Carlos Mataix: Liderazgo y Visión para la Sostenibilidad y la Agenda 2030
Si alguien conoce bien las claves para transformar el mundo es el profesor e ingeniero Carlos Mataix. Doctor ingeniero industrial y profesor titular del Departamento de Ingeniería de Organización, Administración de Empresas y Estadística de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Carlos Mataix dirige desde 2012 el Centro de Innovación en Tecnología para el Desarrollo Humano (itdUPM), desde donde impulsa la conexión entre innovación tecnológica, investigación aplicada y compromiso con el desarrollo sostenible.
Mataix tiene una amplia trayectoria en el campo de la cooperación internacional y la sostenibilidad. Fue cofundador de la ONG Ingeniería sin Fronteras (ahora ONGAWA) y fue vicepresidente de la Coordinadora Española de ONG para el Desarrollo. En 2008 fue vocal asesor del director de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC), donde puso en marcha la Unidad de Calidad y Planificación de la Ayuda al Desarrollo. Al finalizar esta labor, fue nombrado vocal experto del Consejo de Cooperación para el Desarrollo del MAEC, cargo que continúa desempeñando en la actualidad.
Actualmente, es vocal experto del Consejo de Cooperación para el Desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores. Es miembro del Consejo de Sostenibilidad de Ecoembes, del Consejo de la Fundación Cepsa, de la Junta Directiva de la Red Española de Desarrollo Sostenible (REDS), del patronato de Save the Children y consejero del IABS y la Fundación Carasso. Además, es miembro del grupo de expertos "Los 100 de COTEC", de la Fundación COTEC para la Innovación, y presidente de la asociación “El Día Después”. Desde su lanzamiento en 2018, es director de la Revista Diecisiete, publicación interdisciplinar para la difusión de la investigación en el ámbito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Ha escrito numerosos trabajos científicos y de divulgación relacionados con la Agenda 2030 y es conferenciante habitual en foros nacionales e internacionales, tanto académicos como profesionales.
La Sostenibilidad: Un Concepto Fundamental
Para Carlos Mataix, la sostenibilidad refiere a la necesidad de aceptar que vivimos en un planeta maravilloso, pero que tiene límites. Pensar en la sostenibilidad es pensar en esos límites, pero es también ampliar nuestra capacidad creativa, nuestra enorme capacidad de generar conocimiento nuevo, de desarrollar tecnologías que hacen que la vida sea mejor. Es también pensar en nuestra condición de seres colaborativos, que somos capaces de crear entornos de afecto y de relación, que permiten que nuestra vida sea cada vez mejor y que, como especie, vayamos avanzando hacia un futuro cada vez más deseable y mejor para la mayoría.
La sostenibilidad no es un concepto nuevo ni una moda. La aspiración de vivir en comunidades capaces de prosperar en armonía con su entorno es algo que viene desde el origen de la humanidad, y del origen de la ciencia y del conocimiento, que ha buscado siempre hacer mejor la vida de las personas en armonía con el entorno en el que viven. Sin embargo, en el siglo pasado, empezó a resultar evidente y un poco incómodo que el propio éxito de nuestra especie y el desarrollo de nuestra capacidad tecnológica y productiva podían poner en riesgo nuestra supervivencia por la enorme capacidad transformadora de nuestros ecosistemas y nuestro entorno.
Donella Meadows, una de las grandes maestras en estos temas, junto con otros colegas, empezó a aplicar la teoría de sistemas a la sostenibilidad. Era evidente que, en un mundo cada vez más interdependiente, todo estaba relacionado con todo. El enfoque de sistemas nos permite y nos hace conscientes de las consecuencias de nuestras acciones. Es un problema en nuestra forma de ver el mundo, en cómo interpretamos el mundo, en nuestras creencias, en nuestros valores, si aceptamos que somos capaces de extraer y utilizar recursos naturales de manera indefinida en un planeta que es físicamente finito.
