Análisis Profundo: Causas y Motivos por los que la Gente se Resiste a Emprender
La actividad emprendedora, por definición, está asociada al éxito y al fracaso. Todo el mundo puede emprender, pero pocos negocios llegan a crecer, desarrollarse y tener éxito. Es un proceso que requiere mucha paciencia, perseverancia y resiliencia para mantenerse firme y salir adelante. A diario vemos cómo nacen miles de emprendimientos, sin embargo, también observamos cómo muchos de ellos van desapareciendo al transcurrir de poco tiempo. Podríamos decir que de cada 10 emprendimientos, 9 fracasan antes de los dos primeros años de su inicio. Conocer por qué se fracasa nos ayudará a estar alerta, y es mejor aprender de lo que otros ya han experimentado y descubierto para que el camino hacia el éxito sea más corto y sencillo.
Motivaciones Equivocadas para Iniciar un Negocio
Es común escuchar frases como "Quiero emprender porque tuve esta idea" o "este producto o esta idea de negocio me lleva a emprender". Sin embargo, la idea puede ser el objeto del negocio, pero nunca un motivo válido para emprender. Estos son los que se conocen como motivos lamentables o erróneos del emprendedor. El motivo que lleva a emprender guarda una relación directa con las probabilidades de éxito, siendo un motivo lamentable un factor clave de fracaso.
Algunas de estas motivaciones erróneas incluyen:
- Emprender para ser tu propio jefe: Si esta es tu principal motivación, probablemente tus frustraciones con el trabajo y la animosidad negativa hacia tu jefe (o jefes) no van a solucionar nada a ese respecto.
- Emprender para hacerte millonario: Considerando que esta sea tu principal motivación, es muy probable que termines frustrado, ya que hacer dinero es una de las metas de comenzar una empresa, pero no es la única, y el camino rara vez es rápido.
- Emprender porque estás sin trabajo: El emprendimiento NO es una buena alternativa al desempleo, aunque claramente te puede sacar de él, es un camino caro y muchos emprendedores inexpertos deciden ignorar eso e intentarlo igual en una situación desesperada de desempleo.
La verdadera motivación es el deseo de emprender por sí mismo, como un modo de vida, más allá de un detonante inicial como el despido. Un escritor no se convierte en tal porque tiene un buen argumento, sino porque desea ser escritor. Lo mismo debe aplicar para un emprendedor.
El Fracaso como Etapa Clave en el Proceso Emprendedor
El fracaso es un aspecto clave en el proceso emprendedor, aunque en ocasiones pase desapercibido en el proyecto inicial de negocio. El entorno ideal para la innovación debe tener presente que el éxito y el fracaso van de la mano: hay que celebrar el éxito y, al mismo tiempo, aceptar el fracaso y valorarlo. En este sentido, no debe interpretarse el fracaso solo como una experiencia negativa, sino como una etapa en el camino hacia el éxito.
El análisis del fracaso evidencia que existe un mayor número de causas internas que externas asociadas a un proyecto empresarial fracasado. La valoración de los motivos principales del cierre de una empresa pueden variar en función de la posición de la persona que realice su análisis.
Acceso a la Financiación: Un Obstáculo Recurrente
El acceso a las fuentes de financiación ha sido el obstáculo más destacado para las personas emprendedoras activas. De hecho, un alto porcentaje de empresas se financian (total o parcialmente) con recursos propios. Esta media tiene una distribución desigual acorde con el éxito de las empresas consultadas:
| Tipo de Empresa | Porcentaje de Financiación con Recursos Propios |
|---|---|
| Empresas que han cerrado | 68% |
| Empresas activas no consolidadas | 76% |
| Empresas activas consolidadas | 38% |
Para negocios de pequeña escala o sin avales, existen opciones como los microcréditos. Cuando el negocio madura, las líneas ICO pueden financiar inversión y circulante; si la empresa es innovadora, los préstamos participativos ENISA permiten crecer sin diluir y sin garantías reales; y si el proyecto es de base tecnológica, NEOTEC financia hasta el 70% del plan de empresa, con límites que permiten arrancar con ambición sin diluir capital.
10 Causas Principales del Fracaso en el Emprendimiento
Aquí se explican 10 razones importantes a tener en cuenta para evitar el fracaso:
1. La falta de formación para emprender
Este es un gran problema de los emprendedores: creer que lo saben todo o que solo tienen que enfocarse en las habilidades técnicas para desarrollar un producto o servicio. Que seas muy bueno para desarrollar un producto no te garantiza el éxito. Desarrollar competencias en finanzas, administración y liderazgo te ayudará a crear un camino más sólido. Leer, ingresar a cursos, conferencias y grupos de apoyo para emprendedores te beneficiará. Busca mentores, investiga en artículos de expertos y prepárate para desarrollar planes de negocios, marketing, rentabilidad y sistemas empresariales. Antes de emprender, invierte en tu formación; es vital aprender a medir un negocio, identificar un nicho de mercado rentable, diferenciarte y desarrollar un plan estratégico, esto disminuirá tus desaciertos.
