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Comunicación

Diferencia entre Emprender y Emprendimiento: Definiciones y Conceptos Clave

by Admin on 14/09/2025

La historia nos ha enseñado que ante un periodo de cambio y dificultades es cuando surgen las mejores ideas y negocios. Emprender en tiempos de crisis, a veces, no es cuestión de deseo, sino de necesidad. En anteriores artículos y eventos os hemos ofrecido pautas básicas para emprender, así como opiniones de expertos de diferentes ramas dentro del área.

Hoy en día es habitual escuchar el término emprendimiento pero, ¿qué preguntas nos debemos hacer ante este término? En la siguiente enseñanza, pretendemos hacer una primera aproximación a estas preguntas, que iremos complementado en las próximas semanas.

¿Qué es Emprender?

Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra. Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria. ¿Y tú?

Emprender es un acto del pensamiento planificado y concebido para ser accionado hacia objetivos claros de intencionalidad, es un acto de la acción funcional y creativa de la genialidad humana, hecha por un ser hacedor y realizador, ¡un ser emprendedor!, un constructor de ideas y sueños, ¡pero! para ser convertidos en hechos reales, transformados y plasmados en realidades objetivadas, es un acto que obedece a su propio “instinto realizador,” presente en todos estos seres, que por su vez, son dotados de una fuerte capacidad motivacional para ir en busca de la concretización de sus ideas y sueños.

Según el diccionario de la Real Academia Española el empresario es el “titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa” y el emprendedor el que “emprende, con resolución, acciones o empresas innovadoras”. Aquí comienzan las primeras diferencias.

Podríamos definir emprender como el proceso de detectar una necesidad en el mercado y llevar a la práctica una idea de negocio que apunte a solucionarla. Desde un punto de vista práctico, un emprendedor es una persona que detecta una oportunidad y crea un negocio desde cero. Pero el acto de emprender va más allá: es una tarea que demanda paciencia, perseverancia, dedicación y compromiso. Es iniciar un camino lleno de incertidumbres y desafíos, que muchas veces se siente como una montaña rusa emocional.

Como habéis podido comprobar emprender es mucho más que montar una empresa o proyecto y el ADN emprender existe en muchas personas y versiones. Esperamos que esta información os sirva de inspiración tanto a emprendedores como a empresas para entender el emprendimiento.

¿Qué es Emprendimiento?

Quizás no sepas que el emprendimiento es muy reciente. Como palabra, me refiero. Sólo encontrarás este término en la última edición del Diccionario de la lengua española (DRAE), la vigésima tercera, publicada en octubre de 2014, para ser exactos. Sin embargo, desde hace ya algunos unos años se conocía su futura incorporación y el significado que le correspondería. Entonces, ¿con qué palabra nos referíamos a la acción y efecto de emprender? Los hablantes, siempre pensando en el fin último del lenguaje que es la comunicación, reaccionamos con los vocablos «emprendizaje», «emprendeduría» o «emprendedurismo», entre otros.

Etimológicamente la palabra proviene del latín vulgar (in, en, y prendĕre) cuyo significado es coger, atrapar, tomar. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto. Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender?

La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.

Con el término emprendimiento identificamos el efecto de emprender, un verbo que hace referencia a llevar adelante una obra o un negocio. Como recuerda el Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora de ESADE, no existe una definición comúnmente aceptada de iniciativa emprendedora. Algunos autores la consideran una actividad relacionada con la destrucción creativa de Schumpeter, otros han puesto el énfasis en el descubrimiento de oportunidades y otros se han centrado en la creación de nuevas empresas.

En resumen, como indica el cuaderno IESE sobre los emprendedores sociales, el emprendimiento implica convertir una idea nueva en una innovación exitosa utilizando habilidades, visión, creatividad, persistencia y exposición al riesgo.

El emprendimiento es un proceso mediante el cual una persona o un grupo de personas identifican una oportunidad y desarrollan un proyecto para satisfacerla. A diferencia de una startup, que se enfoca en el crecimiento rápido y en el potencial de escala, un emprendimiento puede abarcar una amplia gama de negocios y objetivos, incluyendo empresas familiares, pequeños negocios y proyectos de impacto social.

En conclusión, emprendimiento es aquella actitud y aptitud de la persona que le permite emprender nuevos retos, nuevos proyectos; es lo que le permite avanzar un paso mas, ir mas allá de donde ya ha llegado. Es lo que hace que una persona esté insatisfecha con lo que es y lo que ha logrado, y como consecuencia de ello, quiera alcanzar mayores logros.

La Real Academia Española (RAE) nos ha ayudado a dar con la palabra, emprendimiento, y su significado:

  1. m. Acción y efecto de emprender.
  2. m.

