La Intersección Crucial: Entendiendo la Moral y el Liderazgo Ético
El liderazgo toma muchas formas y, a menudo, se define de muchas maneras. Una definición común lo explica como un proceso mediante el cual un individuo influye en un grupo de individuos para lograr un objetivo común. Vivimos en un mundo en el que la gente, las organizaciones, los países y las sociedades están cada vez más conectados. Por lo tanto, el impacto del liderazgo, tanto bueno como malo, repercute en todo el sistema político y económico. Esta mayor conexión equivale a una mayor influencia, y esto ha cambiado la naturaleza del liderazgo.
Distinción entre Ética y Moralidad
El estudio de la ética generalmente consiste en examinar preguntas sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto, la virtud, el deber, la justicia, la equidad y la responsabilidad hacia los demás. La génesis del término “ética” se sitúa en la Grecia antigua. Deriva de la palabra “Ethos”. La ética es el origen de los actos humanos, pero también significa “modo de ser”, “carácter”. La Ética se interesa por las causas de las reglas, por distinguir entre lo que está bien y está mal; entre lo correcto e incorrecto. Identifica los valores pretendiendo dar razón a las elecciones que toman las personas.
Por otro lado, la moral se refiere al conjunto de reglas adquiridas respecto a lo que es correcto o incorrecto en el ámbito de una comunidad o sociedad. La moral permite distinguir qué acciones son correctas (buenas) y cuáles son incorrectas (malas). Ética y moral tienen, entonces, un significado muy similar, refiriéndose al modo de ser o al carácter resultante de poner en práctica costumbres y hábitos considerados buenos.
Al enfrentarnos a una situación que requiere decidir, no actuamos automáticamente. Entre la situación y la decisión sobre qué hacer media un juicio ético. Son estas decisiones las que forjan el carácter, el ethos. Si actuamos con desigualdad, orientamos actuaciones futuras que se apoyarán en la desigualdad. Es de este modo que construimos el carácter y los principios éticos de la conducta. La ética proporciona, por tanto, un esquema conceptual de reglas o principios que nos guían a tomar decisiones sobre lo que es correcto o incorrecto, bueno o malo, en una situación particular.
La Importancia del Liderazgo Ético
El liderazgo ético es importante por dos razones principales. En primer lugar, los líderes tienen responsabilidades éticas porque tienen una posición especial en la que tienen una mayor oportunidad de influir en los demás y, por lo tanto, en los resultados. Los valores de los líderes influyen en la cultura de las organizaciones o las sociedades, y en si se comportan éticamente. Los líderes marcan la pauta, desarrollan la visión y sus valores y conductas moldean el comportamiento de las personas que estén involucradas con las organizaciones o las sociedades. Por lo tanto, los líderes tienen un gran impacto sobre la gente y las sociedades.
Sin embargo, el impacto de un líder no siempre es positivo, como lo demostró Hitler en la Alemania nazi. A una escala más pequeña, hasta un líder de equipo puede tener efectos profundos sobre los miembros de su equipo y de su organización. Todos los líderes, sin importar cuántos seguidores tengan, ejercen poder. Ejercer poder sobre los demás conlleva una responsabilidad ética. El poder es la capacidad que tiene una persona (o un departamento) en una organización de influir sobre otras personas para lograr los resultados deseados. Entre mayor sea el poder, mayor es la responsabilidad del líder.
Volviendo al concepto de liderazgo ético, se sostiene que este implica establecer y procurar metas éticas e influir en los demás de una manera ética. Se define el liderazgo ético como el proceso de influir en las actividades de un grupo hacia el logro de los objetivos de una manera socialmente responsable. Este liderazgo comprende dos aspectos: la "persona ética" y el "gerente ético". Primero se debe ser una persona ética para luego convertirse en un gerente ético. El aspecto gerencial se refiere a los esfuerzos intencionales de un líder para influir en los demás y orientar el comportamiento ético de los seguidores, como la transmisión de normas éticas y el disciplinar a los empleados que se comporten de forma antiética. Un líder ético cuida a su gente, practica la justicia, es leal y virtuoso, respeta el orden social cuando es justo y humano, y sobre todas las cosas entiende el verdadero sentido de la libertad, que en ningún caso es un cheque en blanco para la destrucción de los demás y de sí mismo.
