La Cultura Emprendedora en África: Un Motor de Transformación y Oportunidades
África, un continente de vasta diversidad cultural y económica, está emergiendo como un epicentro de innovación y emprendimiento. Los emprendedores africanos están desempeñando un papel crucial en la transformación económica del continente, contribuyendo significativamente al PIB a través de la creación de nuevas empresas y la generación de empleo en sectores vitales como la tecnología, la agricultura y los servicios. Países como Nigeria, Kenia y Sudáfrica lideran la innovación, atrayendo inversión y fomentando ecosistemas emprendedores vibrantes. Sin embargo, la distribución del emprendimiento es desigual; mientras que algunas regiones urbanas prosperan, las áreas rurales enfrentan más desafíos debido a la falta de infraestructura y acceso a financiamiento.
A pesar de las particularidades del continente, que a menudo reducen el atractivo para muchos inversores, y la reciente crisis que ha afectado el PIB subsahariano, induciendo a recesión a 41 de los 54 países africanos, la resiliencia y el ingenio africano ofrecen alternativas prometedoras. Contrariamente a las predicciones iniciales de que la COVID-19 arrasaría el continente, la edad media de la población, de apenas 20 años, permitió que los índices de mortalidad fueran menos elevados que en Europa. En el plano económico, el bajo nivel de deuda pública otorgó a los principales motores del continente una flexibilidad notable para financiar los planes de recuperación. Esta tendencia es paradójicamente la que abre puertas a la inversión. Entre 2006 y 2011, el continente vivió el mayor FDI (Inversión Extranjera Directa) de todo el mundo (11,4%), frente al 8,9% de Latinoamérica y el 8,9% de Asia.
El Emprendimiento Femenino: Pilar Fundamental del Desarrollo Africano
El pasado viernes 15 de marzo, tuvo lugar la presentación de un análisis de las variables y factores que influyen en la intención emprendedora de las mujeres africanas. El estudio, dirigido por la doctora Carmen Inés Ruíz de la Rosa, profesora e investigadora en la Universidad de La Laguna, reveló datos alentadores. La fundación proporcionó a la doctora una rica base de datos de beneficiarias del programa de becas Learn Africa, gracias al cual estudiantes africanas con un grado universitario se benefician de becas de estudios en universidades españolas.
Un impresionante 51% de las mujeres que respondieron a la encuesta manifestaron voluntad para emprender en sus países. Y es que el emprendimiento femenino en muchas regiones de África es mayor que el de los hombres. Sin embargo, las mujeres se enfrentan a diferentes obstáculos que afectan al pleno desarrollo de su potencial emprendedor. Los objetivos específicos de este estudio incluyeron analizar las variables que afectan a la intención de poner en marcha un proyecto empresarial, estudiar los factores del ecosistema que afectan al desarrollo de proyectos emprendedores, identificar los eventos que influyen, de manera positiva o negativa, en la creación de una empresa y, por último, analizar la implicación de una mentalidad favorable a un nuevo comienzo.
Tras la presentación de las conclusiones del análisis, se abrió un debate que moderó nuestra coordinadora de programas, Ainhoa Marín Egoscozábal. Durante el mismo, se hizo hincapié en cómo las mujeres lideran el sector informal en el continente africano. Sin embargo, la profesora Obado considera que deberíamos replantearnos la misma definición del concepto y puso como ejemplo la relación comercial de Benín con Nigeria.
«Esa relación transfronteriza representa el 75% del PIB del país y es mayoritariamente llevado por mujeres. ¿Podemos definir esto como informal?», se preguntaba la politóloga keniana.
Por su lado, la doctora Ruíz de la Rosa destacó la importancia de emprender con valores para llevar a cabo proyectos de alto impacto, y la profesora Obado resaltó el efecto multiplicador que tienen las mujeres emprendedoras en África. Análisis como el llevado a cabo por la Dra. Ruíz de la Rosa son muy necesarios, puesto que el desarrollo de proyectos de emprendimiento ha adquirido una importancia máxima en el continente africano debido a su impacto directo en la generación de empleo y su papel fundamental como motor de crecimiento económico.
Así Pasó De Cero A Exitosa Con Esta Idea De Negocio | Daniela Ferrer | Sirenas | #36 FuerteMente
Así Pasó De Cero A Exitosa Con Esta Idea De Negocio | Daniela Ferrer | Sirenas | #36 FuerteMente
Superando Paradigmas: La Visión Africana del Negocio
¿Cuántas veces habremos escuchado que los occidentales sí que saben? En el mundo empresarial se da por hecho que las prácticas occidentales son aplicables en cualquier contexto. Se presupone que los enfoques fuera de Occidente son localistas, mientras que el occidental es el sistema universal de hacer negocios por antonomasia. Recientemente, la profesora del IESE Yuliya Snihur y otros autores comprobaron que solo el 12% de los artículos publicados en Journal of Management Studies durante diez años procedía de contextos no occidentales, porcentaje que descendía al 3% algunos años.