Cuando se habla de sostenibilidad, no se habla solamente del respeto a los ecosistemas y al medioambiente, se habla también de cuestiones que son sociales y culturales. La sostenibilidad no es solo algo que se refiere a lo verde, al medioambiente, sino que también tiene una dimensión importante económica y una social. Si tiene una dimensión social, hay que estar abierto a plantearse cambios en la sociedad, en cómo nos relacionamos. Es muy importante que en el pensamiento y en la reflexión sobre lo que significaría una sociedad más sostenible, estemos todos juntos.
Avanzar hacia un horizonte de sostenibilidad implica plantearnos también cuestiones muy importantes de justicia social. No puede ser que por reducir el impacto de los sistemas energéticos aceptemos que miles de personas se queden sin trabajo, o que una gran porción de nuestros territorios se quede abandonado o sean territorios de sacrificio.
El itdUPM y su Singularidad
El itdUPM nació en 2013 con el objeto de construir un espacio interdisciplinar, al servicio de la Universidad, en el que nacieran iniciativas innovadoras basadas en la colaboración entre disciplinas diferentes, alineadas con la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Se describe como una especie de incubadora que, a diferencia de las incubadoras de negocios tradicionales, diseña sus servicios y su ecosistema para generar proyectos basados en alianzas entre conocimientos y entre organizaciones.
Un ejemplo de su trabajo es la incubación y aceleración de alianzas para el acceso a la energía en campos de refugiados, como la Alianza Shire, o el desarrollo de plataformas de múltiples actores para la transformación sostenible de ciudades, como en el caso del programa “Deep Demonstration” con la ciudad de Madrid. En estas iniciativas, la UPM no solo aporta sus capacidades en materia tecnológica y de investigación, sino que, por medio del itdUPM, se comporta como un “hub” que adapta y conecta el conocimiento científico y técnico a las necesidades de las organizaciones públicas, privadas y sociales implicadas en la transformación.
¿Quién forma parte del itdUPM?
En estos años, el itdUPM ha evolucionado y ha crecido mucho. Hoy alberga a una extensa comunidad de profesores e investigadores de la universidad, pertenecientes a áreas de conocimiento muy diversas. Todas estas personas están representadas en el Consejo de Centro, que preside el Rector y que cuenta ya con más de 250 miembros. Para la gestión de esta comunidad y para facilitar la relación con las numerosas organizaciones socias del itdUPM (empresas, administraciones y organizaciones sociales), cuentan con un equipo técnico, financiado con los proyectos de capital público y privado que genera el Centro, al que llaman “equipo integrador”, que hace posible el funcionamiento del “hub” al que se refería Mataix, un verdadero ecosistema de personas, organizaciones y proyectos. El itdUPM se ha consolidado como un centro transversal, complementario a otras estructuras de la Universidad, como son los grupos y los centros de investigación.
La Agenda 2030 y los ODS: Un Marco Unificador
Carlos Mataix ha sido una persona clave en la promoción de los ODS en España, no solo en el ambiente universitario y académico. El enfoque de sistemas nos sirve muy bien para entender que el crecimiento material no puede mantenerse indefinidamente en un planeta que es físicamente finito. Es aquí donde radica la base del problema central que tiene que resolver nuestra generación: hemos construido un sistema de producción y consumo que nos ha traído mucha prosperidad, pero que está asentado sobre una hipótesis falsa, sobre la ilusión de que es posible el crecimiento material indefinido. Si seguimos persistiendo en este modelo de desarrollo, estaremos abocados al colapso de nuestra civilización.
La Agenda 2030 no es más que un ejercicio de anticipación, inspirado en la evidencia científica, porque estamos cerca de un punto de no retorno. Por eso necesitamos con urgencia reimaginar nuestras infraestructuras, nuestras ciudades, nuestros sistemas de producción, distribución y consumo. Tenemos que hacerlo para proteger, primero, a las personas, y para proteger al mismo tiempo a nuestros ecosistemas de un deterioro que pone en peligro nuestra propia subsistencia. No podemos seguir pensando que economía y ecología son conceptos contrapuestos. Tenemos que descartar este falso dilema de nuestro imaginario. Y al hacerlo descubriremos que la reconstrucción guiada por el “Green Deal” -que es una declinación de la Agenda 2030 en Europa- nos ofrece un enorme potencial para avanzar hacia sociedades más prósperas, basadas en economías más limpias y desmaterializadas (más circulares) y, sobre todo, socialmente más inclusivas.
