La Figura del Asesor al Iniciar y Gestionar un Negocio: Una Guía Completa
Cuando piensas en tu futura empresa, quizás te haya venido a la mente la posibilidad de buscar un asesor para abrir un negocio. ¿Es necesario el asesoramiento para iniciar un negocio? Dirigir tu propia empresa o proyecto laboral solo no es nada fácil. Un emprendedor o una pequeña empresa no suele tener el conocimiento ni el tiempo necesarios para hacerse cargo de las tareas burocráticas que acarrea obligatoriamente ser dueño de un negocio. Es ahí donde las asesorías llegan para darnos tranquilidad y soluciones para mejorar el rendimiento de nuestra empresa. A través de ellas, los empresarios y autónomos reciben un asesoramiento que les permite resolver aspectos relacionados con la gestión diaria, análisis de resultados, control de costes, etc.
¿Por Qué es Fundamental Contar con un Asesor?
Conforme tu negocio crece, el número de tareas en la gestión empresarial aumenta potencialmente. Y el tiempo, esfuerzo y energía que debes dedicarle, incrementa cada vez más. Por eso, en numerosas ocasiones, los que deciden emprender su propio negocio se ven sobrepasados por las elevadas exigencias normativas: fiscales, contables, laborales, de protección de datos. Y en la mayoría de los casos, si quieren que su empresa siga creciendo, deben delegar. Nadie puede asumir todas las tareas de gestión de una empresa.
Por eso, es fundamental contar con ayuda experta, que te aporte la tranquilidad de saber que tu negocio va por buen camino y cumple con todos los requerimientos exigidos. Los asesores son fundamentalmente profesionales independientes que están ahí para aconsejarte, desde fuera y de una manera objetiva, qué es lo mejor para tu empresa y tus intereses ante decisiones estratégicas. También para prevenirte sobre aquellos riesgos que tú o tus empleados desde dentro no sois capaces de ver. A veces las complejas relaciones entre los miembros de las empresas, o la inexperiencia si eres autónomo, hacen que ante un problema las soluciones tarden en llegar. El mundo avanza cada vez más deprisa y estar permanentemente actualizado exige mucha dedicación. Los profesionales asesores tienen un conocimiento global de muchos sectores empresariales y de empresas o negocios como el tuyo.
Emprender tiene una parte bonita: la relacionada con la propia actividad del negocio. A esa parte le pones ganas e ilusión desde el primer momento. Esa es “la cara vista”. La cara oculta es todo aquello que hace falta para poner en pie y mantener un negocio: asesoría, recursos humanos, digitalización… Hoy es un día normal y corriente; un día perfecto para bajar a la tierra y darse cuenta de que esto de montar una empresa es algo más serio.
La gestión de un negocio en crecimiento demanda una perspectiva externa y especializada para asegurar el cumplimiento y el éxito, especialmente ante la complejidad normativa y la falta de tiempo.
Funciones Clave de un Asesor Empresarial
Una asesoría tiene la función principal de proponer y recomendar las mejores opciones posibles en materia laboral, fiscal, jurídica y tributaria para que el empresario se pueda centrar en lo que sí es su especialidad y en sus clientes. Un buen asesor está al corriente con los últimos acontecimientos y evita que incumplamos con los requerimientos de las nuevas legislaciones, como la ley de control horario, la ley de igualdad o el registro salarial obligatorio. Además, está ahí para resolver las dudas que nos surjan en el día a día y ofrecernos tranquilidad y confidencialidad.
Asesoramiento Fiscal
Un asesor conocedor de las leyes y regulaciones fiscales puede ayudar a la organización a optimizar su carga tributaria. Las empresas deben cumplir con obligaciones fiscales y contables específicas, como la declaración de impuestos, la contabilidad de ingresos y gastos y la presentación de informes financieros. El asesor fiscal se encarga de las siguientes tareas:
- Planificación estratégica a largo plazo: Incluye expansiones, inversiones y cambios en la legislación fiscal para que el negocio pueda crecer.
- Cumplimiento normativo: Las normativas fiscales cambian constantemente y hay que adaptarse a ellas para evitar multas, pero también para beneficiarse de bonificaciones o reducciones impositivas.
- Gestión de riesgos: La asesoría identifica y reduce el riesgo de errores, presentando correctamente y en plazo todas las declaraciones.