Principios Fundamentales del Liderazgo Ético: El Marco FATHER
Existe un marco que explica los principios del liderazgo ético, conocido por el acrónimo FATHER:
- F - Fairness (Equidad): La equidad es un atributo fundamental del liderazgo ético. Se trata de cómo los humanos interactúan entre sí y esperan ser tratados. No hay lugar para el favoritismo cuando la situación es la misma para todos.
- A - Accountability (Responsabilidad): Ser responsable de decisiones y errores deficientes es otro atributo importante del liderazgo ético.
- T - Trust (Confianza): No puedes tener un gran equipo sin confianza que lo atraviese.
- H - Honesty (Honestidad): Cuando los líderes son honestos, crean un entorno en el que se pueden discutir abiertamente temas importantes.
- E - Equality (Igualdad): La igualdad forma la base de nuestra supervivencia y felicidad. La discriminación muestra una falta de ética o moralidad.
- R - Respect (Respeto): Aunque no estés de acuerdo con la otra persona, muestras respeto por sus deseos, sentimientos y derechos.
La Práctica del Liderazgo Ético
Los líderes éticos demuestran estos principios en la práctica de diversas maneras:
- Modelar el camino: Caminar el camino tanto como hablar el discurso es uno de los aspectos más importantes del liderazgo ético. Los líderes éticos tendrían altos estándares para su equipo, los mismos estándares que establecen para sí mismos a diario.
- Tratamiento equitativo: Tener respeto por los demás y de manera equitativa en el equipo y la empresa es clave, evitando el favoritismo y la discriminación.
- Comunicación efectiva: Ser un buen comunicador es un signo de un líder ético, desde saludar a las personas hasta realizar presentaciones y discutir temas en reuniones.
- Mediación de problemas: Poder mediar en problemas es una fortaleza clave, mostrando equidad, escuchando a ambos lados por igual y encontrando soluciones que satisfagan a todas las partes.
- Gestión de situaciones estresantes: Una de las principales características de un líder ético es la de moderar situaciones estresantes y escuchar al equipo atentamente cuando las cosas están empezando a salirse de control.
- Búsqueda de soluciones comunes: Clave para el liderazgo ético es la capacidad de escuchar a los demás y encontrar soluciones comunes que funcionen para el beneficio de los miembros del equipo en lugar de solo un individuo a la vez.
- Responsabilidad ante el cambio: El liderazgo ético trata de comprender los cambios, escuchar las preocupaciones, pero también tomar decisiones que deben tomarse y ser respetadas en todo el equipo.
- Responsabilidad diaria: Los líderes éticos se responsabilizan diariamente, por lo tanto, se trata de hacer lo correcto en los momentos correctos, no cuando sea conveniente o cuando alguien esté mirando.
Fuentes y Desarrollo del Juicio Moral
Básicamente hay dos fuentes de nuestro concepto de la moralidad: la religión y la filosofía (o ética). El concepto religioso de la moral se basa en la premisa de que el hombre ha sido creado por Dios y colocados en la tierra para ayudar en el cumplimiento de un plan divino, observando ciertos preceptos morales. La obediencia a la voluntad divina es el requisito principal.
La moralidad basada en la filosofía o la ética, en cambio, lleva al hombre como punto de partida y le pregunta cuál es la naturaleza del hombre y cómo él debe actuar para ser fiel a ella. Aunque ha habido una amplia divergencia de opiniones en cada una de las épocas, algunos principios básicos se han acordado: (1) el hombre tiene una naturaleza, (2) el hombre puede conocer su naturaleza, (3) el hombre puede saber como debe vivir y actuar de acuerdo con su naturaleza, y (4) el hombre tiene la capacidad de tomar decisiones morales correctas. Estos cuatro principios son la base de la ley natural que sostiene que "bueno" es quien avanza sobre la naturaleza del hombre; "malo" es quien rema para atrás.
