Cómo Realizar un Contrato de Traspaso de Negocio de Forma Exitosa
Traspasar un negocio, lejos de ser un simple intercambio de llaves, es la transferencia de un proyecto consolidado con activos, relaciones comerciales, responsabilidades legales y una identidad corporativa forjada a lo largo del tiempo. Es un acuerdo legal mediante el cual un titular cede los derechos de explotación de un negocio a un tercero, a cambio de una compensación económica. Este contrato no solo implica la cesión de bienes tangibles, como mobiliario o inventario, sino también activos intangibles, como la clientela o la marca.
Según el Banco Santander, legalmente, se trata de una sucesión empresarial que se lleva a cabo mediante un contrato formal. Ya sea por motivos personales, financieros o la búsqueda de nuevos horizontes, el traspaso de negocios es una transacción que requiere cuidado y precisión. El traspaso es una de las opciones que da al titular la oportunidad de recuperar toda o una parte de la inversión realizada en el local.
Un traspaso de negocio es simplemente la cesión del derecho que se tiene sobre ese negocio a cambio de un precio determinado pactado por ambas partes. No lo confundas con el arrendamiento del local, pues lo que adquieres es el derecho de seguir explotando el negocio.
Aspectos Clave a Considerar Antes del Traspaso
Como buen emprendedor, primero debes asegurarte de que el negocio funciona correctamente, así como el verdadero motivo por el que se traspasa el establecimiento. Si sospechas que el actual propietario quiere desprenderse de su negocio porque no es rentable, debes considerar que quizá necesites invertir más esfuerzo que empezar de cero. Una vez que ya tienes claro que sí quieres invertir en ese establecimiento, tendrás que ponerle un precio y negociar con la otra parte hasta alcanzar un acuerdo.
1. Revisión del Contrato de Arrendamiento
Si el local está alquilado, es fundamental revisar el contrato de arrendamiento para verificar si permite el traspaso sin necesidad de la autorización del propietario. De forma resumida, al aceptar el traspaso de un negocio, el anterior inquilino te cede el contrato de arrendamiento que tiene con el propietario del inmueble. La normativa que se aplica se incluye en la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, la cual garantiza el derecho de traspasar el alquiler de un local comercial a un tercero sin precisar del consentimiento del arrendador o propietario.
Cuando no existe una cláusula que lo prohíba expresamente, el arrendador tan solo debe notificar el traspaso al propietario en el plazo de un mes. También te puedes encontrar con la posibilidad de que el contrato prohíba esta cesión, en ese caso no podrías proceder salvo en el supuesto de que sea una sociedad la que esté realizando una actividad empresarial.
Del mismo modo, debes tener presente que el propietario del local que vas a subarrendar tiene derecho a subir el alquiler hasta un 20%, salvo que en el contrato de arrendamiento se haya pactado otro porcentaje distinto. “Si los flujos de ingresos de un negocio fuesen superiores al coste del alquiler, podría considerarse una inversión financieramente rentable.”
Traspaso cuando el titular es una sociedad
Cuando el titular del negocio es una sociedad, es posible transmitir el negocio incluso con la cláusula de prohibición de cesión en el contrato de arrendamiento. Pero no es tan ventajoso como parece, pues para realizar esta operación debes comprar la titularidad de la empresa adquiriendo sus participaciones. Para formalizar el contrato, será necesaria la presencia de notario tal como establece el artículo 106 de la Ley 1/2010 de Sociedades de Capital.
2. Valoración del Negocio y Negociación del Precio
El precio de un traspaso es negociable, no es aconsejable que aceptes el primer precio que te muestren sobre la mesa. Deberás invertir un poco de tu tiempo para calcular el rango de precios que se encuentran a tu alcance y te permiten emprender a un coste razonable. Entonces, podrás negociar hasta que ambas partes lleguéis a un acuerdo. Para ello, es necesario que exista comunicación y transparencia con la otra parte.
