La Imprenta Blasco y la Rica Historia de las Artes Gráficas en Aragón
El sector de las artes gráficas tiene una importante tradición e historia en Aragón, remontándose sus orígenes a la segunda mitad del siglo XV. En concreto, la primera obra impresa en Aragón, el “Manipulus Curatorum” realizada por Mateo Flandro, de origen alemán, data de 1475. Así, no somos conscientes en Aragón de lo importante que ha sido este sector desde el siglo XV como vehículo transmisor de la cultura. Un ejemplo fundamental de este legado es la edición de 1476 que contiene los Fueros promulgados hasta las Cortes de 1467, cuya redacción es probable que se deba al jurista Martín de Pertusa, y que se trata del primer libro publicado en aragonés y uno de los primeros textos jurídicos impresos del mundo.
La Imprenta Blasco: Legado Industrial y Futuro Espacio Museístico
La antigua Imprenta Blasco de Zaragoza, cuyo interior alberga joyas de patrimonio industrial de finales del siglo XIX y principios del XX, estará adecuada como espacio museístico a finales del próximo año. A finales del próximo año también estarán disponibles los 26 apartamentos sociales que se rehabilitarán en las cuatro plantas superiores del edificio. Ubicado en pleno Casco Histórico junto a la Audiencia Provincial, la rehabilitación de este edificio supondrá un nuevo impulso a la revitalización del entorno junto a los Baños Judíos, el Mercado Central y el Palacio de Fuenclara, que actualmente tiene en fase de redacción el proyecto de consolidación.
Aprovechando el aniversario de las primeras ediciones, debemos recordar que en el año 2002 el Ayuntamiento de Zaragoza, a instancia de la Asociación de Empresarios de Artes Gráficas, Papel y Manipulados de Aragón (AEGRAF) y a través de la Consejería de Urbanismo, adquirió el edificio y toda la maquinaria de la Imprenta Blasco, sita en la calle Ecce Homo de Zaragoza. En ese momento se invirtieron 2,2 millones de euros en la compra de dicho inmueble a sus entonces propietarios mediante la fórmula de permuta de suelos. El Ayuntamiento de Zaragoza es propietario de este edificio, que está situado en la plaza Ecce Homo, número 8 de la ciudad. El edificio, tal y como está actualmente, es en realidad el conjunto de tres edificios construidos por la familia Blasco entre los años 1921 y 1938. El primero de ellos en 1921 a la Plaza Ecce Homo en su medianil izquierdo, el segundo en 1924 a la calle Paraíso en su medianil derecho y el tercero en 1938 que conexionó los tres edificios con una sola escalera con entrada desde la plaza.
El cierre de la Imprenta Blasco en 1999 puso fin a un siglo de historia de las artes gráficas en Aragón. Dado el tiempo transcurrido desde su adquisición, y ante la inactividad de la Administración, entendemos que es hora de que, con el objeto de garantizar la protección de la propia imprenta y de la maquinaria, se proceda a la declaración de Monumento de Interés Local de dicha imprenta.
Rehabilitación y Restauración de la Maquinaria
El objetivo planteado desde el Ayuntamiento es que tanto la planta baja como el sótano se destinen a museo de la imprenta, por eso es necesario desalojar toda la planta baja y sótano de maquinaria y mobiliario, restaurarlos y reponerlos a su ubicación actual. De este trabajo de restauración se encargará la Asociación Empresarial de Artes Gráficas, Papel y Manipulados de Aragón (Aegraf), que cuenta con una partida de 50.000 euros para realizar un "trabajo de chinos" como definió Pedro Martínez, miembro de la junta de la entidad. Para poner en marcha este proyecto, el Ayuntamiento de Zaragoza destinó 49.000 euros, lo que permitió el traslado especializado y acometer una primera fase de restauración.
Según el vicepresidente de la Asociación, Bernardo Torcal, se intentará arreglar todo lo que tenga valor industrial de entre la docena de máquinas y otra treintena de bienes que todavía permanecen en el inmueble, entre ellas varias guillotinas manuales, una linotipia, una máquina de impresión de billetes del antiguo tranvía, una impresora de cartelería, letras de plomo y madera, armarios y chibaletes. El patrimonio de la Imprenta Blasco inventariado está compuesto por 38 bienes. Irulegui explica que es una imprenta que ha conservado todo el proceso de impresión de principios del siglo XX “tan pura como entonces se hacía”.
