Emprendedores sociales: qué son, cómo formarse y su impacto transformador
Cuando alguien se pregunta qué es el emprendimiento social puede encontrar la respuesta más acertada en la frase de Muhammad Yunus, banquero, economista y líder social de Bangladesh: “Los negocios sociales son empresas creadas para resolver problemas... Si todos creemos en ello, desaparecerá la oscuridad”. Además de todo ello, es Premio Nobel de la Paz por desarrollar el Banco Grameen, fundado en 1983 y que otorga microcréditos a los más necesitados para ayudarles a desarrollar la autosuficiencia financiera.
El emprendimiento social se refiere a la creación y gestión de empresas o iniciativas con el propósito principal de abordar problemas sociales o ambientales. A diferencia de los emprendimientos tradicionales, donde el objetivo principal es generar ganancias financieras, el emprendimiento social tiene un enfoque dual: busca tanto lograr un impacto social o ambiental positivo como generar sostenibilidad financiera. El término fue acuñado por primera vez en 1980 por Bill Drayton, CEO y fundador de Ashoka, para hacer referencia a aquellas iniciativas innovadoras que tenían como objetivo generar un impacto social escalable siguiendo principios de emprendimiento.
La Schwab Foundation para el Emprendimiento Social, por su parte, habla de un modelo para el cambio social que combina la misión de servir a las poblaciones más vulnerables del planeta junto con los principios del emprendimiento y buenas prácticas del sector privado para crear un mundo más justo, equitativo y sostenible.
Se trata de combinar los objetivos de lucro que caracterizan al primer sector (el de la empresa privada) con los objetivos de bienestar social propios del sector público (segundo sector) y las organizaciones sin ánimo de lucro (el tercer sector). Por ello, al emprendimiento social también se le conoce como cuarto sector.
El perfil de profesionales con una gran conciencia y motivación para ayudar a otras personas a través de una empresa está aumentando de manera vertiginosa en todo el planeta. Según el Informe Especial Global Entrepreneurship Monitor (GEM) sobre Emprendimiento Social 2024, los datos sobre la puesta en marcha de este tipo de emprendimiento han aumentado en los últimos años en todo el mundo. Ahora es el momento en el que esos perfiles de emprendimiento social están despertando.
El auge del movimiento del emprendimiento social se debe al enorme cambio en la mentalidad de la sociedad que se ha producido en los últimos años. Por eso surgieron lugares donde se podían pulir las habilidades de emprendimiento social de los ciudadanos. Uno de ellos fue el Centro de Innovación Social de Stanford, una de las primeras iniciativas que puso en marcha la universidad. Hoy es promotor y referencia en el desarrollo de ideas y proyectos para mejorar el mundo.
Características del emprendimiento social
El emprendimiento social hace referencia a la creación de proyectos empresariales que tengan un impacto positivo en la sociedad y estén enfocados en solucionar problemas de tipo social, cultural o ambiental. Lo que lo caracteriza es que, al tiempo que el proyecto empresarial debe ser económicamente sostenible, debe ser también socialmente responsable y sostenible desde un punto de vista medioambiental.
Los emprendedores sociales buscan crear empresas y organizaciones que sean capaces de introducir cambios sociales sistémicos y generar riqueza y desarrollo en los territorios en los que se asientan. A diferencia de un emprendedor tradicional, que prioriza que su idea innovadora se convierta en un negocio rentable, un emprendedor social se enfoca en que su proyecto mejore la calidad de vida de las personas y las comunidades, y sea sostenible a largo plazo. Evidentemente, necesitará que el proyecto genere ingresos que permitan mantener las operaciones, pero la prioridad será lograr esa transformación social o impacto medioambiental.
El emprendimiento social va mucho más allá de la asunción por parte de una empresa de una estrategia de responsabilidad social empresarial o de los criterios ESG (gobierno ambiental, social y corporativo). En el emprendimiento social el objetivo social o ambiental es prioritario, forma parte de la misión y de la visión de la empresa.