Es importante evaluar el valor del negocio considerando los activos tangibles e intangibles. Se pueden considerar aspectos como el inventario, el valor del punto comercial y la clientela, entre otros. Para determinar un valor justo, es crucial analizar los siguientes puntos:
- Permisos y licencias: Documentación con la que cuenta el establecimiento.
- Antigüedad: Cuánto tiempo lleva operando en el mercado, para hacerte una idea del volumen de clientela y su fidelidad.
- Imagen de marca y posicionamiento: Su reputación y lugar en el mercado.
- Plantilla o capital humano: El equipo de trabajo y sus condiciones.
- Mobiliario y su estado: Equipos, maquinaria, vehículos, existencias. Por ejemplo, para un bar, tendrías que verificar que tanto las mesas como las sillas y las máquinas de café o cámara frigorífica se encuentran en perfecto estado y se pueden utilizar.
- Inventario de existencias: Conocer la cantidad de bienes que dispone la empresa para su venta y que pasarás a administrar personalmente, pues tienen su propio valor.
- Facturación y costes de los últimos años: Cotejar los ingresos por ventas y los costes de explotación del negocio (proveedores, suministros como agua y luz, alquiler, salarios de los empleados en plantilla) para advertir si el negocio es provechoso.
Una vez conocidos todos estos datos, debes marcarte un precio mínimo y máximo para negociar con la otra parte hasta llegar a un acuerdo. Por último, sería conveniente contar con la experiencia del anterior dueño, así como coincidir durante un tiempo hasta que puedas desenvolverte con soltura. Si encuentras recelo o evasivas al solicitar información, deberás considerar buscar otro negocio o establecimiento.
Voy a traspasar un negocio, ¿qué trámites tengo que hacer? - SmartUp Consulting
3. Implicaciones para los Trabajadores
El traspaso de negocio afecta de manera directa a los trabajadores, pero la ley protege sus derechos laborales. En términos generales, no pierden su empleo; el nuevo titular debe subrogarse en sus contratos laborales. Cuando se traspasa un negocio que cuenta con trabajadores, la persona que lo adquiere se subroga igualmente a los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social de la empresa. En este escenario, y siempre que las modificaciones en las condiciones de trabajo excedan el límite de la movilidad funcional, por ejemplo, el empleado puede solicitar la extinción de su contrato.
Fases del Contrato de Traspaso de Negocio
Después de pactar un precio por el traspaso, empieza una fase intermedia antes de que puedas centrarte en rentabilizar tu nuevo negocio.
1. Formalización del Contrato
Es un acuerdo legal mediante el cual un titular o propietario cede los derechos de explotación de un negocio a un tercero, a cambio de una compensación económica. Este contrato no solo implica la cesión de bienes tangibles, como mobiliario o inventario, sino también activos intangibles, como la clientela o la marca.
Para proteger los intereses del comprador, es común incluir restricciones sobre la competencia del vendedor después de la venta. Por ejemplo, el vendedor podría comprometerse a no abrir un negocio similar en la misma área por un tiempo determinado. Un traspaso de negocios, sin un acuerdo adecuado, puede generar serias implicaciones legales y fiscales. Ambas partes corren riesgos, desde la pérdida económica hasta disputas legales prolongadas. Además, al establecer por escrito los términos y condiciones, se evitan malentendidos y se garantiza una transición más fluida.
Elementos Esenciales del Contrato
Un contrato de traspaso debe ser detallado y claro. Los puntos clave a incluir son:
- Datos identificativos: Del arrendador o cedente (quien traspasa el negocio) y del arrendatario o cesionario (quien adquiere el negocio).
- Datos del local: Ubicación y características del establecimiento.
- Mobiliario y útiles: Si se incluye mobiliario o útiles, es conveniente realizar una lista detallada de las características de estos bienes, incluyendo marca, modelo y otras especificaciones para que puedan identificarse claramente.
- Permisos y licencias: Indicar los permisos y licencias de apertura obligatorias que posee el inmueble.
- Deudas o pasivos: Si el local cuenta con deudas o pasivos, hay que indicar el importe de los mismos.
