Cómo se pronuncia "Coworking" en español y su creciente popularidad en España
En el mundo globalizado de hoy, el término "coworking" se ha vuelto cada vez más común. Pero, ¿cómo se pronuncia correctamente en español? Aunque proviene del inglés, su adaptación al español es sencilla: se pronuncia tal como se escribe, "coworking", adaptando la fonética a los sonidos del español.
Más allá de la pronunciación, el concepto de coworking ha ganado una enorme popularidad en España, transformando la forma en que muchas personas trabajan. Los espacios de coworking ofrecen una alternativa flexible y colaborativa a las oficinas tradicionales, atrayendo a emprendedores, autónomos y empresas de todos los tamaños.
Un espacio de coworking moderno.
El auge del coworking en España
Los coworking son, para muchos de sus usuarios, fuentes de colaboración, de sinergias y, en algunos casos, hasta de ingresos. Estos espacios se han convertido en centros neurálgicos para la innovación y el emprendimiento, fomentando la creatividad y el intercambio de ideas.
El concepto de coworking y coliving va en la construcción de una comunidad en torno a ese lugar, en el sentimiento de pertenencia y participación de las personas que van a vivir allí. No es lo mismo una persona que viene a teletrabajar y luego se va, que la que viene, genera vínculos y se involucra con el lugar.
De hecho, el propio nombre, El Refugio, ya es toda una declaración de intenciones. “Cuando elegimos el nombre no fue únicamente por estar en un valle en la Sierra de Madrid, sino también porque la gente que viaja por el mundo trabaja en soledad y encuentra en nuestro proyecto ese sentimiento de comunidad, de protección, de cobijo, que también es lo que hace falta para que alguien se anime a crear cosas de valor”.
El Refugio Coworking: Un ejemplo inspirador en la Sierra de Madrid
Un ejemplo notable de esta tendencia es El Refugio Coworking, ubicado en Puebla de la Sierra, un pequeño pueblo a unos 110 kilómetros de Madrid. Este proyecto nació de la idea de Martín Fleischer y Coral Nogal de revitalizar el pueblo atrayendo a nómadas digitales y creando una comunidad vibrante.
El Refugio Coworking en Puebla de la Sierra.
Cuando Martín Fleischer recibió la llamada de Coral Nogal, su novia, para contarle que el mesón de su pueblo, Puebla de la Sierra, se iba a quedar vacío, él se encontraba sentado en una jungla de Asia, en chanclas, ordenador en mano y rodeado de monos. Su pensamiento inmediato fue que si podía teletrabajar desde allí, también lo podía hacer desde la Sierra de Madrid. Era 2019 y El Refugio Coworking ya tenía el estatus de idea.
“Se me encendió la lamparilla y pensé que si, en vez de mantener el mesón, reconvertíamos el lugar, atraeríamos a gente joven y se acabaría la estacionalidad. Los nómadas digitales sufren la soledad y es importante que se genere el sentimiento de comunidad donde están teletrabajando. El Refugio Coworking
“Tenemos empadronadas 74 personas y viviendo aquí seremos unos 50 o 60. Somos un pueblo muy pequeño y hemos sufrido una despoblación desmesurada. En los años 50 o 60 éramos 300 viviendo en la Puebla”, nos cuenta Aurelio Bravo, alcalde de Puebla de la Sierra, localidad situada a unos 110 kilómetros de la Puerta del Sol.
De eso mismo se percató Fleischer cuando se puso a investigar y de ahí que El Refugio Coworking se concibiera como algo más que un lugar de paso, como un lugar en el que crear comunidad. Un win-win en el que los nómadas digitales se sienten arropados y el pueblo recupera movimiento.
Para ello, han realizado todos los cambios necesarios para adecuar el edificio que, entre otras cosas, cuenta con tres salas de reuniones con espacio para teletrabajar. Pero, sin duda, la que es la joya de la corona es la cocina comunitaria donde se favorece esa creación de vínculos. En El Refugio cuentan con habitaciones individuales y dobles, así como la posibilidad de reservar únicamente espacio en la zona de coworking contactándoles a través de su página web.
“Estamos abiertos a que quien quiera venir, lo haga. Damos prioridad a la gente que quiere venir a pasar más tiempo que solo el fin de semana, a la gente que quiere venir a teletrabajar porque aportan un valor diferente: son freelance, autónomos, vienen a crear proyectos…”
De empezar como un grupo de cuatro han pasado a ser 12. “Ha aumentado la población en el pueblo, ha bajado la franja de edad y tienen sus proyectos laborales”.
En ese sentido se pronuncia el alcalde. “Encantados de la vida porque al pueblo le ha dado más movimiento de personas. A nosotros nos gustaría que fuera mucho más, pero no se le pueden pedir peras al olmo.
Historias de éxito nacidas en El Refugio Coworking
Porque en este coworking ya han visto negocios nacer. Su cocinero-barista, Luis Miguel Vivas, está trabajando en un cold brew a base de café orgánico procedente de Kenia y tostado en el País Vasco. “Lo que hace es una especie de infusión en frío con el café, generando un energizarte natural. Estamos apoyándole en la parte de marketing, con el diseño de la marca y será un producto que saquemos desde aquí”.
También está Sara Zúñiga, una chica de Tres Cantos que hacía hidromiel en su casa. “Empezó a venir a El Refugio y le conseguimos proveedores de miel del pueblo, Miguel y Alejandro Villamizar, que es orgánica y con menos miel hace más litros de bebida. Ya está pensando en venirse al pueblo”. O los creadores de The Next Work Concept, una plataforma de reserva de alojamientos preparados para teletrabajar que dio sus primeros pasos en El Refugio Coworking.
Espacios de OFICINA modernos y el FUTURO del TRABAJO
El impacto del coworking en la sociedad
El fenómeno del coworking no solo transforma la forma en que trabajamos, sino que también tiene un impacto significativo en la sociedad. Estos espacios fomentan la creación de redes de contacto, el intercambio de conocimientos y la colaboración entre profesionales de diferentes disciplinas.
Además, el coworking puede contribuir a la revitalización de zonas rurales, como demuestra el caso de El Refugio Coworking. Al atraer a nómadas digitales y emprendedores, estos espacios pueden dinamizar la economía local y combatir la despoblación.
Impacto económico del coworking.
Conclusión
El coworking ha llegado para quedarse. Su flexibilidad, su enfoque colaborativo y su capacidad para adaptarse a las necesidades de los profesionales modernos lo convierten en una opción cada vez más atractiva. Ya sea en una gran ciudad o en un pequeño pueblo, los espacios de coworking están transformando la forma en que trabajamos y vivimos.
