Carlos Seguí: Biografía de un Empresario Inmobiliario en Mallorca
Carlos Seguí, conocido por su faceta empresarial y su anterior matrimonio con la presentadora Patricia Conde, ha forjado una trayectoria interesante tanto en el ámbito profesional como en el personal. Tras su separación de Patricia Conde en 2014, Carlos Seguí decidió enfocarse en su carrera como empresario y en su rol como padre.
Palma de Mallorca, lugar de nacimiento y residencia de Carlos Seguí.
Vida Personal y Primeros Años
El nombre de Carlos Seguí saltó a la vida pública en el verano de 2010, cuando inició una relación con Patricia Conde, quien acababa de terminar su relación con Dani Martín. Antes de esto, Seguí mantenía un perfil bajo en su Mallorca natal.
Carlos y Patricia se casaron el 30 de junio de 2012 y en 2013 nació su hijo Lucas Seguí Conde. Sin embargo, en 2014, el matrimonio llegó a su fin en medio de controversias y acusaciones.
Tras más de tres años de batalla legal, en mayo de 2017, Seguí fue absuelto de las acusaciones presentadas por Conde. En declaraciones posteriores, Seguí mencionó que las acusaciones fueron parte de una estrategia procesal y que la relación con Patricia Conde había vuelto a ser cordial.
Trayectoria Profesional
Tras volver a establecerse en su Mallorca natal, se alejó de los medios de comunicación para centrarse en su faceta como empresario y como padre. Si bien el mundo inmobiliario parece haberse convertido en una de sus grandes pasiones, lo cierto es que el exmarido de Patricia Conde es un empresario 360.
A través de sus redes sociales, Seguí comparte con sus más de tres mil seguidores algunos de los detalles de su día a día y también de sus proyectos laborales. No es para menos ya que Seguí está detrás de algunas de las casas más espectaculares de la isla. Ha formado el tándem perfecto junto al estudio de arquitectura Jorge Bibiloni Studio, diseñando casas de las que tanto el mallorquín como el negocio suelen mostrar tanto el proceso de construcción como el resultado final.
Si bien el mundo inmobiliario parece haberse convertido en una de sus grandes pasiones, lo cierto es que el exmarido de Patricia Conde es un empresario 360. Su principal negocio es la construcción de viviendas de lujo para extranjeros, una actividad que realiza a través de su empresa Charly & Lucas Promotions.
La Granja de Esporles, propiedad familiar gestionada por Carlos Seguí y sus hermanos.
Proyectos Inmobiliarios Destacados
Seguí está detrás de algunas de las casas más espectaculares de la isla. Ha formado el tándem perfecto junto al estudio de arquitectura Jorge Bibiloni Studio, diseñando casas de las que tanto el mallorquín como el negocio suelen mostrar tanto el proceso de construcción como el resultado final.
Situada en una parcela de 2.100 metros cuadrados y con vistas a la montaña, la vivienda tiene una superficie construida de 632 m2. Está repartida en dos plantas, cinco dormitorios, cinco cuartos de baño y dos plazas de garaje. El exterior es, sin duda, uno de sus grandes atractivos pues incluye una amplia terraza cubierta, piscina y zona ajardinada.
Pese a que BN7 sigue sin comprador, Carlos está construyendo otra casa. Se trata de My House de la que asegura en una de sus últimas publicaciones de Instagram -red social que mantiene privada- que es su proyecto más especial. Como el resto de las construcciones que llevan su sello es de aspecto moderno y líneas rectas y puras.
Otros Negocios
Además de sus proyectos inmobiliarios, Carlos Seguí también está involucrado en el mundo de la restauración. También es socio de los restaurantes Sala de Despiece y Bosco de Lobos, en Madrid, y Patrón Lunares, en Palma. Este invierno se embarcó en un nuevo proyecto: la marca de ropa Mews.
Además de gestionar con sus hermanos la Granja de Esporles, es socio en varios grupos de restauración que cuentan con algunos de los restaurantes más populares de Madrid. La sala de despiece, Luci Bombón o El bosco de lobos son tres de ellos. En Mallorca es habitual verle en Weyler Bar y en el ** chiringuito** de lujo que lleva el mismo nombre y que gestiona su hermano.
También es socio de los restaurantes Sala de Despiece y Bosco de Lobos, en Madrid, y Patrón Lunares, en Palma.
Aficiones y Estilo de Vida
Carlos es un hombre de mar y siempre que puede se escapa por las calas más recónditas de Mallorca con su barco Coconut, que adquirió hace algo más de año a un vendedor holandés. Practica paddle surf y ha hecho sus pinitos con el surf. Aunque le gusta navegar como un lobo solitario, también le encanta pasar las soleadas jornadas de la isla en compañía de sus sobrinos y, sobre todo, de su hijo.
Practica motocross por las carreteras secundarias de Mallorca y el año pasado realizó uno de los sueños de su vida recorriendo en moto junto a un amigo el ** desierto del Sáhara** durante casi 300 kilómetros en una semana. La bici de cross también es otra de sus aficiones. Pero si hay algo que le gusta al mallorquín es viajar.
Cada año se escapa con su grupo de amigos de toda la vida a algún país lejano. Bali, Tailandia o ** Filipinas** (donde estuvo el pasado mes de enero) , son algunos de sus destinos favoritos.
Entre sus amigos conocidos, el periodista Joaquín Prat, al que conoce desde que era un niño y con el que suele pasar unos días cada verano en Formentera junto a otros amigos en plan ‘solo chicos’ casi como una tradición. Con ellos va siempre a conciertos de rock (los últimos, de los Rolling Stones en Barcelona o de ** ACDC** en Sevilla en 2016) o se escapa a esquiar en invierno.
La Granja de Esporles
La Granja de Esporles es uno de los rincones más espectaculares de Mallorca y ahora, tras la muerte de su padre el pasado 2015, pertenece a Carlos y sus tres hermanos. Más de 400 años de historia y una finca con palacete de más de 2.000 metros cuadrados es el punto de encuentro de la alta sociedad mallorquina que busca en este lugar un espacio para celebrar bodas íntimas o encuentros empresariales.
Aquí se casó Carlos con Patricia y por la finca, que cuenta con más de 20 especies de animales, pasearon el verano de 2013 los ahora reyes junto a sus dos hijas Leonor y Sofía. Parece que la familia Seguí ha decidido poner a la venta la Granja y la venden por, nada menos, que unos 17 millones de euros.
