El Liderazgo Visionario y Colaborativo de Antoni Gaudí
Antoni Gaudí, arquitecto con el mayor número de obras declaradas Patrimonio de la Humanidad (siete en total, localizadas en Barcelona y sus alrededores), fue una figura de referencia para sucesivas generaciones. Reconocido no solo por su obra, sino también por su gran capacidad directiva, de planificación empresarial y de gestión de equipo, Gaudí es un ejemplo atemporal de liderazgo y gestión.
Gaudí como Precursor del Coworking y Codesign
La hazaña de Gaudí solo es explicable si conocemos sus facetas, su método de trabajo, muy cercano a los actuales términos de coworking y codesign. El trabajo colaborativo o coworking consiste en trabajar en equipo, sacando la máxima potencialidad de cada uno de sus miembros.
Existen dos factores que explican por qué Gaudí puede y debe ser considerado precursor del coworking:
- Su gran capacidad de implementación de procesos, normas y directrices de trabajo.
- Su control de los recursos materiales y de su stock, así como de la gestión del capital humano y su productividad óptima.
Su gran capacidad directiva y de planificación empresarial fue inédita y un gran modelo para los actuales modelos de negocio. Una anécdota que ilustra esta faceta empresarial fue presentada en el Espai Gaudí “El taller de un genio o de un loco” en el Museo Diocesano de Barcelona, comisariada por Marià Marín. El historiador Marià Marín nos descubre la faceta del Gaudí más empresario a través de 6 anécdotas de su trayectoria.
La Contratación de Josep María Jujol: Un Ejemplo de Liderazgo Estratégico
Antoni Gaudí (1852) contrató a Josep María Jujol (1879), lo que se inscribe en dos dimensiones clave. La primera, la voluntad de Gaudí de incorporar el color, la decoración y los acabados de Jujol.
A menudo, en las organizaciones y sus gerentes, se tiende a contratar "mini yos", es decir, aquellos que tienen nuestras mismas competencias. Mayoritariamente estos perfiles tienen las competencias menos desarrolladas que nosotros, y además hablamos el mismo lenguaje. Si Gaudí hubiera fichado a un arquitecto con sus mismas competencias, su obra nunca hubiera incorporado el color ni la decoración jujoliana.
Una de las características excelsas de un buen líder, el "líder 5" en palabras de Jim Collins, es la de disponer de profesionales talentosos para su sustitución. Aquí Gaudí lo hizo, preparó a Jujol para la dirección de la Sagrada Familia a su muerte. El día de la muerte de Gaudí, Josep María Jujol dijo: “He perdido a mi gran maestro, y con ello, la posibilidad de seguir en la Sagrada Familia”.
¿Qué es la gestión empresarial moderna?
La Sagrada Familia: Obra Maestra y Legado de Liderazgo
Antoni Gaudí legó valiosas lecciones de liderazgo a través de la Sagrada Familia, su obra maestra. “Este árbol próximo a mi taller, ¡este es mi maestro!”, afirmó una vez el arquitecto catalán Antoni Gaudí. Ciertamente, entrar en la basílica de la Sagrada Familia, su obra más famosa y todavía inacabada, es como adentrarse en un bosque. Cual árboles, los pilares se elevan y divergen en ramas que sostienen la nave central. Flora y fauna están presentes en todo el templo, tanto en la decoración (lagartijas, pájaros y hiedra esculpidos en las fachadas, tortugas en la base de algunas columnas, cestas de fruta que coronan las torres...) como en la estructura.
En construcción durante casi 140 años, y sumando, la Sagrada Familia ilustra la capacidad del liderazgo visionario para priorizar lo verdaderamente importante frente al cortoplacismo y al ego. Gaudí fue un visionario que entendió que había que comunicar de manera precisa. Era un maestro artesano que trabajaba con otros maestros artesanos. Otra de las ventajas de comunicar la visión con claridad se hizo evidente cuando muchos de esos planos y maquetas se perdieron en un incendio en 1936, diez años después de la muerte de Gaudí.
