El Coworking en Bibliotecas: Un Nuevo Paradigma para el Trabajo Colaborativo y la Innovación
En el panorama laboral actual, el concepto de coworking ha emergido como una solución innovadora y flexible que responde a las crecientes demandas de colaboración, comunidad y adaptabilidad. Lejos de ser un fenómeno pasajero, el coworking se ha consolidado como un movimiento global, transformando la manera en que profesionales independientes, emprendedores, trabajadores remotos y pequeñas empresas conciben sus entornos de trabajo. Y en este escenario, las bibliotecas, como centros tradicionales de conocimiento e intercambio, están asumiendo un rol pionero al integrar espacios de coworking, ofreciendo un "tercer lugar" vital que complementa el hogar y la oficina tradicional.
¿Qué es el Coworking?
El coworking es, en esencia, compartir un espacio de trabajo con otros profesionales independientes que tienen sus propios proyectos (autónomos, trabajadores en remoto, startups o pymes), pero con la posibilidad de crear sinergias y establecer colaboraciones. Y esto último es lo que realmente define el coworking: la comunidad. En un espacio de coworking, el coste del alquiler, los servicios comunes y otros gastos son compartidos entre los miembros, lo que lógicamente reduce la inversión y los gastos en comparación con tener una oficina propia.
La idea detrás de esto es simple: ¿por qué las personas deberían trabajar desde casa de forma aislada o alquilar costosas oficinas individuales cuando pueden compartir lugares de trabajo profesionales y beneficiarse de la energía y el intercambio con otras personas? Un espacio de trabajo conjunto es un tipo de oficina comunitaria pública donde personas de diferentes empresas, industrias y áreas de actividad se reúnen para trabajar. A diferencia de las oficinas tradicionales, los autónomos, las empresas emergentes, los trabajadores remotos e incluso los empleados de empresas más grandes trabajan bajo un mismo techo: cada uno trabaja en sus propios proyectos, pero en un entorno compartido e inspirador.
Orígenes y Evolución del Coworking
La historia de los espacios de coworking se remonta a 1995 en Berlín, Alemania, con la apertura de c-base, una asociación sin fines de lucro originalmente diseñada como un lugar para que los hackers se reunieran, colaboraran y compartieran ideas. En el mismo año, el diseñador de juegos estadounidense Bernard DeKoven acuñó el término «coworking» para describir la idea de personas de diferentes orígenes trabajando en un entorno compartido. En 2002, dos emprendedores austríacos con otros socios y colaboradores abandonaron sus despachos para trabajar en un espacio diferente que bautizaron Schraubenfabrik, un espacio concebido para la comunidad de trabajadores y sus socios. Pocos años después, en 2005, Brad Neuberg crea el primer espacio de coworking en San Francisco concebido como tal. Gracias a la popularidad de Internet, el concepto de coworking como forma de trabajo colaborativo comenzó a tomar fuerza en las comunidades digitales.
Actualmente, los espacios de coworking están experimentando un auténtico "boom". El auge del emprendimiento, el teletrabajo y la deslocalización han contribuido a ello. Para todos estos profesionales que necesitan poco más que un ordenador y conexión a internet para trabajar, el coworking es una muy buena opción. Entrados ya en el siglo XXI, el concepto ha dado un paso más allá, pues hoy ya no se trata solo de reunir a gremios ni a personas que realizan labores similares. Otro aspecto relevante es que la mayoría de los que conforman el espacio coworking no son trabajadores independientes, algo contrario a lo que se creía. Solo el 44% trabaja en solitario; en tanto que el 55% trabaja para una empresa o posee una.
Beneficios del Coworking en Bibliotecas
La instalación de un espacio de coworking en una biblioteca puede ofrecer una serie de beneficios tanto para la comunidad como para la propia biblioteca.
Ventajas para los usuarios:
- Networking y colaboración: En estos espacios se reúnen con frecuencia personas de diferentes industrias y disciplinas, lo que facilita la conexión con otros profesionales. Estas sinergias pueden llevar a oportunidades de colaboración, intercambio de ideas y potenciales proyectos conjuntos.
- Ambiente profesional y motivacional: Aunque los coworkings son más informales que las oficinas tradicionales, ofrecen un entorno profesional que puede ayudar a aumentar la productividad y la motivación. Al trabajar rodeado de personas de diferentes sectores y con diferentes perspectivas, se crea un ambiente propicio para la creatividad y la innovación.
- Flexibilidad y accesibilidad: Los espacios de coworking tienen opciones de membresía flexibles, que van desde el acceso diario hasta los planes mensuales o anuales. Esto permite a los trabajadores adaptar su espacio de trabajo según sus necesidades cambiantes. Las bibliotecas, al ser instituciones públicas, a menudo ofrecen acceso gratuito o a bajo costo.
- Reducción del aislamiento: Trabajar desde casa puede aislar y empobrecer al trabajador, que vive sin estímulos sociales. El coworking brinda la oportunidad de interactuar, compartir experiencias y sentirse parte de una comunidad.