- Asesoramiento personalizado: El asesor fiscal proporciona soluciones y recomendaciones personalizadas, adaptándose a las necesidades específicas de cada empresa.
- Optimización fiscal: El asesoramiento no se limita a cumplir las obligaciones fiscales, también incluye estrategias para reducir la carga tributaria. Esto se hace maximizando deducciones, reestructurando la empresa y planificando inversiones.
- Asistencia en auditorías: Contarás con un asesor fiscal que podrá defender tus intereses en caso de disputa con la autoridad fiscal.
Asesoramiento Laboral
El asesor laboral es el especializado en lo relacionado con los trabajadores y la normativa laboral. En lo laboral, el asesor de empresa se ocupa, por ejemplo, de la gestión de personal, lo que conlleva la confección de nóminas, la gestión de altas y bajas en la Seguridad Social, la redacción de contratos de trabajo y el asesoramiento sobre convenios colectivos. El asesor laboral te guiará a la hora de gestionar los seguros sociales y su correcto pago, así como de temas de convenio colectivo, atrasos, subidas a aplicar. Además, suelen existir bonificaciones en determinados casos, podrás ahorrarte dinero. Estas son algunas de las funciones que más se le solicitan a un asesor laboral:
- Asesoramiento general en temas laborales (salarios, convenios, vacaciones, etc.).
- Confección de nóminas.
- Preparación de contratos.
- Cartas de despido y liquidaciones.
- Tramitación de altas, bajas y cualquier variación en la Seguridad Social.
- Partes de alta y baja por enfermedad, incapacidad temporal o accidentes de trabajo.
- Elaboración de Certificados de Empresa.
- Certificados para la renta.
- Confección de los modelos 111 y 190 para las retenciones.
Asesoramiento Contable
El asesor contable es el que se ocupa de la contabilidad de la empresa, registrando movimientos financieros y/o elaborando balances y cuentas de resultados. La asesoría de empresas te ayuda a prevenir situaciones y supervisa tus cuentas para asegurar el bienestar y el crecimiento de la empresa.
Asesoramiento Jurídico
El asesor jurídico es el que ofrece el asesoramiento legal general o específico en áreas como el derecho mercantil, civil o administrativo. En el caso de crear una sociedad limitada, todo el proceso de creación es puramente jurídico y administrativo.
Asesoramiento Estratégico
Además, el asesor de empresas también se encarga de la asesoría estratégica, o lo que es lo mismo, de ofrecer orientación en la planificación financiera, la búsqueda de financiación, la optimización de costes y/o la expansión del negocio. Un asesor puede ayudar a las empresas a desarrollar una planificación financiera sólida para su negocio.
Qué hace un asesor comercial
Un asesor empresarial abarca desde lo fiscal y laboral hasta lo estratégico, ofreciendo una visión integral para el éxito del negocio.
Tipos de Asesorías y sus Especialidades
Existen distintos tipos de asesorías, cada una especializada en un área particular para cubrir las diversas necesidades de las empresas y autónomos:
- Fiscal: Especializada en trámites tributarios. Estas asesorías ayudan a presentar declaraciones de la renta, modelos, libros de cuentas y balances.
- Contable: Especializada en velar por el buen funcionamiento económico de los particulares o empresas. Sus tareas abarcan desde llevar la contabilidad del día a día hasta asesorar sobre alternativas para mejorar el rendimiento contable de la empresa.
- Laboral: Se especializan en la gestión de todo lo que tiene que ver con el mercado del trabajo: altas bajas de empleados, gestión de contratos, finiquitos, excedencias, nóminas…
- Legal y jurídica: Se encargan de que sus clientes cumplan con las leyes vigentes y asesoran sobre la documentación legal.
- Administrativa: Es aquella que realiza tareas de administración general y combina todas las anteriores. Para abrir una asesoría administrativa es necesario tener, al menos, un gestor principal titulado y adscrito a un Colegio Profesional.
- Mercantil: Un asesor mercantil es aquel profesional que se dedica a asesorar empresas en materia de derecho mercantil. Este derecho, también llamado derecho comercial, se refiere a las relaciones entre comerciantes o sociedades, y a los actos de comercio en sí mismos. Los asesores mercantiles se encargan de encontrar solución a los conflictos derivados de la actividad empresarial, tanto en el ámbito mercantil o comercial como en el jurídico.