Los ODS proporcionan un marco común, pero eso implica un cambio de paradigma que requiere innovación organizativa, liderazgo y cambios en la estructura y la cultura organizacional. Las universidades tienen que estar alineadas con las misiones, con lo que nos pide la sociedad, porque el impacto social positivo es la nueva métrica universitaria.
Los ODS en la UPM
Es obvio que la ingeniería y la arquitectura representan un papel decisivo en este cambio de modelo, y la investigación y la docencia que ofrece la UPM ha empezado a moverse ya en esta dirección. En el último año se han puesto en marcha iniciativas realmente importantes, como los Seminarios ODS de Investigación, la creación de la Red de Nodos ODS en las Escuelas, o el compromiso de descarbonización de nuestros Campus aprobado por el Consejo de Gobierno. La adopción de la Agenda 2030 en la estrategia y operación de la UPM tiene, además, un efecto muy positivo al interior de la propia Universidad. Iniciativas como las citadas están creando nuevos espacios de colaboración entre grupos, centros y escuelas. Pueden llegar a ser el remedio ideal para superar la fragmentación y los silos que nos empobrecen, nos ralentizan, y, sobre todo, limitan nuestra capacidad de contribución a la sociedad.
Mataix enfatiza la importancia de transmitir con el ejemplo a los alumnos. Cuando los alumnos ven a los profesores comprometidos con los ODS, y que las investigaciones están comprometidas con la búsqueda de respuestas tecnológicas a sus desafíos, el efecto es mucho más profundo. Los Campus tienen que llegar a ser un laboratorio vivo de sostenibilidad, conectado con la ciudad y la sociedad. Un ejemplo de esto es el ‘Campus Comestible’ de la Universidad Politécnica de Madrid, un proyecto piloto que busca fomentar el consumo de alimentos sostenibles entre los estudiantes y, a su vez, promover el desarrollo sostenible a través del mantenimiento del medio rural con alimentos de proximidad, de temporada y ecológicos.
Para Mataix, el éxito de este programa no es solo que se coma mejor en el campus, sino que en él se han implicado todas las personas a las que afecta la cadena: desde los responsables de las cafeterías hasta los productores, pasando por la diversa comunidad universitaria. “Son movimientos disruptivos que logran cambios positivos en poco tiempo.
El ODS 17: Alianzas para el Desarrollo
Carlos Mataix señala que la Agenda 2030 dedica un objetivo entero (ODS 17) a las alianzas para el desarrollo y de todos los objetivos, seguramente es el más rezagado porque es el que más resistencias encuentra. No es un problema de conocimiento, porque sabemos lo que queremos; pero necesitamos aclarar, deliberar y compartir qué cambios organizativos y en la gobernanza, qué cambios en la mentalidad y en los incentivos necesitamos implantar en esta década.
El itdUPM, como infraestructura de colaboración, opera en el ODS 17, que es el de las alianzas para lograr el resto de los ODS. Es el objetivo habilitador de toda la Agenda. Venimos de un mundo de relaciones transaccionales (“yo doy, tú me das”), y tenemos que evolucionar hacia relaciones verdaderamente transformadoras, donde todos asumimos riesgos, compartimos beneficios, y todos apuntamos a un objetivo superior, la transformación. Si tenemos éxito, ganaremos todos, y mucho, porque habremos sido capaces de anticiparnos y transformar a tiempo un modelo de producción y consumo que nos conduce a un colapso seguro, y que genera mucha desigualdad. El ODS 17 reclama esa colaboración intensa y abierta.
