Eficiencia Energética en Calderas Estancas de Bajo NOx: Normativa ErP y Etiquetado
El cambio climático es una de las principales preocupaciones a nivel mundial, requiriendo medidas que consigan estabilizar la temperatura de la superficie del planeta para evitar daños que pueden llegar a ser irreversibles. La reducción significativa de las emisiones de gases con efecto invernadero a la atmósfera encabeza cualquier agenda, y es sabido que los sistemas de calefacción (incluso los del sector doméstico) son una de las principales fuentes de gases contaminantes. Para abordar esta problemática, la Unión Europea ha implementado normativas clave como la ErP (Energy-related Products) y la ELD (Energy Labelling Directive), que buscan fomentar el uso de tecnologías y productos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.
¿Qué es la Directiva ErP de Ecodiseño?
La normativa ErP (siglas en inglés de Energy Related Products; en español: Directiva Europea Ecodesign) es una directiva europea que regula el diseño ecológico y establece unos requisitos mínimos en cuanto a eficiencia energética, emisiones de NOx y de niveles de ruido para los equipos de calefacción que se fabriquen o instalen en Europa. Entró en vigor el 26 de septiembre de 2018 en todos los países miembros de la Unión Europea, luego de haberse aprobado en 2015. Su objetivo es establecer de forma general los requisitos ecológicos de diseño y funcionamiento de los equipos que utilizan energía.
La ErP establece unos requerimientos mínimos en cuanto a eficiencia energética, así como límites de ruido y emisiones contaminantes. Esta legislación europea establece unos requisitos mínimos de eficiencia energética, emisiones de NOx y niveles de ruido para poder obtener el certificado CE. Los nuevos reglamentos afectarán únicamente a los productos introducidos en el mercado después del 26 de septiembre de 2015.
El objetivo de esta norma es:
- Alcanzar los protocolos internacionales de reducción de emisiones de CO2.
- Lograr los objetivos del plan europeo 20/20/20 en el 2020:
- Aumentar la eficiencia de los aparatos que utilizan energía en un 20%.
- Reducir la emisión de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera en un 20%.
- Aumentar el porcentaje de energías renovables en el consumo final hasta el 20%.
¿A qué productos se aplica la Directiva ErP?
La directiva ErP se encarga de regular el mercado de los equipos productores de calor, calderas y depósitos de agua caliente sanitaria, y orientarlo hacia el máximo de eficiencia energética. Desde septiembre de 2015 afecta a los aparatos de menos de 400 kW (calderas, bombas de calor por aerotermia, termos eléctricos, acumuladores de agua caliente, equipos de cogeneración, calentadores y acumuladores). Lo que se resume de la siguiente manera: se prohíben los productos de menos eficiencia como las calderas convencionales, las que no son de condensación, calderas de condensación menos eficientes y bombas de calor menos eficientes.
Requerimientos de Ecodiseño (ErP) establece unos requerimientos mínimos a los equipos menores de 400 kW y 2.000 litros para poder comercializarse en la UE, lo que en la práctica supone que en España quedan prohibidas las calderas que no sean de Condensación. Desde el 26 de septiembre de 2015, solo se pueden introducir en el mercado español calderas de condensación con bomba de alta eficiencia. Solo podrán comercializarse o instalarse calderas convencionales o de bajo NOx si fueron puestas en el mercado con anterioridad y cumplen con la reglamentación española vigente [RITE].
Técnicamente hablando las empresas ya no deben fabricar calentadores ni calderas de tecnología atmosférica, si bien eso no significa que los usuarios que ya tengan instalados calderas o calentadores de este tipo deban comprar nuevos equipos estancos o de condensación. Se sugiere que así lo hagan, pero no es una obligación. En rigor, los únicos equipos que es legal fabricar son los de bajo NOx, los equipos con tecnología estanca y de condensación.
¿Qué es la Directiva de ELD de Etiquetado Energético?
La normativa ErP viene acompañada de la ELD o directiva de etiquetado energético en la que se obliga a identificar la eficiencia de los productos mediante una etiqueta energética con calificaciones de la A a la G. El objetivo de la directiva ELD consiste en crear y normalizar estándares que permitan marcar y dar promoción destacada a los equipos que cumplan con los requisitos de ecodiseño establecidos por la normativa ErP. La normativa ELD se expresa mediante un típico sistema de etiquetas con diagramas de colores y categorías.
