Análisis del Liderazgo en "El Discurso del Rey": La Voz de un Monarca en Tiempos de Crisis
"El discurso del Rey" se alzó como la gran triunfadora en los Premios Óscar, llevándose los galardones más importantes. La película narra una pequeña anécdota histórica acaecida en un momento especialmente relevante de la historia reciente, centrada en la figura del Duque de York, Alberto, quien más tarde se convertiría en el Rey Jorge VI de Inglaterra.
La Lucha por la Voz: El Camino de Superación de Jorge VI
Desde la infancia, Bertie, como era conocido familiarmente, padeció una severa tartamudez que le generó una pérdida de confianza en sí mismo y múltiples complicaciones para realizar sus labores reales. Este recorrido es el que nos cuenta la película del 2010 «El discurso del Rey» de Tom Hooper.
Inicialmente, el Príncipe Jorge, Duque de York, intenta dar un discurso para clausurar la Exposición Universal, con un fracaso absoluto. Tras tratarse con malos logopedas sin éxito, su mujer localiza a Lionel Logue, un tipo más excéntrico. Aunque los métodos de Logue le espantan al principio, Jorge escucha el disco que Logue ha grabado y descubre que los métodos del logopeda pueden funcionar. Por fin, se abre cierta esperanza para él.
Cuando Bertie llega al trono tras la muerte de su padre y la abdicación de su hermano Edward, la presión sobre él es aún mayor. Inglaterra entra oficialmente en guerra, y es imprescindible que el Rey dirija un discurso animoso y patriótico a sus súbditos. En este punto crucial, Jorge decide acudir de nuevo a Logue. Gracias a la ayuda de Logue, pronuncia sin tartamudear el discurso, siendo felicitado por todos: ha logrado convertirse en el líder que el país necesitaba.
La película muestra cómo es mejor ser auténtico que esforzarse para emular los modelos de rol perfecto. El rey Jorge VI no iba a ser un orador perfecto, con una voz perfecta. Sin embargo, su discurso de declaración de guerra a Alemania en 1939, causó emoción colectiva, haciendo que todos sintieran al Rey en cada una de sus palabras.
Bertie tuvo que afrontar su problema de tartamudez, no solo intentando superarlo, sino aprendiendo a vivir con este para no verse afectado y poder liderar su reino de la mejor forma posible. Para convivir con este problema tuvo que conocerse a sí mismo y descubrir qué era lo que le causaba esos nervios que conllevaban a su tartamudez, descubriendo cómo él mismo podía desde su interior superar este problema.
Obstáculos y Superación: Un Recorrido Interior
La historia de superación de Jorge VI resuena con la experiencia de muchos oradores principiantes. Como un niño, Bertie fue objeto de burlas o desprecio por los hombres más poderosos de su familia. Como muchos oradores principiantes a los que les cuesta hablar con autoridad, el rey tuvo que superar esa falta de autoconfianza. El ego del rey se pone a prueba en esta historia. En un momento de la película, Bertie se da cuenta de que tiene que dedicarse en serio a las tareas e invertir gran parte de su tiempo a los ejercicios de Logue.
El rey Jorge VI tenía un hándicap que muchos no tenían: el tartamudeo que le acompañaba desde la infancia. Su mujer, desesperada y al borde de la resignación, contacta con Lionel Logue, un terapeuta australiano heterodoxo y muy singular, un último intento para poder arreglar un problema personal, familiar y nacional.
Durante su terapia, Lionel se sumerge en la traumática infancia de nuestro príncipe para poder canalizar sus miedos pasados, pero sobre todo, se centra en el "aquí y ahora". El pilar de su terapia consiste en enseñar a Bertie las habilidades y recursos necesarios para afrontar de manera eficiente sus problemas presentes. Un método que sirve para reestructurar las ideas irracionales de Bertie ("la tartamudez es irreversible", "soy débil de carácter" o "no podré ser un buen rey").
Así, a lo largo de la película, Bertie descubrirá que es alguien más fuerte que su hermano mayor, que la tartamudez se puede vencer o que ser zurdo no es síntoma de inferioridad. Al romper con sus distorsiones, el coraje de Bertie fluirá sin ninguna traba y descubrirá extraordinarias fortalezas tantos años escondidas como el liderazgo, el autocontrol o la perspectiva que tanto le valdrán para afrontar los durísimos retos de la Segunda Guerra Mundial.
La Figura del Logopeda: Lionel Logue y la Inteligencia Emocional
Lionel Logue, el fonoaudiólogo australiano que trató a Alberto, duque de York, es un personaje central que encarna la inteligencia emocional en su máxima expresión, tal como la describe Goleman (2004). Esta inteligencia se compone de cinco elementos principales:
Componentes de la Inteligencia Emocional en Lionel Logue
- Autoconciencia: Lionel muestra una gran capacidad de autoconciencia, sabiendo de sus capacidades y no dejándose afectar por las situaciones en las que Bertie cuestiona sus conocimientos o lo trata de mala forma.
