¿Cuánto debe facturar una PYME para ser considerada como tal en España?
Hablar de PYMEs es hablar del motor de la economía. En España, al igual que en el resto de países de la Unión Europea, las pequeñas y medianas empresas son la base de la economía. Pero ¿qué significa exactamente ser una PYME? ¿Qué criterios definen si una empresa es micro, pequeña o mediana? Descubre qué es una PYME, cómo se clasifica según su tamaño y por qué es clave en la economía.
La Pequeña y Mediana Empresa (PYME) es un concepto que engloba a todas aquellas empresas que están por debajo de un determinado número de trabajadores y de facturación. Una PYME es una empresa que, por su tamaño, tiene un número reducido de trabajadores y un volumen de facturación limitado. Su importancia en términos relativos es tal que, en la Unión Europea, suponen el 99 % de las sociedades mercantiles que están registradas y aportan el 67 % de los puestos de trabajo.
Este es el motivo por el que los gobiernos están especialmente interesados en garantizar el impulso de este tipo de compañías, con estímulos económicos específicos en función del país. Clasificar a una empresa como PYME permite acceder a ventajas fiscales, subvenciones, financiación preferente y programas de apoyo específicos. Esta distinción facilita que los gobiernos y organismos adapten normativas a las necesidades reales de las pequeñas y medianas empresas.
Puede ser micro, pequeña o mediana según ciertos criterios. En este caso, se distingue entre mediana empresa, pequeña y microempresa, porque las administraciones hacen distinción del tamaño a la hora de dar facilidades económicas. Puede haber variaciones en el pago de los tributos, en el abono de las cuotas a la Seguridad Social o en el acceso a determinadas subvenciones específicas.
En España, se considera PYME a una empresa que cumple ciertos límites en número de empleados, volumen de negocio y balance general.
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Criterios para definir una PYME
Para que una empresa se considere PYME, deben tenerse en cuenta los siguientes factores:
Número de trabajadores
Para que una empresa se considere PYME, ha de tener una plantilla que no exceda los 250 trabajadores, contando los empleados a nómina y los trabajadores externos subcontratados. Este punto es especialmente importante, porque no se puede considerar a los subcontratados como parte del engranaje de la compañía para estar por debajo del límite.
Si tiene entre 50 y 250 trabajadores, se considerará mediana; si tiene entre 10 y 50 trabajadores se considerará pequeña y las empresas con menos de 10 trabajadores se consideran microempresas.
Facturación
La facturación es el otro factor a tener en cuenta para determinar si una empresa es PYME, siendo obligatorio que esta sea inferior a los 50 millones de euros (y 43 millones de balance contable). En el caso de una facturación inferior a 10 millones de euros se dice que es una empresa pequeña y, para optar al rango de microempresa, tendrá que facturar menos de 2 millones de euros.
Estas cantidades se pueden actualizar periódicamente por indicación de las instituciones comunitarias, siendo la última actualización de 2003.
Clasificación de las PYMES
Las PYMEs se clasifican en:
- Microempresa: Tiene menos de 10 empleados y una facturación o balance anual que no supera los 2 millones de euros.
- Pequeña empresa: Emplea a menos de 50 personas y su volumen de negocio anual o balance general no supera los 10 millones de euros.
- Mediana empresa: Tiene menos de 250 empleados y una facturación anual inferior a 50 millones de euros o un balance general que no supera los 43 millones.
A continuación, se presenta una tabla que resume los criterios de clasificación:
| Tipo de Empresa | Número de Empleados | Facturación Anual Máxima | Balance General Máximo |
|---|---|---|---|
| Microempresa | Menos de 10 | 2 millones de euros | 2 millones de euros |
| Pequeña empresa | Menos de 50 | 10 millones de euros | 10 millones de euros |
| Mediana empresa | Menos de 250 | 50 millones de euros | 43 millones de euros |
¿Qué ocurre si se superan los límites?
Sí. Si una empresa supera durante dos ejercicios consecutivos los límites de facturación, balance o número de empleados establecidos por la UE, deja de considerarse PYME.
El caso de los autónomos
Depende. Un autónomo con actividad económica puede ser considerado una microempresa si tiene empleados o cumple con los requisitos de volumen de negocio.
Documentación necesaria
La empresa debe presentar documentación contable y laboral que demuestre que cumple con los umbrales de empleados, facturación y balance.