- Delimitación entre vida laboral y personal: Al separar físicamente el espacio de trabajo del hogar, se facilita la creación de rutinas laborales y se evita la combinación entre la vida laboral y personal.
- Acceso a recursos: Los usuarios tienen acceso a los amplios recursos de la biblioteca, como colecciones bibliográficas, bases de datos electrónicas, equipos de impresión y escaneo, y, en algunos casos, tecnología avanzada como impresoras 3D.
Ventajas para las bibliotecas:
- Ampliación de servicios: Incorporar un espacio de coworking amplía los servicios que la biblioteca puede ofrecer a la comunidad, yendo más allá de su función tradicional.
- Atracción de nuevos usuarios: Los espacios de coworking son populares entre una amplia gama de personas, incluidos trabajadores autónomos, emprendedores, estudiantes y profesionales independientes. Esto atrae a nuevos segmentos de la población a la biblioteca.
- Fomento de la innovación y la colaboración: El ambiente de colaboración y creatividad de un espacio de coworking puede fomentar la innovación y el intercambio de ideas entre los usuarios, posicionando a la biblioteca como un centro de dinamismo.
- Utilización de recursos existentes: Las bibliotecas ya cuentan con infraestructura y personal capacitado para ofrecer servicios a la comunidad, lo que facilita la implementación de estos espacios.
- Promoción de la biblioteca como un centro comunitario: La instalación de un espacio de coworking puede ayudar a posicionar a la biblioteca como un centro comunitario dinámico, relevante y moderno.
- Apoyo al emprendimiento y la economía local: Al proporcionar un espacio para iniciar y hacer crecer carreras y negocios, las bibliotecas apoyan el emprendimiento, la cultura empresarial y la economía local.
Aquí tienes una tabla comparativa de las ventajas y desventajas del coworking:
| Ventajas del Coworking | Desventajas del Coworking |
|---|---|
| Ahorro de costos (alquiler, servicios, mobiliario) | Costos adicionales (si el empleador no lo cubre) |
| Networking y colaboración | Menor contacto con compañeros del propio equipo |
| Mayor productividad y motivación | Dificultad de concentración en espacios abiertos |
| Flexibilidad de horarios y contratos | Falta de privacidad para conversaciones confidenciales |
| Ambiente profesional e inspirador | Riesgos de seguridad de TI en redes públicas |
| Separación de vida laboral y personal | Posibles cambios de compañeros y puestos de trabajo |
| Acceso a recursos y servicios compartidos | Tiempo de desplazamiento (frente al trabajo en casa) |
| Oportunidades de aprendizaje y formación | Menor espíritu de equipo interno |
| Imagen profesional para el negocio | Distracciones y ruido ambiental |
El "Tercer Lugar": Bibliotecas como Espacios de Coworking
El concepto de «tercer lugar» describe los espacios que no son ni el hogar (primer lugar) ni el lugar de trabajo (segundo lugar), pero que aún cumplen importantes funciones sociales. Tradicionalmente, se trataba de cafés, bibliotecas o asociaciones, lugares de reunión e intercambio. Un buen espacio de trabajo conjunto es ideal como tercera ubicación moderna, ya que combina los beneficios de un lugar de trabajo profesional con la apertura y el carácter social de un espacio público.
Las bibliotecas públicas han sido llamadas «los espacios de coworking originales» por una razón: están idealmente posicionadas para ofrecer las comodidades que los trabajadores en línea necesitan para hacer su trabajo fuera de una oficina tradicional. Además de sus colecciones bibliográficas, las bibliotecas se convierten en lugares para la creatividad, el trabajo colaborativo y la autoformación. La pandemia obligó a millones de personas a trabajar a distancia. Aunque algunos trabajadores han acogido con satisfacción este cambio, no ha sido ideal para todos. Muchas personas carecen de espacio suficiente para crear una oficina en casa. Otros consideran que su entorno doméstico les distrae o aísla demasiado. Mientras los espacios comerciales de coworking son cada vez más populares, no son para todo el mundo. Estos espacios suelen requerir un alquiler mensual o cuotas de socio, compromisos que no todos los trabajadores pueden asumir. Aquí, sus empleados pueden escapar de la sensación de aislamiento que supone trabajar desde casa sin tener que volver a las rígidas estructuras de una oficina tradicional.
El rol de las Bibliotecas en esta era tecnológica, y su camino a la virtualidad
Diseño y Planificación de un Espacio de Coworking en Bibliotecas
La planificación y diseño de un espacio de coworking requiere considerar varios aspectos para crear un entorno funcional, atractivo y adecuado para las necesidades de los usuarios. En primer lugar, es crucial realizar una investigación exhaustiva del mercado para comprender las necesidades y preferencias de los usuarios potenciales. Una vez que se han definido los objetivos del espacio y se ha identificado la audiencia objetivo, se procede al diseño físico del espacio.
Aspectos clave del diseño:
- Flexibilidad y adaptabilidad: El diseño debe ser flexible y adaptable para acomodar una variedad de actividades y necesidades de los usuarios. Esto significa mobiliario modular y la posibilidad de reconfigurar los espacios.
