Asesoramiento legal estratégico en la gestión de crisis empresariales
Actualmente es muy difícil leer cualquier medio de comunicación, on y off line, y no encontrar la palabra crisis. Se habla de crisis económica, crisis institucional, crisis social, crisis de valores, etc. Y casi siempre asociamos la palabra crisis a incertidumbre, sorpresa, inquietud, intranquilidad, nerviosismo, falta de control… Pero esta asociación se acentúa aún más, si cabe, cuando nos referimos a una crisis empresarial.
Una crisis empresarial se refiere a una situación excepcional o extraordinaria que afecta de manera significativa la estabilidad, el funcionamiento o la viabilidad de una empresa. Estas crisis pueden ser de naturaleza financiera, operativa, reputacional, legal o de otro tipo, y suelen representar un desafío importante para la supervivencia y el éxito continuo de la empresa.
En un entorno empresarial cada vez más complejo y cambiante, la gestión de crisis se ha consolidado como uno de los pilares fundamentales para garantizar la continuidad y estabilidad de cualquier organización. Una crisis puede surgir en cualquier momento y afectar tanto a los resultados económicos como a la reputación de la empresa. Incorporar la gestión de crisis en la estrategia empresarial no es una opción, sino una necesidad. Además, gestionar adecuadamente una crisis puede convertirse en una oportunidad.
Pilares fundamentales de la gestión de crisis
La preparación y gestión de una crisis empresarial debe estar integrada por tres piezas clave: el negocio, la comunicación y el marco legal en el que esta se desarrolla. Toda empresa, sea una pyme, una sociedad familiar o una gran corporación, necesita un plan de gestión de crisis que combine previsión, comunicación y asesoramiento profesional. Su objetivo principal es mantener la estabilidad operativa y preservar la confianza de clientes, empleados, socios e inversores, incluso en los momentos más difíciles.
Una gestión de crisis efectiva requiere planificación y un enfoque estructurado, que generalmente incluye las siguientes etapas:
- La prevención: consiste en identificar posibles riesgos y establecer medidas que eviten su aparición o mitiguen su impacto. En esta fase, la empresa debe realizar una evaluación de riesgos y un análisis de vulnerabilidades internas y externas.
- El plan de gestión: debe ser claro, accesible y revisado periódicamente.
- La actuación durante la crisis: cuando se desencadena una crisis, el tiempo es un factor clave. La empresa debe actuar con rapidez, coordinación y transparencia.
- La evaluación posterior: superada la fase crítica, llega el momento de evaluar el impacto, aprender de los errores y reforzar los protocolos.
Las empresas más resilientes no improvisan: integran la gestión de crisis en su cultura organizacional. La gestión de crisis empresarial no es un proceso puntual, sino un compromiso continuo con la prevención, la anticipación y la mejora constante.
El rol crucial del asesoramiento legal en crisis empresarial
La asesoría legal corporativa puede desempeñar un papel crucial en el manejo de una crisis empresarial, al brindar apoyo legal estratégico y asesoramiento para abordar los desafíos que enfrenta la empresa. Durante periodos de dificultades económicas o situaciones imprevistas, contar con un abogado o un asesor jurídico de confianza es una buena decisión empresarial.
Algunas formas en que la asesoría legal puede ayudar durante una crisis empresarial son:
- Evaluación de riesgos legales: El equipo legal debe identificar y evaluar los riesgos legales asociados con la crisis, lo que permite a la empresa tomar decisiones informadas y minimizar potenciales consecuencias legales adversas. Prioriza los riesgos identificados según su impacto potencial en la empresa y la probabilidad de ocurrencia. Revisa y actualiza tus políticas y procedimientos internos para garantizar el cumplimiento normativo y minimizar la exposición a riesgos legales.
- Planificación y estrategia: Los asesores legales pueden ayudar a desarrollar un plan y una estrategia para manejar la crisis, incluyendo la coordinación con otras áreas de la empresa y con expertos externos si es necesario.
- Cumplimiento normativo (Compliance): La asesoría legal se asegura de que la empresa cumpla con todas las regulaciones y leyes aplicables durante la crisis, evitando problemas adicionales con las autoridades o terceros. La implementación de controles internos y medidas para conocer todos los riesgos e incumplimientos evita problemas legales, blinda la reputación y asegura la supervivencia de una empresa.
- Negociación y resolución de conflictos: En situaciones de crisis, pueden haber disputas legales con proveedores, acreedores, empleados u otras partes. El equipo legal puede representar a la empresa en negociaciones y buscar soluciones efectivas para resolver conflictos.
- Protección de activos: Los abogados deben buscar la forma de proteger los activos de la empresa durante la crisis, evitando embargos, ejecuciones o acciones de acreedores.
- Reestructuración y refinanciamiento: En casos de crisis financiera, la asesoría legal ayuda a la empresa a reestructurarse y a negociar acuerdos de refinanciamiento con los acreedores para mantener la viabilidad del negocio.
- Comunicación y relaciones públicas: Los abogados deben trabajar junto con el equipo de comunicación para asegurar que la empresa transmita mensajes tranquilizadores, coherentes y adecuados a los clientes y a las personas en general durante la crisis. La opacidad genera desconfianza.
- Resolución de conflictos laborales: Si la crisis involucra conflictos laborales, el equipo legal colabora con la empresa manejando despidos, negociando con sindicatos o en conflictos individuales con empleados.
