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Comunicación

El dinero infinito de las startups: De la deuda de la IA a la euforia del capital riesgo

by Admin on 18/05/2026

En la frenética carrera por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), hay una mitad de la ecuación que no siempre recibe la atención que merece: la deuda. Detrás de cada chatbot y cada vídeo generado con IA se esconde una gigantesca red de centros de datos, y estos centros de datos se están financiando con una montaña de dinero prestado. Aquí no solo hay startups pidiendo préstamos, los gigantes tecnológicos, conocidos como hyperscalers, también están aprovechando este mecanismo.

La deuda como motor de la infraestructura de IA

Según datos recientes, la emisión de deuda asegurada vinculada a centros de datos en Estados Unidos se estima que alcanzará los 25.400 millones de dólares para 2025, un impresionante aumento del 112% respecto al año anterior. Aunque las grandes tecnológicas tienen enormes cantidades de dinero, en lugar de gastar su propio efectivo, han levantado 100.000 millones de dólares en emisiones de deuda en lo que va de año.

El caso de Oracle y su apuesta desmedida

Si hay una empresa que encarna el vértigo de esta desmesurada apuesta, esa es Oracle. La compañía, fundada por Larry Ellison, se ha comprometido a cumplir un faraónico acuerdo de 300.000 millones de dólares con OpenAI. Esto la ha obligado a convertirse en el mayor emisor de deuda corporativa (fuera del sector financiero). Las cifras asustan: su deuda total ha crecido hasta los 111.600 millones de dólares, mientras que su caja ha bajado 10.000 millones.

Startups que explotan el modelo de deuda

Hay también ejemplos de startups que están explotando esta faceta. Uno de los más claros es el de CoreWeave, una empresa famosa por alquilar capacidad de cómputo para IA. La compañía ha logrado líneas de crédito de 2.500 millones de dólares respaldadas por bancos de inversión de primera línea como JPMorgan.

La preocupación de los analistas: financiación a largo plazo para tecnología de ciclo corto

Analistas de todo tipo llevan tiempo con la mosca detrás de la oreja. Uno de los últimos informes de Moody's es un buen ejemplo: los edificios de hormigón se suelen financiar con plazos de 20 o 30 años, pero la tecnología que va dentro (como los chips de IA) cambia radicalmente cada 3 o 4 años. Además, los inversores están aceptando cobrar unos intereses mínimos, apenas un 1% por encima de lo que paga la deuda pública segura de EE.UU., cuando asumen ese riesgo. Es una preocupante señal clásica de euforia, ya que hay tanto dinero queriendo entrar en el sector que quienes lo prestan han bajado la guardia y exigen muy poca rentabilidad por su riesgo.

El verdadero cuello de botella: la energía

Todo esto ya asusta, pero el verdadero cuello de botella para la expansión no es ni siquiera el capital o los chips, sino la red eléctrica. Como apuntó Satya Nadella, CEO de Microsoft, "no hay energía para tanto chip". La situación es tan preocupante que un estudio de Deloitte indicó que hay una cola de espera de siete años para conectar algunos proyectos de centros de datos a la red eléctrica. Y si las empresas quieren conseguir financiación, necesitan tener garantizado el suministro eléctrico para sus centros de datos.

El "electron gap" y la búsqueda de energía por las Big Tech

En OpenAI ya avisaron del problema hace meses al hablar del "electron gap" ("brecha de electrones"), calificando a los electrones (energía) como el nuevo petróleo. Casi todas las grandes de la industria están moviendo ficha. Todo ello hace crecer aún más el temor a que la burbuja de la IA acabe explotando a lo grande. Mientras, la gran incógnita es si la demanda de inteligencia artificial será capaz dentro de 5 o 10 años de pagar la inmensa factura eléctrica y financiera que está firmando hoy.

Fundamentando una startup: del bootstrapping al capital riesgo

Cuando una empresa necesita capital para crecer, hay dos formas de obtenerlo: deuda y capital. Por un lado, el financiamiento con deuda permite al empresario conservar la propiedad de la empresa con el compromiso de devolver el capital más los intereses. Por el otro, el financiamiento con capital involucra a los inversores, que invierten dinero a cambio de acciones de la empresa. En casos excepcionales, las empresas no necesitan capital porque generan los ingresos necesarios para crecer desde el primer día. Estas empresas aplican lo que se denomina bootstrapping (autosuficiencia).