- Infraestructura y equipamiento: Es importante asegurarse de contar con la infraestructura necesaria, como conexiones de internet de alta velocidad, tomas de corriente suficientes, equipos de impresión y escaneo, y mobiliario ergonómico y confortable. Un gran atractivo de las bibliotecas públicas es la disponibilidad de equipos voluminosos y caros para los que muchos trabajadores en línea no tienen dinero o espacio en casa.
- Diseño interior y ambiente: El diseño interior y el ambiente del espacio son aspectos clave para crear un entorno acogedor y productivo. El diseño interior debe ser atractivo y funcional, con colores y materiales que promuevan la concentración y la creatividad. Los colores brillantes y vibrantes pueden ayudar a estimular la creatividad, mientras que los tonos neutros pueden crear un ambiente tranquilo y profesional. Se busca crear ambientes domésticos, hogareños y residenciales.
- Acondicionamiento acústico: Es otro de los grandes elementos a tener en cuenta para minimizar las distracciones en espacios abiertos.
- Iluminación: Tanto natural como artificial, la iluminación es otro de los aspectos clave para crear un entorno agradable y productivo.
- Zonas privadas: Aunque se prime el trabajo en equipo, en ocasiones se necesitan espacios privados para llamadas telefónicas confidenciales o trabajo que requiera alta concentración. Se pueden utilizar pantallas móviles o barreras independientes para ofrecer separación o privacidad a cada trabajador.
- Mobiliario: Mobiliario de oficina funcional que permita la comodidad, eficiencia y productividad del equipo y que se adapten a las distintas necesidades del espacio. Elementos como escritorios y mesas compartidas, asientos que favorezcan el trabajo más distendido, son algunos de los elementos clave en estos espacios.
Por último, es importante cumplir con todas las normativas y regulaciones locales relacionadas con la seguridad, accesibilidad, zonificación y licencias comerciales. Además, se debe desarrollar una estrategia de promoción y marketing para atraer a usuarios potenciales y dar a conocer el espacio de coworking en la comunidad.
Ejemplos Exitosos de Coworking en Bibliotecas
La lista de bibliotecas con filosofía cooperativa aplicada en sus servicios es larga y diversa, demostrando la versatilidad de este modelo:
- Biblioteca Pública de Nueva York: Ha implementado espacios de coworking en varias de sus sucursales, como la Thomas Yoseloff Business Center at the Stavros Niarchos Foundation Library (SNFL) y la Mulberry Street Library. Estas ofrecen una amplia gama de recursos gratuitos, incluyendo recursos electrónicos de primera calidad y servicios para empresas de todos los tamaños, desde empresas de nueva creación a empresas establecidas que buscan expansión, y para los solicitantes de empleo, desde el nivel básico al ejecutivo.
- Biblioteca Central de Vancouver: Cuenta con un espacio de coworking llamado «The Inspiration Lab«, que ofrece estudios de grabación, estaciones de edición de video, estaciones de diseño gráfico y áreas de trabajo compartidas para profesionales creativos.
- Biblioteca Municipal de Ámsterdam (OBA): Ofrece espacios de coworking en varias de sus sucursales, diseñados para profesionales independientes y emprendedores. Estos espacios ofrecen áreas de trabajo compartidas, salas de reuniones y eventos de networking, además de servicios de asesoramiento empresarial y talleres de desarrollo profesional.
- Biblioteca Central de Helsinki: Sus "urban offices" son el tercer lugar de trabajo más popular de la capital de Finlandia. Este espacio de coworking ofrece estaciones de trabajo, impresoras, sala de reuniones, estudios y salas de trabajo.
- Bibliotecas con Fab Lab: Los Fab Lab (Laboratorios de fabricación) son espacios ideales para emprendedores y creativos, ofreciendo herramientas para prototipado y creación, a menudo de forma gratuita o con una pequeña suma para el uso de ciertas herramientas.
- Otras innovaciones: Se han visto ejemplos como la County Freeman Branch Library de Clear Lake City (Houston), que proporciona una impresora 3D para imprimir una prótesis de mano; la Biblioteca Pública de Filadelfia que presta corbatas para entrevistas de trabajo; o la Biblioteca Pública de Toronto que inauguró una biblioteca de instrumentos musicales.
Estos ejemplos demuestran cómo las bibliotecas están innovando para incluir servicios de coworking, no solo resguardando colecciones bibliográficas sino también convirtiéndose en lugares para la creatividad, el trabajo colaborativo y la autoformación.
Atrás han quedado ya los despachos individuales, los puestos de trabajo fijos o las salas de reuniones a puerta cerrada. Se fomenta el trabajo en equipo y el pensamiento colectivo, lo que evita la competencia insana, reduce el estrés y la depresión, hay una mayor motivación y el rendimiento y la productividad son mucho mayores. El coworking más que un ‘boom’ es un movimiento global basado en un concepto muy sencillo: la filosofía cooperativa. Una biblioteca que posibilita un espacio para iniciar y hacer crecer carreras y negocios, y de esa manera apoyar el emprendimiento, la cultura empresarial y la economía local, demuestra que la biblioteca ofrece todo lo que necesitan los emprendedores y los trabajadores a distancia.
