Liderazgo regional en Podemos: Estrategias, conflictos y evolución
La historia reciente de Podemos ha estado marcada por intensos debates internos y una evolución constante en su liderazgo y estrategia política, especialmente a nivel regional. Desde la confrontación entre facciones hasta los desafíos electorales, el partido ha experimentado transformaciones significativas que han redefinido su posicionamiento en el panorama político español.
La consolidación del liderazgo de Pablo Iglesias y el "Podemos más radical"
La segunda Asamblea Ciudadana de Podemos, conocida como Vistalegre II, fue un punto de inflexión decisivo en la configuración del partido. Pablo Iglesias, líder de Podemos, se impuso holgadamente a su número dos, Íñigo Errejón, en un duelo que definió el rumbo político y organizativo de la formación.
Iglesias fue refrendado en el liderazgo del partido por un 89% de los votos (128.700 sufragios), frente a los 15.700 del diputado autonómico andaluz Juan Moreno Yagüe. Sus tesis políticas y su modelo de partido vencieron a las de Errejón, quien logró un tercio de los votos y casi el 40% de representantes en la dirección. Este resultado consolidó el Podemos "más radical" y "más a la izquierda", poniendo el centro de la acción política en la protesta en la calle.
Control de la dirección y modelo presidencialista
La votación determinante fue la de la composición de la dirección. Iglesias había anunciado que dimitiría si quedaba en minoría, y las bases cerraron filas con él. El secretario general controlaría el 60% del consejo ciudadano estatal, logrando 37 consejeros de los 62 totales, por los 23 de Errejón y los dos de Anticapitalistas, que entraban por primera vez. Su control del partido sería total, además, porque, al ganar su documento organizativo (los estatutos), el nuevo Podemos seguiría siendo de estilo presidencialista.
Entre las nuevas incorporaciones a la dirección de Podemos, el consejo ciudadano estatal, formado por 62 miembros, se encontraban figuras como José Julio Rodríguez (jefe del Estado Mayor de la Defensa en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero), el economista Vicenç Navarro y el jornalero, sindicalista y diputado Diego Cañamero, todos ellos de la lista de Pablo Iglesias. También se unieron el actor Pepe Viyuela (de la lista de Íñigo Errejón), el juez en excedencia y diputado Juan Pedro Yllanes (de la lista de Errejón), el diputado y exdirigente de Izquierda Unida Manolo Monereo (de la candidatura de Iglesias) y el representante de Anticapitalistas Miguel Urbán.
La derrota fue inesperada por rotunda para Errejón, superado en votos individuales como consejero por Pablo Echenique, secretario de Organización y número cinco en la lista de Iglesias. En el duelo directo entre Iglesias y Errejón, Iglesias superó a Errejón en algo más de dos millones de puntos, utilizando un sistema de votación con listas abiertas y parecido al de Eurovisión.
La estrategia del "Podemos más izquierdista y duro"
El Podemos que se impuso es el más izquierdista y duro de Iglesias, frente al posibilista y más moderado de Errejón. Aunque su desencuentro no era ideológico o de políticas concretas, sino sobre la estrategia a seguir, el Podemos dirigido por Iglesias mantendría el rumbo de los últimos meses, que pasa por una oposición beligerante contra la "gran coalición" entre PP, PSOE y Ciudadanos.
La estrategia de Iglesias, explicitada en su ponencia política, pone en el centro de la acción política la protesta en la calle. Iglesias no quiere diputados, sino "activistas institucionales" que deben estar en todos los conflictos sociales. El Podemos de Iglesias rehúye normalizarse, proclamando: "No nos debemos parecer jamás a la vieja clase política". Sus prioridades serían la lucha por la justicia social y los derechos humanos, el "derecho a decidir" (derecho de autodeterminación) y combatir la violencia machista. Asimismo, apuesta por fortalecer sus alianzas con otras fuerzas para formar un "bloque histórico", incluyendo a Izquierda Unida, algo de lo que siempre receló Errejón.
La lucha por la unidad y las tensiones regionales
El reelegido líder tenía ahora el reto de recomponer la unidad. En su primer discurso como nuevo secretario general, Iglesias dijo haber entendido el mensaje de las bases, subrayando: "Hay un mandato unánime para este consejo ciudadano, y para este secretario general. Unidad y humildad". Sin embargo, la imagen de fractura fue evidente, con Iglesias y sus colaboradores cantando "L’Estaca" separados de Íñigo Errejón y sus seguidores.