En el Foro Económico Mundial de Davos de 2024, la excongresista estadounidense Jane Harman señaló que “seguimos pensando en África como algo secundario”, cuando “tiene mucho que enseñarnos sobre sostenibilidad y está mucho mejor que otros, desde luego mejor que Estados Unidos”. De esa forma de pensar bebe este especial, en el que compartimos algunas de las lecciones que depara África. En línea con su misión de formar a líderes con un impacto positivo y duradero, el IESE mantiene un firme compromiso con África desde la década de 1990. Hoy, sus tres escuelas asociadas gozan de un amplio prestigio dentro y fuera del continente.
De África nos llega la idea de “dar el salto”. Significa que, a falta de determinadas instituciones o infraestructuras dadas por sentadas en Occidente, las empresas africanas se han saltado todos esos pasos intermedios y, directamente, han innovado, inventando nuevos modelos de negocio por el camino. Por supuesto, como reconoce Snihur en su artículo, no se puede generalizar cuando hablamos de una geografía tan extensa y con tantos matices y diferencias culturales.
Inversión y Desarrollo de Infraestructuras: El Rol de Africa Finance Corporation (AFC)
Sameh Shenouda, consejero ejecutivo y director de inversiones en Africa Finance Corporation (AFC) y candidato a Global CEO Program (GCP ‘25), es un testimonio de resiliencia y visión. Aquello de que todo fracaso es un paso hacia el éxito le va como anillo al dedo. “Pero la verdad es que no entendían estos mercados”, recuerda. “Después vino la COVID y el rechazo a los proyectos de inversión que presenté. No quería pasarme el resto de mi vida presentando proyectos que nunca iban a ver la luz”.
AFC es una institución financiera auténticamente panafricana. A Shenouda, que es egipcio, la idea de trabajar en una institución financiera centrada en soluciones de infraestructuras y creada por y para países africanos le resultaba muy atractiva: “Siempre había pensado que era necesario salvar las grandes brechas de infraestructuras y potenciar la productividad y el crecimiento económico del continente. Mientras que otros inversores huyen de los proyectos de desarrollo de infraestructuras en fase inicial, AFC cerró 20 operaciones solo en 2023. “Son muchísimas, y más tratándose de África”, dice.
Ahmad Rahnema señala que, por cada dólar que AFC invierte en un proyecto, atrae cinco o seis de terceros inversores. En 2023, invirtió 1.500 millones de dólares, pese a las dificultades del entorno operativo, como los altos tipos de interés, la inflación, el aumento de la deuda, la ralentización del crecimiento o la incertidumbre geopolítica. Sameh Shenouda explica que el mayor cuello de botella entre la conceptualización de un proyecto y su ejecución sobre el terreno es el desarrollo de la fase inicial. Así, si el proyecto consiste en construir una central eléctrica, los mayores obstáculos son las negociaciones con los gobiernos y otras partes interesadas para obtener los permisos, los derechos sobre la tierra, el acuerdo de compra de energía o el contrato de diseño, los suministros necesarios y construcción (EPC, por sus siglas en inglés).
AFC es la segunda entidad con mejor calificación de África, con un rating de A3, por lo que su coste de financiación es mucho menor y su calificación crediticia mucho mejor que la de numerosos países. Esto ocurrió con la construcción de un puerto en Gabón con socios inversores. Un fondo de capital privado respaldado por inversores europeos se sumó al proyecto, pero solo porque ya habían construido más puertos y tenían en marcha otro. Eso les dio confianza para invertir con ellos. Les dijeron que no lo habrían hecho antes, cuando el proyecto aún estaba en fase de conceptualización. En cuanto a los proyectos, el efecto bola de nieve es evidente, y eso se refleja en la rapidez con la que han crecido.
Desafíos y Oportunidades en Energía y Materias Primas
Lo más frustrante es que, siendo tan solo responsables del 3% de las emisiones de carbono, África sufre las consecuencias del cambio climático global. Por otro lado, África tiene la segunda masa forestal más grande del mundo. Es uno de los mayores depósitos de minerales críticos, necesarios para fabricar baterías. El continente cuenta con mucho sol en el norte y mucho viento en las costas.
Hablando de cambio climático, la cartera de inversiones de AFC se está inclinando hacia las energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles. Uno de los desafíos de África es que ninguno de sus 54 países, salvo Sudáfrica, Egipto o Marruecos, atesora energías renovables a gran escala y de forma unificada. Hace tres años, tuvieron tres proyectos de este tipo y les pareció que no podían ser quienes son sin atraer capital hacia megaproyectos renovables. La idea era crear una plataforma diversificada, con múltiples activos y países, lo bastante grande para aparecer en el radar de los grandes actores internacionales y atraerlos para que invirtieran con ellos. Tres años después, han invertido en Infinity Power, en Egipto, con quienes han adquirido la eólica Lekela. Tras estas dos inversiones, junto con sus socios, son el mayor actor de África en renovables.