La palabra "bueno" tiene dos significados en este contexto: lo técnicamente bueno (o efectivo) y lo moralmente bueno. Lo que permite a un hombre desarrollar su potencial como un hombre son aquellas cosas que son buenas. Los derechos implican responsabilidades, y dado que el contexto en el que nos movemos es social, que ejercemos nuestros derechos y llevamos a cabo nuestras responsabilidades con respecto a los demás, así como a nosotros mismos.
Línea Azul 6 | Resolución de Dilemas Éticos en el Ambiente Laboral.
Teoría del Desarrollo Moral de Kohlberg
Lawrence Kohlberg establece que el juicio moral pasa por seis estadios, los cuales se conforman en tres niveles morales:
- Nivel Preconvencional (estadios 1 y 2): Se refiere al nivel de desarrollo de la conciencia del ego sobre otros egos. La forma en que se consideran las reglas sociales es una cualidad inherente en los objetos.
- Nivel Convencional (estadios 3 y 4): Se basa en el estadio 3, el cual es una moralidad interpersonal normativa. Aquí, los valores y las normas que regulan la conducta de los líderes son coordinadas por la perspectiva de un tercer líder. A este le sigue el estadio 4, donde es considerada una moralidad del sistema social, buscando el cumplimiento de las leyes para proteger los derechos humanos y el bienestar social de todos los miembros.
- Nivel Postconvencional (estadios 5 y 6): Se refiere a una moralidad de principios éticos universales, reversibles y que pueden expirar. En este nivel, la sociedad es vista como un acuerdo y una obligación social, y la conciencia moral se preocupa por la protección de las minorías.
El Juicio Moral Socio-Cognitivo se evalúa por el índice C, el cual se correlaciona con los seis estadios morales. Las investigaciones muestran correlaciones positivas importantes entre el índice C y los estadios 5 y 6 (Lind, 2004).
Tabla: Estadios del Desarrollo Moral de Kohlberg
| Nivel Moral | Estadio | Descripción |
|---|---|---|
| Preconvencional | 1. Orientación a la obediencia y el castigo | Las reglas se obedecen para evitar el castigo. El interés propio es la base de las decisiones. |
| 2. Individualismo e intercambio | Se actúa por interés propio, buscando satisfacer las propias necesidades. Existe un entendimiento de reciprocidad ("ojo por ojo"). | |
| Convencional | 3. Moralidad interpersonal normativa | Se busca la aprobación de los demás y mantener buenas relaciones. Hay un enfoque en la conformidad y en ser "buena persona". |
| 4. Moralidad del sistema social | Se valora el orden social, la ley y el deber. Se busca el cumplimiento de las leyes para proteger los derechos humanos y el bienestar social de todos los miembros. | |
| Postconvencional | 5. Contrato social y derechos individuales | Las leyes se ven como acuerdos sociales que pueden ser cambiados si no sirven al bien común. Se reconocen los derechos individuales y se busca la cooperación y el acuerdo social. |
| 6. Principios éticos universales | Se actúa según principios éticos universales, reversibles y de conciencia individual, incluso si contradicen la ley. Preocupación por la justicia, la igualdad y la dignidad humana. |
Clasificaciones y Tipos de Liderazgo
Existen diferentes clasificaciones sobre los tipos de liderazgo que se pueden ejercer. La clasificación primera y más sencilla tiene que ver con la función dentro de las organizaciones:
- Liderazgo formal: Es el liderazgo ya preestablecido por la organización. La asignación formal de la responsabilidad por cargo o nombramiento, como la jefatura de servicios o la dirección. Se trata de la estructura jerárquica formal directiva.
- Liderazgo informal: Es aquel que emerge en el grupo. Aquí encajan los “influencers”, personas que por su comportamiento y autoridad influyen en los comportamientos de otras personas sin un cargo formal.