- Online: Se puede dedicar a cualquiera de las especialidades anteriores, con la diferencia de que ofrece sus servicios a través de Internet.
Asesoría, Gestoría y Consultoría: Conociendo las Diferencias
Es importante saber bien en qué consiste ser asesor y qué lo diferencia de otros negocios del ramo. A menudo, confundimos los servicios de consultoría con los servicios de asesoría creyendo que son sinónimos. Pero la realidad es bien distinta, existe una diferencia entre consultoría y asesoría, ya que poco tiene que ver los servicios que ofrece un consultor con los servicios que ofrece el asesor. La principal diferencia está en el campo de actuación de cada especialización.
¿Qué es Asesoría?
El asesor es el profesional que tiene conocimientos legales, administrativos, fiscales y contables. Su principal tarea es acompañar a todo tipo de negocios, empresas o autónomos, para analizar sus cuentas y evaluar el rendimiento del negocio. Mediante la asesoría de empresas o autónomos, el asesor prepara los documentos fiscales y contables del negocio y los presenta a la Administración, analiza las cuentas del negocio y hace previsiones que aseguren el crecimiento de la empresa o de la actividad del autónomo. Mediante la supervisión y el análisis continuo de la organización, el asesor previene situaciones de riesgo para la empresa. Además, se encarga de dar consejos a la empresa o al autónomo, asegurándose que siempre se cumple con la legalidad vigente. Poder tener toda la información del negocio supervisada por el asesor es clave para toda empresa o autónomo que quiera conocer la evolución del trimestre en todo momento. Una forma de conseguirlo es trabajar de forma online con la asesoría.
¿Qué es una Gestoría?
Una gestoría es una empresa que ofrece servicios de gestión de administración a autónomos y empresas que precisan de su trabajo para externalizar y elaborar determinados servicios administrativos, aunque en ocasiones pueden ofrecer un servicio integral cubriendo servicios burocráticos y fiscales. Por lo tanto, las gestorías se responsabilizan de toda la documentación necesaria para poner en marcha un negocio y su funcionamiento. Todas las gestorías pertenecen al ámbito de la empresa privada, sirviendo de enlace administrativo entre la Administración pública y la sociedad. Están dirigidas por, al menos, un gestor administrativo acreditado por un colegio profesional. El gestor no solo aconseja, sino que también tiene que saber qué es lo que más le conviene a su cliente y cómo tramitarlo y gestionarlo. Una gestoría realizará los trámites necesarios para que la empresa cumpla con requisitos legales o fiscales. Una diferencia importante entre tener una asesoría y una gestoría es que para este segundo tipo es necesario estar colegiado. A nivel administrativo, el trabajo que realiza un gestor está más regulado que el de un asesor porque para ser gestor es necesario tener un título universitario en Derecho, Empresariales, Administración y Dirección de Empresas o Económicas. También tiene que estar dado de alta en el Colegio de Gestores Administrativos de cada provincia de España.
Las funciones propias de las gestorías están ligadas a la tramitación de todo tipo de certificados, escrituras públicas, impuestos de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, informes registrales, importación y exportación de vehículos, tarjetas de transporte y matriculaciones, representación legal y oficial entre el autónomo o la empresa y la administración pública, competencias en materia de extranjería. Las gestorías ayudan con:
- Trámites laborales: Previsión de gastos, contratos, tramitación de altas y bajas de trabajadores, asesoramiento para conocer los costes de políticas laborales, gestión de trámites tributarios como la presentación de impuestos a la Agencia Tributaria.
- Trámites fiscales: Contabilidad de la empresa, retenciones a aplicar (IRPF, IVA), declaraciones de la renta y comprobaciones, gestión de posibles deducciones.
- Creación de empresas: Ayuda en la gestión para constituir una empresa (SL, SA), realización de estudios de costes fiscales previos.
- Certificados: Tramitación de certificados de Seguridad Social o de cotización de empresas y autónomos.
- Estudio y gestión de subvenciones: Ayuda en el estudio y tramitación de ayudas públicas y privadas y de subvenciones, presentación a concursos.