La COVID-19 afectó al panorama inversor. Al ser más difícil el envío de recursos al extranjero para su procesamiento, la pandemia espoleó la construcción de más infraestructuras locales en muchas regiones. Esto ocurrió también en África. África tiene importantes cuotas mundiales de minerales y metales clave, como la bauxita (30%), manganeso (60%), fosfatos (75%), platino (85%), cromo (80%), cobalto (60%) y titanio (30%). En general, todos ellos se exportan en bruto a Asia para la fabricación de baterías, electrónica y chips. Parte del mandato de AFC es captar tanto valor como puedan dentro del continente. Pensemos en los vehículos eléctricos: si el 2% de su valor procede de la extracción de materias primas, el resto corresponde a su procesamiento y la producción de baterías. Encargaron un estudio para saber cuál era el mejor sitio para construir instalaciones de refinería en función de su cercanía a las minas y la existencia de facilidades energéticas y portuarias. Sobre el papel, parece la solución más acertada, pero la realidad es mucho más compleja. Tener acceso a los decisores contribuye a abrir puertas, pero, sin un marco regulatorio, es difícil.
AFC se ha embarcado en uno de los proyectos de infraestructuras más importantes de África, el Corredor de Lobito, una línea de ferrocarril de 1.300 km que comunicará ambos países con el Atlántico por Angola. Para un inversor extranjero, la percepción del riesgo parece alta, pero para AFC el riesgo real es menor: es el entorno en el que viven. Al margen de quién esté en el poder, la necesidad siempre será la misma. Evidentemente, corren el riesgo de que un nuevo gobierno no comprenda la importancia de lo que hacen, pero se trata de hacer pedagogía.
Cualidades para el Nuevo Orden Mundial
Además de la resiliencia, Sameh Shenouda destaca que se debe conocer muy bien los mercados en los que se trabaja y, si no se entienden, asociarse con alguien que sí lo haga. También hay que anticipar el riesgo. Para algunos significa invertir en cinco proyectos, dando por hecho que perderán dinero en cuatro y lo compensarán con el quinto, que sí tendrá éxito. AFC lo hace de otro modo: evalúan las probabilidades de éxito desde el comienzo y ponen todo su empeño en los proyectos en cuanto entran en desarrollo. Todos y cada uno de los proyectos de AFC han tenido un gran impacto en la vida de la gente. Por eso siempre han trabajado en países emergentes, sobre todo en África.
La Transformación de la Agricultura con AFEX
Ayodeji Balogun, CEO de AFEX y alumni del Global CEO Program for Africa ‘19, hijo de un agricultor de la Nigeria rural, comprende bien las quejas de los pequeños agricultores. En muchos países, los agricultores se llevan la peor parte. Cultivan cacao, café, soja, sorgo… Después lo han de cosechar, almacenar y transportar. Y, con suerte, lo venderán a un buen precio, si pueden acceder a un mercado y si les pagan una cantidad que les compense.
AFEX también les ofrece apoyo logístico a través de una red de almacenes autorizados, clave para garantizar que los productos perecederos lleguen al mercado. Además, la liquidación de las operaciones es inmediata y en efectivo, una bendición para los pequeños agricultores. “Es como Amazon”, explica Balogun. “Hay quien vende, quien compra y quien lo recoge del almacén y lo entrega. Tras expandirse hacia el este, a Kenia y Uganda, AFEX lo hace ahora hacia el oeste, desde Nigeria hasta Benín, Togo, Ghana y Costa de Marfil.
Donald N’Gatta señala que los pequeños agricultores suelen carecer de recursos vitales como equipamiento, capital o formación. Ayodeji Balogun explica que los pequeños agricultores africanos no difieren del resto: toman decisiones económicas racionales y tratan de optimizar sus ingresos con los recursos que tienen. Un agricultor hace lo mismo: sabe que debe sembrar a tiempo, combinando adecuadamente fertilizantes y semillas híbridas, para producir e ingresar más. Si tiene el dinero, lo hará. Si no, racionalizará sus recursos, tal vez usando las semillas del año pasado y tres sacos de fertilizantes en lugar de seis.
AFEX va a la raíz. ¿Quién es este agricultor? ¿Es un actor económico? ¿Está incluido en el sistema financiero? Después, le ofrecen un paquete, ya sea un préstamo para comprar semillas o fertilizantes, o formación y recualificación, o apoyarlo cuando quiere vender. Parten de la base de que los agricultores son inteligentes. Llevan décadas haciendo su trabajo, un año sí y el otro también. No firman un contrato de producción con AFEX. Son propietarios de lo que producen y deciden qué hacer con ello.