Tabla de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y su relevancia en el trabajo de Carlos Mataix y el itdUPM
| ODS | Descripción Clave | Relevancia en el trabajo de Mataix/itdUPM |
|---|---|---|
| ODS 17 | Alianzas para lograr los objetivos | Objetivo habilitador central, foco del itdUPM en la creación de alianzas estratégicas. |
| ODS 11 | Ciudades y comunidades sostenibles | Desarrollo de plataformas como "Deep Demonstration" en Madrid para la neutralidad climática y transformación urbana. |
| ODS 7 | Energía asequible y no contaminante | Alianzas para el acceso a la energía en campos de refugiados y promoción de comunidades energéticas. |
| ODS 13 | Acción por el clima | Compromiso de descarbonización de Campus, iniciativas de Climate-KIC para la neutralidad climática. |
| ODS 4 | Educación de calidad | Promoción de la Agenda 2030 en la docencia y la investigación universitaria, formación en liderazgo. |
| ODS 12 | Producción y consumo responsables | Fomento de un nuevo modelo de producción y consumo, iniciativas como el "Campus Comestible". |
| ODS 9 | Industria, innovación e infraestructura | Conexión entre innovación tecnológica, investigación aplicada y compromiso con el desarrollo sostenible. |
| ODS 16 | Paz, justicia e instituciones sólidas | Énfasis en la necesidad de instituciones fuertes y a la altura de los desafíos. |
Liderazgo en Contextos Complejos y Alianzas
Tanto las personas como las organizaciones necesitan dotarse de capacidades y herramientas específicas para comprender y gestionar entornos y problemas complejos, para desarrollar soluciones multidimensionales y para hacerlo colaborando entre iguales y con socios que no han sido habituales hasta el momento. Carlos Mataix imparte un curso focalizado en liderazgo e innovación hacia los objetivos de desarrollo sostenible (ODS), así como en proporcionar herramientas para adquirir la resiliencia personal y la agilidad necesarias para conseguir un verdadero impacto como agentes de cambio.
Carlos Mataix inició una sesión con una conferencia sobre la importancia del tejido intermedio en la construcción de una visión compartida entre la comunidad universitaria y agentes locales. Enfatizó la necesidad de generar lógicas y prácticas de colaboración entre las administraciones, las universidades y el tercer sector, pero también de acelerar y consolidar las ya existentes. Entre otros, surgieron acuerdos sobre la necesidad de construir una visión compartida entre la comunidad universitaria y los agentes del territorio.
El Futuro de la Colaboración y la Innovación
Mataix cree en el ser humano, en la inteligencia colectiva y en el valor de la interdisciplinariedad para solucionar los problemas a los que nos enfrentamos. Pese a que se avanza rezagado en el cumplimiento de los ODS, hay muchas cosas que se están haciendo "bajo el radar", en comunidades, ciudades y territorios que están experimentando nuevas formas de cuidarse o de utilizar recursos compartidos. Los jóvenes están experimentando también posibilidades de disfrutar reciclando, utilizando cosas que hasta ahora se desperdiciaban. En el mundo del arte y de la creación, se observa cada vez una mayor implicación en ese cambio que tanta falta nos hace.
Para la consecución de los 17 ODS, también es imprescindible un nuevo paradigma bajo el que entender la tecnología, la ciencia y la innovación, ya que el acceso a ellas no es igual en todos los 193 países firmantes de la Agenda 2030 y, particularmente, en los que aún se encuentran en vías de desarrollo. Pese a ello, ha señalado que, precisamente porque existen ciudades remotas en las que, por ejemplo, no se tiene acceso a formas modernas de energía, hay muchas oportunidades para innovar. Aquí las empresas tienen un rol muy importante que jugar en relación con la innovación porque deben buscar soluciones que a lo mejor después también se pueden aplicar en países desarrollados.
La Agenda 2030 ha cambiado nuestra percepción sobre el desarrollo. La división tradicional entre un Tercer Mundo pobre y un Primer Mundo desarrollado que debe transferir renta y conocimiento hoy no sirve. Todos los países tenemos que emprender la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo y de prosperidad que sea sostenible: social, ambiental y económicamente. Por eso una nueva cooperación internacional resulta más importante que nunca. Estamos comprobando que la globalización ha acentuado nuestra interdependencia, y ya la protección de las personas no puede asegurarse desde el marco del Estado Nación. Nuestra seguridad alimentaria, sanitaria o ambiental, depende de que seamos capaces de actuar solidaria y coordinadamente en el ámbito multilateral.