De la vieja a la nueva economía: la importancia del capital riesgo

La vieja economía se basaba en la deuda; la nueva economía digital usa el capital. Más específicamente, surgieron gracias a una forma de capital llamado capital de riesgo. La razón es simple: la tecnología y la innovación están cambiando el mundo a un ritmo cada vez más rápido. Las ventanas para lanzar un nuevo producto son cada vez más pequeñas. En este entorno de alto riesgo, no se puede usar la deuda: los bancos deberían establecer una tasa de interés prohibitivamente alta y los empresarios, al sentir la presión de la obligación de devolver el capital, se verían forzados a asumir menos riesgos. En el capital de riesgo, el inversor acepta la posibilidad de perder todo a cambio de una posibilidad relativamente pequeña de que la empresa tenga un éxito enorme. En un ejemplo típico, un inversor pierde dinero en 9 de cada 10 casos y recupera 30 veces su inversión inicial de la décima empresa.

El capital de riesgo no es adecuado para todos los empresarios. La pregunta es: ¿preferirías poseer el 100% de una empresa valorada en 100 millones o el 10% de una empresa valorada en mil millones? Si la respuesta es el 100%, la opción que te hará más feliz es el financiamiento con deuda.

Rondas de inversión y dilución del capital

Las rondas de inversión se denominan pre-semilla (pre-seed), semilla (seed), serie A, serie B, serie C y así sucesivamente hasta la cotización en bolsa u oferta pública inicial (IPO por sus siglas en inglés), que no es más que una ronda de inversión en un mercado regulado accesible para pequeños ahorradores. Aunque las empresas y los mercados involucrados pueden variar enormemente, la estructura de las rondas está relativamente estandarizada.

En la ronda pre-semilla, se podría vender el 10% de la empresa por unos 50.000 euros. En la ronda semilla, se recaudarían 500.000 por el 20%. En la ronda de la serie A, se recaudarían 2 millones por el 20%, luego 10 millones por otro 20% y así sucesivamente. En algunos lugares, como California, el importe recaudado y las valoraciones pueden ser hasta tres veces más altas, mientras que en otros pueden ser dos veces más bajas.

Drew Houston, el fundador de Dropbox, poseía el 13% de la empresa en 2017 después de recaudar unos mil millones de dólares en 10 años. En 2017, Dropbox fue valorada en alrededor de 10 mil millones. Es poco probable que recaudar una gran cantidad de dinero con una valoración demasiado baja garantice la gobernanza y la motivación a largo plazo. Un fundador que sabe que terminará con el 2% de la empresa comienza a pensar inmediatamente como gerente y no como emprendedor. El inversor no es un emprendedor y, sin un emprendedor, la probabilidad de éxito se desploma.

Las mejores empresas del mundo, en las mismas fases, recaudaron capital con valoraciones comparables a las demás. Casi todas las startups recurren al mercado para recaudar fondos con valoraciones similares (la evaluación típica para la ronda en cuestión), pero solo las mejores tienen éxito. Por lo tanto, la selección gira en torno a la startup que logra recaudar el capital y a la que no, y no se basa en la propia valoración. Muchos empresarios cometen el error de medir su éxito en función de la valoración que obtienen o del capital que recaudan, ya que estas cifras suelen ser las únicas de dominio público. La recaudación de capital no es más que un sacrificio necesario para aumentar la probabilidad de éxito. No es una métrica del éxito.

Ronda de Inversión Porcentaje de la Empresa Vendido (Estimado) Capital Recaudado (Estimado)
Pre-semilla 10% 50.000 €
Semilla 20% 500.000 €
Serie A 20% 2.000.000 €
Serie B 20% 10.000.000 €
IPO (Oferta Pública Inicial) Variable Variable

Pactos parasociales y la relación con los inversores

Los pactos parasociales son una forma de equilibrar la ecuación. Estos permiten una pequeña dilución y la inyección de capital necesario. Las principales cláusulas de este pacto se denominan preferencia de liquidación, derecho de acompañamiento (tag-along) y salida conflictiva (bad leaver).

