Apolo 13: Lecciones de Liderazgo y Trabajo en Equipo
Apolo 13, la operación que inmortalizó la frase “Houston, tenemos un problema”, fue calificada como un fracaso exitoso porque nunca logró su objetivo principal, que era aterrizar en la Luna pero, debido a una asombrosa hazaña de trabajo en equipo, la tripulación sobrevivió.
El hombre ha llegado seis veces a la luna: con Apolo 11 y Apolo 12, ambas en 1969; Apolo 14 y Apolo 15, en 1971, y Apolo 16 y Apolo 17 en 1972. Lo curioso es que ninguna de estas expediciones tuvo una película como sí la tuvo Apolo 13. La razón: esa expedición ha sido el fracaso más exitoso en la historia de la NASA.
El 11 de abril de 1970, el Apolo 13 se lanzó con tres astronautas, Jim Lovell, Fred Haise y Jack Swigert, en una misión a la luna. Pero a 56 horas y 330.000 km de la tierra, una explosión a bordo obligó a la tripulación a abandonar su objetivo. El tanque de oxígeno número 2 en el módulo de servicio explotó, causando que el tanque número 1 fallara.
Ahora bien, ¿qué podemos aprender de esta historia real en la que los problemas surgieron uno tras otro pero también las soluciones?
La clave para convertir un desastre potencial en un fracaso exitoso es el trabajo en equipo eficaz.
Apollo 13 y el trabajo en equipo
Lecciones Clave de Liderazgo y Trabajo en Equipo de la Misión Apolo 13
El Centro de Operaciones en Houston tuvo que escribir y probar procedimientos completamente nuevos en tres días, lo que normalmente se lograba con un esfuerzo de tres meses.
1. Comunicación Clara y Directa
La comunicación clara, directa y frecuente es esencial durante una crisis. La comunicación con la nave espacial Apolo 13 se canalizó a través de un miembro del equipo del control de la misión, conocido como CAPCOM (Capsule Communicator). Esta única línea de comunicación aseguró que solo se brindara información oportuna, específica y clara a la tripulación.
Equipo de control de la misión Apolo 13.
2. Importancia de la Calma y el Liderazgo Responsable
Tanto Jim Lovell, el Comandante del Apolo 13, como Gene Kranz, el Director en tierra de la misión, demostraron la importancia de la calma en medio del caos después de que un desastre azotara la misión. Es vital liderar con responsabilidad, claridad y astucia en la toma de decisiones, sin preferencias ni prejuicios.
3. Adaptabilidad y Resiliencia
La crisis demuestra la importancia de poder adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes. Esta capacidad mejora la resiliencia, el ingenio y la innovación para reinventar cuando sea necesario.
4. Preparación y Simulación
La tripulación del Apolo 13 pasó más de 400 horas en simuladores y los controladores de vuelo participaron en numerosas simulaciones previas a la misión de problemas con la nave espacial en vuelo. Si bien no se puede planificar cada eventualidad con precisión exacta, la mayoría de las situaciones de crisis se benefician de un curso de acción predeterminado, planificado y bien ensayado en caso de que surja un problema.
En definitiva, pueden surgir eventos inesperados mientras emprendemos, ya sean beneficiosos o perjudiciales, para los que hay que ofrecer soluciones. Lástima que no podamos adaptar la realidad a las soluciones que planteamos…
Simulación de la misión Apolo 13.
5. Extraer el Máximo Provecho de los Recursos Disponibles
Como veíamos con la cinta americana, cada equipo tiene que arreglarse con los recursos que tiene a su disposición. El proyecto Apolo no iba nada mal de recursos (153.000 M de $ con la inflación actual) y la del 13 fue la primera misión que incluía comida húmeda. Para prolongar al máximo el oxígeno, la tripulación tuvo que racionar a 1/5 de lo habitual el consumo de agua y compensarlo con los electrolitos que extrajeron de la humedad de los paquetes de comida. Aunque parezca paradójico, hasta el proyecto con presupuesto más desorbitado también siente que le faltan recursos.