Max Weber, el primer pensador en abordar el concepto de carisma en su complejidad, catalogó a las organizaciones en términos de relaciones de autoridad. El liderazgo según Max Weber se divide en tipos:
- Líder carismático: Es aquel al que sus seguidores le atribuyen condiciones y poderes superiores a los de otros, siendo elegido por su capacidad de generar entusiasmo. Sin embargo, el éxito está ligado a su presencia, y la organización podría colapsar si el líder abandona.
- Líder tradicional: Es aquel que hereda el poder por costumbre, por un cargo importante o por pertenecer a un grupo familiar de élite que ha mantenido el poder.
- Líder legal: Es aquel que asciende al poder por métodos democráticos o es elegido por su calidad de experto en la materia que le compete, siendo proactivo. También existe el concepto de líder legítimo, que adquiere poder mediante procedimientos autorizados, en contraste con un líder ilegítimo que usa la ilegalidad y, por tanto, carece de la capacidad de convocar y convencer.
Otras clasificaciones de liderazgo incluyen:
- Liderazgo autocrático: El líder autocrático concentra todo el poder y toma decisiones sin la participación del grupo, esperando obediencia. No es un liderazgo abierto ni democrático.
- Liderazgo democrático: El líder toma decisiones tras potenciar la discusión del grupo, agradeciendo las opiniones de sus seguidores y promoviendo la participación. Los miembros del equipo se sienten motivados y con control sobre su destino.
- Liderazgo Laissez-faire: Basado en la máxima "deja hacer a tus empleados", el líder adopta un papel pasivo, abandonando el poder en manos del grupo y solo interviene si es estrictamente necesario. Esto puede llevar a la desorganización y rivalidad.
- Liderazgo transaccional: Se fundamenta en procesos de intercambio, normalmente económico, entre líderes y seguidores para lograr metas. Los miembros del equipo reconocen al líder como autoridad.
- Liderazgo transformacional: Los líderes mantienen una comunicación fluida con el grupo, con la capacidad de modificar la escala de valores, actitudes y creencias de los colaboradores. Es un estilo participativo que empodera al equipo y fomenta la colaboración creativa.
- Liderazgo normativo: Eficaz en situaciones de peligro donde es preciso seguir a rajatabla la normativa, como en trabajos con riesgos de seguridad o altas sumas de dinero en juego.
- Liderazgo auténtico: El líder se concentra en liderarse a sí mismo, con autoconocimiento, ecuanimidad, espiritualidad, compasión y generosidad.
- Liderazgo moral: Desarrollado por Eloy Anello y Juanita Hernández, este modelo se caracteriza por un alto nivel de valores, sabiduría y espiritualidad. El compromiso con las convicciones es fundamental para el líder moral, quien debe tener conciencia de sí mismo para actuar con amabilidad, amor y compasión hacia los demás.
Investigación sobre las Virtudes del Liderazgo
En la investigación sobre liderazgo ético, la identificación de virtudes y fortalezas de las personas líderes se ha convertido en prioridad. El investigador estadounidense Ronald E. Riggio y sus colaboradores crearon en 2010 el Cuestionario de Virtudes del Liderazgo (LVQ, por sus siglas en inglés), basado en el enfoque de Aristóteles y Santo Tomás de Aquino sobre las virtudes.
Un líder ético es una persona cuyas características personales y acciones se alinean con cada una de las cuatro virtudes cardinales de prudencia, templanza, fortaleza y justicia. Investigadores del Well-being In Social Environments LaboratorY (WISELY) de la Universidad de Jaén han adaptado a España un instrumento para evaluar las virtudes éticas de las personas líderes mediante un cuestionario de ocho preguntas que funciona adecuadamente en el contexto cultural español.
