Daniel Fonseca: Biografía de un Empresario Exitoso y Co-fundador de VisualPolitik
Daniel Fonseca, originario de Valladolid, es un nombre que resuena en el mundo del emprendimiento y el análisis político. Junto a Alberto Rodríguez y Enrique Couto, Fonseca lanzó hace seis años VisualPolitik, un canal de YouTube que ha superado los 2,5 millones de suscriptores. En este canal, abordan temas de actualidad candentes, desde la energía nuclear en Francia hasta las tensiones en Irán y la economía global. No esconden su ideología liberal, aunque reconocen líderes de diversas corrientes ideológicas en sus premios anuales.
Fonseca, quien reside actualmente en la República Checa, también tiene experiencia en la política, habiendo sido asesor de comunicación del Partido Popular entre 2011 y 2012.
Pero la historia de Daniel Fonseca no es la única digna de destacar. La historia de Curro Rodríguez es digna de ser contada en todos los colegios. Ahora saborea las mieles del éxito al frente de Ly Company, una de las empresas con más rápido crecimiento en Europa. Pero sus inicios están marcados por el fracaso, la ruina y la superación.
Primeros Pasos en el Emprendimiento
Con 23 años, Curro Rodríguez se vestía de naranja cada cinco días, llegando incluso a pedir excedencias para dedicarse a la creación de hasta 32 empresas. Sin embargo, sus primeros intentos estuvieron marcados por el fracaso. Al principio, comenzó con una granja de caracoles, un negocio que resultó ser lento. A pesar de su esfuerzo, fue arruinado por competidores más grandes.
Después montó un cocedero y metí mejillones. Poco a poco me fui recuperando. No ganaba dinero, pero empecé a pagar las cosas. Como se necesitaba mucha mano de obra, contraté a mucha gente. Y en 2008 llegó a Galicia una marea roja que obligó a cerrar las bateas durante ocho meses. Todos los días me llegaban, a las 05:00 de la mañana, dos o tres palés de mejillón vivo. Lo que hacíamos era cocerlos. Aquello fue tremendo, porque me pilló recuperándome de lo anterior y con todo apostado a esto. Ahí viví una ruina personal.
Me embargaron parte del sueldo que recibía en el 061; las cuentas bancarias a cero. No podía pedir más dinero a mis amigos o a la familia. Y eso me pilló con dos niños. Tuve que aguar biberones, pedir cheques de comida.
Muchos amigos psicólogos me hablaban de los pensamientos suicidas. Que un amigo, que suministraba las telas de las colchonetas de todos los chiringuitos de la playa, me dejó y me puse a vender colchonetas. Todos los días hacía entre 20 y 25 kilómetros. Otro amigo me dejó soldar. Y en el taller, pese a los embargos, me quedó el recinto donde tenía el cocedero con las cámaras de frío. Resulta que el hombre que vino a llevárselas me dijo: 'Si quieres te puedo enseñar a cortar pescado y me vas dando algo todas las semanas'' Se venía por las noches a enseñarme. Y empecé a trabajar con mayoristas de pescado.
La Expansión en Marruecos
Como conocía Marruecos de la época de los caracoles, decidió irse a ver qué conseguía con el asunto del pescado. Allí logró el contacto de una persona que le daba el pescado, me lo traía a Málaga y así todas las semanas. Hasta que decidí plantear algo en Marruecos. Empecé con 20, con 30, con 40 trabajadores y llegué a tener 800. Y llegué a vender muchas sardinas en el golfo de Guinea, que es un producto muy habitual en la zona porque es económico. Lo que hacíamos era coger la sardina, embalarla de forma muy barata y la metíamos por el golfo de Guinea.
En una ocasión, cruzando Mauritania, llegó un coche de la ONU a recogerme y me pusieron una metralleta en lo alto. Es sorprendente lo que me cuenta. Cuando me pilló lo del mejillón tenía una deuda brutal de mercancía. Vinieron una noche a cobrar. Me dijeron: 'vas a pagar por las buenas o por las malas'. Yo incluso me había guardado un cuchillo por lo que pudiera pasar. De película total. Pero me abrí. Les dije: 'haced lo que queráis, pero es que yo lo que tengo es esto, nada más, no puedo hacer otra cosa'.
Un Punto de Inflexión y Recuperación
En 2013, su cuerpo se rebeló con un infarto, un tromboembolismo y la rotura de un disco de la espalda, lo que le impidió continuar con su trabajo en el 061. Sin embargo, su espíritu emprendedor no se rindió. Curro Rodríguez recuerda su tiempo en el 061 como una experiencia valiosa, que le enseñó mucho sobre la vida y las tragedias humanas.
