Diferencias clave entre autónomo, autoempleo y otras figuras laborales en España
En el dinámico mercado laboral actual, es común encontrar términos como autónomo, freelance, emprendedor o autoempleado, que a menudo se usan indistintamente, aunque presentan matices importantes. Comprender las diferencias entre estas figuras es crucial para cualquier persona que desee trabajar por cuenta propia, ya sea para iniciar un proyecto, colaborar con empresas o simplemente gestionar sus propios ingresos. Esta guía te ayudará a despejar dudas y entender cada concepto.
¿Qué es un autónomo?
Un trabajador autónomo, o por cuenta propia, es un profesional que trabaja por cuenta propia, ejerciendo una actividad económica a título lucrativo. La categoría de autónomo describe ante todo una situación legal y fiscal.
Características principales de un autónomo:
- Organiza su trabajo por sí mismo.
- Trabaja de forma independiente, sin ser dirigido por una empresa.
- Ejerce una actividad económica.
- Tiene la posibilidad de contar con gente a cargo o colaboradores.
- No precisa proceso previo de constitución como empresa.
Para poder ejercer como autónomo en España, es necesario darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Mediante este trámite administrativo se establece cómo se cotiza a la Seguridad Social, por cuenta propia. Es decir, el propio trabajador paga su cuota mensualmente. También se gestiona su alta en Hacienda, de modo que tiene que devolver a esta administración el porcentaje de IVA que recauda a sus clientes. Esta operación se realiza de forma trimestral.
Habilidades necesarias para un autónomo:
La realidad es que un autónomo necesita desarrollar una serie de habilidades esenciales para gestionar su negocio de forma sostenible:
- Habilidades comerciales: para buscar a sus propios clientes y vender sus servicios.
- Habilidades de comunicación: para comunicar sus cualidades como profesional.
- Habilidades de negociación y gestión de clientes: para establecer precios y mantener relaciones con los clientes.
- Habilidades de contabilidad: para administrar ingresos y gastos eficientemente.
- Habilidades relacionadas con la fiscalidad: para estar al día con Hacienda, saber cómo darse de alta y cuándo (y cuánto) pagar en función de su actividad.
Tipos de trabajadores autónomos:
Aunque todos los autónomos coinciden en las características descritas, existen diferentes tipos:
- Trabajadores autónomos en general: Aquellos que gestionan un pequeño negocio de forma habitual en su nombre, mediante el sistema de autoempleo, con trabajadores o no contratados.
- Autónomos que cotizan por actividades empresariales en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE): Pueden cotizar por módulos y algunos ejemplos son el comercio, la hostelería y los transportes.
- Artistas y deportistas: Un grupo especial, como por ejemplo los del cine, el circo o la música.
- Autónomos colegiados: Aquellos que desarrollan profesiones liberales incluidas en el IAE y pueden cotizar a través de las mutuas de sus Colegios Profesionales en lugar del RETA. Algunos ejemplos son los abogados, los médicos y los procuradores.
- Autónomos no colegiados: Los ejemplos más habituales son los diseñadores gráficos, maquilladores y artesanos. En muchos casos, este tipo de autónomos trabajan desde casa y sin empleados, lo que es una forma de autoempleo.
- Autónomos societarios: Cuando los trabajadores autónomos tienen un negocio que alcanza una dimensión importante y un gran número de trabajadores contratados, suelen optar por crear una sociedad. Es habitual que ejerzan el cargo de administrador de la sociedad y tienen el control de la mayoría de la misma.
- Autónomos agrarios: Trabajadores por cuenta propia que realizan actividades agrícolas. Tienen un régimen especial de cotización, creado en el año 2008, que es el Sistema Especial de Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios (SETA). La principal ventaja es que la cotización mensual a la Seguridad Social es menor.
- Autónomos colaboradores: Socios trabajadores de cooperativas de trabajo asociado.
¿Qué es el autoempleo?
El autoempleo es una modalidad de trabajo por cuenta propia. Es una persona que trabaja para sí misma, dueña de su propio negocio, ejerciendo su actividad profesional en un comercio, oficio o negocio. La gestión de esta actividad empresarial corresponde solo al autoempleado y es el responsable de la generación de sus propios ingresos.
Algunos ejemplos de autoempleo incluyen la creación de una pequeña consultoría, de un negocio de venta al por menor en línea, la prestación de servicios de diseño gráfico o la creación de una empresa de construcción. En general, cualquier persona con una habilidad en un área particular puede acogerse al autoempleo.
Diferencias entre autoempleo y un negocio autónomo consolidado:
Existen algunas diferencias sustanciales entre un negocio autónomo y el autoempleo. Un negocio autónomo tiene posibilidades tangibles de convertirse en una empresa rentable, pero un autoempleo está aún muy lejos de lograrlo si se empecina en mantener ciertos hábitos empresariales poco saludables.