El líder de Anticapitalistas, Miguel Urbán, intentó apaciguar los ánimos, afirmando: "Unidad no es uniformidad, se construye en torno al pluralismo".
Crisis en Podemos tras los resultados electorales
Las primeras consecuencias internas por la crisis en Podemos tras los malos resultados en las elecciones del 26-M de 2019 empezaron a aflorar en varias comunidades autónomas, lo que evidenció una guerra civil en el partido.
Castilla-La Mancha: La dimisión de la dirección regional
En Castilla-La Mancha, la dirección de Podemos presentó su renuncia después de que el partido pasara en menos de dos años de formar parte del Gobierno a ser extraparlamentario. El domingo anterior, José García Molina, secretario general en Castilla-La Mancha, ya había dimitido. Este dirigente lideró en enero la Declaración de Toledo, que reunió a una decena de líderes territoriales de Podemos para pedir a Iglesias que replanteara el proyecto político tras la integración de Íñigo Errejón en la candidatura de Manuela Carmena.
La secretaria de Organización de Podemos Castilla-La Mancha, María Díaz, remitió por carta la dimisión en bloque de la ejecutiva regional a su homólogo nacional, Pablo Echenique. El motivo alegado para la renuncia del Consejo Ciudadano de la región fueron los malos resultados en las elecciones autonómicas, en las que perdieron los dos diputados que tenían en el Parlamento regional, con una pérdida de más de 67.000 votos respecto a 2015. Esta decisión fue tomada tras la reunión del Consejo de Coordinación, dejando a Podemos "descabezado, sin dirección", en una comunidad que había sido uno de los referentes internos del partido.
La Junta de Castilla-La Mancha era la principal institución gestionada por el PSOE y la formación de Pablo Iglesias, que la ponía como ejemplo a imitar del gobierno de coalición que proponía para España. Las desavenencias internas entre García Molina y el otro diputado de Podemos en las Cortes de Castilla-La Mancha, David Llorente (de la corriente de Anticapitalistas), fueron constantes y afectaron la aprobación de propuestas clave del partido.
Aragón: El "perfil propio" de Nacho Escartín
En Aragón, la alianza de izquierda que gobernaba la alcaldía de Zaragoza no se repitió el 26 de mayo de 2019. Pedro Santisteve, exregidor, solo sumó tres concejales con su pacto con IU y un sector crítico de Podemos. Sus contrincantes, la coalición de Podemos y Equo, se quedaron en dos. En la comunidad, consiguieron cinco diputados frente a los 14 que cosechó en 2015 Pablo Echenique.
Los resultados se analizaron en el Consejo Coordinador de Podemos Aragón, liderado por Nacho Escartín, secretario general en la región y ahora también opositor a Iglesias. Tras la reunión, Escartín achacó sus malos resultados al "efecto arrastre de la marca" y a la "actitud de la formación a nivel estatal". La dirección de Podemos Aragón asumió los malos resultados como propios, distanciándose de Escartín, quien afirmó: "No nos vamos a callar" y "más democracia interna es lo que hace falta".
Andalucía: El "faro del sur"
Podemos Andalucía reivindicó los resultados en las elecciones municipales en la comunidad, con los excelentes resultados de Cádiz como principal exponente. La delegación andaluza, con la corriente anticapitalista imponiendo la marca Adelante Andalucía, pretendía erigirse como guía y modelo para reconducir la crisis en la que había caído Podemos. El portavoz regional, Pablo Ganfornina, señaló: “El resultado en Andalucía es el mejor resultado a nivel estatal. Esto nos da la responsabilidad de empujar desde el sur el renacer de esta fuerza política en el Estado”.
Navarra: La "guerra civil" y las candidaturas enfrentadas
En Navarra, la "guerra civil" en Podemos se manifestaba en una división del partido en tres corrientes que se enfrentaban a cara de perro. Tres mujeres presentaban listas con opciones de victoria, a lo que se sumaban tres candidatos independientes que integraban una "lista blanca".
- Ainhoa Aznárez Igarza, liderando la lista "Con la fuerza de la gente", apostaba por una formación "municipalista y feminista" que "canalice las necesidades sociales" y "fortalezca" el partido para "frenar a las derechas y a las ultraderechas" en la Comunidad foral. También lanzó críticas a la actual dirección, pidiendo órganos ejecutivos que "cumplan con los mandatos de la Asamblea Ciudadana y el Consejo Ciudadano".