Beneficios fiscales para PYMES
Las microempresas y las PYMEs ya cuentan con nuevos tipos reducidos en el Impuesto de Sociedades desde este año y hasta el próximo 2029. A día de hoy hay tres normativas distintas en marcha que prevén una rebaja impositiva para los pequeños negocios: entre 2025 y 2029, los tipos que deberán aplicar a sus base imponible -beneficios- se irán reducido desde el actual 23% hasta un 17% , en ciertos casos.
El Ministerio de Hacienda puso en marcha hace dos años distintas medidas para aliviar la carga fiscal de algunos negocios. Con estas leyes en vigor, a día de hoy, habría cuatro grupos distintos de negocios que pueden pagar un tipo inferior al 25%, que es el que correspondería por ley a las empresas en el Impuesto de Sociedades. Por un lado, las startups y negocios de reciente creación pueden aplicar en ciertos casos un 15%.
Actualmente, hay tres normativas en vigor que reducen los impuestos a pagar para ciertos tipos de negocio. Por un lado, está en marcha la reforma fiscal de 2022 que rebajó dos puntos porcentuales los tipos aplicables a cualquier negocio con una facturación inferior a dos millones de euros. Por otro lado, también está en marcha la Ley de Startups de 2022, que prevé unos tipos especialmente reducidos para los conocidos como "negocios tecnológicos", que son empresas consideradas "emergentes". Finalmente, en diciembre de 2024 se aprobaron la Ley 7/2024 y el Real Decreto-ley 9/2024, que han introducido la última reforma fiscal que afecta al Impuesto de Sociedades.
Por su parte, las PYMEs -aquellas que facturan entre uno y diez millones de euros- verán durante los próximos años cómo el tipo impositivo que pagan en Sociedades se va reduciendo un punto en cada declaración.
- Ser de nueva creación o que no hayan transcurrido más de cinco años desde la fecha de inscripción en el Registro Mercantil, o Registro de Cooperativas competente, de la escritura pública de constitución, con carácter general.
- Desarrollar un proyecto de emprendimiento innovador que cuente con un modelo de negocio escalable.
Por otro lado, también permanecerá la rebaja más antigua al 15% para los negocios de reciente creación. Ahora bien, tal y como aclaró recientemente el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) los negocios sólo pueden pagar un tipo del 15% por ser de reciente creación el primer ejercicio que tuvieron un resultado positivo y el siguiente, independientemente de que hayan tenido beneficios o pérdidas.
Contabilidad y Financiación
Según la normativa contable vigente las empresas medianas y pequeñas pueden acogerse al Plan General de Contabilidad de Pymes siempre que se den al menos dos de estas condiciones:
- Que su activo no supere 2.850.000 euros.
- Que su facturación no supere 5.700.000 euros.
- Que su número medio de trabajadores no supere los 50.
De cara a la financiación son los créditos bancarios la forma más habitual que tiene una PYME de financiarse, aunque esta financiación conlleve tener mayores o menores obligaciones de pago, ya que no es lo mismo un préstamo bancario, que la inversión de un socio capitalista.
Gracias a la financiación externa una empresa obtiene los recursos necesarios para su subsistencia, y aunque la dependencia bancaria es muy elevada, existen varias alternativas de financiación, como por ejemplo:
- las sociedades de garantía recíproca (SGR);
- las sociedades de capital-riesgo (SCR);
- las plataformas de financiación participativa;
- las líneas ICO;
- la capitalización del pago único de la prestación del desempleo;
- las subvenciones; o
- el capital externo.
Con el capital externo, los socios principales pierden parte de la propiedad de la empresa, pero a cambio reciben el dinero que necesitan. La parte positiva de esta forma de financiación es que los socios que deciden invertir en la empresa, están arriesgando su dinero en caso de que las cosas vayan mal.
Importancia de las PYMES en España
Las PYMES son esenciales a nivel mundial, ya que ayudan a desarrollar la economía local y regional. De hecho son tan importantes que hasta los datos de la ONU, son asombrosos, ya que afirman que más del 90% de las empresas a nivel mundial se enmarcan en esta categoría. En España, igual que ocurre en el resto de países de la Unión Europea, las pequeñas y medianas empresas son la base de nuestra economía.
¿Cuántas PYMES hay en España?
Un buen resumen para saber lo importantes que son las pequeñas y medianas empresas es saber cuántas PYMES hay en España. El porcentaje de PYMES en España representa 99% de todo el tejido empresarial de nuestro país, lo forman este tipo de empresas y un 65% del PIB. De los casi 3 millones de PYMES que hay en España, más de un millón son microempresas, 160.000 son pequeñas empresas y 25.000 son medianas empresas.
Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas. En este informe llama la atención el reducido número de grandes empresas.