- La persona que emprende un negocio y tiene que asumir todas las responsabilidades para generar ingresos es simplemente un autoempleado, no un dueño de su negocio. Por el contrario, un verdadero dueño de un negocio autónomo es el propietario, otros trabajan para él y es quien recibe todas las ganancias por lo que estos producen.
- La gran diferencia entre una empresa o negocio autónomo y un autoempleo es que la empresa funciona por sí misma. El autoempleo depende de la persona para funcionar. Si en un negocio los trabajadores no se pueden tomar vacaciones es una señal clave de que se trata de un autoempleo.
- Si los roles y responsabilidades están bien delimitadas y delegadas, las actividades del negocio autónomo se realizan sin que el propietario tenga que estar necesariamente presente controlando lo que hacen sus colaboradores. En cambio, en la generación de autoempleo los trabajadores no serán capaces de realizar el trabajo sin la supervisión o ayuda del autoempleado.
El problema del autoempleo es cuando crece, porque se vuelve inmanejable y empieza a haber muchos ruidos organizacionales por no tener los procesos claros. Esa transición entre autoempleo/emprendimiento a negocio/empresa es difícil. En consecuencia, el autoempleo debe ser temporal para poder hacer una transición adecuada al negocio autónomo y tener posibilidades de convertirse en una empresa escalable en un futuro no muy lejano.
De Autoempleado a Empresario: Cómo Escalar tu Negocio Sin Estar en Todo
¿Qué es un freelance?
Un freelance es un trabajador que ofrece sus servicios a otras empresas por su cuenta y de forma esporádica, sin que haya un contrato laboral entre las dos partes. Este trabajador establece un acuerdo con dichas empresas para realizar uno o varios proyectos y actividades a cambio de una remuneración y un periodo de tiempo determinado.
¿Freelance es lo mismo que autónomo?
Aunque te pueda sorprender, tanto un freelance como un autónomo son iguales de cara a la Seguridad Social. No existen diferencias ante la ley o la tributación por ambos perfiles (de hecho, el término freelance no existe en la legislación de España).
Sin embargo, sí se pueden encontrar un par de diferencias entre ambos perfiles, si bien es cierto que no tiene relevancia a nivel jurídico o legal:
- En relación a la actividad: El freelance se parece más a un colaborador, ya que un emprendedor es autónomo a jornada completa. En caso de que el freelance no llegue al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y trabaje de forma esporádica, no tendrá que darse de alta en el RETA ni pagar cuota de autónomos.
- En relación a su uso social: Denominamos freelance a trabajadores autónomos que tienen contacto con las nuevas tecnologías o con el mundo online. Denominamos autónomos a todas las profesiones más tradicionales y analógicas (un fontanero, un jardinero o un electricista, por ejemplo).
Para resumirte un poco más la idea: todo freelance es autónomo pero no todo autónomo es freelance.
Básicamente, los dos perfiles hacen lo mismo y se gestionan de forma parecida, ya que al final ofrecen servicios para otras empresas o personas. Salvo el hecho de poder evitar las cuotas de autónomo, la realidad es que el resto de obligaciones tributarias son iguales en los dos perfiles.
¿Qué es un emprendedor?
El emprendedor o emprendedora es una persona que comienza su propio proyecto empresarial al detectar una oportunidad de negocio, asumiendo riesgos financieros para llevarlo adelante, con el objetivo de obtener beneficios. La característica principal que define a este empresario emergente es la independencia, ya que puede tener una excelente capacidad de trabajo en equipo, pero siempre que lo lidere. Montar un emprendimiento desde la nada requiere una alta autoexigencia, creatividad, tenacidad y tolerancia de la presión. El desarrollo de la idea requiere poner en riesgo su capital económico. Existe una estrecha relación con la tecnología puntera.
Diferencias entre autoempleo y emprendimiento:
Conocer las diferencias entre autoempleo y emprendimiento es fundamental para aquellas personas que deseen trabajar por cuenta propia y que el proyecto dé los frutos deseados.
