Diferencias Clave entre PYME y Microempresa: Características y Criterios
Todos hemos oído hablar de las pequeñas y medianas empresas (PYME). Siempre las incluimos en el mismo pack, pero en realidad no son lo mismo. En el panorama empresarial, las empresas se clasifican según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes. Esta clasificación refleja no sólo el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias en estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica.
En resumen, las PYME son el motor principal de la economía a nivel mundial (y nacional). Las siglas PYME hacen referencia a las pequeñas y medianas empresas. Se trata de organizaciones que, por su tamaño, tienen ciertas características comunes en cuanto a número de empleados, volumen de facturación y estructura organizativa.
Las PYME tienen una gran importancia en el tejido empresarial de España. Para que lo pongas en perspectiva, en mayo de 2024 había en España cerca de 3 millones de PYMES, según el Ministerio de Industria y Turismo. España es un país cuyo tejido empresarial depende completamente de las pymes, con más de 9 de cada 10 sociedades que pueden ser consideradas como tal.
Pero ¿exactamente qué es una pyme? Su definición oficial se puede encontrar en el reglamento nº 651/2014 de la Comisión Europea, concretamente en su Anexo I. Una pyme solo puede ser llamada así si es una empresa. Según dicho documento, se considerará empresa “toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica. En particular, se considerarán empresas las entidades que ejerzan una actividad artesanal u otras actividades a título individual o familiar, así como las sociedades de personas y las asociaciones que ejerzan una actividad económica de forma regular”.
Además, en el escrito se especifica que en la categoría de PYME (microempresas, pequeñas y medianas empresas) puede enmarcarse en aquellas compañías que ocupan a menos de 250 personas y cuya facturación es inferior a 50 millones de euros o cuyo balance general anual está por debajo de los 43 millones de euros.
Así pues, las pymes pueden ser muy diferentes entre sí. Para dividirlas se habla de tres tipologías distintas: micro, pequeñas y medianas empresas. En este caso, la diferencia no es conceptual, sino clasificatoria. El término PYME engloba tres categorías: microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas.
Esta frontera está establecida por la Directiva 2013/34 de la Unión Europea. Así, la diferencia entre pequeña y mediana empresa depende, sobre todo, de tres factores. Esta clasificación se basa principalmente en tres aspectos: el número de empleados, el volumen de negocio anual y el balance general.
Criterios para la Clasificación de Empresas
La Unión Europea clasifica las PYMES en función de dos criterios principales: el número de empleados y el volumen de negocio anual o balance general.
- Microempresa: son las empresas de menor tamaño, ya que no superan los 10 trabajadores. Una micropyme se considera como aquella sociedad que tiene una plantilla inferior a 10 personas y que tiene un volumen de negocios anual de como mucho 2 millones de euros.
- Pequeña empresa: estos negocios tienen menos de 50 trabajadores. Por su parte, una pequeña empresa sería la que ocupa a menos de 50 trabajadores y factura o tiene balance anual menor a 10 millones de euros.
- Mediana empresa: son empresas de menos de 250 empleados y facturan menos de 50 millones de euros anuales. La mediana empresa, como comentábamos, es la que cuenta con menos de 250 empleados e ingresa 50 millones de euros anuales a lo sumo. En base al Reglamento (UE) nº 651/2014 de la Comisión, para ser consideradas mediana empresa debe tener entre 50 y 250 empleados y un volumen de negocios anual que no exceda los 50 millones de euros.
- Gran empresa: tiene más de 250 trabajadores en plantilla y factura más de 50 millones de euros al año.
Como ves, la diferencia entre pequeña y mediana empresa se centra en criterios de tamaño de plantilla y de beneficios económicos.
Para realizar la estimación del personal y los importes financieros hay que recurrir al último ejercicio contable cerrado y hacer los cálculos sobre una base anual. El total del volumen de negocio se calcula sin contabilizar el IVA ni los tributos indirectos. Si se trata de una empresa de nueva creación que todavía no tengan sus cuentas cerradas, lo que se hace es usar datos basados en estimaciones referente al ejercicio financiero.