El 26 de septiembre de 2015 entraron en vigor las directivas ErP y ELD que obligan a etiquetar energéticamente todos los aparatos comercializados.
¿A qué productos se aplica la Directiva ELD?
Desde la entrada en vigor de esta normativa, es obligatorio el etiquetado energético de los generadores de calefacción, agua caliente sanitaria y acumuladores con potencia inferior a 70 kW y 500 litros, además de los sistemas que incluyan este tipo de generadores.
¿Qué es la etiqueta energética y para qué sirve?
La etiqueta energética es un distintivo obligatorio para los 27 países del ámbito económico de la UE con el que identificar la eficiencia energética de los productos. Esta etiqueta de eficiencia energética siempre deberá estar en una parte bien visible del producto y en cualquier elemento publicitario como, por ejemplo: folletos, exposiciones, página web, catálogos, tarifas, etc. En el sector de la calefacción y sistemas de climatización desde el año 2015, la etiqueta energética también debe aparecer en productos de calefacción y ACS (Agua Caliente Sanitaria), como, por ejemplo: en las calderas, bombas de calor eléctricas o a gas, aparatos de ecogeneración y calentadores acumuladores solares de menos de 70 kW.
La etiqueta energética, una ayuda en la decisión de compra. La normativa de etiquetado energético ELD introduce la obligatoriedad de este etiquetado en los generadores calefacción y agua caliente. El objetivo es promover el ahorro energético ya que aporta información de gran utilidad a la hora de elegir el producto más eficiente y de menor impacto medioambiental.
Clasificación de la etiqueta energética
El sistema de etiquetado ELD se basa en colores asignados a los distintos niveles de eficiencia energética. Para los equipos más eficientes se establecen el color verde y la letra A, y para los equipos menos eficientes se establecen el color rojo y la letra G. Actualmente, los aparatos de calefacción se clasifican con letras que van desde A+++ (el más eficiente energéticamente) a D (el menos eficiente energéticamente). Dentro de la clase A, existen 3 categorías: A+++, A++, A+.
| Nivel de Eficiencia | Clasificación | Color |
|---|---|---|
| Alto nivel de eficiencia | A+++, A++, A+ | Verde |
| Consumo moderado | A, B | Amarillo y Naranja |
| Alto consumo | C, D | Naranja oscuro y Rojo |
Información que incluye la etiqueta energética
Según la normativa europea, a partir de septiembre de 2015, los equipos de calefacción y/o producción de ACS (calderas de gas o gasóleo, bombas de calor, calderas y termos eléctricos y los equipos de energía solar con una potencia inferior a 70 kW y una acumulación inferior a 500 litros) deberán llevar la etiqueta energética.
Además de clasificar los aparatos de acuerdo con su clase energética, la etiqueta energética aporta la siguiente información:
- Marca y modelo
- Calefacción
- Agua caliente
- Escala de eficiencia energética
- Clase de eficiencia energética
- Nivel de ruido en dB
- Potencia calorífica nominal en kW
Hay diferentes etiquetas, en función del tipo de producto, y la clasificación es distinta para el servicio de calefacción y para la producción de agua caliente.
Etiqueta de eficiencia energética de calderas solo de calefacción:
- Nombre o marca comercial del proveedor.
- Identificador del modelo del proveedor.
- El nivel de potencia o acústica Lwa en el interior, en dB, redondeado al número entero más próximo.
- Potencia calorífica nominal en kW, redondeada al número entero más próximo.
Etiqueta de eficiencia energética de calderas de calefacción y ACS:
- Nombre o marca comercial del proveedor.
- Identificador del modelo del proveedor.
- Perfil de carga declarado, para ACS.
- El nivel de potencia o acústica Lwa en el interior, en dB, redondeado al número entero más próximo (solo informativo).
- Preparado para ahorrar energía en periodos sin demanda de ACS.
- Potencia calorífica nominal en kW, redondeada al número entero más próximo.
Etiqueta de eficiencia energética de equipos de ACS:
- Nombre o marca comercial del proveedor.
- Identificador del modelo del proveedor.
- Perfil de carga declarado, para ACS.
- El nivel de potencia o acústica Lwa en el interior, en dB, redondeado al número entero más próximo (solo informativo).
- El consumo anual de electricidad en kWh en términos de energía final o el consumo anual de combustible en GJ en términos del PCS, redondeado al número entero más próximo.