Las principales características que definen el emprendimiento social son:
- Misión Social o Ambiental: En el emprendimiento social, la misión principal es resolver un problema social o ambiental.
- Sostenibilidad Económica: Aunque el propósito principal es social o ambiental, las empresas sociales también deben ser económicamente sostenibles.
- Innovación: Los emprendedores sociales suelen abordar problemas de manera innovadora, encontrando formas únicas y creativas de abordarlos.
- Impacto Medible: Las empresas sociales se centran en medir su impacto para evaluar la efectividad de sus acciones.
- Participación de la Comunidad: Muchos emprendimientos sociales trabajan en estrecha colaboración con las comunidades a las que sirven, promoviendo la inclusión y la equidad.
- Estructura Legal y Organizativa: Las empresas sociales pueden adoptar diversas estructuras legales y organizativas.
- Inversión de Impacto: Para financiar sus operaciones y escalar su impacto, las empresas sociales a menudo buscan inversores que estén dispuestos a proporcionar capital con un enfoque en el impacto social, además del retorno financiero.
- Escalamiento del Impacto: El objetivo a menudo es escalar el impacto y llegar a un número cada vez mayor de personas o comunidades.
- Valores y Ética: El emprendimiento social suele estar impulsado por valores y una ética que buscan el bienestar de las personas y el planeta.
- Gestión Transparente: Compartir cómo se utilizan los recursos, los fondos y cómo se alcanzan los objetivos.
¿Cómo ser un emprendedor social? Perfil y habilidades
Un emprendedor social es una persona que busca generar un impacto social positivo a través de su empresa o iniciativa. Un emprendedor social no solo es un creador de proyectos, sino un agente de cambio que combina habilidades empresariales con un profundo compromiso por mejorar la sociedad y el medio ambiente. Cualquier persona con vocación de servicio, visión transformadora y voluntad de actuar puede ser un emprendedor social, sin importar si viene del mundo de la empresa, la educación, el diseño, la tecnología, el arte o el trabajo social.
Aunque no hay un único perfil de emprendedor social, sí existen una serie de cualidades que suelen estar presentes en quienes lideran este tipo de iniciativas:
- Visión de futuro: Un emprendedor social debe ser capaz de imaginar un futuro diferente, donde los problemas actuales encuentren soluciones sostenibles.
- Pasión por el cambio social: El motor principal del emprendedor social no es el beneficio económico, sino el cambio positivo que genera su trabajo.
- Liderazgo inspirador: Un emprendedor social debe ser un líder que motive a su equipo, socios y la comunidad en general a unirse a su causa.
- Innovación y creatividad: Resolver problemas sociales requiere soluciones fuera de lo común.
- Resiliencia y perseverancia: Los problemas sociales suelen ser complejos y los recursos limitados, por lo que el camino hacia el éxito puede ser largo y lleno de desafíos.
- Mentalidad empresarial: Aunque el impacto social es la prioridad, un emprendedor social debe tener habilidades para diseñar un modelo de negocio sostenible que le permita generar ingresos suficientes para mantener el proyecto en el tiempo.
- Capacidad de colaboración: El cambio social no se logra en solitario. Las colaboraciones con otras organizaciones, empresas, gobiernos y actores clave pueden amplificar el impacto de un proyecto social.
- Orientación a la medición del impacto: Además de tener buenas intenciones, el emprendedor social debe ser capaz de medir y evaluar el impacto de sus acciones.
- Adaptabilidad: Los problemas sociales son dinámicos y están en constante evolución. Los emprendedores sociales desarrollan una gran capacidad de adaptación: modifican, replantean, escuchan y prueban.
- Inconformismo, responsabilidad social y compromiso: Son personas que no se conforman con lo preestablecido porque se cuestionan la realidad o porque tienen historias personales detrás que les motivan a emprender. Buscan un compromiso con aquello que no les gusta de la sociedad, haciendo su trabajo con pasión pero también con responsabilidad.