- Gestión de negocios: Ayuda al profesional a encontrar soluciones de gestión (contabilidad, nóminas, comprobación de costes, precálculos de impuestos, trámites administrativos ante organismos oficiales). Además, informa del estado de cada gestión y posibles modificaciones que pudieran surgir en el procedimiento.
- Información y actualización de la normativa laboral y fiscal: Aporta al cliente toda la información actualizada de dichas normativas para que esté al día de los cambios que se produzcan y poder actuar en consecuencia.
¿Qué es una Consultoría?
Una consultoría de negocios es un servicio profesional especializado en ayudar a empresas a mejorar su rendimiento, resolver bloqueos y tomar decisiones estratégicas con mayor base y visión. La labor de una consultoría es analizar la situación de una empresa y ofrecer alternativas para mejorar ese negocio. En cambio, a diferencia de la asesoría, la consultoría es un servicio puntual. Cuando hay un problema en la empresa que requiere un análisis a fondo, es el consultor quien acude al negocio y se encarga de hacer una revisión y dar las pautas para remediar el problema. El consultor no tiene una perspectiva histórica de la empresa ni hace seguimiento del negocio. Se trata de un servicio puntual, generalmente para empresas, en la que se evalúa un departamento o toda la empresa con el fin de definir unas pautas que ayuden a solucionar una problemática en el negocio.
Un asesor de negocios no es solo alguien que viene a darte ideas. El proceso de consultoría incluye:
- Todo comienza con una radiografía objetiva de la empresa: cómo funciona, cuáles son sus procesos, qué resultados obtiene, qué bloqueos enfrenta y qué oportunidades está dejando pasar.
- No hay soluciones universales. Por eso, una buena consultora de negocios diseña un plan adaptado a la realidad de cada empresa: su tamaño, sector, recursos y objetivos.
- Un asesor no se queda en el diagnóstico o la presentación de un PowerPoint.
- Toda acción debe tener un impacto medible. Un asesor de negocios establece indicadores (KPI) para saber si lo que se está haciendo da resultados.
- Muchos bloqueos empresariales no vienen solo de procesos, sino de personas: resistencias al cambio, falta de visión o de habilidades.
Tabla Comparativa: Asesoría vs. Gestoría vs. Consultoría
| Aspecto | Asesoría | Gestoría | Consultoría |
|---|---|---|---|
| Función Principal | Aconsejar y analizar cuentas para asegurar crecimiento y cumplimiento legal. | Realizar trámites y gestiones administrativas, burocráticas, fiscales y laborales. | Analizar problemas específicos, ofrecer pautas y soluciones para mejorar el rendimiento. |
| Temporalidad del Servicio | Continuo, acompaña y supervisa la evolución del negocio. | Continuo, se encarga de la gestión recurrente y la tramitación. | Puntual, para solucionar una problemática específica. |
| Conocimientos Clave | Legal, administrativo, fiscal y contable. | Administrativo, legal, fiscal, laboral (enfoque en tramitación). | Estratégico, análisis de procesos, mejora de rendimiento. |
| Perspectiva | Histórica y de futuro (previsiones). | Centrada en el presente y cumplimiento de plazos. | Diagnóstico profundo de un problema actual. |
| Requisito de Colegiación | No siempre es obligatorio, depende de la especialidad y el país. | Obligatorio para el gestor administrativo principal en España. | No es un requisito común. |
Una vez vista la diferencia entre asesoría y consultoría, la elección de un profesional u otro vendrá dado por la voluntad de hacer crecer tu negocio o bien de poner remedio a una situación ya existente.
Entender las distinciones entre asesoría, gestoría y consultoría es clave para elegir el apoyo profesional adecuado para tu empresa, según tus necesidades y objetivos.
Ventajas de Contratar un Asesor para tu Negocio
¿Qué ventajas tiene contratar a un asesor para mi empresa? ¿Necesita nuestro negocio una asesoría o es posible ahorrarnos los servicios de un asesor? Son muchas las ventajas de contratar una asesoría o consultoría empresarial. La principal es el ahorro de dinero, tiempo y esfuerzos. Hacerlo todo en casa puede parecer, a priori, más barato, pero un ojo experto puede ayudarnos en la detección de problemas internos, asesorarnos en materia fiscal, contable, laboral y financiera, en la detección de nuevas oportunidades de crecimiento y en el acceso a la normativa obligatoria.