  • Preferencia de liquidación: Sirve como garantía de que el inversor recuperará su capital antes que los fundadores. Si la empresa se vende por menos de un millón, los inversores recuperarán su capital (100.000). En el caso más extremo, en el que la empresa no valga nada, lo perderán todo. Si el valor es superior a la valoración en esa ronda, todos se beneficiarán proporcionalmente a sus participaciones.
  • Derecho de acompañamiento (tag-along): Indica que si un fundador vende sus acciones a un comprador, los inversores tendrán derecho a vender al mismo comprador a prorrata y al mismo precio. Por ejemplo, si encuentras a un comprador interesado en tu 51%, no puedes vender y abandonar al inversor.
  • Salida conflictiva (bad leaver): Es un compromiso de los fundadores.

Los inversores no son todos iguales y es una buena idea elegir a los mejores para una aventura que puede durar muchos años, a menudo décadas. Se recomienda tratar al inversor como a otro cofundador rico y no como a un banco. Una prueba simple para identificar a un buen inversor es: si pide varias cláusulas además de las tres ya mencionadas, probablemente sea un mal inversor. La razón es simple: si necesita más protección, es consciente de que tiende a no hacer buenas inversiones, por lo que se centra en recuperar todo lo posible en casos mediocres en lugar de concentrarse en los casos de éxito. También existe el caso en que el inversor es tan exitoso y deseado que los fundadores aceptan cualquier condición para que participe en la inversión. A pesar de todo, no conozco a ningún inversor de éxito que sea agresivo en lo que respecta a sus condiciones, sino todo lo contrario. El éxito se logra eligiendo a los mejores empresarios y apoyándolos. Al contrario, no se recomienda incluir estas tres cláusulas básicas (aunque sea posible), ya que crean tensiones innecesarias durante y después.

La importancia del Pacto de Socios en una startup

El SAFE (Simple Agreement for Future Equity) como herramienta de financiación

En California y otros lugares, para hacer que la recaudación de fondos sea más rápida y fácil, se usa ampliamente el SAFE (Simple Agreement for Future Equity), que es una deuda que se convierte en acciones con cierto descuento y cierta valoración máxima durante la próxima ronda. El SAFE también ofrece a los inversores y empresarios un contrato estándar, que elimina la necesidad de abogados. La mayor ventaja del SAFE es que es asíncrono y de alta resolución, lo que implica que puedes negociar y firmar acuerdos con cada inversor, sin distribuir un contrato que deben firmar todos, como es necesario en muchos países.

El SAFE funciona bien cuando la demanda de inversión es mayor que la oferta de la startup. En estos casos, los inversores tienden a querer asegurarse una participación de la empresa lo más rápido posible, a menudo renunciando a mejores condiciones. El Demo Day de Y Combinator es un ejemplo. Allí, el descuento típico es del 20% con un límite de valoración de 15 millones. Teniendo en cuenta que el 50% de startups no llevarán a cabo una ronda de la Serie A en los 2 años siguientes y sus valoraciones en la ronda de la Serie A son de aproximadamente 30 millones, el descuento del 20% y el límite de valoración no compensan el riesgo de invertir con antelación. Por lo tanto, en mercados menos competitivos, los inversores no siempre aceptan el SAFE, ya que no se aplican descuentos mucho mayores que lo harían comparable al capital. También me pregunto si no es mejor pasar unos días buscando al inversor ideal en lugar de utilizar el SAFE para cerrar el trato rápidamente. El SAFE es muy útil, pero antes de usarlo siempre me aseguro de que lo acepten los inversores clave. Personalmente, lo utilizo gustosamente cuando quiero asegurar una parte del capital y cuando lo prefieren todos los demás inversores.

Otro tema clave en la recaudación de capital es decidir cuánto recaudar en cada fase. Como se ha mencionado, el proceso no es infinito y el mercado está bastante estructurado. Los dos elementos que se deben equilibrar son los siguientes: recaudar lo menos posible con el fin de diluirse menos y no poner en riesgo la startup. Los mejores fundadores son líderes carismáticos que guían no solo a sus equipos, sino también a los inversores. Son así porque tienen el corazón para cuidar los intereses de todos los que se sientan alrededor de la mesa, y sienten el peso de esta obligación sobre sus hombros.

