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Comunicación

La Evolución del Coworking: Un Viaje desde sus Orígenes hasta la Era Moderna

by Admin on 24/05/2026

El ser humano necesita comunicarse, interactuar con otras personas y formar parte de una comunidad. De hecho, las sociedades funcionan gracias a la comunicación y es esto lo que hace únicos a los hombres. Necesitamos compartir anécdotas, experiencias e ideas, ya sea en casa, en el trabajo o con amigos. Esta necesidad innata de conexión y colaboración ha sido un motor clave en la configuración de nuestros entornos de trabajo.

Los Primeros Conceptos de Trabajo Colaborativo

Aunque la concepción de espacio de trabajo compartido nace a finales del siglo XX, el término "coworking" apareció ya en 1628, haciendo referencia al trabajo colaborativo entre Dios y sus ayudantes. Tras estos textos del siglo XVII ya no volvemos a tener noticias de coworking hasta 1995, lo que demuestra que la idea de trabajar en comunidad tiene raíces históricas, aunque su formalización sea más reciente.

C-Base: Un Precursor Clave en Berlín

La historia del coworking nos lleva a Berlín, Alemania, en 1995, con la fundación de la C-Base. Aunque no encaja perfectamente en la definición moderna de coworking, su fundación marcó un hito importante al actuar como un punto de encuentro para una comunidad de tecnólogos, hackers y entusiastas de la informática. C-Base se estableció como una base de operaciones para esta comunidad, proporcionando un espacio donde las personas podían compartir recursos, colaborar en proyectos y nutrir su creatividad. En este sentido, C-Base puede considerarse uno de los precursores del coworking.

La relevancia de C-Base radica en que inició la idea de compartir espacio de trabajo y recursos con otros individuos, lo que concordaba con la filosofía de la cultura hacker, que aboga por la colaboración abierta y el intercambio de conocimiento. A pesar de que no seguía un enfoque empresarial tradicional, C-Base sentó las bases para la tendencia global de los espacios de coworking. Es importante destacar que la historia del coworking presenta una serie de antecedentes y precursores diversos; no existe un único "primer" espacio de coworking, ya que la noción de trabajar en un espacio compartido ha existido en diversas formas a lo largo de la historia.

El Nacimiento del Término y los Primeros Espacios Modernos

Cuatro años más tarde, en 1999, el concepto "coworking" ya se materializó. La historia de los espacios compartidos empezó en el año 1999 cuando Bernie DeKoven - un diseñador de juegos y escritor americano - lanzó el término "coworking" para identificar de alguna manera los espacios para trabajar juntos, pero de forma independiente. Bernie DeKoven es considerado por muchos el padre del coworking, al ser el primero en utilizar este término para referirse al trabajo colaborativo gracias a las posibilidades que nos daban los ordenadores.

En el mismo año se abrió en Nueva York el predecesor de todos los espacios de coworking modernos: 42 West 24. Este espacio fue puesto en marcha por una compañía de software y ofrecía un despacho compartido económico con un ambiente de trabajo agradable para freelancers y emprendedores. Como has podido comprobar, aunque se atribuye a Estados Unidos el mérito de los espacios de coworking, en Europa también hicieron sus pinitos países como Alemania o Austria.

Expansión en Europa y el Primer Coworking "Oficial"

En 2002, sólo tres años después de que Bernie le diera vida al término, es en Europa donde se les ve crecer. En Austria apareció Schraubefabrik, un espacio pensado para la comunidad de trabajadores que lo fundaron: arquitectos, relaciones públicas, cooperativas, freelancers o micro-empresas. De esta forma podían dejar de trabajar en casa y pasar a un espacio más amable.

No obstante, hasta 2005 no abrió el primer coworking oficial. Fue en San Francisco y obra del programador Brad Neuberg. Surgió como cooperativa sin fines de lucro y ofrecía ocho mesas dos días a la semana, wifi gratuito, almuerzos compartidos, descansos para meditación, masajes y paseos en bicicleta. Este coworking, que suelen llamar "el primero de verdad", estaba fundado como una cooperativa sin fines de lucro. El concepto del espacio consistía en ofrecer la posibilidad de trabajar de manera independiente y nómada en esos espacios, pero, a la vez, confortables y cercanos. El espacio cerró solo un ejercicio después dando paso a Hat Factory; este era el primer espacio coworking a tiempo completo, ofreciendo la libertad de un freelance pero con todos los recursos necesarios para un lugar de trabajo.

