Claudio Rey: Biografía de un Empresario Cercano a Paloma San Basilio
Averiguar cuáles han sido las personas más ricas de la historia no resulta tarea fácil, y determinar con precisión quiénes fueron las personas más ricas de la historia es prácticamente imposible.
Por una parte, no siempre existe documentación suficiente sobre el patrimonio de estos personajes. Por otra parte, tampoco resulta fácil traducir a dinero algunas grandes posesiones. Por supuesto, cuanto más nos acercamos a nuestros días, más precisos van a ser los datos.
La falta de información y las dificultades de cálculo hacen que no podamos hacer un listado 100% ajustado a la realidad.
💔😰ASÍ VIVE Paloma San Basilio 💔 la TRISTE REALIDAD de la Cantante
Claudio Rey y Paloma San Basilio: Una Relación Íntima
A finales del decenio de los 70, Paloma conoció a un empresario llamado Claudio Rey, al que llamaba Capi en la intimidad. Muy atractivo, con bigote, tenía aires de galán de cine. Y las vidas de ambos se unieron durante unos cuantos años, sin querer jamás pasar por la vicaría o el juzgado. No daban explicaciones. Se sentían así felices y libres.
Capi era de familia vasca, su padre constructor, responsable de la importante urbanización madrileña de La Florida. Acogieron a Paloma como una hija más. Y ella siguió su ascendente carrera protagonizando espectaculares musicales: El hombre de la Mancha, My Fair Lady, Víctor Victoria, Sunset Boulevard… Grababa discos todos los años.
Pero ¿qué ha pasado con Capi, que en 2014 todavía continuaba a su lado? Porque Paloma, que es muy remisa a que los reporteros metan las narices en su vida privada, ha declarado que desde hace un tiempo no tiene un hombre a su lado. La verdad es que no se la ve con su antiguo compañero.
Paloma San Basilio: Una Artista Polifacética
En una palabra: ha triunfado como artista polifacética… pero ha fracasado con las dos parejas que se conocen de su muy privada vida, de la que se ignoran otros amores. Ella niega rotundamente haber intimado con don Juan Carlos, bulo que se extendió hace años, recogido como algo cierto por Andrew Morton, el biógrafo de Lady Di.
La explicación que aporta la interesada es que algún malicioso hizo correr la especie de que se acostaba con el Rey. Con una biografía de aplicada estudiante universitaria de Filosofía y Psicología, ejerció de enfermera y otros oficios más vulgares hasta que, a través de una amiga que conocía a un jefe de Televisión Española, se sometió a unas pruebas ante las cámaras y así es como debutó en Siempre es domingo.
Quince años tenía cuando inició sus primeros escarceos amorosos. Con veinte tuvo su primer noviazgo serio, con un estudiante de Derecho y campeón atlético, Ignacio Gómez Pellico. Quedó embarazada y se casaron en septiembre de 1972. En abril nació su única hija, Vanessa, a la que antepusieron el nombre de Ivana aunque la cría siempre prefirió el de Paloma. Poco antes de venir al mundo la pequeña, Paloma e Ignacio se separaron. Volvieron a convivir, pero ya ella confesaría que sus caracteres eran incompatibles.
Paloma San Basilio comenzó a gozar de cierta popularidad con sus primeros discos. Convine con ella un viaje a París, donde le hice un reportaje gráfico y literario. Pasamos tres días divertidos, pues Paloma es un ser delicioso, con gran sentido del humor, sencilla, nada diva. Obtuvimos localidades para un espectáculo de Sylvie Vartan en el Palais de Congrès. "¡Cuándo podré hacer yo un show como el de ella…!", me confesaba. Lo consiguió con un recital en el teatro Monumental madrileño y en 1980, en el mismo escenario protagonizando Evita.
Hasta que en 2014 decidió retirarse. Se dedicaría a pintar, exhibir sus cuadros, escribir una novela y sus memorias… Vanessa, su hija, la convirtió en abuela. Y Paloma viajaba constantemente a verla en Los Ángeles, donde terminó por comprarse una casa.
La cantante no soportaba estar lejos de los escenarios y el pasado año inició una gira musical por toda España, interrumpida por la pandemia. En este mes de noviembre se encuentra en Sudamérica presentando Una noche de swing con Big Band, espectáculo en el que repasa lo mejor de su repertorio, con notas de jazz. A finales de mes aparecerá su nuevo álbum, Más cerca, en el que reúne versiones de Joan Manuel Serrat, Armando Manzanero, Paul McCartney… y la sorpresa de una canción que le ha escrito su hija, "Te encontraré". Con Vanessa, recordamos que ya interpretó a dúo hace veintiún años "Calling Young".