Aquí te mostramos una tabla comparativa:
| Característica | Autoempleo | Emprendimiento |
|---|---|---|
| Propósito | Solucionar un problema individual, generarse un salario de forma autónoma. | Crear, desarrollar y administrar un negocio o empresa por cuenta propia, buscando beneficios y escalabilidad. |
| Límite de crecimiento | Puede llegar a un límite de crecimiento en el que incrementar la facturación no sea posible. | Potencial de crecimiento y expansión ilimitado. |
| Persona vs. Grupo | Una sola persona realiza una actividad profesional para generarse un salario. | Puede involucrar a un grupo de personas y delegar funciones. |
| Esfuerzo | Requiere todo el esfuerzo por parte del profesional, dificultando el descanso y la conciliación. | Permite la delegación y la creación de sistemas que no dependen completamente del esfuerzo individual. |
| Riesgo | Principalmente riesgo de ingresos y gestión personal. | Asunción de riesgos financieros y empresariales para el desarrollo del proyecto. |
| Innovación | No siempre busca la innovación, se centra en la prestación de servicios o venta de productos existentes. | Suele partir de una idea o solución creativa para responder a una oportunidad de negocio. |
Autónomos TRADE: La excepción que confirma la regla
Un TRADE es, literalmente, un Trabajador Autónomo Económicamente Dependiente. Se trata de una categoría especial de trabajador autónomo. Se caracteriza por ingresar más del 75% de lo que cobra de un único cliente. Esto puede deberse a diferentes motivos. Sin embargo, los más comunes son que este cliente requiere sus servicios de forma regular y que el volumen de esos servicios es alto. Por tanto, colma buena parte de los ingresos que el trabajador autónomo desea.
Esta figura sí es legal. De hecho, se regula en varios artículos de la Ley 20/2007 de 11 de julio del Estatuto del Trabajo Autónomo.
Ventajas del contrato TRADE:
- Quedan recogidos el horario y los días de descanso.
- El trabajador tiene derecho a días de vacaciones (18 días hábiles, como mínimo).
- Se otorga un permiso de maternidad o paternidad.
- Se opta a indemnización por daños y perjuicios.
- Se puede optar a prestación por desempleo por incumplimiento del contrato.
- Se disfruta de un descuento en el pago de la seguridad social si el trabajador tiene menos de 30 años.
Desventajas del contrato TRADE:
- El trabajador no puede tener otros profesionales a su cargo.
- Los materiales e infraestructuras corren a cargo del trabajador.
- El trabajador no puede tener locales abiertos de cara al público, así como trabajar con otros profesionales.
- Las cuotas y los impuestos corren a cargo del trabajador.
- Las vacaciones no están pagadas por la empresa.
Los falsos autónomos: Un fraude en la contratación
Desde hace unos años se ha abierto públicamente el debate sobre lo que significa ser un trabajador autónomo. Especialmente a raíz de algunas denuncias del colectivo de riders. Entonces comenzó a escucharse de forma frecuente la expresión «falso autónomo». La primera sentencia sobre el particular llegó en septiembre de 2020, cuando el Tribunal Supremo sentenció que un rider había prestado sus servicios a la empresa bajo esta figura. Se trata de un fraude en la contratación, pero no siempre está clara la diferencia.
¿Quiénes son los falsos autónomos?
A diferencia de los autónomos legítimos, los falsos autónomos tienen un contrato mercantil con una empresa, es decir como si fuera entre dos empresas o dos profesionales. Sin embargo, no cumplen una serie de requisitos que son fundamentales para ser considerados como autónomos. Por tanto, aunque sobre el papel sean su propio jefe, en la realidad existe una relación laboral con la empresa a la que prestan sus servicios y se parecen más a los trabajadores por cuenta ajena.
La expansión de este tipo de contrataciones fraudulentas se debe al ahorro de costes que supone para las empresas contratantes. Al mismo tiempo, los trabajadores pierden en derechos laborales.
Diferencias entre un falso autónomo y un trabajador por cuenta ajena:
- En el caso de un falso autónomo, es la empresa que contrata los servicios del trabajador la que establece las condiciones de trabajo y el sueldo.
- Determina también las horas de la jornada laboral o, lo que es lo mismo, hay un horario establecido que el trabajador no es libre de escoger.
- Como su relación legal de cara al Estado es la de un trabajador por cuenta propia no está protegido por el Estatuto de los Trabajadores ni por el convenio colectivo de su sector o de la empresa.
- Por el mismo motivo tampoco tiene derecho a vacaciones, ni a permisos retribuidos, ni a una indemnización al finalizar su relación laboral, así como tampoco al subsidio de desempleo.
En definitiva, un falso autónomo tiene los inconvenientes de ser un trabajador por cuenta ajena pero ninguno de sus beneficios y derechos. Es por esto que resulta un fraude y se puede interponer una denuncia.
Similitudes que llevan a la confusión:
Los falsos autónomos se han dado de alta en RETA, pagan sus cuotas mensuales a la Seguridad Social y están obligados a presentar trimestralmente la documentación sobre el IVA. Y en su caso, a pagarlo. Si no hay denuncia e investigación, la Administración lo toma como un autónomo más por los datos que tiene.
La principal ventaja fundamental por la que algunas empresas optan por mantener esta figura ilegal es porque no tienen que pagar las cuotas a la Seguridad Social. Esto supone un gran ahorro con respecto a lo que tendrían que abonar si esa persona estuviera asalariada.