Financiación y Gestión de Proyectos a Largo Plazo
La inmensa basílica tiene 18 torres, algunas cubiertas con cerámica esmaltada de vivos colores, el famoso trencadís. También está ricamente ornamentada: cuenta con las ya mencionadas fachadas repletas de motivos naturales y religiosos, las escaleras de caracol y el bosque del interior, así como las vidrieras, que reflejan una sinfonía de colores cambiantes en las paredes del templo.
Para levantar la basílica se necesitaron ingentes cantidades de dinero. Templos expiatorios como este deben sufragarse con las aportaciones de los fieles y no con el apoyo económico de las instituciones. Gaudí aceptó una realidad indiscutible de la innovación: no basta con tener una idea brillante, hay que convencer a otras personas de su atractivo para que contribuyan a financiarla, tanto en el presente como en el futuro. No solo invertía lo que ganaba en la construcción de su basílica de ensueño, sino que puso todo su esfuerzo en recaudar fondos.
Las obras de la Sagrada Familia fueron intermitentes, pero Gaudí no lo veía como un problema. Los periodos de menor actividad sirvieron para hacer balance e idear nuevas soluciones. Gaudí los aprovechó para avanzar en nuevas direcciones, ya que trabajaba simultáneamente en muchos otros proyectos. Más tarde, desde 1914 hasta su fallecimiento en 1926, se dedicó en exclusiva a la construcción de la Sagrada Familia.
Cuando murió arrollado por un tranvía mientras iba a misa, ya había terminado la fachada del Nacimiento y había erigido una de las cuatro torres. Tras consagrar la vida a un proyecto así, cualquier persona se sentiría frustrada por no concluirlo. Pero Gaudí, que no era corto de miras, aceptaba esa posibilidad e incluso la veía con buenos ojos: "No hay que lamentar que yo no pueda acabar el templo (...). Lo que debe conservarse siempre es el espíritu de la obra, pero su vida tiene que depender de las generaciones que se la transmiten y con las cuales vive y se encarna".
La Influencia de la Naturaleza y la Fe en su Obra y Liderazgo
De su estancia en la masía familiar, sin más distracciones que la naturaleza, obtiene Gaudí su pasión por la luz y por las formas vegetales. En el taller de su padre, calderero, aprende a extraer volumen de una superficie. “Una de las cosas más bellas de la vida es el trabajo a gusto”, solía decir a sus trabajadores. La intuición que Gaudí ya tenía en su juventud se hizo evidente en él, en su propia biografía. Gaudí cambió durante esos años hasta su muerte.
Poco a poco, la Sagrada Familia le fue construyendo; purificando sus pretensiones, su ego, inundando de sentido el resto de sus obras. Su trabajo irradia trascendencia y por eso su simbolismo es atemporal. El día de su muerte, en el hospital que acogió su último aliento, se decidió elaborar una máscara de su rostro para inmortalizar esa última expresión de paz y alegría de un genio bueno.
Nadie que se haya acercado de verdad a la vida y la obra de Antonio Gaudí puede poner en duda que su pasión por la luz, su humildad, su manera de afrontar la adversidad, su innovación y su inspiración en la Naturaleza son una fuente inagotable de reflexión. Un hombre dedicado en cuerpo y alma a su propósito, buscando siempre soluciones y caminos para continuar la marcha hacia su misión.
Refugiado en su trabajo, Gaudí confiesa a sus colaboradores que «Mis grandes amigos están muertos; no tengo familia, ni clientes, ni fortuna, ni nada. Así puedo entregarme totalmente al templo». Gaudí afronta la adversidad aferrándose a su fe. Esta es una de sus grandes lecciones: lejos de caer en la amargura, el genial artista se entrega aún más al trabajo y al esfuerzo. Como los grandes líderes, supo transmitir la importancia de su proyecto a sus trabajadores, haciéndoles partícipes de esa trascendencia.
En su intervención, José Manuel Almuzara, arquitecto gaudinólogo, pone el foco en tres aspectos clave en la vida y obra de Gaudí, que tienen aplicación directa en la gestión empresarial del siglo XXI: la visión, la misión y la innovación.