Héroes Anónimos del Programa Apolo
Para poner a doce hombres sobre la superficie de la Luna fue necesario que cerca de 400.000 personas trabajaran en el Programa Apolo. Bien perteneciendo a NASA, o a otra institución pública del Gobierno norteamericano, o bien trabajando en las diversas empresas contratistas o subcontratistas.
La Historia se ha fijado principalmente en esos doce hombres y en los especialistas y directivos de alto nivel que participaron en aquella gran aventura, pero muy rara vez se ha escuchado algo sobre el resto. Algunas de estas personas fueron auténticos «héroes anónimos» del Programa Apolo. Para recordar a todos esos «héroes anónimos», hemos recopilado una pequeña lista con algunos de ellos. Sin su trabajo, seguramente no hubiera sido posible cumplir la visión que tuvo el Presidente norteamericano John F.
John C. Houbolt: Fue el responsable de cambiar la forma que se había diseñado para ir a la Luna. Antes de que pudiera influir, el método preferido por NASA era el que había propuesto Wernher von Braun. Von Braun apostaba por lo que se denomina como Ascenso Directo. A Houbolt se le ocurrió el método LOR (Lunar Orbit Rendevouz), traducido al español como Encuentro en Órbita Lunar.
Kelly: Fue el padre del Módulo Lunar. Éste ingeniero trabajó en Grumman Aircraft Corporation. Allí empezó a estudiar el método LOR de Houboult incluso antes de ser elegido por NASA.
Eleanor Foraker: Era costurera en 1962. Trabajaba en la empresa International Latex Corporation (ILC) como responsable de la ropa para bebés. Pero el hecho de que ILC ganara el concurso convocado por NASA para hacer los trajes espaciales hizo que Ellie, junto con su equipo de costureras, fuera trasladada al nuevo departamento.
Joseph F. Shea: Era un brillante ingeniero que en 1961 se unió a la Oficina de Vuelos Espaciales Tripulados como experto en ingeniería de sistemas. En 1963, ya era el jefe de la Oficina para el programa de la nave espacial Apolo (ASPO en sus siglas en inglés). Shea tuvo la habilidad de unir las distintas culturas existentes dentro de los centros de NASA con las de sus principales contratistas
Lee Silver: Fue el profesor de geología de los astronautas del Apolo. Antes de que impartiera sus clases sobre el terreno a los doce hombres que pisarían la Luna, la NASA organizaba conferencias sobre esta materia a los astronautas.
Dorothy Lee: Fue el último escudo de defensa de los astronautas en la reentrada a la atmósfera terrestre. Lee destacó por ser una brillante ingeniera y matemática, llegando incluso a recibir el mote de «computadora humana con una calculadora».
Katherine Johnson: Una Figura Clave en la Misión Apolo 13
Katherine Johnson.
La científica espacial, física y matemática Katherine Johnson, cuya carrera haciendo cálculos para la NASA contribuyó en importantes investigaciones y permitió que el hombre pudiera explorar el espacio, murió el 24 de febrero de 2020 a los 101 años de edad.
Durante la era de Apolo, Johnson también hizo historia, trabajó en trayectorias y en procedimientos de emergencia, como cuando una explosión en la nave espacial durante la misión Apolo 13 requirió que los astronautas usaran el módulo lunar como bote salvavidas para regresar a la Tierra. Incluso antes de retirarse apoyó en los planes para las misiones de exploración en Marte.
En 2015, Johnson recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, por parte del expresidente Barack Obama, uno de los premios civiles más importantes en Estados Unidos. Poco tiempo después, en 2016, la instalación Langley de la NASA en la que comenzó su carrera cambió su nombre en su honor, y ese mismo año se estrenaron el libro y la película Figuras ocultas, donde se contó toda su historia.