Durante las últimas semanas se han llevado a cabo trabajos para estabilizar y reforzar la estructura del suelo de la planta baja y del sótano de la antigua Imprenta Blasco. De esta forma la carretilla elevadora que debe retirar la maquinaria podrá transitar por el interior del espacio con seguridad durante los trabajos. Los enseres serán trasladados a dependencias municipales, concretamente al antiguo cuartel de Pontoneros, y a partir de ahí se verificará su estado y se determinará qué materiales son susceptibles de restaurarse para ser expuestos en un futuro, cuando el edificio esté restaurado. Con ello se fijará un calendario de trabajo para la recuperación progresiva de las piezas.
Estos trabajos los llevarán a cabo las empresas que integran AEGRAF en coordinación con el personal de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento. Se firmó un convenio con el Ayuntamiento de Zaragoza en 2018 para el desmontaje, traslado y recuperación de los elementos y enseres que había en la Imprenta Blasco para un espacio museístico. Se hizo en dos fases, primero el traslado a Pontoneros de los bienes inventariados, un proceso muy laborioso que se coordinó con Patrimonio Cultural del Ayuntamiento. Con posterioridad el Ayuntamiento inició la rehabilitación del edificio de la Imprenta Blasco para viviendas, y la previsión es que el espacio museístico esté en los bajos.
El Ayuntamiento de Zaragoza firmó un convenio de colaboración con AEGRAF para restaurar de forma progresiva la maquinaria y enseres de la imprenta, permitiendo también trabajar conjuntamente para diseñar un espacio museístico que ponga en valor no sólo lo que representó para Zaragoza la Imprenta Blasco, sino el sector de la imprenta y las artes gráficas en su conjunto. Ahora, con la emergencia sanitaria, el proyecto se ha ralentizado, pero se espera que no caiga en el olvido.
La recuperación de la imprenta Blasco en Zaragoza, en marcha
Pioneros y Talleres: La Imprenta en Zaragoza Durante el Siglo XIX
El número de talleres impresores se mantuvo constante durante la segunda mitad del siglo XIX. Los primeros datos a este respecto pertenecen a 1844, año en el que son registrados diecisiete impresores en el registro oficial (AHP, Legajo IX-579-56). Posteriormente, en 1879, aparecen catorce impresores y cuarenta y un libreros-impresores. El número de profesionales impresores inscritos en el censo electoral de 1890 y en su rectificación de 1892 en Zaragoza es de cuarenta y dos. Sin embargo, este dato resulta engañoso ya que bajo esta denominación solo se inscribían aquellos trabajadores de cierta importancia en la imprenta. En dicho censo encontramos registrados como cajistas seis personas, un jornalero impresor y veinte litógrafos.
La primera fuente que se conserva y que ha sido consultada es un registro oficial del año 1844 de imprentas abiertas en la ciudad y provincia de Zaragoza, conforme a lo dispuesto en el decreto de 10-IV-1844 (AHP, Legajo IX-579-56). Asimismo, contamos con la obra de Gerónimo Borao La imprenta en Zaragoza; una edición facsimilar a cargo de Vicente Martínez Tejero, que fue publicada por primera vez en 1860 y en la que además se incluye una lista de los principales trabajos impresos. Un artículo que sirve de homenaje a la trayectoria de los impresores que desarrollaron su labor en el periodo que nos ocupa se encuentra en la revista Artes Gráficas (IX-1935): “De nuestros años mozos. Industriales gráficos zaragozanos de hace un cuarto de siglo“. En el artículo, Juan Serrano Pérez describe la trayectoria profesional de los profesionales del sector impresor y empresas adyacentes, como libreros, litógrafos, fotograbadores y encuadernadores.
Impresores Destacados y sus Contribuciones
- Calixto Ariño: Nació cerca de Sariñena y ejerció la profesión entre 1859 y 1898. Su primer establecimiento estaba en la calle San Félix 6, para trasladarse en 1869 a la calle San Jorge, 1 y más tarde al Coso, 108. Calixto Ariño fue periodista, tipógrafo y político militante en el partido democrático, siendo regidor y diputado provincial. Realizó su labor con acierto, como podemos comprobar al ver algunas de sus obras como el álbum Zaragoza Artística Monumental e Histórica, de Anselmo y Pedro Gascón de Gotor. En 1868 fundó el periódico republicano La Revolución y un año más tarde lo sustituyó por La Crónica Aragonesa. Dos años más tarde fundó El Diario de Avisos del que fue director, transformando el Diario de Zaragoza, que era por entonces el periódico más popular y órgano de los poderes políticos. El nuevo periódico se convirtió en una novedad en la prensa zaragozana por su independencia política, la cantidad de noticias de ámbito nacional e internacional y la inserción de críticas teatrales y esquelas.