La Red "Hub" y la Popularización Global

Y entonces el mundo fue testigo del nacimiento de una red de espacios de coworking llamada "Hub". El primero de ellos surgió en Londres y, desde entonces, se han creado más de 40 espacios en cinco continentes distintos.

El coworking es un concepto innovador para aprovechar los espacios inmobiliarios: KPMG

De Londres volvemos a Estados Unidos, porque en 2007 el término "coworking" fue considerado como tendencia y empezó a formar parte del discurso de los medios de comunicación norteamericanos. Con el "boom" de esta nueva forma de trabajo, apareció en la versión inglesa de la Wikipedia su propia página. Google entra en escena y el coworking se pone de moda. El término empieza a formar parte de la base de datos de Google y de otros buscadores. En 2007 se considera como tendencia y esto desencadena un aumento del volumen de búsquedas y de otros términos relacionados como "nómadas digitales", "oficina compartida" o "espacios de trabajo compartido". La revolución del coworking culminó con la publicación en 2009 del libro I’m Outta Here!.

¿Qué es el Coworking en la Actualidad?

Esta palabra se traduce como “la cooperación”, o mejor dicho, como “trabajar juntos”. Pero en realidad el término “coworking” no significa “trabajar juntos en una empresa”, sino que tiene otra matiz: compartir el mismo espacio por horas con otros trabajadores independientes, con los recientes emprendedores o con las pequeñas empresas, que no necesitan una oficina fija para tener éxito. Parece muy atractivo tener su propia oficina en el centro de la ciudad y por muy poco dinero, ¿no? Los alquileres en la mayoría de las ciudades grandes son muy altos, por eso trabajar en espacios de Coworking es una tendencia moderna que ahora está en alza.

La palabra coworking es, literalmente, trabajar con varias personas en un mismo espacio, o, para entendernos mejor, en una misma oficina, compartiendo recursos y capacidades. A grandes rasgos, se trata de compartir el espacio de trabajo, utilizar la misma oficina entre diferentes profesionales de la misma o diferentes empresas y de distintos sectores. De esta forma se comparten gastos y servicios a la vez que se fomenta la relación entre distintos sectores y proyectos y las colaboraciones. Además, un espacio como éste invita al movimiento, al compañerismo, a la innovación y a la implicación social.

La verdadera finalidad es la de crear un entorno y una comunidad de coworkers, un espacio que fomenta el networking, las colaboraciones, el crecimiento y la creatividad. Se busca huir del aislamiento que existe en una oficina tradicional o en la propia vivienda; la máquina del café dejará de ser tu mejor amiga y la nevera tu mejor consejera. Entrados ya en el siglo XXI, el concepto ha dado un paso más allá, pues hoy ya no se trata solo de reunir a gremios ni a personas que realizan labores similares. Otro aspecto relevante es que la mayoría de los que conforman el espacio coworking no son trabajadores independientes, algo contrario a lo que se creía. Solo el 44% trabaja en solitario; en tanto que el 55% trabaja para una empresa o posee una.

Ventajas Clave de los Espacios de Coworking

Los espacios de coworking ofrecen múltiples beneficios que los hacen atractivos para una amplia gama de profesionales:

