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Comunicación

La Huella Imborrable de los Apellidos Catalanes en la Cuba del Siglo XIX

by Admin on 20/05/2026

La presencia catalana en Cuba durante el siglo XIX dejó una marca indeleble en diversos aspectos de la vida nacional, transformando su economía, cultura y arquitectura. Aunque la emigración española a la isla se remonta a 1492 y se prolongó hasta el siglo XX, los catalanes, a pesar de su tardía aparición masiva, llegaron a monopolizar áreas enteras de la producción, el transporte y la distribución, constituyéndose en un flujo migratorio de gran importancia económica, política y social.

A finales del siglo XVIII, Cataluña experimentaba el desarrollo del sistema capitalista y la única revolución industrial en España, lo que impulsó a muchos a buscar fortuna en ultramar. De hecho, los catalanes llegaron a conformar el 72% de todos los peninsulares asentados en la colonia en un momento dado, y su proporción de emigrantes que no servían, sino que buscaban desarrollarse, era significativamente menor que la de otras regiones españolas.

Pioneros y Empresarios: Fundadores de Industrias y Servicios

La influencia catalana se manifestó en la creación de infraestructuras y empresas clave:

  • En 1750, Esteve Codina fundó el poblado de El Guatao.
  • Bernat Llagostera inauguró el Teatro Principal de La Habana en 1773, siendo su primer empresario.
  • En 1790, Francesc Seguí creó y editó "El Papel Periódico de La Havana", y fue propietario de una de las dos imprentas catalanas de las cuatro existentes en La Habana a principios del siglo XIX, además de abrir la primera librería de la ciudad.
  • Jaume Florit introdujo la taquigrafía en 1805.
  • Josep Antoni Maestras fundó la primera gran fábrica de chocolate en la isla.
  • Joan Xifré estableció la primera tenería.
  • El famoso Teatro de Villanueva fue construido por Miquel Viu Pons.
  • Miguel Ballester, uno de los inmigrantes catalanes más antiguos, introdujo e instaló el primer trapiche de caña de azúcar en la isla.
  • El primer cafetal fomentado en Cuba fue obra del catalán Gelabert, quien trajo semillas de Santo Domingo.
  • Juan Conill Puig fue pionero en el almacenamiento de tabaco en rama y un gran exportador.

Los catalanes también dejaron su impronta en la gastronomía. Un ejemplo es el plato "Papas a la Catalana", cuya popularidad demuestra lo arraigado que estaba lo catalán en la sociedad cubana.

Figuras Emblemáticas en la Industria Tabacalera

La industria tabacalera cubana debe gran parte de su prestigio a la visión de empresarios catalanes. Algunos nombres se mantienen hoy como símbolos de calidad y productividad:

  • Jaime Partagás y Rabell, fundador de la firma "Partagás" y de la "Real Fábrica de Tabacos Partagás" en 1845, de donde surgiría la líder mundial "La Flor de Tabacos Partagás". Partagás, que nunca fumó, amasó una gran fortuna gracias al tabaco.
  • Andreu Brú Punyet.
  • Julián Rivas y José Castillo y Suárez, socios propietarios de la tabaquería y cigarrería «El Fígaro».

Aunque la historia de Jaime Partagás terminó trágicamente a manos de un contrincante tabacalero, su legado perdura hasta hoy, con sus instalaciones manteniéndose como visita obligada para el turismo internacional.

La icónica Real Fábrica de Tabacos Partagás en La Habana, fundada por el catalán Jaime Partagás.

Adéntrate en la Fábrica Partagás

El Imperio Farmacéutico de Sarrá y Catalá

Otro ejemplo de éxito catalán fue la creación de la famosa droguería Sarrá. En 1853, José Sarrá y su tío Valentín Catalá, boticarios, invirtieron 50.000 pesos en la fundación de una farmacia y droguería en La Habana Vieja. Inicialmente llamada "La Reunión" por unificar las farmacias tradicional y homeopática, esta empresa se destinó al comercio mayorista y surtió a hospitales de todo el país con ungüentos, sales, jarabes y extractos.

Sarrá Valldejuli, quien revolucionó la empresa, modernizó los laboratorios y expandió el catálogo de productos. Compró toda una manzana y terrenos aledaños, creando la que sería la mayor farmacia de Latinoamérica y la segunda del mundo, formando a más de cien farmacéuticos en sus laboratorios.

Bacardí: El Ron que Hizo Famosa a Cuba

Gracias a Bacardí, Cuba emergió como la potencia ronera que se mantiene hasta nuestros días. La prohibición de la venta de alcohol en Estados Unidos, la tristemente famosa "Ley Seca", propició que los norteamericanos acudieran masivamente a Cuba, sedientos de bebidas, impulsando aún más el negocio del ron.

