Concepto de Empresario y Profesional: Diferencias Clave en España
En España, más de 3.200.000 trabajadores por cuenta propia están inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Si estás considerando unirte a este régimen, es fundamental entender las diferencias entre ser un autónomo empresario y un autónomo profesional, así como las implicaciones fiscales de cada uno.
Una de las muchas cuestiones que conviene tener clara a la hora de desarrollar una actividad por cuenta propia es saber si dicha actividad está clasificada como «Actividad Empresarial» o si, por lo contrario, se trata de una «Actividad Profesional».
Las actividades económicas son aquellas que se realizan con el objetivo de producir o distribuir bienes o servicios. Estas pueden ser de carácter empresarial, profesional, artístico y deportivo. Estas actividades están reguladas en el Real Decreto Legislativo 1175/1990, del 28 de septiembre y cada una de ellas se acoge a una sección específica de las tarifas del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE).
Desde un punto de vista fiscal, el concepto de «actividades empresariales o profesionales» se encuentra regulado en algunas de las distintas normativas de los impuestos e inciden directamente en la tributación de los mismos, según proceda; si bien, ¿sabemos las diferencias de este concepto en relación al Impuesto sobre el Valor Añadido y al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas?
Además, el elemento esencial para este concepto de actividades empresariales o profesionales es que se dé por cuenta propia, excluyendo, por tanto, el trabajo dependiente o el trabajo realizado por funcionarios.
Lo que va a marcar si un autónomo es empresario o profesional será la actividad económica que realice. La segmentación principal de la actividad productiva es: empresarial, profesional o artística.
Uno de los grandes desafíos a la hora de darse de alta en la AEAT es elegir entre ser un autónomo profesional o un autónomo empresario.
¿Qué es una Actividad Empresarial?
Se entiende por actividad empresarial aquella incluida en la sección uno del listado del IAE que se ejerce en el seno de una organización, normalmente con una infraestructura creada. Son principalmente actividades ganaderas independientes, mineras, industriales, comerciales y de servicios.
La actividad empresarial es realizada por un/a empresario/a y necesita de una estructura, organización y gestión propias de una empresa para producir y distribuir bienes y servicios.
En definitiva, si tienes una estructura empresarial y vas a tener trabajadores, es recomendable elegir la categoría empresarial.
Un autónomo empresario puede ser tanto una persona física como jurídica, mientras que el inscrito en una actividad profesional siempre será persona física.
¿Qué es una Actividad Profesional?
Estas actividades son las que figuran en la sección dos del listado y las desarrolla una persona física de forma individual, directa y personal. Pueden estar o no asociadas necesariamente a titulación académica. En caso afirmativo el autónomo estará colegiado en el órgano correspondiente.
Se considera actividad profesional aquella que es realizada por una persona física de manera personal, directa, y por cuenta propia.
Por otro lado, las actividades profesionales son las realizadas por una persona física de forma individual, sin una organización o empresa por detrás.
La actividad profesional la lleva a cabo por una persona física, mientras que la actividad empresarial puede ser llevada a cabo por una persona física o una persona jurídica.
Ejemplo: Derecho: Esto incluye a los abogados, notarios y otros profesionales legales.
Obligaciones Fiscales: IRPF e IVA
Las obligaciones fiscales del autónomo empresario y del profesional autónomo se diferencian especialmente en el IRPF.
A la hora de determinar el rendimiento de una actividad económica los autónomos empresarios pueden tributar, dependiendo de la actividad desarrollada, en cualquiera de los tres regímenes del IRPF, tanto estimación directa normal, estimación directa simplificada y estimación objetiva, conocido esta última comúnmente como módulos, siempre que no exceda los límites de rendimientos netos establecidos.
El caso más llamativo es la diferencia en el tratamiento fiscal en el arrendamiento de bienes inmuebles. En el caso del IVA, el arrendamiento siempre se tiene que realizar por un empresario mientras que, en el IRPF, se considerará como actividad empresarial si se cuenta con un local destinado exclusivamente a esta actividad y se tenga contratada laboralmente a una persona a jornada completa para el desempeño de la actividad (art.
Los autónomos que estén inscritos en la estimación directa deberán presentar el modelo 130 y podrán ser tanto profesionales, como empresarios.
