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Comunicación

Impacto de las nuevas regulaciones en el sector de la belleza: La batalla de los autónomos y el IVA

by Admin on 24/05/2026

A partir de 2025, las normas sobre el trabajo con autónomos experimentarán cambios significativos en España, afectando directamente al sector de la belleza. Tanto si diriges un salón y contratas a autónomos como si trabajas tú mismo como autónomo, es crucial entender lo que significan estos cambios y cómo prepararte.

El sector de la belleza se nutre de creatividad, flexibilidad y trabajo duro. Las nuevas normas que rodean a los falsos autónomos pueden requerir algunos ajustes, pero con la preparación adecuada, se pueden evitar riesgos innecesarios. Se recomienda utilizar 2024 como periodo de transición para revisar colaboraciones y elaborar un plan.

La figura del autónomo dependiente y el "falso autónomo"

Muchas empresarias del sector de la belleza contratan a autónomos para periodos de mucho trabajo o para realizar tratamientos especializados. Un autónomo que trabaja para ti puede ser lo que se denomina "autónomo económicamente dependiente" (TRADE), porque al menos tres cuartas partes de sus ingresos dependen de un solo cliente, que eres tú. En este escenario, tú facturas a la clientela, y el autónomo te factura a ti por la parte convenida, que será mayor o menor en función de los gastos que asuma, principalmente productos, ya que el alquiler y los suministros suelen ir a tu nombre.

Sin embargo, si las autoridades fiscales determinan que tu autónomo está trabajando esencialmente como un empleado, se clasifica como "falso autónomo". Esto significa que, aunque el autónomo es tratado como independiente, realiza el mismo trabajo que un empleado sin pagar los impuestos y las primas que se exigen por el empleo.

Riesgos y consecuencias

Si contratas autónomos, tendrás que demostrar que realmente trabajan por cuenta propia. Si se considera que son falsos autónomos, podrías enfrentarte a impuestos retroactivos, sanciones y la obligación de cotizar a la Seguridad Social. Si la actividad del autónomo es exactamente la misma que la tuya, una inspección de trabajo podría poner en duda que no sea un trabajador por cuenta ajena.

Es fundamental que exista un contrato mercantil entre las partes y que el autónomo no esté bajo tus órdenes en sentido estricto, ni sujeto a las mismas obligaciones que un empleado. Lo que se le pague dependerá de lo que se pacte, ya que no hay nada escrito al respecto. El contratar un autónomo dependiente puede ser realizado tanto por un autónomo en directa como por una empresa.

Cómo prepararse para los cambios

  1. Revisa los acuerdos existentes: ¿Tu autónomo trabaja realmente de forma independiente, o la colaboración es similar a un contrato de trabajo? Ajusta el acuerdo si es necesario.
  2. Asegura la independencia del autónomo: Si trabajas principalmente para un salón o un cliente, asegúrate de tener suficiente libertad en la forma de realizar tu trabajo. Ampliar tu cartera de clientes puede ayudarte a consolidar tu estatus de profesional independiente.
  3. Considera la posibilidad de un contrato de trabajo: Si un autónomo trabaja para ti a largo plazo y de forma regular, puede que sea más rentable y seguro contratarlo como empleado. Esto proporciona claridad y seguridad para ambas partes.
  4. Mantente informado: Las normas y reglamentos evolucionan rápidamente. Mantente al día de las últimas novedades y busca asesoramiento si tienes dudas sobre tu situación.

La carga fiscal y la supervivencia del sector de la belleza

En España, a fecha de julio de 2025, hay más de 3,4 millones de autónomos, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Seguridad Social. Conforman una parte importante del entramado laboral del país y son fundamentales para el crecimiento de la economía. Sin embargo, son cada vez más los autónomos que están alzando la voz para explicar lo difícil que es emprender un negocio en España.

El IVA de las peluquerías: Una petición constante

Una de las principales quejas del sector de la peluquería y la imagen personal es la carga del IVA. La petición viene motivada principalmente por la caída de la facturación que ha sufrido el sector en los últimos años. Hasta 2012, el IVA de la peluquería e imagen personal estaba en el 8%, pasando al 21% durante el Gobierno de Mariano Rajoy, con Montoro como ministro de Hacienda, lo que provocó un profundo retroceso y la degradación del sector, cuyos profesionales consideran se trata de un servicio esencial y no de lujo.

Por el momento, no hay indicios de que el Ejecutivo vaya a reducir el IVA de las peluquerías, por lo que tendrán que continuar tributando al 21% a pesar de que está en juego la supervivencia del sector.

Según este colectivo, la carga fiscal que deben soportar es demasiado elevada, lo que les lleva, incluso, a tener que renunciar y no seguir creciendo como empresa, porque no les resulta rentable contratar más empleados. Recientemente, se conoció que, aunque el 64% de los autónomos ha aumentado su facturación en 2025, el 80% sigue “asfixiado” por la carga fiscal, de acuerdo con los resultados del Observatorio Económico del Trabajo Autónomo, elaborado por UPTA. Esta queja se observa especialmente en los autónomos personas físicas, “que soportan altos niveles impositivos sin beneficios equiparables a los trabajadores asalariados”, según denunciaba la asociación.