La Influencia Arquitectónica

Los catalanes dejaron una impresionante huella arquitectónica en Cuba, famosa por la calidad de sus albañiles y maestros de obra. Algunas reliquias arquitectónicas catalanas incluyen:

  • El edificio modernista catalán en la calle Reina número 301, uno de los más representativos del Art Nouveau en Cuba, donde radicó la empresa de cigarros “Cetro de Oro”.
  • La farmacia «La Reunión», ubicada en Teniente Rey número 41 de La Habana Vieja, actual sede de la famosa droguería Sarrá.
  • La Ermita de Monserrate en el kilómetro 8 y medio de la avenida Rancho Boyeros.
  • La Lonja del Comercio de La Habana, un edificio que, como en su origen, agrupa oficinas de empresas, se encuentra en la plaza de San Francisco, frente a uno de los muelles de mayor movimiento portuario.
  • La antigua sede del Banco Gelats, en la calle Aguiar de La Habana Vieja, que ahora es el Banco Nacional de Cuba. Este edificio, construido en 1908 por Narcís Gelats Durall, nativo de Lloret, fue la sede de una entidad bancaria de gran prestigio que custodió capital de varios países europeos, Canadá y Estados Unidos, así como la fortuna de los catalanes. Se dice que era el único banco en el que el Vaticano guardaba dinero.
  • El Castillo de Farnés, un restaurante pequeño pero muy bien ubicado en La Habana, que en el siglo XIX fue una bodega y tienda de comestibles.

La Lonja del Comercio de La Habana, un ejemplo de la influencia arquitectónica catalana.

El Legado en la Cultura Popular

La presencia catalana fue tan significativa que en Cuba, hasta fechas recientes, en el habla popular "catalán" era sinónimo de "negrero". Esta asociación se explica por el papel de algunos catalanes en el comercio de esclavos, un aspecto oscuro pero fundamental para entender la historia contemporánea catalana y española. Aunque desde principios del siglo XIX los tratados internacionales prohibían el comercio de negros, barcos españoles, singularmente matriculados en Barcelona, continuaron abasteciendo de "carne humana" a los terratenientes de Cuba hasta la década de 1880.

El libro "Negreros y esclavos. Barcelona y la esclavitud atlántica (siglos XVI-XIX)" (Editorial Icaria. Barcelona, 2017) ha revelado cómo los beneficios obtenidos mediante el esclavismo fueron invertidos en la expansión de Barcelona y Cataluña, a través de la Exposición Universal de 1888, la construcción del Eixample barcelonés y la creación de empresas líderes.

La Asociación de Beneficencia de Naturales de Cataluña, de la que fueron miembros fundadores Rencurrel y Conill, fue la única de su tipo durante muchos años y sirvió como modelo para futuras instituciones de mutuo socorro en Cuba y Latinoamérica.

El Floridita: Un Sabor Catalán en La Habana

Incluso el famoso bar El Floridita, uno de los más célebres de La Habana y del mundo, tiene origen catalán. Su propietario, Constantino Ribalaigua Vert, maestro coctelero, creó icónicas bebidas como el Daiquirí Floridita, el Papa Doble y el Havana Special, y fue un gran amigo de Ernest Hemingway.

La influencia catalana fue tal que algunos historiadores se aventuran a afirmar que las colonias, entre ellas Cuba, eran económicamente más catalanas que españolas a mediados del siglo XIX. Nombres como Sarrá, Partagás, Gener, Gelats y Bacardí se han convertido en parte de la historia de Cuba, representando el espíritu emprendedor de los indianos y de los primeros capitalistas de Latinoamérica.

Empresario Catalán Aporte a Cuba (siglo XIX) Año/Periodo Clave
Esteve Codina Fundación del poblado de El Guatao 1750
Bernat Llagostera Primer empresario del Teatro Principal de La Habana 1773
Francesc Seguí Creador y editor de “El Papel Periódico de La Havana”, primera librería en la ciudad 1790
Jaume Florit Introducción de la taquigrafía 1805
Josep Antoni Maestras Primera gran fábrica de chocolate en la isla Siglo XIX
Joan Xifré Primera tenería Siglo XIX
Miquel Viu Pons Construcción del Teatro Villanueva Siglo XIX
Jaime Partagás y Rabell Fundador de la firma “Partagás” y "Real Fábrica de Tabacos Partagás" 1845
José Sarrá y Valentín Catalá Creación de la droguería Sarrá y su imperio inmobiliario 1853
Familia Bacardí Transformación de Cuba en potencia ronera Siglo XIX
Miguel Ballester Introducción e instalación del primer trapiche de caña de azúcar Siglo XVIII-XIX
Gelabert Primer cafetal fomentado en Cuba Siglo XVIII-XIX
Juan Conill Puig Pionero en almacenamiento de tabaco en rama y gran exportador Siglo XIX
Narcís Gelats Durall Fundador del prestigioso Banco Gelats 1908 (influencia desde el siglo XIX)
Constantino Ribalaigua Vert Propietario del Floridita y creador de Daiquirí Floridita Siglo XIX - XX

Ernest Hemingway en El Floridita, un bar con profundas raíces catalanas en La Habana.

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