- Agustín Peiró y Sevil: Nacido en 1832, sucedió a su padre en 1858. Fue un hombre polifacético y fascinante: escritor, periodista, dibujante, impresor y estudioso de las artes. Asistió a la escuela de Bellas Artes de Zaragoza y completó su formación en Burdeos, donde aprendió la técnica de la litografía. A su regreso a Zaragoza dirigió la imprenta y periódico familiar, cultivando su faceta literaria como escritor satírico, autor teatral, periodista y experto en gastronomía e indumentaria histórica. Puede considerársele como uno de los mejores cultivadores del cuento aragonés.
- Eduardo Portabella: Tras abandonar la profesión de abogado, tomó en traspaso un taller de litografía en el año 1877 en la calle Romero. Sus trabajos de cartelería taurina, muchos de ellos dibujados por Marcelino Unceta, le granjearon merecida fama y realizó en su taller trabajos para todo el país. Realizó gran cantidad de litografías para las portadas de libros y otras láminas ilustradas como revistas, diplomas, folletos, tarjetas postales, colaborando con todos los talleres impresores de la ciudad. Además de su especialidad en litografía, también confeccionó impresos de seguridad, acciones, obligaciones o cheques. También imprimió los primeros billetes de banco encargados por el gobierno insurgente en 1936, así como sellos de correos y carteles de propaganda política.
- Tomás Blasco Benito: Nacido en Zaragoza en 1851, comenzó su actividad profesional junto a Santos Andrés en 1882 en la calle Montera, hoy Candalija, tras adquirir el negocio de Castro y Bosque. En 1895 comenzó su labor en solitario. Tras la adquisición del edificio, en 1923 el taller de imprenta, que ha llegado hasta nuestros días, se traslada a la Plaza Ecce Homo, 8. A partir de entonces su sobrino Tomás Blasco Loriente y posteriormente sus hijos regentaron la imprenta.
- Mariano Salas y Gracia: Nacido en 1845, adquirió el traspaso del que fue su maestro José María Magallón en la calle Cuchillería en 1878, hoy Don Jaime. Posteriormente, se trasladó al entorno de la plaza del Pilar, calle de Forment. En sus talleres se imprimió el semanario católico El Pilar. Su taller era conocido popularmente como "casa de salas" y tuvo "un valor inusitado de institución entre gremial y doméstica", donde se formaron muchos impresores como Clemente Cavero, Ariño, Zacarías, Miedes, Ventura o Claramunt.
- Félix Villagrasa: Comenzó su negocio de imprenta y litografía alrededor de los años 1855 a 1860. En su taller se imprimió el periódico El Intransigente, revistas taurinas y obras musicales, por las cuales obtuvo cierto reconocimiento. Introdujo la segunda máquina litográfica en la ciudad hacia 1880.
- Ramón León: Comenzó su actividad profesional en 1829. Fue el primero que introdujo en Zaragoza la máquina de imprimir o prensa mecánica en 1854.
- José Bedera: Su labor profesional estuvo comprendida entre los años 1850 y 1889. Era propietario de un establecimiento denominado la Librería Católica situado en la calle Don Jaime I esquina con Mayor, en el que vendían libros de primera enseñanza, papel y material para escuelas. En el interior de la tienda tenía una “imprenta con el personal obrero correspondiente, inaccesible a compradores y tertulios” donde publicaba obras educativas destinadas a la enseñanza primaria y algunas otras ediciones oficiales.
- Imprenta Provincial: También conocida como Imprenta del Hospicio Provincial, fue fundada en 1869 con el fin de administrar la tirada del Boletín Oficial de la Provincia de Zaragoza. En los años treinta contaba con dos máquinas componedoras “Linotype”.
Otros Impresores y Talleres Notables
Además de los mencionados, otros importantes impresores y talleres marcaron el siglo XIX en Zaragoza:
- Hermanos Andrés: Después de que Blasco y Andrés dejasen de ser socios en 1895, Santos Andrés abrió una tienda de papelería y pequeña imprenta en el Coso, 25, bajo el nombre de “Andrés Hermanos”.
- Vicente Andrés: Ejerció la profesión desde 1854 a 1860. Publicaba El Saldubense.
- Francisco de Castro y Bosque: En 1856 tomó el arriendo la imprenta de Molina. Posteriormente adquirió el negocio de Casañal, llevando el nombre de Imprenta y Litografía del Comercio.
- Roque Gallifa: Fue el fundador de una dinastía de impresores. Desde 1821 a 1827 arrendó la imprenta del hospital. Imprimió muchos libros de educación y algunas obras de Braulio Foz, entre ellas la novela Pedro Saputo.
- Melchor Gallifa: Estuvo activo desde 1841 a 1870, dedicándose a la impresión de papel pautado musical.