El caso es que la reaparecida Paloma San Basilio, como si fuera un torero volviendo a los ruedos, nos sigue pareciendo una de las mejores voces que ha dado la música ligera española. Tiene, como decíamos, setenta años… y mucha cuerda por delante.
Paloma San Basilio: Memorias y Proyectos Recientes
A punto de terminar su gira de despedida de los escenarios, Paloma San Basilio inicia a sus 63 años una nueva aventura: la literaria. La cantante ha publicado esta semana sus memorias, La niña que bailaba bajo la lluvia (Aguilar), un diario íntimo de recuerdos y añoranzas, de momentos difíciles, lleno de musicalidad e imágenes evocadoras de una pequeña criada en una familia de clase media en los años 50 que ya con diez años escribía poesía. Un repaso completo a su vida en la que lo cuenta todo... incluida su presunta relación sentimental con don Juan Carlos.
10 Motivos para Reivindicar a Paloma San Basilio
- Por su disco debut: Sombras (Feelings), editado en 1975, combina canciones en inglés con otras en español.
- Por sus versiones: Se ha atrevido con Los Beatles, Lennon, Elvis, y boleros.
- Por Juntos: Número uno en 1981, es probablemente la canción más conocida de San Basilio.
- Por sus hits: Contigo, Entre tus brazos, Vente conmigo, Bailando, El color del mar, Cariño mío.
- Por ser nuestra Barbra Streisand: Ella cantaba, bailaba, actuaba y presentaba.
- Por guardarse siempre un as en la manga: Su cacareado adiós no ha sido tal.
- Por sus hombres: En la biografía sentimental de Paloma San Basilio sólo constan dos nombres: Ignacio Gómez Pellico y Claudio Rey.
- Por haber hecho siempre lo que le ha dado la gana: Desde conservar su nombre completo hasta Amolap, un álbum perpetrado junto a su hija Ivana.
- Por su look de estrellona americana sin complejos: Tras una brevísima etapa, se haría con un estilo que ya no abandonaría nunca.
- Porque ya le toca: Igual que a otros coetáneos de espectro musical e ‘ideológico’ similar al suyo les ha llegado el momento de la redención, ¿por qué a ella no?
Es lo más parecido que tenemos por estos lares a Barbra Streisand. Y aun así, y en esta ‘operación rescate’ que, en los últimos años, la modernidad está haciendo de las viejas glorias, a ella no parece haberle llegado el turno. Aquí van nuestros diez motivos (y una lista de reproducción) por los que debemos reivindicarla.
Con 25 años, San Basilio ya había pasado de ser un rostro conocido en televisión, haber hecho anuncios para Nivea, Renault o Telefónica y hacer sus pinitos de modelo a ir vestida de austriaca despachando salchichas y cervezas en un stand en la Casa de Campo. Porque eso era lo que hacía cuando la llamaron de Hispavox. A los oídos de Rafael Trebuchelli (jefazo de Hispavox, creador del sonido Torrelaguna y responsable de gran parte de los éxitos de aquella época -desde Raphael, Perales o Jeanette a aquel Himno a la alegría de Miguel Ríos-) llegó una cinta que San Basilio había grabado con tres temas en inglés de sus cantantes favoritas: Carole King y Roberta Flack. Trebuchelli lo tuvo claro: “(…) me dijo que les había impactado mi voz y que yo era un diamante en bruto, algo que nunca he tenido claro si es un elogio o un insulto”, recuerda la cantante en La niña que bailaba bajo la lluvia, su libro de memorias editado en Aguilar en 2014.
Algo relativamente común en la época era hacer versiones de éxitos extranjeros. Precisamente, la primera canción de Sombras en salir del horno fue Sin saber por qué, la cover en español de un tema de Barbra Streisand para Tal como éramos (1974), aquel maravilloso pastiche de Marvin Hamlisch en la que la Streisand y Robert Redford nos hacían llorar de pena y de envidia por lo guapos y por el fondo de armario que lucían en cada plano. Además de con su admirada Streisand, Paloma se ha atrevido con Los Beatles, dándole un deje Billy Joel a With A Little Help From My Friends; con Lennon, haciendo una versión en castellano de Borrowed Time que podrían haberse despachado Mocedades; con la popular El Manisero en una enloquecida y brillante interpretación en inglés; con la mítica Trouble popularizada en su momento por Elvis; o con el bolero Perfidia en una versión tan curiosa como discutible a ritmo disco ochentero.
