Creación de Empresas para Emprendedores: Guía Paso a Paso en España
¿Tienes pensado emprender y abrir tu propio negocio? Tanto si quieres hacerlo como autónomo o creando una empresa, te contamos paso a paso cómo puedes crear tu empresa en España. Sabemos que puede ser un proceso largo y confuso.
Para que emprender no te quite las ganas de emprender, hazte de BBVA y tendrás asesoramiento especializado sin coste para ayudarte con las gestiones para montar tu empresa. Válido para nuevas empresas en constitución. Cuenta sin comisión de administración ni mantenimiento.
Una vez ya has analizado la viabilidad de tu proyecto empresarial con el plan de empresa, es el momento de revisar cuáles son las pasas necesarias que tienes que hacer a nivel legal y jurídico, para poder constituir tu negocio. Las decisiones cuando se constituye una empresa son múltiples como, por ejemplo, cuál es la fórmula jurídica más adecuada para tu proyecto y los trámites que tienes que hacer para constituir tu negocio.
Una manera fácil de hacer los trámites es a través de los Puntos de Atención al Emprendedor. En Servicios para Emprender encontrarás entidades públicas y privadas que ofrecen puntos PAE, en los cuales la tramitación no tiene ningún coste y la constitución se realiza en un tiempo mínimo.
Así mismo, desde la Xarxa Emprèn te ofrecemos asesoramiento técnico para poder iniciar y poner en orden tu proyecto emprendedor. Visita nuestro Buscador de entidades, elige una y rellena el formulario de petición de asesoramiento.
Teniendo como prioridad la reducción en los trámites, la Ley 18/2020, de Facilitación de la Actividad Económica y el Decreto 131/2022, del Reglamento de la Ley de facilitación de la actividad económica, simplifica la presentación de documentación y recorta los tiempos de los trámites con las administraciones.
Al acercarse el momento de poner en marcha tu negocio, debes despejar las dudas sobre la forma jurídica más conveniente y las futuras obligaciones que te tocará cumplir como empresario o empresaria (fiscales, de seguridad social, laborales, contables o de otro tipo). Es importante conocer el proceso de tramitación necesario, de acuerdo a que te constituyas como una sociedad mercantil o que vayas a desarrollar tu actividad como empresario o empresaria individual o autónomo/a.
Y cuando estés en disposición de iniciar la actividad podrás elegir una de las soluciones de tramitación integrada para que la burocracia no sea obstáculo alguno. En especial, te recomendamos acudir al “Punto de Atención al Emprendedor - Ventanilla Única Empresarial” de tu Cámara de Comercio donde especialistas en orientación y tramitación te lo pondrán todo mucho más fácil.
Y si lo que necesitas es modificar algún aspecto de tu negocio (desarrollando o cambiando de actividades; cambiando la sede, modificando la fiscalidad, incorporando nuevos socios, etc.), igualmente te recomendamos acudir al “Punto de Atención al Emprendedor - Ventanilla Única Empresarial” de tu Cámara de Comercio donde te asesorarán y te ayudarán a efectuar los trámites necesarios.
El compromiso de las Cámaras de Comercio con las personas emprendedoras y la creación de empresas, hace que colaboremos activamente en todos los pasos necesarios para abrir tu negocio. Para que crear una empresa o reorientar tu negocio no sea una carrera de obstáculos, te facilitamos esta atención integral en un único punto de atención.
Emprender un negocio es un reto apasionante, pero también exige preparación, organización y un conocimiento claro de los pasos que hay que seguir. La primera pregunta que cualquier emprendedor debe hacerse es si su idea de negocio responde a una necesidad real. El punto de partida es detectar un problema o una carencia en los consumidores. Una idea puede ser innovadora, pero si no resuelve una necesidad, tendrá difícil encaje en el mercado.
Una buena práctica para testear el servicio o producto es la realización de focus group, donde se recoge la opinión sobre aspectos clave (utilidad, características, precio, etc.). Una vez identificada la posible oportunidad, conviene realizar un análisis más profundo. ¿Quiénes serán los clientes? ¿Qué hacen los competidores? ¿Existen tendencias que puedan reforzar o debilitar el proyecto? Es importante conocer cuál es el prototipo de cliente al que va dirigido el emprendimiento.
Un error habitual es pensar que los potenciales clientes son todas las personas. Estudiar a la competencia es un máster avanzado en el mercado al que se quiere entrar. Observar qué cosas les funcionan y cuáles no ayuda a evitar errores y a conseguir mayores éxitos. Un análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) puede ayudar a sintetizar la situación y orientar la estrategia desde el inicio. Un error habitual es realizar este análisis y dejarlo escrito en negro sobre blanco sin hacer nada con él.
Definir cómo se va a presentar la oferta al mercado es clave. Toda empresa debe tener clara su propuesta de valor, es decir, qué ofrece que la hace única frente a la competencia. Puede ser el precio, la calidad, la experiencia de compra o un servicio posventa destacado. La diferenciación ayuda a que el negocio no dependa solo de competir en costes.
Especialmente en un negocio nuevo, cuando lo más probable es que el producto o servicio sea más caro que la competencia al no disponer de trayectoria en el mercado y no poder acceder a rappels de los proveedores, a economías de escala, etc. Antes de invertir grandes cantidades de tiempo y dinero, conviene validar la propuesta con clientes reales. Los canales a utilizar dependerán del público objetivo: redes sociales, campañas digitales, medios tradicionales o acciones en el punto de venta.
