Andrés Manuel López Obrador: La Indispensable Alianza con los Empresarios para la Transformación de México
Nadie quiere quedar fuera del nuevo ecosistema político mexicano; menos aún el sector empresarial. El futuro presidente, Andrés Manuel López Obrador, y el jefe de la patronal mexicana, Juan Pablo Castañón, escenificaron un nuevo clima de “entendimiento y confianza” tras la aplastante victoria del primero en las elecciones del pasado domingo. Después de una campaña electoral marcada por los desencuentros, aunque matizados en el tramo final, ambas partes han enterrado el hacha de guerra que exhibieron durante semanas en un encuentro celebrado en un céntrico hotel de la Ciudad de México, que concluyó con una rueda de prensa conjunta marcada por las sonrisas y las buenas palabras.
Un Nuevo Clima de Entendimiento y Confianza
Las rencillas quedaron definitivamente atrás. Ambas partes son conscientes de que se necesitan mutuamente en esta nueva etapa. López Obrador no puede acometer su promesa de una “cuarta transformación” de México sin el sector productivo y el empresariado, sabedor de que quien se mueve no sale en la foto, ha reconducido a marchas forzadas su relación con el futuro presidente. “Fue una reunión muy cordial, muy buena, de coordinación para trabajar conjuntamente”, ha subrayado el futuro jefe de Estado y de Gobierno de la segunda mayor economía de América Latina. “Quiero expresar mi satisfacción por la actitud del sector empresarial y agradecerles su actitud responsable y de confianza mutua”.
Como ya hiciera en su primer discurso como presidente electo, López Obrador ha incidido en que la “transformación de México” será “por el camino de la concordia”. A su lado, Castañón asentía con una sonrisa en el rostro: la música, de momento, suena bien a ambas partes. “No se va a imponer nada, vamos a argumentar y a convencer. Aun cuando nuestro movimiento tiene la mayoría, no se va a actuar de manera prepotente: nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho. Vamos a actuar con mucha responsabilidad: queremos transformar al país en un ambiente de libertades plenas”, ha subrayado el líder de Morena. “Estamos en un tiempo de reconciliación y de unidad nacional”.
“Como empresarios, sabedores de las instituciones que hemos ido forjando, somos conscientes de que necesitamos un Gobierno sólido y fuerte”, ha complementado Castañón, titular del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). “Y la actitud ha sido de confianza, de certidumbre, de serenidad, de trabajo en conjunto y de visión de futuro. Es una gran oportunidad poder trabajar con su equipo de trabajo [en el periodo de transición]”. Ambas partes se han comprometido a desarrollar conjuntamente un modelo de formación dual destinado a los jóvenes -una de las principales preocupaciones del programa electoral del líder de Morena-, un programa de mejoras para las pequeñas y medianas empresarias y mecanismos específicos para “dar prioridad” a la inversión en el sur del país, la zona que concentra los Estados más pobres del país norteamericano.
Andrés Manuel López Obrador y Juan Pablo Castañón, representando el nuevo clima de entendimiento.
Proyectos Prioritarios y la Búsqueda de Consenso
En la primera reunión con empresarios desde que López Obrador es presidente electo no se abordó, en cambio, uno de los temas que más han hecho saltar chispas entre ambas partes a lo largo de toda la campaña: la construcción, ya en marcha, del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, al que el ya presidente electo se ha opuesto por tratarse de un “nido de corrupción”, así como por su emplazamiento -en el lecho del otrora lago de Texcoco- y su elevado coste. Sí han pactado, en cambio, la creación de equipos de trabajo para analizar “de inmediato” cuál es la mejor opción: si seguir con las obras en su esquema actual, concesionar la infraestructura -la opción más probable- o paralizar los trabajos para llevar el nuevo aeródromo a la base militar de Santa Lucía, como el político tabasqueño propuso inicialmente.
López Obrador acudió a la reunión acompañado por los futuros secretarios (ministros) de Hacienda -Carlos Urzúa- y Trabajo -Luis María Alcalde-, así como por quien ocupará el puesto de jefe de Gabinete -el también empresario Alfonso Romo-, mientras que por el lado del sector privado Castañón se rodeó de los principales representantes sectoriales: de la industria, del campo, de los servicios y del sector financiero, entre otros. Antes del cónclave, Romo había destacado que el objetivo de estas primeras acciones del líder de Morena ya como presidente electo es dar “mucha confianza” para que México se convierta en un “paraíso para la inversión”. Un nuevo guiño y el enésimo mensaje de tranquilidad para los grandes fondos de inversión, que han reaccionado positivamente tras los comicios del domingo.