2. Seguir el paradigma “Gran idea igual a gran negocio”
Esto debe ser borrado por completo de una mente emprendedora, no toda gran idea se convierte en un gran negocio. Primero debes validar que una idea podría convertirse en un negocio rentable. Un gran estudio reveló que solo un 56% de los productos lanzados siguen en el mercado 5 años después, y esto pasa porque casi ninguna de las ideas llega a ser incluida en un test de marketing. Normalmente las empresas tienen que concebir de nueve a 14 ideas para lograr que una de ellas sea ganadora. Te recomendamos que primero evalúes y valides tu idea o producto utilizando un prototipo a baja escala, y haz que personas con las características de tu mercado objetivo las prueben.
3. Pensar primero en el producto al emprender
Probablemente, lo que tú piensas no es lo que piensa el mercado, es decir, tus futuros clientes. Un nuevo producto debe satisfacer las necesidades y resolver los problemas del consumidor y no solo las del emprendedor. Antes de pensar en un producto, piensa y averigua cuáles son las necesidades y problemas a resolver de tus consumidores o próximos clientes; si identificas que tu producto logra satisfacer estas necesidades, entonces estarás más cerca de lograrlo, de lo contrario, tu emprendimiento estaría destinado al fracaso.
4. No centrarse en lo importante del negocio
Al empezar, los recursos serán limitados y se deberá ahorrar en recursos monetarios, pero eso no quiere decir que debas descuidar lo que realmente importa. Muchos emprendedores quieren hacerlo todo solos, deja a un lado el prejuicio que dice “nadie lo hará mejor que yo”, aprende a delegar funciones en colaboradores y proveedores de servicios. Si intentas hacerlo todo tú solo, esto provocará cansancio, desmotivación, estrés y te desenfocará en tu rol de líder de una empresa en búsqueda de rentabilidad a través del objetivo de satisfacer las necesidades de tu mercado objetivo, diferenciándote de todo lo demás que existe.
5. Falta de planificación al emprender
Muchos emprendedores que fracasan repetidas veces lo hubiesen evitado al dedicar tiempo a planificar antes de empezar. La visión cortoplacista y objetivos poco claros son los que llevan a estos emprendedores a divagar en todas las oportunidades que se les presentan, olvidando así sus objetivos iniciales y malgastando esfuerzo, dinero y tiempo. Recuerda que emprender es un proceso y debe organizarse en acciones programadas y focalizadas en tiempo y recursos. Los pequeños fracasos son una gran oportunidad para mejorar, pero esto no quiere decir que debas ir por allí haciendo lo que sea para apagar el incendio del momento; debes ser muy organizado y enfocado a un resultado a mediano y largo plazo si quieres entrar en las estadísticas de éxito. Según un informe, el 25% de los autónomos y emprendedores cesan su actividad porque no realizaron un plan de negocio.
6. Mala gestión en tu emprendimiento
Estudios recientes demuestran que el 50% de las empresas cierran sus puertas antes de sus 2 primeros años a causa de una mala gestión. Los errores incluyen falta de enfoque estratégico, improvisación financiera, crecimiento descontrolado, excesiva confianza en el producto o la idea, menospreciar a la competencia, no conocer al cliente, falta de adaptación a los cambios del mercado, endeudamiento no productivo, derroche en gastos superfluos, mala selección del personal y proveedores, y sobre todo, creer que el dinero de la empresa es de ellos. No consideres que todo lo que entre en ganancias a tu negocio es para ti; ponte un porcentaje por ventas y que el resto sea para cubrir la operación y reinvertir en crecimiento, solo así garantizarás la sustentabilidad. El conocimiento y la experiencia son los mejores aliados para incrementar la posibilidad de éxito; si aún no posees estos atributos, busca a expertos que acorten el tiempo de ensayo y error.
7. Darse por vencido muy rápido
Emprender no es fácil. En muchos momentos te sentirás desmotivado por la falta de resultados, pero si haces lo que debes hacer y trabajas con ahínco, responsabilidad y organización, pronto verás los frutos. Si observas que alguna táctica no te está dando resultado, cambia la forma de hacerlo, pero nunca cambies tus objetivos, porque nunca sabrás si estabas a solo dos golpes de conseguirlos.
8. Sobreoptimismo desmedido al iniciar tu negocio
Solo pensar en el escenario que más nos privilegia podría llevarnos a sobreestimar los resultados a corto plazo y a cargarnos de costos fijos e inventario innecesarios. Siempre será preferible comenzar desde pequeños, así cuentes con los recursos para hacerlo en grande. Inicia con prototipos que puedas comprobar en el mercado y así estimarás mejor el ciclo de reposición del inventario, evitarás llenarte de gastos fijos que disminuyan tu rentabilidad y el costo por adaptación será menor. Comienza tu negocio con realismo. No te dejes llevar por el exceso de optimismo. No des por supuesto que venderás un producto bien porque ya hay otras empresas que lo venden bien. No confíes en la llegada de la clientela.
