Coworking en Islas Perdidas: Productividad y Conexión en el Paraíso
Si tu oficina cabe en una mochila y tus reuniones ocurren desde cafeterías en Bali o terrazas en Barcelona, enhorabuena: eres un nómada digital. Esta tribu moderna busca trabajar mientras explora el mundo, combinando productividad con aventura (y quizá un buen batido de mango al lado).
Pero, ¿qué ocurre cuando ese espíritu aventurero te lleva a lugares remotos? Ahí es donde entra el coworking, una solución que equilibra la libertad del nomadismo con las necesidades de un entorno de trabajo funcional.
¿Qué es el Coworking?
Los espacios de coworking son oficinas compartidas pero con ciertas particularidades. Habitualmente son lugares donde los trabajadores pueden alquilar una plaza por horas, días o meses para realizar su trabajo allí.
La diferencia con las oficinas tradicionales radica en la figura del gestor. Es quien se ocupa de que los miembros de la “comunidad” se conozcan entre ellos y se fomenten las dinámicas colaborativas.
Estas “oficinas” están pensadas para profesionales que para realizar su trabajo solo necesitan un portátil, una conexión a Internet y un teléfono. Es un modo de rodearse de profesionales altamente cualificados pero sin necesidad de acudir a una oficina de la compañía. Por lo tanto, este concepto nace de la evolución natural de nuestra sociedad.
Beneficios del Coworking para Nómadas Digitales
Trabajar desde cualquier parte del mundo suena glorioso, hasta que te das cuenta de que tu único compañero de oficina es un loro en una hamaca. El coworking te conecta con otros profesionales, tanto locales como internacionales.
Puede que seas libre como el viento, pero tu productividad no siempre sopla en la misma dirección. Un coworking te da estructura: horarios, espacios definidos y, lo más importante, una silla que no te destroza la espalda.
Tener estos servicios a mano te ahorra tiempo y dolores de cabeza. Impresoras que funcionan (no como en casa), salas de reuniones para tus llamadas de Zoom importantes, café ilimitado y wifi como el rayo.
Trabajar en un coworking local es una forma de conocer la ciudad más allá de los puntos turísticos. Te conectas con el ecosistema emprendedor del lugar, asistes a eventos, y tal vez descubras el mejor sitio para comer ramen en menos de 48 horas.
En resumen: conexiones humanas, entorno profesional, servicios completos, y la oportunidad de crecer personal y profesionalmente mientras viajas.
291. Emilio Codon - Cómo elegir y aprovechar un espacio de Coworking
Servicios Clave en un Espacio de Coworking
Un espacio de trabajo debe ser un lugar agradable, donde los trabajadores se sientan cómodos y dispongan de todo lo necesario para realizar sus tareas. El espacio de trabajo puede afectar a la motivación de un trabajador. Aunque este se sienta satisfecho con su empleo, realizar sus tareas en un lugar donde se siente incómodo puede mermar su productividad. Por este motivo, los espacios de coworking cuidan sus servicios detalladamente.
- Luz: los investigadores afirman que puede que la iluminación sea uno de los elementos que más condicionan nuestro trabajo.
- Servicios públicos básicos: se trata de lugares de trabajo, por lo tanto, deberán estar provistos de aquellos servicios que haya habitualmente en las oficinas tradicionales.
- Ambiente de trabajo: los espacios de coworking están pensados para socializar, para formar una comunidad. Por lo tanto, ningún trabajador debería sentirse aislado.
- Conexión y desconexión: por una parte es importante que el espacio de coworking cuente con una red adecuada que permita trabajar sin problemas.
Los espacios de trabajo colaborativo están pensados para que los profesionales puedan realizar su trabajo de la forma más eficiente. Por ejemplo, las zonas de trabajo están equipadas con todo lo necesario para que los trabajadores realicen sus tareas. En este sentido, cuentan con los suministros básicos como luz, agua o Internet.
En cuanto a los servicios para desconectar, la mayoría de espacios coworking cuentan con una cafetería y zonas comunes para relacionarte con otros profesionales.
Tipos de Espacios en Coworking
Los espacios de coworking ofrecen distintas opciones para los profesionales dependiendo de las necesidades de cada uno.
- Puesto fijo: tendrás tu espacio privado dentro de un espacio compartido. Es decir, tienes reservado el mismo lugar cada día. Esto es útil para aquellas personas que utilizan los espacios de trabajo colaborativo de forma continua y así pueden personalizar su “oficina”.
- Puesto flexible: puedes acceder a las instalaciones sin ataduras. Dispondrás de tu escritorio durante el tiempo de reserva. Si decides volver te asignarán otro lugar, aunque dispondrás de todos los servicios pero sin tener una relación fija.
- Oficina o despacho privado: esta modalidad está pensado para albergar a varios trabajadores de una misma empresa pero sin renunciar a las ventajas del coworking.
Ventajas e Inconvenientes del Coworking
Poder trabajar desde cualquier lugar es un lujo que cada vez más profesionales pueden disfrutar. En primer lugar, los espacios de trabajo compartido ofrecen grandes beneficios para disfrutar del trabajo flexible. También es una opción más asequible que alquilar un local, por lo tanto podría servir para evitar la soledad de emprendedores y autónomos. Dicho de otro modo, se potencia el networking o la creación de redes de contactos profesionales.
Por otra parte, las personas que pueden trabajar desde casa a menudo tienen dificultades para desconectar y conciliar. Será útil para separar los distintos espacios de tu vida.
Como la mayoría de aspectos personales y profesionales, esta opción de trabajo tiene ciertos inconvenientes. Por ejemplo, puede que el espacio sea muy ruidoso o muy silencioso. También debemos resaltar que, al compartir espacio con otras personas, la privacidad es bastante limitada. Si necesitas tratar temas confidenciales no es el mejor lugar.
Consideraciones al Elegir un Coworking
La libertad tiene precio. Y a veces, ese precio se llama «membresía mensual». Los coworkings pueden ser caros dependiendo de la ciudad. No es lo mismo una mesa en Medellín que en Londres.
Los espacios abiertos son geniales… hasta que tienes una videollamada importante y el de al lado está contándole su vida a su madre en voz alta. Si necesitas privacidad para tus tareas o reuniones, asegúrate de que el coworking tenga cabinas o salas privadas.
Aunque sea un entorno de trabajo, también hay momentos en que parece un bar con wifi. Conversaciones ajenas, eventos sociales, y la tentación de hablar con esa persona que tiene una MacBook igualita a la tuya.
Para un nómada, tener que ir todos los días al mismo sitio puede sentirse como volver a la oficina tradicional. Aunque hay muchos espacios de coworking, no están por todas partes. Si te vas a un pueblito en el Himalaya o una isla perdida, es probable que tengas que arreglártelas con el wifi del hostal y una silla de plástico.
Desde la soledad hasta la burocracia o la falta de rutina. El coworking puede ayudar a mitigar algunos de estos retos, pero también puede sumar otros. Piensa si realmente necesitas un espacio constante o prefieres la libertad total.
Antes de llegar a una ciudad, revisa las opciones de coworking. Mira precios, servicios incluidos, y valoraciones. Muchos coworkings ofrecen pases de un día o visitas gratuitas. No todos los coworkings son iguales. Algunos son más formales, otros más relajados, algunos están llenos de freelancers techies, otros de creativos o startups.
Conclusión
El coworking es una excelente forma de mantener tu productividad y conexión humana mientras exploras el mundo como nómada digital. Dicho esto, no es para todos ni en todo momento. Algunas ciudades, presupuestos o etapas de tu vida nómada pueden requerir otras soluciones.