La Arquitectura Experimental de Gaudí y sus Obras
Gaudí nació en 1852 en Reus, en una familia de artesanos; así se explica la gran presencia en sus obras del trabajo manual. La profunda religiosidad católica de su entorno se hizo también presente en muchos de sus edificios. Diseñó al completo sus edificios, incluyendo vidrieras y mobiliario, al entenderlos como obras de arte únicas y cerradas, e incorporó referencias a las formas de la naturaleza, de forma muy evidente en sus columnas-hueso. En cuanto a sus aspectos técnicos, la arquitectura de Gaudí es muy experimental: le gustaba crear nuevas formas estructurales. Trabajó con maquetas más que con planos, sobre todo con maquetas funiculares para calcular la forma de sus arcos, y, especialmente al final de su vida, trató de crear espacios amplios y diáfanos.
Obras Emblemáticas de Gaudí
| Obra | Fechas de Construcción | Características Destacadas |
|---|---|---|
| Casa Vicens | 1883-1885 | Referencias al mudéjar, cerámica polícroma con flores amarillas, diseño de rejas de hojas de palma, alusiones a minaretes islámicos, juego de luces y sombras. |
| El Capricho de Comillas | Mismas fechas | Referencias islámicas (minarete, modillones), juegos de claroscuros, fachada decorada con cerámica, almohadillado renacentista. |
| Portería de la finca Güell | 1886-1889 | Ladrillo (referencia mudéjar), molduras semicirculares (inspiración japonesa), arcos parabólicos, cupulines de minaretes mamelucos, vidrios de colores. |
| Palacio Güell | Mismas fechas | Gran patio central en tres alturas con cúpula, decoración con trabajo de forja, pilares de ladrillo, bóveda tabicada catalana, mármoles y maderas nobles. |
| Palacio episcopal de Astorga | 1889-1893 | Construido para el obispo de Reus, solicitado con fotos del lugar. |
| Casa de los Botines de León | 1892-1894 | Destinada a comercio y residencia, referencias góticas, ruptura de la línea de cornisa, imposta a bisel (estilo Viollet Le Duc). |
| Casa Bellesguard | 1900 | Vivienda particular, simbólica de la recuperación del pasado catalán, almenas, buhardillas, mosaicos, inscripción religiosa. |
| Casa Calvet | 1898-1900 | Reelaboración del lenguaje barroco, mixtilíneas y almohadillado, referencias rococó en vestíbulo, banderas catalanas. |
| Parque Güell | 1900-1914 | Ciudad-jardín, sala porticada, explanada superior ("teatro griego"), caminos sinuosos que se adaptan al terreno (viaductos). |
| Casa Batlló | 1904-1906 | Reforma de edificio preexistente, estructuras óseas en fachada, balcones en forma de máscara, vidrios policromados, discos de cerámica, cubierta de escamas de reptil. |
| Casa Milá o La Pedrera | 1906-1910 | Dos edificios anexos, planta libre, pilares de piedra y ladrillo, vigas de hierro, coronación no realizada (Virgen y ángeles). |
| Iglesia de la Colonia Güell | 1892-1910 | Dentro de colonia industrial, planta irregular y orgánica, nave central con laterales, cabecera y atrio, bóvedas alabeadas, ventanas con agujas viejas de telares. |
El primer encargo de la Sagrada Familia se le hizo a Francisco del Villar, pero Joan Martorell, asesor de Bocabella, no lo consideró válido y llamó a Gaudí. Villar había iniciado la cripta y la planta de cruz latina en cinco naves, y Gaudí terminó la cripta en 1891 e hizo el gran ábside en 1893. El templo simboliza la recuperación de algunas esencias góticas. Un gran claustro rodea el edificio, con una capilla, dos sacristías, un baptisterio y un sagrario. Como templo expiatorio, la Sagrada Familia debía financiarse mediante limosnas, por lo que su construcción fue muy lenta y Gaudí tuvo tiempo de experimentar.
El arquitecto diseñó el programa iconográfico y las esculturas a partir de modelos humanos reales para que resultasen más naturales. Encontramos referencias a la Natividad, los Reyes Magos, la naturaleza, la simbología astrológica, cipreses policromados y palomas de alabastro que simbolizan almas salvadas. Su iconografía tiene implicaciones sociales: aparecen Cristo y san José como obreros en un taller. Por su extrema originalidad y el desarrollo de su obra solo en España, la obra de Gaudí no tuvo excesiva repercusión, más allá de la que tuvo en su discípulo Jujol.
