Autónomo vs. Emprendedor: Desvelando las Claves del Trabajo Independiente
Hacerse autónomo y ser emprendedor son dos conceptos estrechamente relacionados, pero no son exactamente lo mismo. Aunque en determinados contextos se usen de manera intercambiable, la respuesta a si significan lo mismo depende del contexto.
¿Qué significa ser Emprendedor?
Un emprendedor es una persona que emprende, es decir, alguien que comienza un cometido. Va más allá de esta obviedad: un emprendedor es una persona que lleva a cabo una idea y en el intento asume un riesgo.
El concepto de emprendedor no está definido en ningún reglamento oficial, por lo que es difícil dar con una definición que contente a todos. Sin embargo, se le relaciona con la innovación, la creatividad y la versatilidad.
Algunos ejemplos de emprendedores son:
- El panadero que abre su establecimiento y, al hacerlo, está poniendo en riesgo su capital económico.
- La persona que trabaja por cuenta ajena y decide poner en marcha un proyecto novedoso dentro de la misma empresa, por ejemplo: desarrollar una aplicación que mejora la comunicación entre empleados.
- Los creadores de importantes redes sociales o tecnologías como Bitcoin y Blockchain, quienes eran personas emprendedoras que todavía no habían creado una empresa.
- Quien emprende un proyecto cultural o para generar un cambio social en el que el beneficio va más allá del dinero que se genera y es a largo plazo; este sería el caso de las fundaciones o las ONGs.
Desde este punto de vista, un emprendedor puede ser alguien que monta una empresa innovadora y diferente; o también alguien que trabaja para una empresa y que, dentro de esta, se encarga de llevar adelante un proyecto pionero. Del mismo modo, quien emprende un proyecto social y novedoso, sin ánimo de lucro, también puede ser un emprendedor.
Un emprendedor tiene la capacidad de identificar una oportunidad de negocio a partir de una idea propia. Tiene una visión más amplia del mercado y consigue sacar adelante un proyecto con pasión, ambición e iniciativa, asumiendo riesgos e invirtiendo todos sus recursos y conocimientos. Emprender no consiste solo en crear una empresa, también se trata de ser innovador y creativo.
¿Qué es ser Trabajador Autónomo?
El trabajador autónomo es una persona que no tiene jefe, sino que trabaja para sí mismo. El término autónomo designa a aquellas personas que trabajan por cuenta propia, para lo cual se hallan inscritos en un régimen especial de la Seguridad Social.
El autónomo realiza de forma habitual, personal y directa, una actividad económica a título lucrativo y sin sujeción a contrato de trabajo alguno. Aunque se puedan tener trabajadores a cargo siendo autónomo, la finalidad principal es el beneficio propio, por lo que lo más común es mantenerse vinculado al proyecto.
Autónomo y Emprendedor: ¿Dónde Reside la Conexión y la Diferencia?
Un trabajador autónomo es siempre un emprendedor porque asume un riesgo para llevar a cabo una idea. Cuando alguien decide hacerse autónomo, realmente está siendo emprendedor porque está comenzando un proyecto laboral propio.
Sin embargo, un emprendedor puede serlo sin ser trabajador autónomo. Una persona que lleva a cabo una idea en la empresa en la que está contratado como trabajador por cuenta ajena es un emprendedor, pero no un trabajador autónomo.
Del mismo modo, los creadores de tecnologías que emprendieron sin convertir en un primer momento esa tecnología en el fruto de su actividad también eran emprendedores, aunque no autónomos.
Hacerse autónomo no implica tener que dedicarse a algún sector profesional concreto; se puede trabajar como autónomo en cualquier profesión. No obstante, es cierto que hacerse autónomo siempre tiene una finalidad lucrativa personal, sea o no sea la actividad como autónomo la ocupación principal.
En cambio, un emprendedor puede comenzar un proyecto sin una finalidad lucrativa personal o de un grupo. Puede que su proyecto nazca como sociedad anónima, limitada, colectiva, una fundación o una ONG.
Requisitos y Gestión del Autónomo
En España, existen distintos tipos de autónomos, dependiendo de su actividad y su régimen fiscal o laboral, pero todos deben estar inscritos en un régimen especial de la Seguridad Social, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos o RETA, lo que implica una serie de ventajas e inconvenientes diferentes a los de los asalariados.
Aunque existan diferentes tipos o regímenes de trabajadores por cuenta propia, los requisitos para los autónomos a nivel de impuestos suelen ser bastante parecidos. Los empresarios individuales tributan a través del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) en el apartado de rendimientos por actividades económicas.