  • Gastos compartidos: En un coworking, el coste del alquiler, los servicios comunes y otros gastos son compartidos entre los miembros, lo que lógicamente reduce la inversión y los gastos en comparación con tener una oficina propia. Además del alquiler, hay servicios como seguridad, limpieza o mantenimiento que resultan más llevaderos si se comparten entre todos. Los espacios de coworking tienen opciones de membresía flexibles, que van desde el acceso diario hasta los planes mensuales o anuales. Esto permite a los trabajadores adaptar su espacio de trabajo según sus necesidades cambiantes. Al alquilar un puesto de trabajo en un espacio de coworking, puedes concentrarte plenamente en tu negocio sin tener que preocuparte de seguros, costes de conexión, obras, limpieza, café, reposición de mobiliario, etc. La mayoría de los lugares ofrecen sólo un mes de preaviso en caso de marcha.
  • Networking y colaboración: En estos espacios se reúnen con frecuencia personas de diferentes industrias y disciplinas, lo que facilita la conexión con otros profesionales. Estas sinergias pueden llevar a oportunidades de colaboración, intercambio de ideas y potenciales proyectos conjuntos. Es fácil crear vínculos y comunicarse con distintos tipos de profesionales: fundadores de pequeñas empresas, creadores, autónomos, empresarios de nueva creación, pero también empleados de grandes empresas que se instalan durante un periodo en modo intraemprendedor… ¡todo lo que necesitas para estimular tu creatividad!
  • Espacios motivacionales: Aunque los coworkings son más informales que las oficinas tradicionales, ofrecen un entorno profesional que puede ayudar a aumentar la productividad y la motivación. Al trabajar rodeado de personas de diferentes sectores y con diferentes perspectivas, se crea un ambiente propicio para la creatividad y la innovación. Trabajar desde casa puede aislar y empobrecer al trabajador, que vive sin estímulos sociales.

Diseño y Ambiente en los Coworkings

Desde el punto de vista del diseño de interiores, los coworking deben tener las mismas características que una oficina moderna y actual, en cuanto a las calidades de sus materiales (igníficos, fonoabsorbentes, sin COVs, etc.), iluminación, calidad acústica, sillas ergonómicas, etc. Es importante tener en cuenta que, aunque no sean trabajadores permanentes, la calidad del espacio es igualmente determinante para sus labores.

No obstante, desde el punto de vista estético, sí suelen ofrecer un aspecto mucho más informal que el de una oficina tradicional. Se busca crear ambientes domésticos, hogareños y residenciales. Encontramos, por ejemplo, salones que bien podrían estar en cualquier casa. El propósito es crear espacios para que sus miembros se sientan cómodos, dentro de un ambiente familiar, cercano y amable. De hecho, encontramos coworking decorados con objetos personales, como si fuera una auténtica casa, con fotos, trofeos, pósters, adornos, libros, plantas, etc. Por regla general, son espacios muy cuidados: cuentan con una iluminación muy estudiada, tanto natural como artificial. Se elige una gama de colores coherente y un diseño que refleje la identidad y la cultura del espacio de coworking. Los colores brillantes y vibrantes pueden ayudar a estimular la creatividad, mientras que los tonos neutros pueden crear un ambiente tranquilo y profesional.

En este tipo de espacios hay diferentes zonas de trabajo; por ejemplo, la zona de trabajo abierta, hotdesk o freedom, donde se encuentran mesas amplias compartidas con el resto de coworkers y un ambiente más distendido; zona Fix Desk con escritorios individuales y un ambiente más tranquilo que facilita la concentración; oficinas privadas, ya sean individuales o para equipos; y zonas comunes como son las salas de reuniones, cabinas de teléfono, las zonas chill y/o social, la cocina como punto de encuentro, etc. También encontramos distintos tipos de coworkers: aquellos fijos o de oficina, que actúan como cualquier trabajador tradicional cumpliendo un horario; el coworker flexible que no tiene hora de entrada u hora de salida; y, el coworker nocturno, aquel que prefiere trabajar más allá del horario vespertino.

El Auge Global del Coworking

Desde entonces, las grandes capitales mundiales se han ido poco a poco llenando de coworkings. En octubre de 2012, Deskmag cifraba en 2.000 los espacios de trabajo compartido en todo el mundo y, según Workcase, actualmente ya son más de 3.000. El coworking contemporáneo ha experimentado un rápido crecimiento desde principios del siglo XXI. Con la expansión de las tecnologías de comunicación y la creciente movilidad laboral, el coworking se ha convertido en una solución eficaz para aquellos que buscan un entorno de trabajo flexible y colaborativo.

En la actualidad, ya se puede decir que el éxito de Coworking es un fenómeno global. Ahora en todo el mundo funcionan unos 5.800 espacios compartidos, de los que 2.500 están en Europa. En España últimamente se han inaugurado muchos nuevos espacios de Coworking y ahora son más de 400 de este moderno, cómodo, barato y eficaz modo de trabajar. Estas cifras significan que más de 7.000 autónomos, freelancers y startups españoles están trabajando y compartiendo la misma filosofía del Coworking. Gracias a Coworking Spain podemos saber que en España había a cierre de 2016 más de 1.500 espacios de coworking. En 2010 eran alrededor de 50. Desde que en 1999 DeKoven impulsó el concepto, el coworking ha crecido a pasos inmensos y por todas partes del planeta.