9. Empezar una empresa en un sector desconocido
Lo ideal es comenzar con un negocio que se alinee con tus pasiones, con lo que has conocido desde hace mucho tiempo. Si has trabajado en el mundo de la moda por mucho tiempo y conoces su funcionamiento, ¿para qué iniciar tu negocio en el mundo de la mecánica automotriz, por decir algo? Busca desarrollar tu idea de negocios desde tus conocimientos actuales y pasados y desarrolla tus competencias empresariales como el liderazgo, la planificación y las finanzas, ya que al tener los conocimientos técnicos en tu sector, solo restará enfocarte a desarrollarte como un empresario de éxito.
10. Escuchar a todo el mundo
Cuando empiezas un negocio, todos a tu alrededor se vuelven expertos en negocios y te dan consejos basados en empresas que ya tienen mucho tiempo en el mercado y han sobrevivido a sus inicios. Te dirán que tienes que endeudarte, contratar mucho personal o que no lo lograrás. En el inicio no hace falta tanta parafernalia; más bien, lo principal es enfrentar tu idea de negocio al mercado y adaptarla para que sea más eficiente en resolver el problema de tu cliente. No escuches a cualquiera, incluyendo familiares queridos, amigos incondicionales y otros que, al creer que te están ayudando, solo te están llevando al despeñadero.
Obstáculos y Miedos que Frenan el Impulso Emprendedor
La resistencia a emprender no siempre proviene de la falta de conocimiento o de malas prácticas, sino también de una serie de miedos y obstáculos percibidos. Una encuesta dirigida a quienes no tienen un negocio online reveló un 98.3% de interés en emprender, pero también una serie de frenos significativos:
- Tiempo para llegar a tener un sueldo similar al que se tiene trabajando por cuenta ajena.
- La falta de una idea concreta o el creer que todo ya está muy saturado.
- No saber cómo compaginar fiscalmente un trabajo por cuenta propia y ajena.
- Poco tiempo disponible debido a un trabajo por cuenta ajena más responsabilidades familiares.
- La necesidad de un mentor físico que guíe los primeros pasos.
- Falta de recursos económicos y la necesidad de ahorrar.
- El apego a un trabajo actual que, aunque no guste, ofrece una buena remuneración y seguridad económica (hipoteca y gastos fijos).
- No tener claro qué se puede ofrecer que tenga mercado y sea rentable.
- El miedo a no poder monetizar una buena idea.
- La falta de información y asesoramiento para poner el negocio en marcha legalmente (formación como empresa o autónomo, protección de datos, seguridad web).
- Ser estudiante y querer esperar a terminar para dedicarse seriamente al emprendimiento.
- No tener productos ni servicios claros que ofrecer.
- El miedo a que se acabe el dinero a pesar de las precauciones.
- Los temas administrativos y legales son un gran freno.
- La falta de apoyo o dificultad para encontrar socios.
- La comodidad en el trabajo actual y la percepción de que pueden surgir colaboraciones esporádicas.
- El miedo al fracaso y la posibilidad de perder todos los ahorros.
- La dificultad de crear contenido por falta de tiempo.
- La necesidad de automatizar todo, que parece demasiado complicado.
- No tener una idea clara de cómo enfocar el negocio o qué ofrecer.
Estos miedos y preocupaciones son una muestra significativa de lo que está frenando a muchos aspirantes a emprendedores.
10 Miedos que debes superar para emprender un Negocio
El Contexto del Emprendimiento en España: Dinamismo y Fricción
Emprender un negocio en España combina dinamismo y fricción. A pesar de que la creación de sociedades mercantiles aumenta, las disoluciones también crecen. Los diagnósticos más recientes presentan algunos problemas comunes: entre los más jóvenes, escalan el acceso al dinero y la formación o información específica para poner en marcha la empresa. La presión fiscal y la complejidad administrativa se perciben como un freno al emprendimiento. La falta de financiación también es citada entre las causas de cierre de proyectos.
Una empresa es un organismo que necesita muy diversos perfiles para vivir, y su peso recaerá sobre el emprendedor. Dispondrás de muy poco tiempo para tu vida social. Cuando emprendes tienes más de un 90% de posibilidades de que tu empresa reclame todos tus ahorros y acabes quebrando, con lo que te vas a quedar en la ruina. Los días del calendario y los festivos te empezarán a dar igual. Después de haberte preparado a conciencia, en la práctica te darás cuenta de que tu plan de empresa no sirve para nada y no se cumple ninguna de tus previsiones. Tu esperanza de vida se va a acortar unos años de golpe.
En resumen, emprender no es una tarea sencilla. Si bien las personas que lo llevan a cabo suelen tener una visión de la que carece el resto, hay que tener en cuenta muchos factores que afectan a cómo evoluciona la idea de negocio, incluso una vez que ha llegado al mercado. España crea más empresas que hace un año y su ecosistema se profesionaliza, pero exige disciplina.