Es bastante común que autónomos y emprendedores cuenten con algún tipo de asesoría fiscal para hacer frente a varias gestiones. Hacer el trámite de alta o de constitución legal, así como presentar las declaraciones de impuestos, suele ser farragoso y la ayuda de un asesor fiscal para autónomos o para empresas, fundaciones, etc. puede ser clave.
Si eres una persona emprendedora y quieres empezar a trabajar por tu cuenta en tu propio proyecto, tener la ayuda y acompañamiento de una de las mejores gestorías online para autónomos puede ser clave. En primer lugar, porque al ser online, podrás hacer los trámites de autónomo desde donde quieras y cuando quieras y, en segundo lugar, porque con una asesoría especializada en autónomos que pone a tu disposición a un asesor fiscal personal podrás ahorrar tiempo y preocupaciones con el papeleo.
¿Y Empresario? ¿Es un término distinto?
La diferencia entre trabajador autónomo y empresario es que este último crea una estructura empresarial para desarrollar su actividad. De este modo, el emprendedor puede no ser un empresario, pero el empresario siempre es un emprendedor, por las mismas razones que en el caso del trabajador autónomo.
El Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL)
Desde un punto de vista jurídico, la distinción entre autónomo y emprendedor sí que tiene más sentido, especialmente cuando hablamos de la figura del Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL), que no hay que confundir con la del autónomo.
La Ley de Emprendedores de 2013 creó esta figura para aumentar el número de autónomos en España a cambio de rebajar su responsabilidad patrimonial en caso de que la actividad económica se torciera. Un ERL es una figura a medio camino entre un autónomo y una sociedad limitada.
Diferencias clave entre Autónomo y ERL:
| Característica | Autónomo | Emprendedor de Responsabilidad Limitada (ERL) |
|---|---|---|
| Responsabilidad ante deudas | Responde con todo su patrimonio personal. | Responde con su patrimonio personal, pero su vivienda habitual no puede ser embargada bajo ciertas condiciones. |
| Registro | No requiere inscripción en el Registro Mercantil. | Debe registrarse en el Registro Mercantil. |
| Cuentas Anuales | No requiere formular y someter a auditoría las cuentas anuales. | Debe formular y someter a auditoría las cuentas anuales de su negocio y depositarlas cada año en el Registro Mercantil. |
| Tributación | Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). | Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). |
Requisitos para ser Emprendedor de Responsabilidad Limitada:
Para que la vivienda habitual del ERL no sea embargada, esta debe tener un valor superior a los 300.000 euros, valorada conforme a lo dispuesto en la base imponible del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en el momento de la inscripción en el Registro Mercantil.
La protección de la responsabilidad solo se da en el caso de deudas empresariales o profesionales. El resto del patrimonio personal del empresario sí puede verse afectado por las deudas generadas por su actividad.
¿Cuándo optar por ser Autónomo o ERL?
- Caso 1: María. María no tiene necesidad de proteger activos significativos como una vivienda o un local comercial. En este ejemplo, lo más sensato es optar por la figura del autónomo.
- Caso 2: Pedro. Pedro tiene un negocio de tienda de productos electrónicos y ha contratado a dos empleados. Invirtió una cantidad considerable para establecer su local comercial, y aunque el negocio marcha bien, Pedro está preocupado por las posibles deudas o problemas que podrían surgir, especialmente porque ha utilizado una parte de sus ahorros para comprar su vivienda. En este ejemplo, lo más lógico es optar por la figura del ERL, ya que está expuesto a un mayor nivel de riesgo porque su negocio requiere un local, inventario y empleados. Una mala racha en el negocio podría llevarle a acumular deudas, y no quiere que su vivienda esté en peligro.
Hacerse emprendedor individual de responsabilidad limitada tiene aspectos positivos y negativos, como todo en la vida. Si estás pensando qué forma societaria te conviene más para arrancar tu proyecto empresarial, considera esta información.
Gestión y Tributación del ERL:
Los ERL, al igual que los autónomos, tributan a través del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) en el apartado de rendimientos por actividades económicas.
Además, deben presentar el modelo 111 cada trimestre si efectúan retenciones en las nóminas de sus trabajadores o si otro profesional o empresario le ha aplicado retenciones en la factura. También deben presentar el modelo 115 si tienen un local en alquiler para el desarrollo de la actividad.
Independientemente de si eres autónomo o emprendedor, la facturación y la gestión del negocio son una tarea obligatoria para mejorar la productividad y la competitividad.