La Visión Empresarial sobre la Cuarta Transformación
"El discurso de López Obrador, tanto el día de la elección como hoy, ha sido muy conciliador. Lo recibimos con optimismo", apunta el presidente del Consejo Mexicano de Negocios y primer ejecutivo de Cinépolis, Alejandro Ramírez. "Vemos muy positivo su idea de aumentar la inversión pública; es muy necesario y detonará más inversión privada". "Coincidimos con él en la responsabilidad de las empresas de generar empleos de calidad", agrega Daniel Baima, presidente de Constellation Brands en México, uno de los mayores inversores privados en el país norteamericano. "Ha sido una reunión muy sana y es una gran noticia que solo tres días después de las elecciones, el presidente electo haya abierto este espacio", completa Mónica Flores, presidenta de la American Chamber of Commerce en México.
Urzúa, por su parte, prometió que en el próximo sexenio no habrá “movimientos abruptos” en el mercado de las gasolinas, cuyo precio se fijará en función de la inflación anual, y proyectó un desembolso de 35.000 millones de pesos (1.800 millones de dólares) para cumplir su compromiso de dar una pensión a todos los mayores y de 90.000 millones de pesos para el programa de empleo y estudio para jóvenes.
López Obrador y empresarios presentan el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura
Más recientemente, una encuesta realizada por De las Heras Demotecnia pone a las obras del sexenio en una escala muy baja respecto a la impresión que se tiene sobre López Obrador. “No afecta nada, ni para bien, ni para mal”, explica Rodrigo Galván, director de De las Heras Demotecnia, sobre el efecto de los proyectos sexenales en la aprobación del presidente. “La aprobación del presidente, y si se le quiere o no, no pasa por el Tren Maya, ni por el aeropuerto, ni Dos Bocas. Pasa por otro asunto: una polarización social en este país”.
Percepción sobre el Desempeño Presidencial y la Reforma Energética
De acuerdo con información de la consultora, un 70% de los mexicanos aprueba el desempeño del presidente, mientras un 30% lo desaprueba, le es indiferente o no tiene opinión. Sin embargo, en contraste, una encuesta de Vestiga Consultores revela que el 67% de los directores generales de empresas considera que la aprobación de la iniciativa de reforma del sector energético tendría un efecto “muy negativo” o negativo. El estudio advierte que para el 72% de los encuestados la aprobación de la reforma eléctrica “empeorará” las relaciones y la confianza entre el empresariado y el Gobierno Federal, mientras que solo el 12% piensa que mejorará.
“La informalidad sigue siendo el gran pendiente, pues un 56.3% de la población ocupada carece de cualquier tipo de prestación, porcentaje que se traduce en más de 30 millones de personas. “Es muy urgente que mejore esa relación con los empresarios; sin embargo, electoralmente le conviene seguir peleado, porque mientras polarice, la mayoría está con él”, considera. “Para que prospere este país, generar más fuentes de empleo y disminuir la inseguridad, necesita a fuerza de ese 30% que no lo aprueba”.
| Aspecto | Porcentaje de Aprobación/Percepción (Vestiga Consultores / De las Heras Demotecnia) |
|---|---|
| Aprobación del desempeño presidencial | 70% |
| Impacto negativo de la reforma energética (directores de empresas) | 67% |
| Relaciones y confianza empresariado-Gobierno Federal empeorarán con reforma eléctrica | 72% |
| Población ocupada sin prestaciones (informalidad) | 56.3% |
El Tren Maya: Un Llamado a la Inversión Privada
"Hasta para sembrar nuestra milpa, sembrar frijoles; lo que da la tierra, nosotros ofrecemos siempre una comida y aguardiente a la tierra para que dé frutos, y el Tren Maya tiene que correr, correr para el bienestar y para el desarrollo de México", indicó el secretario de Desarrollo Sustentable para los Pueblos Indígenas, Emilio Ramón Ramírez Gutiérrez, previo al ritual donde se "pidió permiso a la Madre Tierra para la construcción del Tren Maya".
Mapa ilustrativo de la ruta del Tren Maya.
