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Comunicación

Beto Pérez: De un despiste en Cali a un imperio global de Zumba

by Admin on 22/05/2026

La historia de Beto Pérez, el fundador y uno de los dueños de Zumba, es un relato inspirador de cómo un error casual puede transformarse en un negocio global de US$500 millones. Este emprendedor colombiano, que nunca imaginó el alcance de su creación, ha construido un fenómeno que mueve a millones de personas en todo el mundo.

Los humildes orígenes de un bailarín nato

Alberto “Beto” Pérez nació en Cali, Colombia, en el seno de una familia humilde. Su infancia estuvo marcada por la pobreza y la ausencia de su madre, Gloria Pérez, quien migró a Estados Unidos tras ser víctima de una bala perdida cuando Beto tenía 15 años. Su madre, una madre soltera, trabajaba en tres lugares distintos para mantener a su familia. A pesar de las dificultades económicas, Gloria siempre apoyó la pasión de su hijo por el baile.

Desde pequeño, Beto mostró un amor especial por la danza. A los 6 años, después de ver la película "Vaselina" (Grease), supo lo que quería hacer el resto de su vida: bailar. Aprendió de forma autodidacta y, años más tarde, bailaba en las calles y fiestas por dinero. A los 14 años, empezó a trabajar para ayudar a su madre, realizando una amplia gama de trabajos: desde empacar comestibles, vender helados, trabajar en una cafetería hasta empleos en la construcción.

A los 16 años, fue becado en una academia de baile en Cali. Para mantenerse, debía dar clases de aeróbicos, lo que marcó el inicio de su carrera como instructor.

El nacimiento de una idea revolucionaria

El momento clave que dio origen a Zumba ocurrió en 1986. Pérez, entonces de 16 años, enseñaba gimnasia aeróbica en Cali. Para sus clases, solía usar una lista de canciones pop estadounidenses. Sin embargo, un día, por error, olvidó el casete en su casa.

"No tuve más remedio que usar una grabación que tenía en mi auto e improvisar", le dice a la BBC Pérez, que ahora tiene 49 años.

El casete que tenía en su vehículo estaba lleno de canciones latinas, específicamente salsa y merengue que había grabado de la radio. Fingió ante sus alumnos que había planeado una clase especial y durante 30 minutos improvisó movimientos que acompañaban a la música. La clase fue un éxito inmediato y todos se divirtieron mucho más de lo habitual. Decidió entonces seguir sus clases al ritmo de sonidos latinos.

“Creció bastante rápido. Cada vez que enseñaba, aparecían más personas y tomaban una clase. Había filas de personas en la puerta que esperaban entrar. Se corrió la voz rápidamente. Este fue el comienzo del zumba", describe.

Con el tiempo, sus clases se volvieron tan populares que decidió mudarse a Bogotá, la capital colombiana, donde siguió acumulando seguidores durante 13 años. Incluso fue contratado por la estrella del pop colombiano Shakira para coreografiar algunos de sus movimientos de baile. En ese momento, sus clases se conocían como "rumba", sinónimo de "fiesta" en muchos países latinos.

El Zumba se practica en más de 180 países.

El sueño americano y la creación de Zumba Fitness

A pesar de su éxito en Colombia, Beto Pérez anhelaba vivir el "sueño americano". En 1999, se mudó ilegalmente a Miami. Los inicios en Estados Unidos fueron difíciles: no hablaba bien inglés, no tenía suficiente dinero y llegó a dormir en un banco de un parque. “No sabía inglés con fluidez y estaba solo. Dormí en un banco del parque hasta que me pude mudar a un departamento, así que la vida fue difícil”, recordó.

Sin embargo, las cosas mejoraron cuando comenzó a enseñar sus clases de ejercicios con música latina. "¡A la gente le encantó! Era muy diferente a cualquier otra cosa que existía en ese momento", dice Pérez. Sus clases se llenaban, pero él no tenía idea de que podía convertir su creación en un negocio más amplio.

Afortunadamente, uno de sus alumnos le presentó a su hijo Alberto Perlman y a su amigo Alberto Aghion. Ambos, de origen colombiano-estadounidense, vieron el potencial comercial de lo que Beto Pérez estaba haciendo, y los tres comenzaron a trabajar juntos. La marca Zumba, una palabra inventada, se creó en 2001. "Hablamos sobre algunas opciones, pensamos en Tinga, Tongo, Cunga, Tunga y mi socio dijo 'Sumba'. Le dije 'pongámosle la Z al comienzo', porque a mí, de pequeño, me gustaba El Zorro y así quedó", explicó Beto.

Un modelo de negocio innovador y expansivo

Al principio, los tres socios querían vender videos de ejercicios para hacer en casa con Pérez como entrenador. La falta de efectivo los obligó a ser creativos. "¡No teníamos dinero! Trabajamos en nuestro departamento y nuestra primera grabación fue en el garaje de Alberto Aghion con una sábana de su cama detrás", cuenta Beto.

Unas 15 millones de personas en todo el mundo asisten regularmente a clases de zumba, dice la empresa.

Pronto, la gente comenzó a contactarlos para saber cómo podrían convertirse en instructores capacitados de zumba. En 2003 se inscribieron 150 personas. Esto aumentó a 700 un año después, y luego los números se dispararon.

Crecimiento exponencial de instructores

Año Número de instructores inscritos
2003 150
2004 700
Actualidad Más de 100.000

Hoy, Zumba tiene más de 100.000 instructores en todo el mundo. Para obtener la certificación oficial, cada uno debe pagar a partir de US$225 para hacer un curso de capacitación. Luego, los instructores tienen que pagar una tarifa mensual de alrededor de US$30, por lo que reciben capacitación continua, CD, DVD y orientación para las coreografías.

Además de los programas de entrenamiento, la marca comercializa una línea de ropa y accesorios, compilaciones de música, videojuegos e incluso organiza eventos en vivo, como un crucero anual. Estas fuentes de ingresos contribuyen a que la compañía cuente con ingresos anuales de cientos de millones de dólares, aunque no revela la cifra exacta.

Beto Pérez viaja por el mundo para asistir a eventos de zumba.

El experto en emprendimiento Jay Maharjan señala que la marca sigue siendo tan popular porque su "modelo de negocios" divertido y consciente de la salud "trascendió culturas y llegó a más de 180 países".

Zumba en la actualidad y el legado de Beto Pérez

Actualmente, la compañía con sede en Miami es un nombre conocido a nivel mundial. La empresa asegura que 15 millones de personas en 186 países asisten a clases de ejercicio de zumba cada semana. La empresa tiene un valor de al menos US$500 millones, según el diario The New York Times, mientras que la fortuna personal de Pérez se estima en US$30 millones.

Beto Pérez, que ahora es el director creativo de Zumba, dice que la compañía seguirá expandiéndose y que actualmente "crece a gran velocidad en países como Corea del Sur e Indonesia". "El movimiento global es más fuerte que nunca", agrega.

Zumba ha sido reconocida no solo por sus beneficios físicos, como la quema de calorías, la tonificación muscular y la mejora cardiovascular, sino también por su capacidad para elevar el estado de ánimo. “Activamos las endorfinas de la gente. No es solo fitness, es felicidad”, afirma su creador. Por eso, la empresa ha desarrollado variantes para niños, adultos mayores, personas con movilidad reducida, e incluso rutinas acuáticas (Aqua Zumba).

Además, Zumba se ha convertido en una plataforma de promoción musical. A sus 50 años, Beto Pérez se convirtió en padre por primera vez, celebrando un nuevo capítulo en su vida.

tags: #beto #perez #emprendedor

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