- Antonio Gallifa: En 1844 adquirió la imprenta de Polo y Monge.
- Cristóbal Juste y Olea: Comenzó su actividad en 1840. Imprimió el periódico literario La Aurora y un gran número de periódicos como La Sensatez, El Zaragozano, La Nube, La Crónica de Aragón, El Torneo, y otros.
- Zacarías Rodríguez Prieto: Establecido en el Coso, 61, imprimió el Diario de Zaragoza, el primero en publicarse en la ciudad.
- Julián Sanz y Navarro: Desarrolló su labor profesional desde 1877 hasta 1899, realizando impresiones de calidad.
- Comas Hermanos: Juan Comas Barba y Mariano Comas Barba llevaron a cabo su actividad en las dos últimas décadas del siglo XIX como libreros.
- Emilio Casañal Larrosa: Nacido en 1859, fue uno de los afamados impresores de la ciudad, iniciando su formación en la imprenta del Hospicio Provincial.
Impresores y Talleres Notables en Zaragoza (Siglo XIX)
La siguiente tabla resume algunos de los impresores y sus contribuciones más destacadas:
| Nombre del Impresor / Taller | Periodo Activo (aprox.) | Ubicación Principal | Contribuciones Destacadas |
|---|---|---|---|
| Calixto Ariño | 1859-1898 | San Félix, San Jorge, Coso | Periodista, político, fundó El Diario de Avisos, álbumes artísticos. |
| Agustín Peiró y Sevil | Desde 1858 | Familiar | Escritor, periodista, dibujante, experto en litografía, cuentos aragoneses. |
| Eduardo Portabella | Desde 1877 | Romero, P. Independencia, P. Sagasta | Litógrafo, cartelería taurina, impresos de seguridad, billetes de banco. |
| Tomás Blasco Benito | Desde 1882 | Montera, Plaza Ecce Homo | Fundador de la Imprenta Blasco, trabajos de modelación y prensa diaria. |
| Mariano Salas y Gracia | Desde 1878 | Cuchillería, Forment | Imprenta "Casa de Salas", imprimió El Pilar, formador de impresores. |
| Félix Villagrasa | 1855-1898 | P. Independencia, Soberanía Nacional | Imprenta y litografía, imprimió El Intransigente, introdujo 2ª máquina litográfica. |
| Ramón León | Desde 1829 | Cedacería, P. Trévedes | Introdujo la prensa mecánica en Zaragoza (1854), editó Avisador Zaragozano. |
| Imprenta Provincial | Desde 1869 | Hospicio Provincial | Impresión del Boletín Oficial, enseñanza de oficio a huérfanos. |
El Sector de las Artes Gráficas Aragonesas Hoy: Retos y Adaptación
Aragón tiene una tradición dentro del mundo de las Artes Gráficas que se remonta en sus orígenes al siglo XV. Hoy todavía existen empresas de más de 100 años de trayectoria. Sin embargo, la pandemia ha hecho mella en este sector, que ha visto una drástica reducción de su volumen de facturación y pone en dificultades a empresas que mayormente son pymes o micropymes, sujetas a unas importantes inversiones en sus maquinarias y cuya continuidad es difícil si no se reactiva el consumo y se apoya, especialmente por parte de las administraciones.
En la actualidad, más del 85% de las empresas existentes en Aragón son de menos de 10 trabajadores, es decir, estamos hablando de pymes y micropymes. Actualmente, 31 empresas están asociadas en AEGRAF, que suponen más o menos entre el 70 y el 75% del volumen de producción en Aragón. El tipo de servicios que ofrecen nuestras empresas son diversos: desde impresión de trabajo comercial, impresión de libros, etiquetas, packaging, impresión digital, encuadernación y manipulados. Nuestras empresas asesoran a los clientes en función de las necesidades planteadas.
La digitalización y la reducción del uso del papel son tendencias al alza. A pesar de esto, ha habido subsectores de las artes gráficas que han mantenido un poco el nivel, como son la impresión de etiquetas y packaging. También se ha mantenido la impresión de libro infantil e ilustrado, aunque con tiradas pequeñas. La impresión de libro en general se ha mantenido frente al libro digital, pese a los augurios que hubo con la aparición de los ebooks.
Uno de los retos más importantes es que la asociación AEGRAF se mantenga viva, porque la pandemia ha incidido mucho en el sector y el volumen de facturación ha caído en torno a un 40% en el último año. AEGRAF ha participado en interesantes proyectos como la limpieza y recuperación de la maquinaria de la Imprenta Blasco, y su relación con instituciones como CEOE representa al empresario aragonés ante las instituciones, una interlocución que las empresas por sí solas no podrían acometer.