Número uno en 1981 en los 40 Principales, Juntos es probablemente la canción más conocida de San Basilio aunque no por ello su preferida. En sus memorias se lamenta con la boca pequeña de que con más de una treintena de discos sean Juntos y No llores por mí, Argentina por lo que más se la recuerda, para rápidamente añadir -siempre tan políticamente correcta- que le “enseñó a valorar las canciones sencillas y a respetar la decisión del público cuando elige algo que a veces no es por lo que tú habrías apostado”. Aunque, qué cosas, por muy ñoña que parezca no estuvo exenta de polémica: “un intelectual bastante conocido y bastante carca dijo de ella que era una incitación a la desobediencia civil. Debió de ser por lo de saltarse los semáforos” ironiza en sus memorias.
Compuesta por Gianni Gastaldo y Luis Gómez Escolar, e incluida a posteriori (originalmente salió en un recopilatorio con otros artistas del sello como Raphael, Juan Pardo o Massiel) en su disco Ahora (1981) ,Juntos disparó los índices de popularidad de San Basilio. A la melodía pegadiza se le unía una línea de bajo funk, unos teclados ochenteros y una irresistible y resultona coreografía que quedó fijada para siempre en la pupila de los infantes de aquel entonces. El videoclip que se hizo para un programa televisivo ayudó lo suyo. Tenía algo de la alegre despreocupación propia de los musicales clásicos, de baile de disfraces, de decorado de cartón piedra y del Y.M.C.A. de Village People. Quizás por eso la Wikipedia asegura que “está considerada como una de las canciones icónicas de la comunidad LGTB en España”.
Si rebuscamos entre la vasta discografía de San Basilio, encontraremos auténticas joyitas perfectamente pinchables. Javi Bayo, diseñador, DJ y presentador del programa de radio Moscas y Arañas junto a Charlie Mysterio, reconoce que, a pesar de no ser muy fan de San Basilio, “sí hay una canción suya que pondría en mis sesiones sin problema alguno y que tiene aires a producción de Filadelfia, Barry White…”. Se trata de Contigo, un temazo de Bebu Silvetti incluido en Donde vas (1977), producido de nuevo por Trebuchelli. Canción que también la músico y Dj Linda Mirada suele poner en sus sesiones Roller Disco. “De hecho, explica Linda, este tema existía en versión instrumental y puede que le pusieran la letra expresamente para ella”. Pero hay más: Entre tus brazos, Vente conmigo, Bailando, El color del mar, Cariño mío …
Ya desde sus inicios en el mundo televisivo, San Basilio afirma haberse tenido que enfrentar más de una vez al problema de tener un ‘perfil demasiado alto’. Su primera intentona discográfica en CBS fracasó porque, según relata en sus memorias, “mi voz era muy americana”. Y puede que, efectivamente, el concepto de espectáculo de San Basilio sea más de allá que de acá por su sentido del show global.
Ella cantaba (en varios idiomas), bailaba, actuaba y presentaba si se terciaba. Así que era cuestión de tiempo, muy poco, que terminara haciendo musicales. De hecho, al poco de sacar su primer disco, San Basilio fue llamada para hacer de María Magdalena en el Jesucristo Superstar que estaba preparando Camilo Sesto. La rechazaron por tener un físico ‘demasiado moderno’. Teddy Bautista acabaría haciendo de Judas (nos referimos al musical…) . Frustrado ese primer intento llegaría Evita, personaje que, en un principio, iba a interpretar Rocío Jurado, finalmente descartada por no tener la tesitura de voz adecuada, y que aún así y como buena perdedora se quedó en calidad de productora del espectáculo.