Modelos de ingresos para startups: Más allá de la captación de usuarios

Por extraño que parezca, muchas startups no tienen claro cómo van a ganar dinero. Su objetivo es captar a una gran cantidad de usuarios para después pensar cómo sacarles partido. También es común que a lo largo de los primeros años experimenten con distintos modelos de ingresos hasta dar con el más rentable:

  • Subscripción: Cuota mensual a cambio de un servicio (y a veces un producto), como Spotify o Basecamp.
  • Freemium: Algo gratis (free) con una versión de pago (premium).
  • Publicidad: Tu objetivo consiste en atraer a millones de usuarios para que pasen el mayor tiempo posible en tu sitio web o con tu aplicación móvil. Es el modelo más difícil. Si es tu caso, las métricas que te obsesionarán son: páginas vistas al mes, visitas únicas mensuales, tiempo medio de visita, número de usuarios únicos mensuales y Coste Por Clic (cuanto puedes cobrar a un anunciante porque alguien haga clic en un anuncio).
  • Venta de la empresa (exit): Es habitual crear negocios que cubren un hueco de mercado que le gustaría ocupar a otra empresa. En este caso la prioridad es ganar usuarios y la última preocupación generar ingresos.
  • Afiliación: Referir tráfico a un sitio web y cobrar una comisión por lo que dicho tráfico compre en ese sitio web.
  • Combinación de los anteriores: Puede que tengas distintos modelos de ingresos según el servicio o tipo de usuario.

Uno de los objetivos principales de las empresas es alcanzar el punto de equilibrio. Como ejemplo podríamos citar el caso de OpenAI, ya que a pesar de la popularidad de ChatGPT, la compañía no podrá generar ganancias hasta 2029.

Silicon Valley: Cuna de la innovación y el capital riesgo

Silicon Valley es la zona geográfica que comprende el sur del área de la Bahía de San Francisco, al norte de California. Si Silicon Valley tuvo padres, fueron dos profesores de la Universidad de Stanford, el físico, inventor del transistor y premio nobel, William Shockley, y Frederick Terman, promotor de la utilización de un área de la universidad para la creación de empresas y que dio acceso a los estudiantes al capital riesgo.

La paradoja del éxito: cuando el dinero no lo es todo

El interés en el sector tecnológico provoca que, si se da la mezcla perfecta entre esfuerzo y suerte, el creador de una startup pueda hacerse de oro de la noche a la mañana. Un ejemplo de ello sería el de Adena Hefets, la CEO que vendió su startup por 1.000 millones de euros. Aunque muchos podrían creer que dicha cifra le aseguró una jubilación instantánea, Hefets reconoció que fue la peor decisión que pudo tomar, ya que todo el riesgo que asumió para fundar su startup le llevó a dilapidar la fortuna que consiguió pagando las deudas.

Por ello, el caso de Vinay Hiremath, recogido por Mein-MMO, no coge a nadie por sorpresa. ¿El motivo? Tras vender Loom, una plataforma de mensajería de video que fundó en 2015, Hiremath obtuvo 975 millones de euros. Durante unos días, asegura que la alegría le invadió de forma eufórica, pero tras un tiempo de reflexión reconoce que se sintió perdido y sin objetivos vitales. Por ello, Hiremath escribió un blog titulado "Soy rico y no tengo ni idea de qué hacer con mi vida", señalando que tiene una crisis existencial al no saber cómo aprovechar la libertad que tiene. Desde que vendió la empresa, Hiremath describe su vida de la siguiente forma: "es como vivir en la niebla". Así, en la actualidad reside en Hawái y estudia física a diario, ya que admite que disfruta de aprender cada aspecto relacionado con esta materia. Sin embargo, reconoce que su próximo objetivo es crear una empresa relacionada con productos del mundo real, un aspecto que le llevaría a reconectar con el trabajo desde cero.

tags: #dinero #infinito #empresa #startup

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