Qué hacer si te encuentras en la situación de falso autónomo:
Una relación laboral que puede calificarse como de falso autónomo es fraudulenta, es decir, ilegal. Por eso, si tu situación es esta, debes saber que puedes interponer una denuncia ante la Inspección de Trabajo o una demanda en los Juzgados de lo Social. Si te decantas por esta segunda opción deberás primero presentar una papeleta de conciliación laboral.
Ganarás el juicio si puede demostrarse, entre otras cosas, lo siguiente:
- Que los beneficios de tu trabajo no los percibes de forma directa.
- Que las condiciones en las que trabajas vienen, total o parcialmente, impuestas por la empresa para la que prestas servicios (horarios, sueldo o tarifas y medios de producción).
- Que eres dependiente de la empresa, aunque sea de forma flexible (quién establece el lugar de trabajo, en nombre de quién se trabaja o si existe ropa o material de trabajo proporcionado por la empresa cuyo uso es obligatorio).
Si se determina que efectivamente estás trabajando como un falso autónomo, la empresa se arriesga a sanciones y a tener que dar de alta a los trabajadores que estén en estas condiciones.
Autónomo versus Empresa (PYME)
Si estás pensando en emprender, puede que tengas dudas entre si es mejor ser autónomo o una pyme, cuántos trabajadores puede tener una pyme, cuáles son sus características o si un autónomo es una pyme.
¿Qué es una PYME?
El acrónimo PYME se utiliza para denominar a las pequeñas y medianas empresas. Es la forma más utilizada por los emprendedores que quieren poner en marcha una sociedad.
Diferencias legales, fiscales y de responsabilidad:
En España, existen diferencias significativas entre un trabajador autónomo y una empresa, tanto en términos legales, como fiscales y de responsabilidad.
- Marco legal:
- Autónomo: Un trabajador autónomo opera como una persona física y es responsable de su negocio o actividad de forma individual.
- Empresa: Una empresa, por otro lado, es una entidad jurídica independiente de sus socios o accionistas. Puede ser una sociedad limitada (SL) o una sociedad anónima (SA).
- Responsabilidad:
- Autónomo: Los autónomos responden de las deudas con todo su patrimonio. Si el empresario está casado puede dar lugar al hecho que la responsabilidad derivada de sus actividades implique al patrimonio del otro cónyuge. En el régimen ganancial, cuando se trata de bienes comunes del matrimonio, para que estos queden obligados hará falta el consentimiento de ambos cónyuges. Los bienes propios del cónyuge del empresario no quedarían afectos al ejercicio de la actividad empresarial, salvo que haya un consentimiento expreso del mencionado cónyuge.
- Empresa: En una empresa, la responsabilidad de los socios o accionistas está limitada al capital aportado.
- Tributación y contabilidad:
- Autónomo: Los autónomos tributan en el régimen de Estimación Directa o de Estimación Objetiva (módulos). Su contabilidad es más sencilla y no están obligados a presentar un libro de inventarios y cuentas anuales.
- Empresa: La contabilidad de una PYME tiene que ajustarse al Plan General de Contable y están obligados a presentar un libro de inventarios y cuentas anuales.
- Proceso de constitución:
- Autónomo: El proceso para convertirse en autónomo es menos complejo y requiere menos trámites que la creación de una empresa.
- Empresa: La creación de una empresa implica un proceso más complejo y mayor número de trámites.
Por tanto, y tras todo lo visto, un autónomo puede ser una pyme. En función del personal contratado y el resto de requisitos podría considerarse un tipo u otro, pero puede serlo.
Estrategia para elegir entre empresa o autónomo:
La estrategia de negocio para elegir entre empresa o un régimen de autónomo debe comenzar por realizar un análisis exhaustivo de la actividad y sus características. Es fundamental evaluar la estructura, tamaño y proyecciones de crecimiento del negocio. Si la actividad es de menor envergadura y no se planea una expansión significativa, ser autónomo podría ser la opción adecuada debido a la simplicidad en trámites y menor carga fiscal.
Es esencial considerar el aspecto legal y la responsabilidad. Si se busca limitar la responsabilidad y separar el patrimonio personal del negocio, formar una empresa puede ser más adecuado, ya que proporciona una estructura legal independiente. También es relevante evaluar el impacto fiscal y las cotizaciones a la Seguridad Social para ambas opciones. Cada régimen tiene implicaciones fiscales diferentes, por lo que es esencial analizar cuál proporciona una carga fiscal más favorable para el negocio.
La estrategia de negocio para elegir entre empresa o autónomo debe basarse en un análisis detallado de la naturaleza del negocio, las proyecciones de crecimiento, la responsabilidad deseada, el impacto fiscal y las cotizaciones a la Seguridad Social.
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