Etiqueta de eficiencia energética de Bombas de calor:
- Ruido que hace el equipo dentro de casa.
- Ruido que hace el equipo fuera de casa.
- Temperatura de impulsión y clase de eficiencia estacional de la calefacción.
- Potencia entregada y mapa de Europa (3 zonas climáticas).
La potencia calorífica nominal incluida, en condiciones medias, más frías y cálidas para aplicaciones de media y baja temperatura. Existen 3 zonas climáticas: El clima frío (se corresponde con la ciudad de Helsinki), el clima medio (se corresponde con la climatología de Estrasburgo) y el clima cálido (se corresponde con la climatología de Atenas). Como se puede observar, España coincide con la temperatura de Atenas.
Etiqueta de eficiencia energética de Acumuladores de ACS:
- Nombre o marca comercial del proveedor.
- Identificador del modelo del proveedor.
- La potencia de mantenimiento en W, redondeada al número entero más próximo. Valor informativo hasta 2017.
Impacto de las Directivas en el Sector
Cambios en el cálculo de rendimientos
La normativa ErP no solo definió los productos que podían ser instalados a partir de Septiembre de 2015, también introdujo cambios en la forma de calcular los rendimientos de los generadores de calor. Uno de los cambios más importantes ha sido el uso del PCS (Poder Calorífico Superior) de los combustibles. Hasta ahora en nuestro sector se utilizaba el PCI (Poder Calorífico Inferior) para definir la eficiencia de los equipos, esto nos proporcionaba valores cercanos e incluso superiores al 100% de rendimiento. Algo que era, desde el punto de vista más purista, una manera inexacta de hacer los cálculos ya que no se tenían en cuenta el calor latente del vapor de agua originado durante la combustión. Al utilizar el PCS para hacer el cálculo de rendimiento, los valores resultantes serán más realistas, pero muy inferiores a los que estamos acostumbrados. De la misma manera, esta nueva reglamentación ha influido en que se instaure un nuevo método para el cálculo del rendimiento de las calderas de menos de 70 KW: el rendimiento estacional.
Etiquetas de Conjunto
Normalmente, los sistemas de calefacción constan de varios elementos y cada uno de ellos influye en la eficiencia energética del conjunto. Los conjuntos de equipos que un mismo profesional instale en el mismo lugar, deberán llevar una etiqueta energética del conjunto. Por ello, la ELD introduce la etiqueta de sistema, que indica la clasificación energética de la combinación de productos y accesorios que componen la instalación. Por ejemplo, si se instala una caldera clase B con un termostato modulante, podríamos ganar un etiquetado de sistema A. Es decir, podremos combinar distintos aparatos con distintos etiquetados energéticas para que la suma de ambos consiga un mayor ahorro, y consecuentemente un etiquetado energético nuevo y mejor. Lo mejor de todo es que los fabricantes ya tienen en sus webs como realizar estas combinaciones y estos etiquetados.
¿Cómo afecta la normativa del etiquetado energético a los instaladores?
Los instaladores deberán colocar una etiqueta energética en cada una de las instalaciones que realicen. Y es que ahora, su asesoramiento va a ser todavía más importante: la etiqueta energética indica únicamente la clase de eficiencia del producto, pero no la eficiencia real. Esta depende del tipo de instalación que se realice y de alcanzar una óptima relación confort-precio en función de las necesidades reales de cada usuario.
¿Cómo afecta la normativa del etiquetado energético a los fabricantes?
Desde el 26 de septiembre de 2015, los fabricantes tienen la obligación de diseñar y fabricar todos los equipos conforme a la norma ErP y también se les obliga a incorporar el etiquetado energético en todos los productos, la ficha de conjunto y la etiqueta de conjunto, añadir la ficha de producto en el manual de instalación o en la página web, y en toda la publicidad que realicen.
Nuevos requerimientos 2018: Límites de NOx
Tanto la ErP como la ELD van asumiendo diferentes pasos con idea de ser más exigentes. En 2018 entró en vigor un nuevo requerimiento en este caso del máximo nivel de NOx. A partir del 26 de septiembre de ese año no se podrán introducir en el mercado de la UE calderas, calentadores o acumuladores de agua a gas con un nivel de emisiones de NOx superior a 56 mg/kW/h. Este valor, a priori, no afecta a la mayoría de las calderas de condensación del mercado, que ya cumplen con este máximo, pero sí afecta al resto (calentadores y acumuladores de agua a gas).