Tras dos años en el Teatro Monumental de Madrid y posterior gira americana, San Basilio quedaría para siempre asociada al personaje de Evita Perón (con permiso de Madonna, quien le arrebató el rol en la película de Oliver Stone) . Después vendrían El hombre de la Mancha, Victor o Victoria, My Fair Lady…
Como buena diva, San Basilio ha sabido remar a favor de obra y jugar al despiste cuando la situación lo requería. Así, su cacareado adiós no ha sido tal. En su libro de memorias publicado hace ya tres años anunciaba su retirada definitiva. “Me voy”. Desde entonces hemos perdido la cuenta: ha escrito una novela, ha vuelto a los escenarios unas cuantas veces y en breve estrena Sunset Boulevard el Musical en el que hará, sí, de Norma Desmond…
Otro capítulo sobre el que parece haber corrido un tupido velo es el concerniente a sus dos portadas en Interviú. En sus memorias relata un turbio incidente de acoso, aunque la siempre equidistante San Basilio aclara que fue el “único episodio desafortunado” y “quiere desmontar la leyenda negra de que, para llegar al éxito, una chica tiene que pagar un precio o sucumbir a patrones machistas” (¿en serio?) . En dicho episodio, la cantante relata como, engañada, la llevan a una casita en medio de un descampado donde la obligan a hacerse unas fotos desnudas ‘de promoción’. Cuando consigue escabullirse, la aterrada San Basilio le explica a un amigo lo sucedido. Al día siguiente, consiguen regresar al lugar del delito y recuperar los negativos. No todos. Algunos serían vendidos años más tarde a la revista Interviú. Efectivamente esas fotos de una jovencísima San Basilio fueron publicadas en el número 312 (mayo 1982) de Interviú.
En la biografía sentimental de Paloma San Basilio sólo constan dos nombres: el atleta Ignacio GómezPellico, su primer marido y padre de su hija Ivana; y Claudio Rey, Capi, su pareja durante décadas. Últimamente, cada vez que se le pregunta sobre amores vuelve a lanzar bomba de humo declarando no estar interesada en el concepto de pareja o en una relación ‘excluyente' para a continuación hablar de Capi en términos confusos.
Pero si hay un rumor que la ha perseguido insistentemente es su supuesto affaire con el rey emérito Juan Carlos I. La cantante sólo se pronunció una vez. Por escrito. En sus memorias. Su argumento era tan ingenuo que daban ganas de aplaudir: “Supongo que la confusión viene del hecho de que Capi, mi pareja desde hace muchos años, se llama Claudio Rey y es posible que alguien oyera campanas sin saber dónde y propagó ese bulo”. ¡Bravo!
Lo que es evidente es que, por mucho que calle como sólo saben hacerlo las divas con solera, San Basilio ha debido tener legión de admiradores. Alain Delon le susurró una vez que se parecía a Angie Dickinson, Maradona le envió un centro de rosas blancas a su camerino, y según dice el empresario berciano Beni Castro, Trump es su fan número uno…
Desde conservar su nombre completo (le sugirieron acortarlo para hacerlo más comercial y se negó) hasta haber sido escritora, pintora o bloguera en un diario soltando sus opiniones políticas sin ningún rubor (ya en su biografía se larga unos sesudos análisis políticos sobre la historia reciente de nuestro país y a fecha de hoy se declara riverista) . Pero, claro, esto no es nada comparado con el locurón que supone Amolap (Paloma al revés, ejem) , un álbum perpetrado junto a su hija Ivana en 2012 en el que San Basilio se ** pasa a la música electrónica** dispuesta a convertirse en una especia de Madonna ibérica. A ritmo de chunda chunda, revisa algunos de sus grandes éxitos como Juntos y Luna de miel metiéndoles vocoder, dejes de trap o toques reggaetonianos. Un delirio que no sabemos si reventó las pistas de baile, pero sí dio entretenimiento a las redes sociales durante un ratito.
Tras una brevísima etapa, convenientemente documentada en la portada de su primer álbum, de minifaldas, maxiabrigos, vaqueros, flores, campanas y botas altas, San Basilio se haría con un estilo que ya no abandonaría nunca basado en tres elementos:la laca, las lentejuelas y las hombreras. La cumbre estética de este triunvirato sería, sin duda, su intervención en Eurovisión en 1985 con La fiesta terminó, un tema de Juan Carlos Calderón que la cantante interpretó enfundada en un vestido de gasa y brillantes de siete kilos de peso diseñado por José Ramón de Aguirre. La última parada de esa transición de cándida hippie a diva gay es la portada de ** Amolap**.
Plumas, pelo corto con tintes rojizos y bien de ojo ahumado y bien de ceja perfilada y bien de labio nacarado. Un sueño hecho realidad. Porque como bien apunta Paloma Simón, editora de estilo de Vanity Fair: “Es divina, una musa de las de antes, de las de verdad, de las que jamás se pasearían por un aeropuerto 'de incógnito', una señora totalmente avant-garde, que en Estados Unidos estaría a la altura de Barbra Streisand con show anual en Las Vegas hasta 2087, entradas agotadas. Su estética, pasado el plazo correspondiente de 'ironía', ha envejecido sorprendentemente bien.