Mi etapa en el 061 me enseñó mucho. Cuando llevas 20 años entrando en casas en situaciones hostiles, viviendo tragedias. ¿Recuerda el accidente de Cerrado de Calderón en el que atropellaron a un niño y al padre? Fui el que asistió con mi equipo.
Ly Company: El Auge de un Nuevo Imperio Empresarial
En 2017, Curro Rodríguez fundó Ly Company, una empresa que ha experimentado un crecimiento meteórico. Descubrió el envasado en brik y rápidamente ganó relevancia en el mercado. El reto inicial fue conseguir 4 millones de euros partiendo de cero. En ese momento no era con agua, empezamos con aceite de oliva, pero vimos que no funcionaba. Si tienes un producto muy bueno, pero el cliente no tiene la sensación de que es bueno, no vale para nada.
Y eso me pilla con una de las pocas fábricas en el mundo capaces de envasar el producto que más se vende, que es el agua. Nos ponemos a ello y empieza a sonar el teléfono. Llega un momento que llega Cabify y te lo pone en 10 millones de manos. Y ahora tenemos casi 2.000 marcas, más de 250 cadenas hoteleras, que acuden a nosotros.
La empresa se basa en cuatro pilares fundamentales: solidaridad, sostenibilidad, innovación y calidad. Ly Company tiene una fundación que dona el 30% de sus beneficios a proyectos sociales, como el apoyo a niños en desamparo. Además, se enfocan en la sostenibilidad, utilizando envases que minimizan el impacto ambiental. Hemos pasado de ser una startup a una multinacional en dos años. Somos la empresa con más velocidad. Según Financial Times somos la número 33 en mayor crecimiento en Europa. Estamos más que doblando cada año. Nos ha pillado un círculo virtuoso después de un círculo vicioso tremendo.
En cuanto a las cifras, 2021 lo cerramos con unos 4 millones de euros; 2023 con más de 20 millones y, de acuerdo con la evolución actual, podremos cerrar 2024 con más de 35 millones.
El Agua como Recurso Sostenible
Curro Rodríguez defiende que el envasado de agua puede ser sostenible, señalando que su empresa utiliza un porcentaje mínimo del agua disponible en comparación con otras industrias. Todo va para beber y al final la metes en el circuito terciario. En mi localidad no estoy ni entre los cinco primeros consumidores de agua. Por delante tengo lavanderías industriales. Cuando vendes agua siempre te relacionan con la sequía. Pero es importante que se sepa que el agua envasada es súper renovable.
El Enfoque en Málaga y el Futuro
Curro Rodríguez tiene una visión clara para el futuro de Málaga, buscando convertirla en una gran ciudad con buenas comunicaciones y oportunidades para todos. Mi idea es que podamos crear una gran ciudad, pero la gente tiene que quererlo. Si queremos pensar que una persona o una pareja con un sueldo básico van a poder vivir en el Centro… Esto no va a pasar. La gente tiene que saber que tiene que vivir en Leganés, en Fuenlabrada, en Móstoles, en Alcalá de Henares y aquí pasa igual.
Antes tú bajabas y había aparcamiento; antes no tenías que reservar en los sitios… Ahora tiene las cosas malas de una gran ciudad y las cosas buenas.
Afirma que Andalucía se ha convertido en un territorio muy estable, que no solo ha crecido, sino en la que el empresario andaluz ahora se lo cree. Antes estábamos como en segunda fila. Y Málaga es el motor económico.
Hace poco, en Silicon Valley, una de las directivas de Google decía una frase que traducida viene a ser: 'Ojo con esto que está pasando en esa ciudad del sur de Europa que se llama Málaga'.
Implicaciones en el Caso de Corrupción
En un giro inesperado, el nombre de Daniel Fonseca ha surgido en relación con una investigación sobre presunta corrupción. Este lunes estás previsto que declaren como imputados ante el magistrado Leopoldo Puente dos de los empresarios a los que los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil otorgan gran relevancia en la presunta trama de corrupción.
Se trata de Joseba Antxón Alonso Egurrola, dueño de la empresa Servinabar 2000 SL, de la que presuntamente tenía una participación del 45% Cerdán; y Fernando Merino Vera, exdirectivo en Navarra de Acciona, la gran constructora señalada como principal beneficiada en el supuesto amaño de contratos de obra pública del Ministerio de Transportes en la etapa de Ábalos, y al que los investigadores consideran uno de los presuntos corruptores.
