valora más la consecución de resultados tangibles que la búsqueda de poder, dinero o reconocimiento inmediato.
Muchos inversores buscan una cartera diversa en su porfolio de inversión, valorando empresas que se diferencian no solo por sectores o tipos de productos y servicios, sino también por los diferentes perfiles de sus fundadores y emprendedores. Esta diversidad incluye habilidades, culturas, generaciones y, por supuesto, género, lo que actualmente favorece a las mujeres.
Iniciativas y Políticas para Fomentar el Emprendimiento Femenino
El Instituto de las Mujeres, organismo adscrito al Ministerio de Igualdad, ha presentado el informe «Mujeres y Emprendimiento en España: Análisis con datos GEM 2023-2024», elaborado en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España. Basado en datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), este estudio analiza la actividad emprendedora y sus condiciones en España. En este contexto, el Instituto de las Mujeres reafirma su compromiso con un emprendimiento feminista, inclusivo y sostenible, a través de programas como Desafío Mujer Rural, la Escuela de Emprendedoras Juana Millán, el Programa Emprendedoras en colaboración con la Cámara de Comercio de España, y un convenio con MicroBank para facilitar el acceso a financiación.
Los responsables del informe insistieron en tres líneas de actuación: divulgar el valor del emprendimiento, formar de manera transversal y seguir midiendo con datos objetivos. Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, ha destacado que “la del emprendimiento innovador no se cerrará por sí sola y, por tanto, reducirla requiere de medidas y políticas contundentes de promoción de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, como romper estereotipos, mostrar referentes a nuestras niñas, impulsar su formación en estudios vinculados a la innovación, fomentar la participación y visibilidad de las mujeres en empresas, foros o congresos o crear espacios de trabajo inclusivos”. La Comisión Europea también ha puesto en marcha diversas medidas para reducir la brecha de género.
Desde Reale Seguros, Arancha Escalada, directora de Sostenibilidad, Relaciones Institucionales y Reale Foundation España, puso en valor la importancia de este tipo de estudios para transformar percepciones en decisiones estratégicas. La compañía apuesta por una estrategia de sostenibilidad conectada con la realidad local, identificando necesidades concretas y desarrollando proyectos alineados con el negocio y con impacto real. La colaboración con el Observatorio del Emprendimiento encaja en su apuesta por iniciativas que generen valor social a partir del conocimiento.
Historia de una emprendedora exitosa: Mary Kay Ash 👩
Historias de Inspiración
Más allá de las estadísticas, innumerables historias de mujeres demuestran el poder de la determinación y la innovación. Alejandra Sánchez Yagüe, profesora de Deusto Salud de Coaching, PNL e Inteligencia Emocional, fundó Mindtraining para dar cobertura al cuidado de la mente y a la prevención de la salud y bienestar emocional. Eva Soto Rubio, profesora de Deusto Salud de Yoga - Estudio Hatha Yoga, decidió crear su estudio para poder compaginar su vida laboral con la familiar, valorando la conciliación laboral como el principal problema para la mujer. En cuanto Ada González Casanovas, profesora de Deusto Salud de Coaching y PNL, terminó la carrera, ya tenía claro que quería abrir un centro de psicología y trabajar en equipo. El principal obstáculo al que tuvo que hacer frente fue “conseguir un espacio que se adaptara a la normativa sanitaria”.
Belén, profesora de CEMP y emprendedora en el sector cosmético, trabajó en producción cosmética, pero se decantó por ser consultora independiente al querer ser madre. Rocío, profesora de Campus Training y propietaria de Luz Verde Eventos, pasó de la hostelería a la organización de eventos para sentirse satisfecha con su trabajo, a pesar de “una crisis muy dura en el país y un desconocimiento absoluto por parte del público sobre el papel de una Wedding Planner”. Ana Mateo, profesora en Campus Training e interiorista, dejó los estudios de diseño para poder sacar su potencial y ayudar mediante sus diseños. Alba Peñasco, profesora de CEMP, después del COVID apostó por dirigir la delegación de una franquicia de extraescolares española con sede en Mallorca, replanteándose nuevos métodos educativos para vencer las restricciones. Ana Bilbao, profesora de Campus Training y corresponsable de Nuttralia, junto con su hermana, defienden la educación alimentaria y se lanzaron al mundo empresarial gracias a un programa formativo sobre emprendimiento. Bárbara Gómez Bonachía, profesora de Nubika y Terapeuta, tiene un centro de terapia infantil que inició porque quería realizar terapia con animales y trabajar con niños.
Estas historias son ejemplos de cómo la determinación, la visión y la superación de obstáculos son constantes en el camino de las emprendedoras. El éxito de mujeres emprendedoras puede servir como fuente de inspiración para que otras mujeres y niñas persigan sus propios sueños empresariales. Es importante y muy útil que las niñas, desde edad temprana, puedan conocer a mujeres que han fundado sus propios proyectos, que tengan y encuentren referentes femeninos a lo largo de su formación.
El Emprendimiento Femenino a Nivel Global
Latinoamérica y África son territorios líderes en emprendimiento femenino. Si queremos conocer el país con mayor porcentaje de emprendimiento femenino tenemos que viajar al continente africano. Angola es uno de los países con la media más alta de emprendimiento femenino, en los que alcanza la cifra del 40,7%, un porcentaje mucho más alto que en diversos estados de la Unión Europea como Alemania, Francia o Italia. Por otro lado, Latinoamérica es la región con una media más alta de mujeres emprendedoras.