- Protección de la reputación: La asesoría legal ayuda a proteger la reputación de la empresa en medio de la crisis, evitando daños mayores a la imagen corporativa.
- Asesoramiento en insolvencia: Si la crisis conduce a una insolvencia o quiebra, es importante que el equipo legal asesore a la empresa en el proceso de reestructuración o liquidación.
- Análisis de responsabilidades de los directivos: Evaluar y analizar las responsabilidades legales de la empresa y sus directivos durante la crisis y tomar medidas para prevenir juicios o sanciones adicionales.
- Adaptación a cambios normativos: Ante situaciones de crisis, las respuestas suelen ir acompañadas de cambios legislativos que afectan directamente a las operaciones empresariales. Un asesor jurídico mantiene a la empresa actualizada y asegura el cumplimiento de las nuevas regulaciones, evitando posibles sanciones y facilitando la adaptación a nuevos marcos legales.
Resumiendo, la asesoría legal corporativa juega un papel fundamental durante una crisis empresarial, al brindar apoyo estratégico y asegurar que la empresa cumpla con sus obligaciones legales y minimice los riesgos asociados con la situación. Su experiencia y conocimientos ayudan a la empresa a tomar decisiones informadas y a proteger sus intereses durante momentos difíciles.
Webinar | La figura del Experto en Reestructuración en la nueva Ley Concursal
La Ley Concursal y la insolvencia empresarial en España
En España, la Ley Concursal vigente distingue tres tipos de insolvencia:
- Insolvencia actual: se produce cuando la empresa ya no puede cumplir con sus obligaciones exigibles de forma regular.
- Insolvencia inminente: se refiere al escenario en el que se anticipa que, en un plazo inferior a tres meses, la empresa no podrá mantener sus pagos al día.
- Insolvencia probable: es aplicable a empresas y autónomos que prevén que, en los próximos dos años, no podrán atender sus obligaciones si no se logra antes un plan de reestructuración eficaz.
Detectar el riesgo de insolvencia a tiempo es lo más importante. La Ley 22/2003 es su principal referente y permite proteger tanto a la empresa en crisis como a sus acreedores mediante la supervisión judicial de todo el proceso.
Estar en situación concursal significa que la empresa se ha declarado legalmente en concurso de acreedores por su incapacidad para pagar. En estos casos, se suspenden pagos, se reorganizan contratos y se designa una administración concursal.
El derecho de insolvencia como vía de reordenación
El derecho de insolvencia no debe verse como un final, sino como una vía legal para reordenar la situación financiera y dar una segunda oportunidad a la empresa. El proceso se inicia con la solicitud de concurso ante el juzgado mercantil. Según el caso, se puede solicitar un concurso voluntario o necesario.
El derecho de insolvencia también regula la compraventa de unidades productivas de empresas insolventes. El rol del asesor en estos casos es decidir si conviene adquirir solo ciertos activos o asumir también parte del negocio.
Servicios especializados en gestión de crisis y continuidad de negocio
Cuando nos enfrentamos a una situación de crisis empresarial es importante actuar con rapidez y disponer de una estrategia planificada para cubrir todas las amenazas y problemas. En los momentos de crisis se hace necesario tener un plan para abordar cada una de las dificultades, asegurar su viabilidad y superarla.
Abogados especialistas en reestructuración y reflotamiento de empresas en crisis, ofrecen apoyo a las empresas, incluso en las situaciones más complicadas. Nuestro servicio se orienta a compañías en situaciones de crisis financiera, y a entidades bancarias, fondos de inversión y empresas de recobro que participan en el proceso de consecución de un plan de reestructuración de su deudor.
Una parte esencial de la labor de estos despachos consiste en ofrecer soluciones a través de reestructuraciones empresariales y refinanciaciones de deudas. Los abogados concursales realizan un análisis exhaustivo de la situación económica de la empresa, identificando los factores que han llevado a la crisis.
Además, en situaciones en las que las soluciones extrajudiciales no son suficientes, están preparados para asistir a sus clientes en la fase judicial. Esto incluye la preparación, presentación y asistencia en todo tipo de procedimientos concursales, abarcando desde la fase de preconcurso hasta el concurso de acreedores.
En la fase judicial, se ofrece asistencia en diferentes etapas del procedimiento concursal, incluyendo la elaboración de informes que evalúen la situación económica de la empresa y la propuesta de soluciones viables. Uno de los aspectos cruciales de esta intervención es la gestión de reestructuraciones y convenios concursales, trabajando para encontrar soluciones que permitan a las empresas continuar operando, evitando la liquidación.
Gestión de incidentes concursales
Otro ámbito de actuación destacado es la gestión de incidentes concursales. Los abogados concursales se ocupan de la resolución de contratos civiles y mercantiles que puedan ser perjudiciales para la empresa en crisis. Además, asesoran en acciones de reintegración para recuperar activos que puedan haber sido indebidamente sustraídos o que sean esenciales para la continuidad del negocio.
Finalmente, en situaciones donde surgen disputas sobre la validez de los créditos, el equipo legal se encarga de la impugnación y reconocimiento de créditos, defendiendo los intereses de sus clientes ante los tribunales.
En ALEN Y MARBE, por ejemplo, ofrecen un servicio integral de asesoría en el ámbito concursal y reestructuración de empresas. Sus abogados expertos en derecho concursal, se ofrecen para trabajar codo a codo con sus clientes para encontrar soluciones efectivas que les permitan superar sus crisis económicas y restablecer su viabilidad a largo plazo.