El primero se ha convertido, de hecho, en uno de los personajes clave en la investigación tanto en su vertiente económica como política. En la primera, constituyó en septiembre de 2015 la sociedad Servinabar, señalada por la UCO como el supuesto embrión de la trama que años más tarde anidaría en el departamento de Ábalos. En la segunda, y como admitió Cerdán cuando declaró la semana pasada en el Supremo horas antes de ingresar en prisión, ayudó al ahora exdirigente del PSOE a contactar con PNV y EH Bildu en las negociaciones que, en 2018, desembocaron en que ambas formaciones apoyaran la moción de censura contra Mariano Rajoy que llevó a Pedro Sánchez al Gobierno. Arnaldo Otegi reconoció el pasado jueves este papel de Alonso como enlace.
Tanto Alonso como su empresa Servinabar ya habían aparecido citados en dos informes de la UCO, de diciembre de 2022 y mayo de 2023, incorporados al sumario que se instruye en la Audiencia Nacional por la supuesta compra irregular de mascarillas y material sanitario en lo peor de la pandemia por varias administraciones públicas, aunque entonces no se conocía su presunta relevancia en la trama. Ha sido en los últimos meses, tras saltar la investigación al Supremo y desbordar aquellas pesquisas iniciales tras las declaraciones del empresario y comisionista Víctor de Aldama, cuando han ganado enorme protagonismo.
En el auto en el que autorizó el registro el pasado 10 de junio tanto del domicilio de Alonso como de la sede de la mercantil, el magistrado destacaba la “antigua relación” de este empresario vasco con Koldo García que les había llevado a constituir en junio de 2015 de manera conjunta una cooperativa llamada Noran Coop, tres meses antes de crear Servinabar.
Sobre esta última, el juez destacaba que “pese a sus mínimas dimensiones y nula experiencia en el negocio de la construcción”, formó una unión temporal de empresas (UTE) con Acciona Construcciones, que obtuvo varios contratos de obra pública ahora bajo sospecha.
En aquel registro, la Guardia Civil localizó un contrato privado firmado el 1 de junio de 2016 por el propio Alonso y Cerdán por el que este último, tras comprometerse a pagar 6.000 euros, se hacía con casi la mitad de las participaciones de Servinabar 2000 SL. En la declaración ante el magistrado de la semana pasada que precedió a su ingreso en prisión, el exdirigente del PSOE admitió haber firmado ese documento, pero aseguró que nunca se materializó la compra. Las explicaciones del político no convencieron al magistrado que en el auto por el que lo envió a la cárcel de Soto del Real (Madrid) afirmaba que “resulta inequívoca su vinculación” con la sociedad.
La Guardia Civil ya había apuntado que el político tenía cierto poder de decisión en la mercantil “para aspectos tan relevantes como la ejecución de pagos, suministro de otros servicios y bienes a cargo de las sociedades, como vehículos y teléfonos, e incluso el alquiler de una vivienda en Madrid” para él en 2017. La sede de Servinabar en Pamplona también ha sido registrada.
El otro empresario citado a declarar este lunes es Fernando Merino, al que la Guardia Civil señala como el presunto corruptor desde su cargo de directivo de Acciona Construcciones en Navarra. Supuestamente empezó a operar en esta comunidad con Cerdán y García, para luego, tras la llegada de este último a Transportes como asesor de Ábalos, expandirse a este ministerio. La UCO incide en que fue el propio Merino quién supuestamente introdujo en este departamento a sus dos cuñados, los hermanos Antonio y Daniel Fernández Menéndez, apoderado y administrador mancomunado respectivamente de la constructora OPR (Obras Públicas y Regadíos) para que consiguieran también adjudicaciones.
Tras conocerse la presunta implicación de Merino en la trama, Acciona emitió un comunicado para marcar distancias con él. La multinacional afirmó que lo había despedido el 12 de abril de 2021 -aunque, como publicó EL PAÍS, no inscribió en el Registro Mercantil su revocación como apoderado de la compañía hasta marzo de 2023 -. Para entonces, el directivo ya había constituido su propia sociedad, Mer Construcciones y Asesoramiento SL. Esta firma, creada en febrero de 2020, hizo la reforma del chalé que Koldo García compró en Polop de la Marina (Alicante).
La comparecencia de Alonso y Merino se produce después de que el juez Puente tomara declaración el pasado viernes como imputados, precisamente, a los hermanos Fernández Menéndez. También declaró ese día como investigado el empresario José Ruz, de Levantina Ingeniería y Construcción (LIC), otra de las empresas que presuntamente se benefició irregularmente de adjudicaciones. Los tres negaron ese día en el Supremo haber pagado comisiones a Cerdán, Ábalos o García, aunque Ruz admitió haberle pedido a este último una reunión con el exsecretario de Organización del PSOE para intentar conseguir contratos, aunque no concretó si se reunieron o no.