- Begoña Alfaro García, con la lista "Reinicia Podemos Navarra", apostaba por "recuperar la ilusión y el pulso de las calles" y trasladar el "empuje y la cercanía de los movimientos sociales" a las instituciones, vertebrando el partido y priorizando las "políticas de izquierda claramente feministas". Prometía "trabajar a nivel municipal y foral con otras fuerzas políticas" y veía en la formación "la fórmula válida, más acertada y la única posible" para tejer alianzas de izquierda.
- Neniques Roldán, con una candidatura "ecofeminista", pedía que el partido morado fuera "el referente de izquierdas ahora y en el horizonte de 2023" y abogaba por convocar una mesa confederal con todas las fuerzas de izquierda para ser la "fuerza predominante en el Gobierno de Navarra". También exigía más firmeza a los cargos públicos con los compromisos adquiridos.
Los resultados electorales de Podemos en esta región han sido históricamente modestos, aunque integran el Gobierno de coalición con PSOE y Geroa Bai, con una única consejería (Políticas Migratorias y Justicia).
El pulso de los "barones" de Podemos y la Declaración de Toledo
El pulso de los llamados "barones" de Podemos, dirigentes regionales que plantearon en enero de 2019 un debate estratégico y de liderazgo tras la salida de Íñigo Errejón, tuvo una duración limitada. A tan solo un año de aquel encuentro en Toledo, la mayoría de esos dirigentes perdió la secretaría regional, y solo dos mantuvieron poderes reales.
En la mañana previa al tenso Consejo Ciudadano de Podemos de enero de 2019, 11 líderes locales de diferentes corrientes se reunieron en Toledo para plantar la semilla de un nuevo proyecto. José García Molina (exvicepresidente de Castilla-La Mancha), Óscar Urralburu (Murcia), Noemí Santana (Canarias), Nacho Escartín (Aragón), Daniel Ripa (Asturias), Mae de la Concha (Illes Balears), Lander Martínez (Euskadi), Antonio Estañ (Comunitat Valenciana), Kiko Garrido (La Rioja), Álvaro Jaén (Extremadura) y Eduardo Santos (Navarra) firmaron la Declaración de Toledo. Este documento pedía a Iglesias reformular su política tras la salida de Errejón, buscando un diálogo con el nuevo sujeto político de Errejón para mantener un partido de izquierdas capaz de pugnar con el PSOE por el liderazgo, y no una simple reedición de Izquierda Unida.
Iglesias hizo oídos sordos a esta propuesta. De aquellos 11 líderes locales, solo cinco quedaron en el cargo, y solo dos tenían poderes reales: Daniel Ripa en Asturias y Mae de la Concha en Baleares. Los demás (Álvaro Jaén, Eduardo Santos y Noemí Santana) no tenían el control del partido. En poco más de un año, el deseo de una refundación interna de Podemos chocó contra un muro de errores estratégicos, y el partido apareció más vertical que nunca, con una dirección únicamente "pablista".
La caída electoral de Podemos: un patrón preocupante
Las elecciones celebradas en España en los últimos años confirman la caída electoral de Podemos, que ha ido perdiendo apoyos en cada cita con las urnas, a pesar de su indiscutible altavoz desde el Gobierno. Este descenso es especialmente evidente en las elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas.
Elecciones generales
El 10 de noviembre de 2019, Podemos perdió siete escaños en relación con los comicios celebrados siete meses antes, obteniendo 35 diputados, el peor resultado de su historia, con una importante pérdida de respaldos: de 3,7 millones de papeletas a poco más de 3. En porcentajes, pasó del 14,31% al 12,84%.
El salto es aún más significativo si se compara con los resultados de años anteriores. En diciembre de 2015, Podemos irrumpía en la Cámara baja con 69 diputados. Seis meses después, su representación aumentaba en dos escaños, un resultado modesto ya que había concurrido a los comicios con Izquierda Unida.
Elecciones autonómicas y municipales
En estos años, la formación ha constatado cómo su poder autonómico se esfumaba por completo. El 26 de mayo de 2019 constituyó para Podemos una auténtica hecatombe. El partido perdió las llamadas "alcaldías del cambio": Madrid, Zaragoza, Santiago, La Coruña y Valencia, donde no sacaron ni un concejal. Ada Colau sí logró retener Barcelona, aunque con esfuerzo, y Kichi (manifiestamente crítico con Iglesias) pudo mantenerse en Cádiz. El resto fue un completo descalabro.
Los resultados fueron muy pobres en regiones en las que los morados gozaban de poder, como Navarra, Castilla-La Mancha, Extremadura o Aragón. En la Comunidad de Madrid, perdieron hasta 20 asientos y se vieron superados por Vox. En total, Podemos perdió la mitad de los votos que había logrado en 2015 (882.524 frente a 1.796.930) y 68 diputados.