Dicho tren es uno de los proyectos prioritarios en materia de infraestructura para la administración de Andrés Manuel López Obrador, cruzará los estados de Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán con 1,500 kilómetros de línea férrea. En el municipio de Palenque, en el estado de Chiapas, 12 representantes de pueblos originarios realizaron un ritual sagrado encabezado por el presidente mexicano López Obrador, donde ofrecieron a la tierra alimento, aguardiente, incienso y música, mientras que los "rezadores" solicitaban permiso para la modernización de la región y enterraban las ofrendas.
"Al olor del incienso, con el aguardiente y al son de la música, aquí nuestros rezadores pedirán este permiso para la construcción, para la modernización de nuestra región. Es algo histórico en nuestra tierra, en nuestra nación, con usted, señor presidente, que nos está tomando en cuenta", señaló Ramírez Gutiérrez.
Al término de la ceremonia sagrada, el mandatario mexicano lanzó un llamado a los empresarios para que inviertan en la construcción del "Tren Maya". "En el presupuesto que les comentaba, se entregó ayer, ya hay seis mil millones de pesos para empezar. Pero no alcanza con eso, esa es inversión pública y necesitamos hacer una mezcla de recursos, necesitamos también inversión privada. Y aprovecho para convocar a empresarios a que participen en esta obra", expresó López Obrador.
Andrés Manuel López Obrador convocando a empresarios a participar en el proyecto del Tren Maya.
El mandatario explicó que se garantizará el derecho de vía y que será mediante licitación el otorgamiento de concesiones, también darán apoyos para quienes "se hagan cargo de un tramo", por cada kilómetro bien hecho que construyan se les dará una subvención a las empresas. "Si se termina el tramo, se revisa, se ve que tiene la calidad para que puedan desplazarse los trenes hasta a una velocidad de 160 kilómetros por hora, y si tiene la vía la fortaleza, también, de resistir trenes de carga, ahí va el apoyo, la subvención. Ese va a ser el procedimiento. Entonces así sí nos va a alcanzar el presupuesto público, porque no todo va a ser inversión del gobierno", indicó el presidente mexicano cuyo objetivo es terminar en cuatro años la construcción del tren.
En total son siete tramos los que integran el proyecto, de los cuatro primeros ya se tiene el derecho de vía y se calcula que la inversión por tramo oscila entre los 15 y 18 mil millones de pesos, ya que el costo por cada kilómetro de vía estaría entre 50 y 60 millones, más los trenes. López Obrador reiteró que el Tren Maya ofrecerá tres tipos de servicios: transporte de carga, concesión para tren turístico y tren de pasajeros para los pueblos, pero que el apoyo gubernamental se dará con la condición de que el pasaje para los habitantes de toda la región sea barato. Asimismo, la administración de las estaciones quedará a cargo de gobiernos locales en conjunto con el gobierno federal. "A más tardar en dos meses lanzaremos la licitación de los primeros cuatro tramos", afirmó. Recalcó que "no se va a tirar ni un solo árbol. Al contrario. Vamos a sembrar millones de árboles en el sureste. Vamos a cuidar el medio ambiente".
Compromisos para la Inversión y el Desarrollo Nacional
El Gobierno de México asume seis compromisos que brindan certeza a empresarios e inversionistas para desarrollar proyectos en nuestro país, una de las naciones más excepcionales del orbe. Igualmente, refrendó que el gobierno federal continuará “con la política de fomento a la inversión reduciendo impuestos y aumentando salarios sin afectar la estabilidad de las empresas en los tres mil 180 kilómetros de la franja fronteriza con los Estados Unidos”.
En cuanto a la relación de México con Estados Unidos, López Obrador compartió lo expuesto por Larry D., según lo cual, “trabajando juntos y escuchándonos unos a otros podemos encontrar puntos en común que necesitamos. Pero nos necesitamos unos a otros, necesitamos entendernos unos a otros. Al hacerlo, podemos crear una mayor prosperidad, tanto para los ciudadanos de México, como para los ciudadanos de los Estados Unidos, y de este modo podemos acercar a nuestras dos naciones.” El jefe del Ejecutivo federal también destacó coincidencias con Fink en cuanto al buen entendimiento entre los países y agregó que “debemos también hacia adelante pensar en incluir al sector social de la economía, a campesinos, obreros, ambientalistas, cooperativistas, entre otros.