- Duración del contrato: El contrato debe tener una duración determinada, acordada entre ambos. Analiza en profundidad esta cláusula, especialmente si tu inversión inicial es elevada.
- Condiciones económicas: Este es otro de los puntos clave, donde se establece cuánto se pagará por la empresa y cómo se realizarán los pagos. ¿Se hará un pago único o en cuotas? ¿Habrá intereses? El contrato debe establecer cómo y cuándo se realizarán los pagos, ya sea en efectivo, con financiación o mediante una combinación de ambos.
- Obligaciones y garantías: Las partes suelen proporcionar garantías y declaraciones sobre la precisión de la información proporcionada y la condición de la empresa.
- Plazos: Es fundamental definir los plazos importantes para la transacción, como la fecha de cierre y la entrega de activos.
- Firma del acuerdo.
2. Gestión de Licencias y Permisos
Después de firmar el contrato de cesión de la actividad con el antiguo dueño, el nuevo responsable del negocio ha de acudir al Ayuntamiento para solicitar el cambio de titularidad de la licencia de apertura. Este trámite no está sometido al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) cuando se transfiere el negocio en su totalidad y el nuevo titular continúa con la actividad empresarial.
Implicaciones Fiscales del Traspaso
Las operaciones de traspaso de un negocio en su totalidad que vaya a continuar con la actividad económica no están sujetas al Impuesto sobre Valor Añadido (IVA) ni al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) para ninguna de las dos partes. Así lo justifican el artículo 7 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, así como el artículo 45 del Real Decreto Legislativo 1/1992, en relación con el conjunto de todos los bienes transmitidos. Recogidos, además, en una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos V2288-10 de 25 de octubre de 2010.
No obstante, cuando la operación del traspaso no afecta a todo el negocio, como puede ser el caso de la venta aparte de los bienes inmuebles y vehículos, la transacción sí está sujeta al 21% de IVA. Cuando se venden los activos del negocio por separado, esta venta está sujeta a IVA y, si son bienes inmuebles y vehículos, tributarán por transmisiones patrimoniales.
Con respecto al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), si el que transmite el negocio es una persona física, tributará mediante este impuesto la ganancia o pérdida patrimonial derivada del traspaso del negocio aplicando los tipos según la cantidad obtenida. Es decir, el traspaso implica un aumento del patrimonio de quien cede el negocio.
Obligaciones del Propietario del Local
Si el propietario del local recibe una parte del traspaso del negocio, deberá emitir una factura para quien deja el local. Además, si recibe alguna ganancia por esta transacción, tendrá que incluirlo como rendimiento del capital inmobiliario.
| Impuesto | Traspaso Completo (Continuidad de Actividad) | Venta de Activos por Separado |
|---|---|---|
| IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) | No sujeto | Sujeto al 21% |
| ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) | No sujeto | Sujeto (si son bienes inmuebles y vehículos) |
| IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) | Ganancia/pérdida patrimonial para el cedente | Ganancia/pérdida patrimonial para el cedente |
Consideraciones Adicionales
Traspaso de Franquicias
Existe la posibilidad de traspasar un negocio siendo una franquicia; sin embargo, existen ciertas condiciones. Una de las diferencias más notables es que una franquicia no funciona como negocio independiente, forma parte de una red, lo que implica que hay un contrato con derechos y obligaciones específicas que se deben respetar. Para determinar dicha posibilidad es importante revisar el contrato de la franquicia, que normalmente contiene una cláusula sobre la cesión del contrato o traspaso del local, además suele establecerse que el franquiciador debe autorizar cualquier cambio de titularidad.
Recomendaciones
Es recomendable consultar con un asesor legal o fiscal para garantizar que todos los aspectos del traspaso se realicen conforme a la normativa vigente. En España, el traspaso de un negocio está regulado por diversas normas civiles, mercantiles, fiscales y administrativas, en función de la naturaleza del negocio y su régimen jurídico.
Si finalmente decides dar el paso, no te olvides de contratar un seguro para locales comerciales. Así, estarás protegido frente a daños a terceros, incendios, robos y decenas de imprevistos que pueden suceder en tu día a día.