En definitiva, contar con un profesional cualificado y sus conocimientos puede ahorrarnos mucho dinero y quebraderos de cabeza, aportando soluciones que, por desconocimiento, escapan a nuestro alcance. El tiempo es un recurso valioso para cualquier autónomo o empresario. Al delegar las tareas administrativas y fiscales a un asesor, pueden concentrarse en su negocio principal y en actividades que generen ingresos. La empresa cumplirá con la legalidad. Un asesor conocedor de las leyes y regulaciones fiscales puede ayudar a la organización a optimizar su carga tributaria. El incumplimiento de las regulaciones y normativas vigentes puede tener graves consecuencias. Un asesor experimentado puede ser un consejero valioso. La gestión de un negocio puede ser estresante, especialmente cuando se trata de temas financieros y administrativos. Un asesor externo puede brindar una perspectiva fresca y objetiva a las operaciones empresariales, ofreciendo soluciones innovadoras y eficientes para enfrentar los desafíos empresariales.
De igual modo, cuando un negocio empieza a crecer, su gestión es más compleja, lo que aumenta la necesidad, si no se tiene, de disponer de un asesor de empresas que ayude, principalmente, en temas fiscales y laborales. Por último, y si la empresa, al estar consolidada, entra en una fase de expansión, el asesor de empresas será la ayuda que se requiera, por ejemplo, para la búsqueda de financiación o si se necesita realizar una reestructuración interna. Un autónomo, al igual que cualquier otra empresa, puede beneficiarse significativamente al contar con un asesor para administrar su negocio.
Cómo Elegir la Asesoría Adecuada
En el mundo empresarial, contar con un asesor adecuado es esencial para el éxito y el crecimiento sostenible de una organización. Un asesor competente es capaz de tomar decisiones estratégicas, liderar equipos, y garantizar la eficiencia en todas las áreas. Si no tienes claro cuál es el mejor criterio para elegir una asesoría, estos son algunos parámetros a tener en cuenta:
- Para empezar, busca recomendaciones en tu entorno, opiniones de terceros y casos de éxito.
- No solo es importante el precio, sino también la garantía de confidencialidad y seguridad de tus datos.
- Además, una asesoría moderna debería de contar con una herramienta de gestión de recurso para asesorías.
- Para elegir también es relevante informarse sobre la formación de los profesionales de la asesoría. Por lo general, un servicio de asesoría laboral debería estar conformado por profesionales que tengan estudios de grado en Abogacía, Recursos Humanos, Ciencias del Trabajo o Administración de Empresas.
- Lo habitual es que un asesor de empresas, por un lado, cuente con estudios universitarios en áreas como, por ejemplo, Derecho, Ciencias Empresariales, Economía, Contabilidad o Administración y Dirección de Empresas.
- Por último, una buena asesoría laboral debería comulgar con los valores de tu empresa. Aunque se trate de un servicio externo, va a tratar cuestiones cruciales para el buen funcionamiento del negocio. Si vuestros valores están delineados, será más fácil que sea de utilidad para los objetivos de tu empresa y para tu plantilla.
Al definir el perfil del asesor, antes de comenzar la búsqueda, es fundamental establecer claramente el perfil del asesor que necesitas. Considera los valores, habilidades y experiencia que encajen mejor con la cultura de tu empresa y los objetivos que deseas alcanzar. Define el rol y las responsabilidades del asesor, así como los resultados esperados. Ten en cuenta la experiencia y logros. Buscar un asesor con experiencia relevante es esencial para asegurar el éxito. Revisa el historial de logros previos del candidato. Asegúrate de que cuenta con habilidades de liderazgo. El liderazgo es una cualidad crucial en un asesor. Busca candidatos que puedan inspirar y motivar a los empleados, fomentar la colaboración y guiar al equipo hacia el logro de los objetivos comunes. Comprueba su capacidad de adaptación. El entorno empresarial es dinámico y está en constante cambio. Por lo tanto, es esencial buscar un asesor con capacidad de adaptación y flexibilidad. Cerciórate de sus facultades de visión. No es solo lo que ocurre en estos momentos en tu negocio, sino a donde te lleva lo que hoy estás haciendo. Evalúa sus valores humanos.