Sí que existían en la edición anterior del DRAE los términos emprender y emprendedor. El vocablo emprendedor/a, en cambio, ha sufrido cambios en el último diccionario. ¿Por qué «acciones dificultosas o azarosas», sin referencia alguna a negocio o empresa? Lo ignoro. Como también desconozco el motivo de su evolución a «acciones o empresas innovadoras». Es cierto que poner en marcha un negocio entraña dificultad y riesgo. Sea como fuere, tanto la dificultad como el riesgo y la innovación no son factores ineludibles a los que el emprendedor no pueda hacer frente.

Es importante tener en cuenta esta dimensión de riesgo, de aventura cuando se piensa en el emprendedor. Esto también ayuda a diferenciar el emprendedor del empresario.

Emprender no es un camino de rosas. No es todo tan fácil y no aprenderás todo lo que debes saber leyendo estas líneas. El movimiento se demuestra andando y no sabrás lo que es emprender o ser emprendedor hasta que no tengas tu propia experiencia.

Tipos de Emprendimiento

Esta extensión del concepto de emprendimiento ha afectado a la manera en la que se emprende o incluso, se ha producido a la inversa. Nuevas formas de emprender han generado que se replantee el concepto de emprendimiento. Esto se ve reflejado en los numerosos artículos y taxonomías existentes relativas a clasificar a los emprendedores o los proyectos de emprendimiento.

Los emprendimientos pueden variar enormemente en función de sus objetivos, su tamaño y su enfoque:

  1. Emprendimiento Tradicional: Este tipo de emprendimiento está representado por pequeños y medianos negocios, como restaurantes, tiendas, servicios locales, entre otros.
  2. Emprendimiento Social: Los emprendimientos sociales buscan resolver problemas específicos en una comunidad o en el entorno.
  3. Emprendimiento Individual o Autónomo «solopreneur»: También conocido como emprendimiento freelance o de autoempleo, este tipo de proyecto lo realiza una sola persona que ofrece servicios o productos de forma independiente.

Según el tamaño del proyecto, anteriormente, se entendía el emprendimiento como pequeño o grande. Aunque más tarde surgieron esos pequeños avances que se introducían en una empresa y que mejoraban su producción o efectividad (microemprendimiento). Pero ha surgido, además, una nueva tipología gracias a la tecnología, el emprendimiento escalable.

En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.

En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento.

Por último, en lo relativo a la financiación para iniciar el proyecto hoy en día se conocen nuevas formas de obtener fondos. Como la mezcla de financiación pública y privada que se obtiene de desconocidos que quieren apoyar tu causa a través de internet el crowdfounding. Esto ha supuesto una revolución. Además, hay formas de que un emprendedor genere ingresos para su proyecto por si mimo, como el bootstrapping. Emprender a raíz de la generación de ingresos de un recurso ya existente o el ahorro. O, por otro lado, el bartering, algo parecido al antiguo trueque.

Diferencias Clave entre Emprendimiento y Startup

A diferencia de una startup, que se enfoca en el crecimiento rápido y en el potencial de escala, un emprendimiento puede abarcar una amplia gama de negocios y objetivos, incluyendo empresas familiares, pequeños negocios y proyectos de impacto social.

Similitudes

Los dos buscan llegar a una meta, planeando y teniendo ideas, queriendo llegar a un gran proyecto por el cual se puedan destacar, dando beneficios a las personas que se ofrezca.

¿Quién es el Emprendedor?

Su origen se remonta al siglo XVII cuando con el término emprendedor se identificaba a un “aventurero” que “emprende” decisiones arduas enfrentándose a la incertidumbre. Con el tiempo, esta perspectiva de aventura se ha dirigido hacia ser tomadores de riesgo económico.

Emprendedor o Emprendedora es aquella persona que enfrenta con resolución acciones difíciles. En economía, negocios, finanzas, etc. tiene el sentido más específico de ser aquel individuo que esta dispuesto a asumir un riesgo económico. Desde este punto de vista el término se refiere a quien identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.

Es habitual emplear este término para designar a una «persona que crea una empresa» o que encuentra una oportunidad de negocio, o a alguien quien empieza un proyecto por su propia iniciativa. Se ha sugerido que el “ser emprendedor” es una de las cualidades esenciales de un empresario u hombre de negocios, junto a la de innovación y organización.

Las investigaciones de percepciones describen al emprendedor con términos como innovador, flexible, dinámico, capaz de asumir riesgos, creativo y orientado al crecimiento. La prensa popular, por otra parte, a menudo define el término como la capacidad de iniciar y operar empresas nuevas.

El empresario suele moverse en las capas altas de la gerencia; puede ser el propietario pero también pertenecer al consejo de administración o a la junta de accionistas de la compañía. Diversificar. Sacar adelante el negocio. El emprendedor también sabe adaptarse a las circunstancias y ser flexible, pero se centra más en la idea. Por eso, no es fácil que cambien de proyecto.