Para que una empresa pueda ser considerada una pyme es indispensable que esta cumpla con los límites máximos establecidos en el requisito referente a los efectivos o número de trabajadores de las pymes. En cambio, para obtener la condición de pyme, solo es necesario que, una vez se cumpla con el primer requisito, la empresa cumpla con uno de los otros dos requisitos, referentes a la cifra de volumen de negocio y de balance general. De esta manera, que una empresa supere uno de los dos límites máximos previamente establecidos no implicará que dicha empresa no pueda ser considerada una pyme.
En la misma línea, aquellas empresas consideradas pymes que solo perderán su condición cuando superen los umbrales establecidos (bien sea excediéndose en lo referente al requisito de efectivos o a ambos requisitos financieros) durante dos ejercicios consecutivos. Para saberlo, solo tienen que completar las preguntas de un cuestionario. Esto no es un simple capricho, ya que las pymes pueden conseguir muchas ayudas y subvenciones que no están disponibles para otro tipo de empresas.
Además, es importante tener en cuenta si la empresa forma parte de un grupo empresarial.
Un autónomo puede considerarse microempresa si cumple con los criterios de número de empleados e importes financieros y ejerce una actividad económica. Las pymes (pequeñas y medianas empresas) incluyen tanto microempresas como pequeñas y medianas empresas. Las pymes pueden tener hasta 249 empleados y facturar hasta 50 millones de euros, mientras que las microempresas deben mantenerse por debajo de los 10 empleados y los 2 millones de euros de facturación.
Tendemos a emplear los conceptos de microempresa y pequeña empresa como si fuesen sinónimos, pero en realidad no es así. Hablamos de microempresa cuando la actividad económica es llevada a cabo por menos de 10 personas. Se trata de un modelo de negocio que los clientes viven a diario, ya que implica a la gran mayoría de las tiendas y empresas de servicios, sobre todo en barrios y pueblos. Las microempresas son básicas en el tejido empresarial de nuestro país y además constituyen una gran oportunidad para emprender.
Por su parte, las pequeñas empresas tienen entre 10 y 49 empleados, lo que implica mayor complicación a nivel administrativo, pero también que se trabaja con un volumen de negocio mayor. Una microempresa podrá beneficiarse de determinadas ayudas y bonificaciones no accesibles para las pequeñas empresas, que a su vez tendrán sus propios programas de apoyo. Para ello, además de ofrecer buenos productos y servicios, es necesario implementar soluciones tecnológicas al negocio, como softwares de CRM o ERP de calidad, que permitan un buen ritmo de crecimiento.
Tener claro qué se quiere conseguir con una microempresa o una pequeña empresa es clave a la hora de obtener buenos resultados. Para emprender un negocio hay que conocer la estructura empresarial más adecuada para cada caso. Por lo tanto, conocer los requisitos que tiene que cumplir una microempresa es fundamental para elegir la estructura empresarial más conveniente.
Según la clasificación de la Unión Europea, una empresa mediana puede tener hasta 250 trabajadores y facturar hasta 50 millones de euros anualmente. Mientras tanto, una empresa pequeña puede estar formada por hasta 50 trabajadores y facturar hasta 10 millones de euros. Las microempresas o mypes tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
La profesora de EAE Business School, Mária Ángeles Ruiz Ezpeleta, afirma que una mype es un tipo de pyme, ya que está incluida en dicha clasificación. Al poner en marcha un negocio, Ruiz considera necesario tener en cuenta la necesidad de adaptación del tipo de empresa al proyecto para que este sea viable.
En la economía, cada tipo de empresa juega un rol distinto, pero esencial. Desde fomentar la innovación local hasta competir en mercados internacionales, el tamaño de una empresa puede determinar su impacto y sus responsabilidades económicas. Son motores de empleo, generando puestos de trabajo locales y adaptándose rápidamente a las necesidades del mercado. Se encuentran en fase de crecimiento acelerado y son fundamentales para introducir nuevas tecnologías y procesos. Aportan estabilidad económica y capacidad de inversión en grandes proyectos, además de influir a nivel global. El apoyo a estas empresas mantiene una economía diversa y resiliente.