La plataforma de AFEX permite agregar y compartir toda esta información. Primero hacen el registro y perfil de los agricultores y archivan sus datos. Luego les conceden un préstamo. Una persona del equipo, a cargo de grupos de entre 200 y 400 agricultores, hace un seguimiento de los datos de préstamos y pagos, y cierra la operación en nombre del agricultor. Esa operación va a la bolsa, donde cada día se determina el valor de la materia prima y donde el comprador puede ser una empresa de alimentación o de exportación.
A diferencia de las bolsas de materias primas tradicionales que operan como las bolsas de valores o de futuros, dirigidas a los grandes compradores, AFEX se preguntó: “¿Cuáles son los mayores problemas de los agricultores? Nos planteamos crear una bolsa de materias primas con la idea de lanzar la plataforma tecnológica más grande y cara. Ahí empezamos a innovar y nos preguntamos: ¿cuáles son los mayores problemas de los agricultores? ¿Cuáles podemos resolver comercialmente y a escala?”. Prestar un servicio de almacenamiento les acercaba también a las necesidades de los agricultores, sin pretender ser un negocio de almacenaje, como tampoco son los únicos prestamistas.
Para gestionar la volatilidad de los precios y que los agricultores estén menos expuestos, AFEX se centra en diez materias primas agrarias. Cinco de ellas (maíz, arroz, sorgo, soja y trigo) son cultivos básicos que se producen y, en su mayor parte, se consumen localmente. Las otras cinco (anacardos, cacao, café, jengibre y sésamo) están más orientadas a la exportación. Los cultivos básicos se comportan con bastante predictibilidad, pues se siembran y cosechan más o menos al mismo tiempo. Uno de sus acicates, como innovadores de este mercado en el que son la primera bolsa de materias primas panafricana, es acercar el descubrimiento de precios al mercado de origen. Ayodeji Balogun lo llama “glocalización”.
Oportunidades de Inversión en África: Energía y Tecnología
África está apostando fuerte por las energías renovables y por la digitalización de una sociedad expectante por mejorar su acceso a la información y sus condiciones de vida. Con Europa, Asia y Estados Unidos liderando cambios socioeconómicos y digitales sin parangón, los países africanos tienen la oportunidad de esperar, ver qué sale mal, y seguir los mismos pasos aplicando lo aprendido.
Sectores Clave para el Emprendimiento y la Inversión
Identificar las mejores oportunidades en el continente supone detectar los principales problemas o fallas que asolan la región. “La alta calidad de estos capitales aumenta la productividad del capital físico y financiero y reduce el coste de los negocios”, apunta. Es interesante por tanto, realizar un estudio introspectivo previo, para saber si el valor ofertado con el negocio tiene cabida en el puzle africano.
- Energía: En 2016 el Banco Mundial aprobó un plan de negocio relativo al clima con 17.000 millones de dólares.
- Tecnología: El Banco Mundial espera una inversión pública-privada de 50.000 millones para el próximo lustro.
Eso sí, los expertos coinciden en el error que supone aproximarse al continente desde una posición déspota o extremadamente analítica. Allí importa más el cómo que el qué. "En África hay tres cosas básicas: se necesita dinero, se necesita tiempo y se necesita paciencia”, lista Isadora Forcén, CEO de la asesoría IFB Advisors.
Minería y Recursos Naturales en África
| Mineral/Metal | Cuota Mundial Aproximada (%) |
|---|---|
| Bauxita | 30% |
| Manganeso | 60% |
| Fosfatos | 75% |
| Platino | 85% |
| Cromo | 80% |
| Cobalto | 60% |
| Titanio | 30% |
Aunque África parece estar en el centro de las soluciones a muchos de los retos que afronta el mundo, ya sean las energías renovables o la seguridad alimentaria, las inversiones, los flujos de capital y la asignación de activos de los fondos soberanos, los de pensiones y las aseguradoras siguen siendo limitados: África no suele estar en su mapa. El punto de inflexión debe ser convencer a esos fondos para que dediquen no ya el 1% sino el 0,1% de sus activos a infraestructuras africanas. Eso lo cambiaría todo. Se ve todo ese potencial, las oportunidades, la necesidad de desarrollo. Se ve una población en aumento, joven e inteligente sin suficientes oportunidades. La población africana es la más joven del mundo. En lugar de dejar que piensen en emigrar, se pueden desarrollar sus capacidades y crear trabajos localmente, lo que a su vez contribuiría a la economía mundial. AFC podría ser diez veces más grande que ahora y, aun así, seguiría habiendo una brecha de infraestructuras en África.