Los resultados de esta investigación mostraron diferencias culturales en la jerarquía de virtudes entre las sociedades española y estadounidense. Por ejemplo, la justicia aparece entre las siete virtudes principales en España, mientras que ni siquiera está entre las diez primeras en Estados Unidos. De manera similar, la importancia que las sociedades española y estadounidense dan a las virtudes cardinales (valor, justicia, sabiduría y moderación) tampoco es la misma. Esto llevó a plantear una versión abreviada del LVQ, con ocho preguntas que evalúan las cuatro virtudes principales (prudencia, templanza, fortaleza y justicia). Los resultados de este trabajo permiten que las organizaciones españolas puedan aplicar esta adaptación del cuestionario LVQ de forma rápida y sin grandes costes para analizar si sus líderes son éticos y éticas.
Referencia: Pulido-Martos, M., Cortés-Denia, D., Martínez-López, J. L. & Lopez-Zafra, E. (2025). Considering leadership virtues questionnaire (LVQ) in context: adaptation and validation of a Spanish short form proposal. Current Psychology, 44, 6052-6065.
El Vínculo entre Juicio Moral y Prácticas de Liderazgo
El liderazgo ético depende de principios, valores y creencias éticas. El carácter se construye partiendo de las decisiones que se adoptan, decisiones que no son automáticas, sino mediadas por un proceso de reflexión. Los investigadores han encontrado una correspondencia directa entre su nivel de juicio moral y las prácticas de liderazgo. El Juicio Moral Socio-Cognitivo se correlaciona de manera positiva con las prácticas de liderazgo de modelar el camino y dar aliento al corazón.
Las investigaciones muestran que tanto el buen como el mal comportamiento son contagiosos. De manera similar, el ejemplo moral establecido por los líderes tiene una influencia significativa en el comportamiento de los seguidores. En muchos casos, los conocimientos no son aplicables porque los gerentes carecen de una buena actitud o de un comportamiento adecuado que intente implementar dichos métodos. La habilidad de liderazgo, que puede cultivarse pero que, según muchos autores, es parte de la personalidad individual, es una de las actitudes más solicitadas.
Desafíos y Responsabilidad Moral en el Liderazgo
La revolución moral que ha tenido lugar en todo el mundo ha cuestionado algunos de los principios básicos de la ética. Valores que alguna vez fueron incuestionables han sido despreciados, llevando a que incluso quienes tienen un sentido moral fuertemente desarrollado duden. A medida que el ritmo del ataque a los valores se ha intensificado, las personas, incluyendo los oficiales militares, se han vuelto menos seguras de sus premisas morales y más propensas a tolerar “violaciones” de las normas consagradas por el tiempo de la conducta moral. Sin embargo, la exigencia de conductas ejemplares sigue siendo clara e inequívoca.
Se requiere que un oficial en el servicio naval no solo dé el ejemplo, sino que sea capaz de crear un clima moral sano en el que los hombres y mujeres bajo su cargo puedan desarrollar sus cualidades al máximo. Esto no es un ideal abstracto, sino una guía fundamental para la práctica, el liderazgo eficaz. Para ser eficaz, un oficial debe tener carácter, que es simplemente la fuerza de voluntad para hacer lo que se requiere cuando algún otro curso de acción podría ser más atractivo. El carácter solo puede desarrollarse a través de la práctica, a través de una larga serie de actos individuales de la voluntad, cuyo resultado final es la fiabilidad.
Para ser eficaz, un oficial debe inspirar el respeto de sus subordinados, no solo por su competencia profesional, sino también por su integridad personal. Si muestra debilidad en alguna área personal, será percibido como débil en otras y el respeto disminuirá. Por último, para ser realmente eficaz, un oficial debe dar el ejemplo de tal manera que se convierta en un modelo a seguir para sus subordinados, para bien o para mal. El líder está, en definitiva, obligado a ser un caballero. El Código de Justicia Militar lo define por su antítesis al afirmar: "Hay ciertos atributos morales comunes al oficial ideal y perfecto caballero, ellos son escasos de actos deshonestos, de trato injusto, de indecencia o falta de decoro, o de ilegalidad, injusticia o crueldad”.