El empresario está al mando y esa es la función que desempeña, ayudado por su perfil de gestor. El resto de las tareas, las delega en sus empleados que deben cumplir con las metas de productividad de la compañía. En cuestiones de riesgo, el empresario lo calcula al milímetro, analizando hasta dónde puede llegar para no perjudicar al negocio. El emprendedor, sobre todo al principio, suele estar solo o contar con un equipo muy reducido, por lo que debe hacer de todo. La incertidumbre forma parte de su día a día.

Según un estudio de Harvard Business School: “los emprendedores son menos neuróticos porque necesitan una confianza excepcional en sí mismos para asumir los riesgos de empezar un negocio”. Suelen poner en juego dinero, esfuerzo y tiempo para sacar adelante su negocio. Lo que les mueve es la pasión. El empresario busca beneficios para cumplir con los objetivos de la compañía y satisfacer las necesidades de los accionistas, socios, empleados y clientes que conforman el entorno de la empresa.

El emprendedor es alguien que busca nuevos retos y trabaja por cumplirlos, mientras que el empresario es la persona que lleva a cabo oportunidades de negocios buscando sostenibilidad.

¿Qué actitudes necesita un emprendedor?

En resumen, las principales actitudes que caracterizan al emprendedor son:

  • Destrucción creativa: actitud para generar productos o servicios innovadores que destruyen los que estaban previamente en el mercado.
  • Creación de valor: el emprendedor traspasa recursos económicos de un área de baja productividad a una de alta productividad y mayor rendimiento.
  • Identificación de oportunidades: el un emprendedor no genera cambio, sino que es capaz de explotar las oportunidades que el cambio brinda.
  • Ingenio: los emprendedores son capaces no solo de aprovechar oportunidades, sino también de afrontar los retos que comporta la falta de recursos para llevarlas a cabo.

¿Qué necesidades tiene el emprendedor?

Hay diversos elementos claves que el emprendedor necesita para convertir las idea en un negocio rentable:

  • Espíritu: es necesario tener un espíritu dinámico, creativo, orientado a la búsqueda continua de oportunidad de negocio. Tal como lo define “Libro verde, El espíritu empresarial” de la Comisión Europea, el espíritu empresarial es la actitud que permite al emprendedor de identificar una oportunidad y luchar por ella para producir nuevo valor o éxito económico.
  • Capacitación: el emprendedor necesita conocimientos técnicos para llevar a cabo la idea de empresa.
  • Marco regulatorio: se mueve en un marco de leyes que pueden o no facilitar el proceso para pasar de las ideas a la práctica de la creación empresarial.
  • Financiación: es necesario un sistema que le financie para poner en marcha su actividad y garantice su negocio.
  • Red: se genera en un ecosistema donde intervienen varios actores.

Fases del Emprendimiento

Desarrollar un proyecto emprendedor implica atravesar diferentes etapas o momentos. Cada una de estas etapas tiene sus propios objetivos e implica llevar adelante ciertas tareas.

  1. La idea: Todo emprendimiento parte de una idea inicial que lo motiva y que tiene que ver con cubrir una necesidad de la sociedad con un producto o servicio. Lo importante en esta fase es comprobar si existe un mercado para tu idea, es decir, detectar qué tan posible es el proyecto que te propones encarar.
  2. El plan de negocio: Tu plan de negocio debe detallar las características del servicio o bien que vas a comercializar, su viabilidad y rentabilidad. Además, traza una estrategia de marketing y ventas.
  3. Inicio del negocio y crecimiento: Ya tienes tu negocio funcionando. Ahora, tus objetivos pasarán por aumentar tu visibilidad y tus ventas.
  4. Consolidación: Tu negocio ya está en marcha hace rato y es rentable. Además, tener sistemas adecuados para tus tareas de marketing y ventas, te ayudará con la siguiente etapa: escalar y expandir aún más tu negocio.
  5. : Tal vez te interese comenzar a vender tus productos u ofrecer tus servicios en otros países. Esta etapa implica seguir automatizando tus procesos y a la vez, conformar un equipo de trabajo que te complemente en aquellas tareas en las que no eres tan fuerte.

Habilidades Clave para Emprender

Un emprendedor exitoso debe poseer una combinación de habilidades como liderazgo, creatividad, capacidad de análisis, habilidades de comunicación, resiliencia y manejo del riesgo.

  • Motivación: hace falta que tengas motivación por eso en lo que vas a emplear horas y horas de tu vida.
  • Perseverancia: el no decaer, el ser optimista e insistir en sacar el proyecto adelante son cualidades que te ayudarán a triunfar.
  • Creatividad: tener creatividad y ser ingenioso son dos cualidades que deberían estar muy presentes en un emprendedor.
  • Trabajo en equipo: la idea la puedes crear en solitario pero con el tiempo verás la importancia de formar un buen equipo de trabajo.

Cómo desarrollar una ACTITUD EMPRENDEDORA - Clave para una VIDA PLENA | Mario Alonso Puig

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