Una profesional del sector, Cristy, explica la frustración: “Deberías pagar el qué, o sea, el qué, porque yo no me niego a pagar, pero pagar lo que nos piden, eso es un crimen. Eso es un crimen y debería acabarse ya”. En este sentido, pide “reducir el IVA porque es una auténtica locura”, asegurando que “toda aquella persona que sepa lo que estoy hablando o tenga un familiar que tenga un negocio, lo conoce”.

“Lo único que consiguen es que cada vez se estén cerrando más y más negocios. Que la gente pierda la ilusión y las ganas. Tengo compañeros del sector que será su último año”, incide, manifestando que “no os dais cuenta del auténtico y real problema que están teniendo” y que “la gente no puede más”.

Debate público sobre la fiscalidad de los autónomos

La publicación de Cristy generó un amplio debate, con más de 14.000 ‘me gusta’ y más de 3.000 comentarios. Por un lado, muchos apoyan su postura: “Mi sector es otro pero la situación es idéntica. Cada 3 meses lo mismo. Mes 1 y mes 2 sin un duro, mes 3 parece que la cosa remonta y ahí es cuando llega el trimestre y vuelta a empezar de cero. Yo no sé cómo hace la gente para “ganar dinero” y que les compense tener una empresa”, exponía un usuario.

Por el contrario, otros apuntan a que los trabajadores asalariados sufren retenciones en su nómina por los mismos motivos: “yo tengo nómina y me quitan todos los meses un 20% de mi sueldo y estoy más controlado que nadie, lo que no dice la peluquera es cuánto gana en dinero B. Y sé lo que digo porque he sido autónomo... y yo los impuestos los pago todos los meses. Si le bajan el IVA, ¿bajarás los precios tú?”, apuntaban otro usuario. Asimismo, varios matizan que el IVA corre a cuenta del consumidor, que es quien lo paga: “No pagáis el IVA, simplemente lo recaudáis para el Estado”.

la realidad de SER AUTÓNOMO en ESPAÑA 🇪🇸 | Los impuestos son muy altos...

El peluquero y esteticista: ¿Empresario o trabajador con proyecto?

La percepción del profesional de la belleza como "empresario al uso" es un tema de debate. Nunca se ha querido pensar que un peluquero o un profesional de la estética deba quedar englobado en esa categoría de 'empresario' hacia la que los contertulios se dirigen de manera despectiva. Se la presenta como la categoría del 'exprimepersonas', el explotador del año 2025: un ser egocéntrico e insolidario que solo busca su beneficio personal.

El empresario, sin embargo, es una persona que invierte su tiempo, conocimientos y dinero -muchas veces aquel que no tiene- y lo arriesga con base en un proyecto que debe aportar beneficios a la sociedad, hacer crecer al país y, lógicamente, ofrecer una rentabilidad al riesgo, a la idea y al trabajo. Pero ¿un peluquero o una esteticista es realmente un empresario?

Objetivamente, y en cuanto a las obligaciones que se derivan de su responsabilidad, sí lo es. También lo es porque asume un riesgo personal, económico y, actualmente, punitivo por parte de la Administración al abrir cada día su establecimiento. Sin embargo, lo que diferencia a este tipo de empresarios -donde debemos incluir también a otros muchos oficios- es que quien monta una peluquería o un centro de estética es, ante todo, un “trabajador con un proyecto”.

El tejido empresarial de este país está formado, en un 99% de los casos, por pymes y micropymes que son tratadas por los políticos de turno como si fueran empresas del IBEX. Son personas que prestan sus servicios o venden sus productos a cambio, en el mejor de los casos, de un sueldo similar -y muchas veces inferior- al del resto de su equipo y de sus trabajadores.

Como profesionales, cada vez se observa a más gente joven con talento y conocimientos que afirma que, en este entorno, no quiere arriesgar, o que, si lo hace, será en otro país u otro continente, donde recibirá, con toda seguridad, mejor trato y reconocimiento. Se genera y forma talento para que se marche, y esa constante fuga de conocimiento está poniendo en riesgo nuestro tan manido 'estado de bienestar'. Un estado de bienestar que empobrece a la clase media y que se ha convertido en el 'bien-estar' de una clase política profesionalizada, egoísta e incompetente. Una clase que toma decisiones contra la peluquería y el centro de estética; que no sabe cuánto dinero se arriesga cuando se decide abrir cada día el negocio; que ignora que una baja -aunque sea justificada- de una persona del equipo implicará tener que acudir al banco a pedir dinero para llegar a final de mes, porque sus costes y su improductividad no solo absorben el margen, sino que lo convierten en pérdidas de forma radical. Así se van el sueldo y los ahorros.

En definitiva, no somos empresarios, sino trabajadores con un proyecto personal. Y ya va siendo hora de que se reconozca nuestra aportación a la sociedad en todos los planos: económico, laboral, social y psicológico.

Tabla: Comparativa del IVA en peluquerías en España

Periodo IVA Contexto
Hasta 2012 8% IVA reducido, considerado servicio esencial.
Desde 2012 21% Aumento por el Gobierno de Mariano Rajoy, Montoro como ministro de Hacienda.

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