Todos los autónomos profesionales deberán realizar este trámite, a excepción de los que presenten un 70% o más de las facturas con retención.
Tras presentar el modelo 130 (o 131 en el caso de autónomos empresariales) pagarás un 20% de los beneficios obtenidos en cada trimestre.
Retenciones de IRPF
Las retenciones del IRPF son anticipos a Hacienda en previsión del resultado esperado en la declaración de la Renta o IRPF. Esta obligación de los profesionales autónomos de practicar retención en sus facturas podrá marcar otra obligación fiscal: la presentación del modelo 130, una declaración trimestral de ingresos y gastos por la cual los autónomos van pagando anticipos del 20% a cuenta de su declaración de la renta.
Autónomos con actividad profesional pero en este último supuesto hay una excepción.
Respecto a la obligación de presentar pagos fraccionados Modelo 130, en la actividad profesional no es necesario si se cumple que más del 70% de sus ingresos están sujetos a retención, que se declaran en la declaración anual de IRPF.
La retención del IRPF se aplica sobre el rendimiento de la actividad económica y se retiene para su posterior liquidación. Como norma general, se aplica un 15% de retención en cada factura. Sin embargo, para aquellos profesionales que estén en su primer año de actividad y los dos siguientes, se aplica una retención reducida del 7%.

¿Cómo Factura un Profesional?
Retención de IRPF sobre la base imponible.
Tabla Resumen: Diferencias Clave
Para facilitar la comprensión, aquí tienes una tabla resumen de las principales diferencias:
| Característica | Autónomo Empresario | Autónomo Profesional |
|---|---|---|
| Tipo de Actividad | Comercial, industrial, servicios, etc. | Servicios personales, técnicos, etc. |
| Estructura | Requiere una organización empresarial | Individual, sin estructura empresarial |
| Tipo de Persona | Física o jurídica | Física |
| Modelo 130 | Obligatorio (131 en estimación objetiva) | Obligatorio, excepto si >70% de ingresos con retención |
| Regímenes IRPF | Estimación Directa (Normal y Simplificada), Estimación Objetiva (Módulos) | Estimación Directa (Normal y Simplificada) |
Actividades Artísticas
El autónomo puede elegir varios epígrafes de diferentes secciones en función de las actividades que desarrolle. Actividades artísticas de la sección tercera.
¿Puedo ser Empresario y Profesional a la Vez?
Sí, puede darse el caso de que una persona desarrolle actividad profesional y empresarial simultáneamente.
Es posible que una persona jurídica o una entidad ejerza una actividad profesional. En esos casos, se constituyen Sociedades Limitadas Profesionales SLP (reguladas por la Ley 2/2007, de 15 de marzo, de sociedades profesionales) y los socios deben ser profesionales que ejerzan la misma actividad profesional que la sociedad.
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Emprendedor vs. Empresario
A menudo se confunden las figuras del emprendedor y del empresario, por lo que es habitual utilizar ambos términos de manera indistinta. Sin embargo, hablamos de conceptos diferentes, y es importante saber cuáles son los aspectos que los distinguen.
El emprendedor comienza su proyecto solo, y trabaja de manera independiente. Al empresario le interesa crear un negocio potente, que produzca ganancias a través de una serie de estrategias. Por su parte, al emprendedor le importa más llegar al éxito, trabajando lo necesario para ello, ya que le entusiasma su proyecto por encima de todo.
Un empresario ya tiene experiencia en el negocio, por lo que sabe evitar los problemas y tiene una estrategia previa. A menudo se dice que el empresario es el resultado del emprendedor, y puede llegar a ser así.
Ser emprendedor implica sobre todo una actitud ante la vida, porque los emprendedores son personas que saben observar a su alrededor para identificar oportunidades de negocio. A través de esa idea, el emprendedor saca adelante su proyecto mediante sus propios medios.
Por lo tanto, ser emprendedor implica detectar oportunidades de negocio, conseguir y utilizar los recursos necesarios para materializar su idea, diseñar su plan de negocios y ejecutarlo, etc.
Que un emprendedor consiga el éxito depende de muchos factores. También es importante rodearse de personas de éxito, que sirvan de inspiración y de ayuda, y de las que se pueda aprender cada día.