El impacto social no suele ser inmediato. De ahí que el emprendedor social debe saber combinar paciencia con estrategia: tiene la mirada puesta en el futuro, pero actúa con los pies en la tierra. Trabajar en el sector social implica moverse a través de entornos dinámicos, por lo que las soluciones no siempre funcionan igual en todos los lugares. Por eso, los emprendedores sociales desarrollan una gran capacidad de adaptación: modifican, replantean, escuchan y prueban. Una de las claves del emprendimiento social es su viabilidad a largo plazo.
Ejemplos de emprendimiento social
Los proyectos de emprendimiento social pueden aplicarse en muchos sectores, como la educación, la salud, el medio ambiente o el desarrollo comunitario. Son los más típicos, pero no los únicos.
A continuación, se presentan algunos ejemplos destacados de emprendedores y proyectos sociales:
| Emprendedor/Proyecto | Descripción | Impacto Social |
|---|---|---|
| Muhammad Yunus (Grameen Bank) | Creador del modelo de microcréditos para personas en situación de vulnerabilidad. | Empoderamiento económico, reducción de la pobreza. |
| Mel Young (Homeless World Cup) | Iniciativa que utiliza el fútbol como herramienta para la reintegración social de personas sin hogar. | Reintegración social, mejora de la autoestima. |
| Boyan Slat (The Ocean Cleanup) | Organización que desarrolla tecnologías avanzadas para eliminar el plástico de los océanos. | Protección medioambiental, limpieza de océanos. |
| David Katz (Plastic Bank) | Iniciativa que convierte los residuos plásticos en una moneda de cambio para personas en situación de pobreza. | Reducción de residuos, empoderamiento económico. |
| César Bona | Profesor innovador que promueve una enseñanza inclusiva, creativa y centrada en valores sociales. | Transformación educativa, desarrollo de valores. |
| Teresa Goines (Old Skool Café) | Restaurante gestionado por jóvenes en riesgo de exclusión social en San Francisco. | Oportunidades laborales, reducción de la exclusión social. |
| Apadrina un Olivo | Iniciativa en España que combina la preservación del medio ambiente con el desarrollo rural. | Sostenibilidad rural, protección ambiental. |
| Haize Trueba (Kuvu) | Programa de alojamiento compartido para personas mayores, ofreciendo alivio a la soledad no deseada. | Combate la soledad, mejora la calidad de vida de los mayores. |
| Francisco Díaz (Autofabricantes) | Proyecto de investigación colectiva que genera soluciones alternativas y accesibles en código abierto en torno a la diversidad funcional. | Mejora la autonomía y calidad de vida de personas con diversidad funcional. |
| Narcís Vives (Atlas de la Diversidad) | Plataforma digital colaborativa que promueve un nuevo paradigma de aprendizaje utilizando aplicaciones tecnológicas. | Innovación educativa, aprendizaje colaborativo y contextualizado. |
| Patagonia | Marca textil estadounidense con el lema “Estamos en el negocio para salvar nuestro planeta”. | Conciencia medioambiental, sostenibilidad en la industria textil. |
| Auara | Empresa de agua mineral que dedica el 100% de sus dividendos a financiar proyectos de acceso a agua potable. | Acceso a agua potable, desarrollo social. |
| Too Good To Go | Aplicación que lucha contra el desperdicio alimentario conectando consumidores con establecimientos con excedentes de comida. | Reducción del desperdicio alimentario, sostenibilidad. |
| Junto Ohki (sHur) | CEO de sHur, utiliza la tecnología de la información para ayudar a las personas sordas en Japón. | Inclusión tecnológica, mejora de la comunicación para personas sordas. |
| Alma Nature | Proyecto social que busca reactivar el entorno rural evitando la despoblación. | Reducción de la desigualdad territorial, desarrollo rural. |
Estos ejemplos demuestran cómo las ideas innovadoras y el compromiso social pueden cambiar el mundo, contribuyendo en gran medida al ODS 10 de reducción de las desigualdades económicas, sociales y territoriales.