Impacto en el Mundo Laboral y Futuro

El coworking no solo ha cambiado nuestra forma de trabajar, sino que también ha tenido un impacto significativo en la economía y la sociedad. Estos espacios han estimulado la creación de nuevas empresas, la colaboración interdisciplinaria y la diversidad en el mundo laboral. Además, el coworking ha impulsado un cambio cultural al poner un mayor énfasis en la flexibilidad, la creatividad y la comunidad en el entorno laboral. La colaboración y la interacción entre los miembros de la comunidad de coworking han propiciado el intercambio de conocimientos y oportunidades de negocio.

Los espacios de coworking modernos se han multiplicado en todo el mundo y han evolucionado para satisfacer diversas necesidades. Ofrecen no solo áreas de trabajo compartidas, sino también oficinas privadas, servicios de apoyo empresarial, programas comunitarios y eventos de networking. Los espacios de coworking se han convertido en centros de innovación y colaboración, albergando a emprendedores, profesionales independientes y empresas de todos los tamaños. En 2016, HSBC trasladó a 300 trabajadores a un espacio de coworking, convirtiéndose en un ejemplo de cómo grandes corporaciones migran a estos nuevos ambientes de trabajo. Otras empresas como KPMG, Microsoft e IBM también se unieron a esta tendencia.

La pandemia de COVID-19 en 2020 presentó un gran desafío para el coworking, con muchos espacios viéndose obligados a cerrar temporalmente o a adaptarse a nuevas normativas de seguridad. A medida que las oficinas tradicionales cerraban y el trabajo remoto se convertía en la norma, el coworking se presentó como una solución viable para aquellos que buscaban un espacio de trabajo profesional fuera de casa.

El coworking sigue evolucionando y adaptándose a las cambiantes necesidades de la fuerza laboral. A medida que más personas buscan flexibilidad en su trabajo y se sienten atraídas por los beneficios de la colaboración, es probable que el coworking siga siendo un elemento fundamental en el futuro del trabajo. A medida que avanzamos en el siglo XXI, el coworking continúa creciendo y diversificándose. Los espacios de coworking especializados, temáticos y orientados a sectores específicos están emergiendo como una tendencia en crecimiento. El coworking está explorando nuevos modelos, como espacios especializados en bienestar, innovación o educación.

Casos de Éxito: Empresas Nacidas en Coworkings

¡La respuesta es SÍ! Las instalaciones del coworking desempeñan un papel importante en el éxito de muchas empresas. El espacio de oficina ayuda a las StartUps a mantener los gastos bajos hasta que atraen a inversores o se materializan ganancias significativas. Estas son las historias de varias empresas que empezaron en un coworking y se beneficiaron enormemente de la experiencia. Desde reducir considerablemente los gastos, que ya es mucho, hasta facilitar las tareas administrativas, los espacios de coworking y las comunidades que albergan ayudan a que un negocio florezca. Contamos con la colaboración de numerosos expertos en asesoramiento a profesionales como tú.

Tabla de Empresas Exitosas Fundadas en Espacios de Coworking

Empresa Año de Fundación Lugar de Fundación (Coworking) Breve Descripción
Ezeep 2015 Coworking de Berlín Herramienta basada en la nube para gestionar impresoras en empresas, fundada por Sascha Kellert.
Uber 2008 The Yard, Manhattan Servicio de transporte que conecta conductores con usuarios a través de una aplicación móvil, fundado por Garrett Camp y Travis Kalanickk.
Instagram Octubre 2010 Coworking de San Francisco Aplicación móvil de fotografía y redes sociales, inicialmente llamada Burbn, creada por Kevin Systrom y Mike Krieger.
Spotify No especificado en el material No especificado en el material Plataforma de streaming de audio que revolucionó la forma de escuchar música.
BharatPe 2018 Coworking de Delhi, La India Aplicación de pago basada en códigos QR para simplificar las transacciones de pequeños comerciantes, fundada por Bhavik Koladiya, Shashvat Nakrani y Ashneer Grover.

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