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Características Distintivas de las PYMES
Seguro que esta es la característica más importante que se te viene a la mente al oír hablar de pequeñas y medianas empresas. Las PYMES se organizan de una forma menos rígida que las grandes empresas, donde la parte burocrática es mucho más tediosa.
Como es evidente, al tratarse de negocios más pequeños, sus recursos también son más limitados que los de una gran empresa. Las grandes empresas aprovechan la globalización para expandirse a otras áreas de negocio. Las PYME pueden mantener un mayor control y autonomía sobre sus negocios a diferencia de las grandes empresas. En este sentido, las pequeñas y medianas empresas no están atadas a otros grupos empresariales. Esta característica va ligada al tamaño de las PYME. Lo habitual es que las pequeñas y medianas empresas tengan un origen familiar.
Las grandes empresas son responsables de muchos de los residuos contaminantes del planeta por su actividad. Cada día más personas se interesan por emprender en sus propios proyectos empresariales. Esta es una buenísima noticia para el tejido empresarial español. Las empresas buscan profesionales para ayudarles en la gestión de sus negocios. Al final, el éxito de una empresa no depende sólo de tener una buena idea de negocio, sino de saber materializarla. Un perfil como este te puede ayudar a desarrollar tu negocio paso a paso, así como a asegurar tus beneficios.
Al igual que es posible enumerar las diferencias entre la pequeña y mediana empresa, se puede hacer lo propio con aquellas características que los unen y les convierten en un vector fundamental para la economía del país. El hábitat laboral y el sentido de pertenencia: uno de los elementos más determinantes a la hora de diferenciar una gran empresa de una pyme.
Las pequeñas y medianas empresas no solo representan la mayoría del tejido empresarial en España y Europa, sino que también cuentan con una serie de ventajas que las hacen especialmente competitivas en muchos sectores.
Las PYMES en España
Las pymes y todo lo que estas representan son piezas clave en el tejido productivo y en la economía de España, así como en el conjunto de la Unión Europa: nueve de cada diez empresas son pymes y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo.
En concreto, según los datos recogidos en los Informes elaborados por la D.G. de Industria y de la PYME, la situación de las pymes en España ha evolucionado de la siguiente manera:
- A enero de 2021:
- Número total de pymes activas: 2.879.948
- Empleo generado: 10.131.728
- A noviembre de 2021:
- Número total de pymes activas: 2.928.418
- Empleo generado: 10.641.646
En enero de 2021 las empresas activas en España sumaban un total de 2.884.713, generando un empleo total de 15.790.645. En noviembre de 2021 las empresas activas en España sumaban un total de 2.933.435, generando un empleo total de 16.568.765.
En ambos casos, los sectores que predominan son el sector servicios, la construcción, el sector agrario y la industria.
Pese a los efectos de la pandemia, todavía notorios en la economía del país*, el número de pymes ha seguido creciendo a lo largo del año 2021, de la misma manera que lo ha hecho el empleo generado por las mismas. El Día de las Pymes, celebrado en España cada 27 de Junio, es un reconocimiento a la importancia de las pequeñas y medianas empresas en la economía. Y es que, más del 90% del tejido empresarial español está compuesto por pymes, lo que las convierte en el motor económico del país.
Según los datos facilitados por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, a través de los informes de Cifras Pyme, la pequeña y mediana empresa en España generaba el doble de empleo que las grandes empresas, antes de la pandemia. Unos números que, tiempo después y todavía inmersos en ella, no han cambiado mucho: mientras que las grandes compañías dan trabajo a 5,7 millones de personas, en España, las pymes superan los 8,7 millones.
Las diferencias entre pequeña y mediana empresa quedan establecidas en el Anexo I del Reglamento de la UE 651/2014 de la Comisión Europea, cuya normativa también queda recogida en España a través de la Ley 5/2015, del 27 de abril. En lo económico y patrimonial, las diferencias se hallan en la facturación anual y el balance económico. Respecto al aspecto organizativo, este se relaciona con el número de trabajadores asalariados que tenga la compañía. La pequeña y la mediana empresa en España suponen un porcentaje bajo dentro del mentado 90% correspondiente al total de las pymes en nuestro país (un 5% y un 0,7% respectivamente).