Un año antes, en Andalucía, Podemos no pudo rentabilizar su pacto con Izquierda Unida. La candidatura liderada por Teresa Rodríguez logró 17 escaños cuando el objetivo era al menos igualar los 20 de la cita de 2015 (Podemos se estrenó con 15 escaños e IU obtuvo cinco, al concurrir entonces por separado).
Los resultados de las elecciones del 28 de mayo de 2023 han laminado el poder territorial de Unidas Podemos, cosechando los peores resultados de su historia en municipios y comunidades autónomas. Las candidaturas de Unidas Podemos (sostenidas por coaliciones de Podemos-IU en 10 de los 12 territorios) han pasado de tener 47 diputados en las asambleas y parlamentos regionales a mantener tan solo 15, perdiendo 32 parlamentarios y creando una brecha territorial sin precedentes.
| Territorio | Diputados 2019 | Diputados 2023 | Pérdida/Ganancia | Gobierno |
|---|---|---|---|---|
| Comunidad de Madrid | 10 | 0 | -10 | Fuera |
| País Valencià | 8 | 0 | -8 | Fuera |
| Canarias | 4 | 0 | -4 | Fuera |
| Asturias | 4 | 1 | -3 | Pierde |
| Aragón | 5 | 1 | -4 | Pierde |
| Balears | 6 | 2 | -4 | Pierde |
| Extremadura | 4 | 4 | 0 | No gobierna |
| Murcia | 2 | 2 | 0 | Se mantiene |
| La Rioja | 2 | 2 | 0 | Se mantiene |
| Navarra | 2 | 3 | +1 | Llave de gobierno |
Podemos-IU desaparece de la Comunidad de Madrid, del País Valencià y de Canarias. En la Comunidad de Madrid, donde tenían 10 diputados, no lograron entrar en la Asamblea regional ni en el Ayuntamiento. Podemos-IU también salió de los gobiernos de Balears y Aragón. A nivel municipal, Ada Colau no revalidará la alcaldía en Barcelona. En Castilla-La Mancha y Cantabria no lograron representación (tampoco la tuvieron en 2019). Navarra es el único territorio donde crecen (de dos a tres escaños) y serán llave del gobierno si la socialista María Chivite quiere revalidar el ejecutivo.
PROGRAMA ESPECIAL | Análisis del 28-M y del ADELANTO ELECTORAL de SÁNCHEZ al 23-J | EL PAÍS
Elecciones europeas
En las elecciones europeas de 2014, el partido irrumpió en el escenario político con cinco escaños y el 7,98% de los votos. Sin embargo, en 2019 (agrupados con Izquierda Unida), se quedaron con seis diputados, un resultado negativo si se considera que IU ya había logrado ese mismo dato presentándose en solitario. En votos, perdieron 800.000.
La evolución de Podemos en el contexto político español
Al tiempo que los morados han ido confirmando el desánimo de su electorado, muchas cosas han cambiado para Podemos. Ahora socios en el Gobierno de España, la formación trata de desligarse del PSOE, mostrando un perfil más radicalizado. Las discrepancias son cada vez más frecuentes y afectan a los más diversos asuntos. Por su parte, Pablo Iglesias ha ido acaparando un poder absoluto en el partido, revalidando su liderazgo en la asamblea de Vistalegre III, aunque con una escasísima participación: 59.201 votantes de un censo de 516.492 inscritos.
Actualmente, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) enfrenta el reto de conservar su influencia en nueve regiones donde hoy son gobierno: Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Comunitat Valenciana, Extremadura, La Rioja y Navarra. El PP los aventaja en los sondeos en cuatro de estas comunidades autónomas.
Datos recientes del Centro de Investigaciones Sociológicas indican que Sumar está experimentando un rápido aumento de apoyos, convirtiéndose en el tercer partido político de España. Este crecimiento se produce a expensas de otros partidos de izquierda, como Unidas Podemos y el partido gobernante PSOE. El sondeo sugiere que Sánchez podría restablecer un gobierno de coalición, ya que una alianza con Sumar alcanzaría el 41,4% de los votos.
Podemos, a pesar de su pérdida de posiciones y caída en las encuestas tras la salida de Pablo Iglesias y las consecuencias de la polémica ley del "sí es sí", busca alcanzar la victoria centrándose en el aumento de la financiación de la sanidad pública, la educación y el apoyo a los más vulnerables.