El joven emprendedor social del Perú
Formación para emprendedores sociales
Además de una serie de cualidades innatas, los emprendedores sociales poseen ciertas características que han ido consiguiendo a lo largo de su carrera profesional, ya sea a través de la práctica o de la formación específica. El desafío del desempleo juvenil y la necesidad de innovación empresarial en el siglo XXI hacen que la formación en emprendimiento sea más necesaria que nunca.
La formación en emprendimiento no solo equipa a los jóvenes con habilidades empresariales, sino que también promueve la innovación social y la sostenibilidad económica, herramientas clave para impulsar su trabajabilidad. Celia Martín, consultora de emprendedores y empresarios, enfatiza que este proceso de aprendizaje debe ser continuo durante toda la vida profesional, especialmente para quienes apuestan por el emprendimiento.
Implementar un proyecto de emprendimiento social puede ser una salida laboral para quien estudie Trabajo Social. Si tradicionalmente se asociaba el perfil del trabajador social a empleos en el ámbito de los servicios sociales, las políticas públicas, la mediación o las ONGs, lo cierto es que los conocimientos, destrezas y habilidades de un trabajador social le facilitan la implicación en proyectos y empresas de tipo social. A este respecto, el Grado en Trabajo Social online de UNIR permite desarrollar el pensamiento crítico y una capacidad propositiva que facilitan tanto el diagnóstico de problemas como el diseño de políticas para resolverlas.
Estos conocimientos son útiles para un trabajador social tanto para optar a un puesto en el sector público, como para trabajar en entidades privadas o sin ánimo de lucro, o bien para ejercer por su cuenta la profesión, iniciando su propio proyecto de emprendimiento social.
Herramientas y habilidades clave
- Marketing Digital: El marketing digital es una herramienta indispensable en el arsenal de cualquier emprendedor. Facilita la expansión de negocios a nuevos mercados y permite una interacción directa y personalizada con los consumidores.
- Gestión y Dirección de Empresas: Conocer técnicas y herramientas que permitan realizar una correcta gestión y dirección de la empresa puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso de un negocio.
- Comunicación Interna y Externa: Mejorar la comunicación trae grandes beneficios para cualquier profesional autónomo y para su negocio.
- Conciencia Social y Medioambiental: Uno de los valores básicos de las entidades de economía social es la conciencia social y medioambiental.
Programas como los de Formación Jóvenes máshumano preparan a los jóvenes para utilizar estas herramientas de manera efectiva, lo que es vital en un mundo donde la presencia digital puede determinar el éxito o fracaso de una empresa. Anna Riera, alumna de esta formación, comentó: “He aprendido muchísimo y además me ha dado más motivación (un aspecto clave en el emprendimiento) y me ha hecho sentir menos perdida”. Durante las ocho sesiones se puso el foco en diferentes temáticas del marketing digital: inbound y outbound de marketing digital, posicionamiento SEO y SEM, planes de Social Media y nichos de clientes, analítica digital, publicidad, etc.
Es importante destacar que el emprendimiento intelectual, donde las personas viven de sus ideas, planifican y orientan sobre diversos asuntos, también cobra gran relevancia. Este tipo de emprendedores pasan la mayor parte del tiempo detrás de un escritorio, un monitor, o sumergidos en una biblioteca; también los encuentras dando charlas o cursos e interactuando con otros; siendo sus pensamientos o sus estrategias intelectivas su recurso más preciado. Hoy en día hay varios campos laborales en los que se valora, ante todo, la capacidad intelectual acompañada de empatía y destreza socio-afectiva, como las redes sociales e Internet, donde el aporte intelectual cobra más sentido que la presencia física.