Para calcular el número de empleados y el balance financiero de las pequeñas y medianas empresas hay que tener en cuenta los datos correspondientes al último ejercicio que se haya cerrado y computado, conforme a una base anual.
En este informe llama la atención el reducido número de grandes empresas. Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas.
Las obligaciones fiscales y contables de una gran empresa son mucho más complejas que las de una microempresa, que disfruta de ciertos beneficios fiscales y menores exigencias contables.
Otra de las ventajas principales de una mype, según cuenta, es la sencillez en la tramitación de los impuestos y otros beneficios en la fiscalidad. Aunque la pandemia haya impulsado en los últimos meses el trabajar desde casa, Rodríguez asegura que múltiples microempresarios teletrabajan desde hace muchos años. Esta práctica, que se ha vuelto aún más común con la COVID-19, les permite “ahorrarse los costes de alquiler de local o despacho”.
Pero una de las desventajas de poner en marcha una microempresa es la dificultad para expandirse geográficamente por la falta de estructura organizativa, según cuenta la presidenta de AEMPYMES. Por otro lado, entre las ventajas de poner en marcha una pyme está que es más fácil conseguir fondos para desarrollar el proyecto. Ruiz menciona que dado que estas compañías emplean a un mayor número de trabajadores, es más sencillo obtener financiación externa y ayudas de las administraciones. “Las ayudas de la Unión Europea a España en la época COVID-19 se otorgarán a proyectos de una cierta envergadura y estarán fuera del alcance de las mypes”, añade.
En Europa, en general, y en España, en particular, las microempresas suponen una parte muy importante del tejido empresarial. Según cuenta la profesora de EAE Business School, dentro de las pymes, se estima que un 95% son microempresas. Es decir, tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
Con la sostenibilidad como uno de sus pilares estratégicos, y el apoyo a los negocios como elemento esencial para el impulso de la economía, BBVA brinda a los productores locales la oportunidad de dar a conocer sus productos de la mano de El Celler de Can Roca.
Los galardones están dirigidos a aquellas empresas y autónomos del sector de la agricultura, la ganadería y otros productores de alimentos, que cuenten con el certificado ecológico otorgado por el Ministerio de Agricultura del Gobierno de España que deberán acreditar en la inscripción.
En MicroBank creemos firmemente en el potencial y las posibilidades de las pequeñas y medianas empresas. Muchos emprendedores han hecho realidad sus proyectos gracias a nuestro apoyo financiero.
Desde la pequeña empresa que conoces en tu barrio hasta las grandes corporaciones que operan a nivel mundial, cada una desempeña un papel único en nuestra economía.
Estar en constante proceso de aprendizaje es fundamental en cualquier entorno laboral, pero cuando se trabaja en una PYME, la formación cobra aún más relevancia. Al contar con equipos más reducidos y estructuras menos especializadas, es habitual que una misma persona deba asumir varias funciones dentro de la empresa. Por eso, en Femxa ofrecemos cursos gratuitos para personas trabajadoras de PYMES, diseñados específicamente para mejorar competencias, adaptarse a los nuevos retos del mercado y ganar autonomía en el día a día laboral.
Ejemplos de PYMES Exitosas en España
En España existen miles de PYMES que han logrado consolidarse como referentes en sus respectivos sectores, demostrando que con innovación, adaptación al entorno y una buena estrategia, es posible alcanzar el éxito sin ser una gran corporación.
- PANGEA The Travel Store: esta agencia de viajes ha revolucionado el sector turístico en España con un modelo de atención personalizada y espacios físicos que combinan tecnología, asesoramiento experto y experiencias a medida.
- Mr. Wonderful: nacida como una pequeña tienda online de productos de papelería y regalos con mensajes positivos, esta empresa se ha convertido en un fenómeno de marca.
- TuMédico.es: es una plataforma online que conecta pacientes con centros médicos privados a precios accesibles.
- Cerveza La Virgen: esta cervecera artesanal de Madrid comenzó como una microempresa que apostaba por procesos tradicionales y producción local.
- Ecoalf: con sede en Madrid, esta marca de moda sostenible empezó como una PYME con una clara misión: crear ropa a partir de materiales reciclados.