El lenguaje que se va a utilizar es clave. Si se ha hecho una buena segmentación del mercado al que se va a dirigir la campaña (sexo, edad, estilo de vida, lugar de residencia…), se podrá adaptar el mensaje para hablar en el “mismo idioma”. No es lo mismo tener un público de la generación alfa que uno de la generación boomer. Tampoco es igual dirigirse a padres o madres que a los adolescentes. De la misma forma que el estilo de vida también marca el lenguaje.
El Plan de Negocio: La Guía de Tu Proyecto
El plan de negocio es el documento que guía el proyecto. Es importante que este documento no sea un relato de lo que es el emprendimiento, sino que especifique los beneficios que obtendrán los inversores si depositan su confianza y recursos, y también con la solidez suficiente para poder defenderlo a la hora de solicitar financiación.
Todo proyecto requiere una inversión inicial. Conviene detallar tanto los costes fijos (alquiler, suministros, personal) como los variables (materias primas, comisiones, transporte). En el caso de una tienda física, habrá que incluir gastos de adecuación del local, mobiliario o stock inicial. Un emprendedor puede elaborar tres escenarios: optimista, realista y pesimista, lo que le permitirá evaluar mejor los riesgos y necesidades de liquidez. El objetivo inicial es alcanzar el punto de equilibrio, es decir, el nivel de ingresos que cubre los costes del negocio.
La elección de la forma jurídica (autónomo vs. sociedad) dependerá del tamaño del proyecto, el número de socios y las responsabilidades que se quieran asumir.
Uno de los principales retos para cualquier emprendedor es conseguir la financiación necesaria para poner en marcha la idea. Antes de buscar financiación, es fundamental determinar cuánto dinero necesita el proyecto. Los préstamos, pólizas de crédito o leasing permiten obtener capital para arrancar el negocio. Cada uno de estos vehículos de financiación tiene diferentes objetivos y varía en sus condiciones y tiempo de devolución. El préstamo puede ser para la compra de un local o marca comercial. Puedes consultar estas opciones en distintas entidades.
Diversas administraciones ofrecen programas de apoyo a nuevos emprendedores, tanto a nivel nacional como autonómico o local. Además de esta guía para emprender un negocio que puedes consultar siempre que lo necesites, la formación específica y la asesoría de especialistas, entre otros recursos, te pueden ayudar a darle forma a tu idea.
En el terreno de la formación, puedes elegir entre infinidad de opciones, online o presenciales, que te servirán para conseguir y mejorar ciertas habilidades. Un primer paso puede ser empezar por cursos genéricos, como este sobre cómo crear y lanzar una empresa de Santander X, gratuito y abierto a emprendedores.
Emprendimiento Social: Un Negocio con Propósito
Emprender es mucho más que poner en marcha un negocio para obtener beneficios económicos. Al menos así lo consideran los emprendedores sociales, cuyo objetivo principal consiste en generar un beneficio social con sus proyectos. Hay tantas empresas sociales como ideas para mejorar la sociedad, por eso el emprendimiento social no responde a una única receta.
1. Identificar el problema social: Lo primero que hay que hacer para poner en marcha una empresa social es identificar el problema social o medioambiental que se desea abordar. Es importante, en este punto, realizar un estudio de mercado y evaluar la viabilidad de la idea. También es necesario concretar qué tipo de beneficio quiere aportar la empresa: productos, servicios, materias primas, generación de empleo, etc.
2. Forma jurídica adecuada: Las empresas sociales deben contar con una forma jurídica adecuada. Puede ser una asociación, una fundación, una cooperativa, una sociedad laboral, una sociedad limitada… hay muchas posibilidades. En este punto es conveniente consultar con un asesor legal que ayude a elegir la forma jurídica más adecuada para la empresa social que se desea poner en marcha.
3. Registrar la empresa: Una vez elegida la forma jurídica de la empresa social, toca registrarla. Para ello, es necesario acudir al Registro Mercantil correspondiente.
4. Fuentes de financiación: Al poner en marcha una empresa social hay que establecer de dónde se obtendrán los recursos necesarios para que sea viable. Aquí es donde procede evaluar las necesidades financieras de la empresa social e identificar las posibles fuentes de financiación.
5. Personal necesario: La empresa social necesitará personal para desarrollar su actividad. Para eso es importante definir el tipo de perfiles y habilidades que se requieren para realizar su proyecto social.
6. Comunicación eficaz: Como ocurre con cualquier otra compañía, las empresas sociales deben poder comunicarse de manera eficaz con todos los interesados. Esto abarca a clientes -reales y potenciales-, proveedores, colaboradores y empleados.
7. Puesta en marcha y monitorización: Ha llegado el momento de ponerse en marcha y realizar las actividades previstas en el plan de negocio. La empresa social echa a andar. En este punto, es muy importante monitorizar regular y adecuadamente los resultados que va obteniendo la empresa para corregir o potenciar lo que sea necesario para que cumpla con sus objetivos. Para ello, se deben definir indicadores clave de rendimiento que permitan conocer la evolución del negocio.
El autoempleo, crear tu propio negocio, emprender... Se trata de procesos exigentes, con diferentes etapas. Antes de iniciar un negocio debes estudiar su viabilidad. Para ello, puedes utilizar las herramientas de gestión de Andalucía Emprende. El plan de empresa es un documento en el que se explica con detalle una idea de negocio.
Una vez que tienes definido tu plan de empresa, es el momento iniciar los trámites de creación. Algunos organismos de la Junta de Andalucía cuentan con espacios para fines empresariales. Entre las instalaciones disponibles hay naves, oficinas, áreas comerciales, parcelas, laboratorios o salas de reuniones.
En Andalucía, se están tomando medidas para agilizar distintos procedimientos, simplificándolos, eliminando barreras o modificando tasas.