- Autorregulación: Su gran capacidad de autorregulación le permite no contestar de la misma manera a Bertie, lo que favorece que el Rey confíe más en él y en sus habilidades, permitiéndole mejorar en su problema de tartamudez.
- Motivación: Lionel estaba siempre motivado y confiado en lograr su fin, a pesar de las dificultades. Logró motivarse y motivar al Rey para poder alcanzar el objetivo común.
- Empatía: Generaba una gran empatía en su relación con Alberto. Mediante la observación, entendió el problema del Rey y sus miedos. Tenía la capacidad de tratar a Bertie en función de las emociones por las que este atravesaba, generando tranquilidad ante la angustia evidente del Rey.
- Habilidades Sociales: Sus habilidades sociales se manifestaban al entablar conversaciones agradables con Bertie, tratando de encontrar puntos comunes y creando lazos de confianza y fluidez en sus interacciones.
La relación entre Lionel y Bertie es el corazón de la película, mostrando cómo un entrenador puede ayudar al Rey a alcanzar sus objetivos de liderazgo. Tener el entrenador adecuado ayuda a establecer metas y a mantenerse en el buen camino en cuanto a la labor que se tiene que hacer para ir avanzando y progresando. A veces, no siempre uno es capaz por sí mismo de conseguir sus metas. Un entrenador hace toda la diferencia.
Análisis Psicoanalítico de "El Discurso del Rey"
La película "El Discurso del Rey" puede ser analizada desde una perspectiva psicoanalítica, más allá de su contexto monárquico e histórico. Muestra los pasos de un proceso terapéutico, el alivio o reducción del síntoma y el camino a la cura.
El Proceso Terapéutico y la Alianza
En un primer momento, el contacto inicial lo hace la esposa de Bertie, después de una larga búsqueda sin éxito para solucionar el problema de su marido. La desesperación los lleva a la puerta de Lionel, un terapeuta con un estilo bastante peculiar. En la sesión inicial, Bertie se muestra muy resistente, queriendo dirigir el proceso. Sin embargo, rápidamente Lionel logra establecer el encuadre, partiendo de la frase: “mi castillo, mis reglas”, estableciendo desde el inicio que él será quien dentro de las sesiones fijará los parámetros.
El encuadre se establece cuando Lionel le dice al rey que se reunirán en su consultorio y no en otro lado, que durante la cita no puede fumar y que la única forma como lo va a llamar es Bertie y no como alguien de la realeza. Es justamente el encuadre, y estas variables constantes, lo que permitirá la alianza terapéutica entre paciente y el analista.
Existen elementos del Yo del paciente que se oponen al proceso terapéutico, lo que se conoce como resistencia. En el caso de Bertie, después del contacto inicial, él sale muy enojado de la sesión. No obstante, Lionel logra disminuir la resistencia inconsciente a través de la música, logrando que grabe un discurso. En este momento, Bertie coloca a Lionel, como diría Lacan, en el lugar del "Supuesto Saber", que es el elemento que permite comenzar un tratamiento.
Autonomía y Resistencia en la Terapia
Bertie regresa a terapia, pero le dice a Lionel que solo quiere trabajar la mecánica del habla y no tonterías personales. Logue no está de acuerdo con esto porque considera que solo aliviará el problema de manera superficial, sin embargo, respeta su decisión y empieza una terapia basada solo en ejercicios físicos.
El "no-discurso" se considera un obstáculo clínico, ya que ocasiona el cierre del inconsciente e interviene con los procesos transferenciales. Como diría Lacan, “el inconsciente está estructurado como un lenguaje”, y es por eso que el psicoanálisis se mueve en el campo de la lingüística. El síntoma viene a esconder una verdad desconocida y a través del discurso el sujeto dice más de lo que sabe y va organizando de manera inconsciente aquello que no fue simbolizado en un primer momento.
El Liderazgo Auténtico de Jorge VI
Basado en "Descubra su auténtico liderazgo" (2007) y "Convertirse en el jefe" (2007), el liderazgo auténtico de Bertie se caracteriza por varios elementos:
- Aprender de su historia de vida: Bertie tuvo que afrontar su tartamudez desde pequeño, lo que le generó una pérdida de confianza. Su proceso terapéutico con Logue le permitió comprender y aceptar esta parte de su historia para poder liderar.
- Conocer su auténtico ser: Tuvo que conocerse a sí mismo y descubrir qué le causaba los nervios, para superar su problema desde su interior.
- Equilibrar sus motivaciones extrínsecas e intrínsecas: Las motivaciones, tanto extrínsecas (la necesidad de la nación) como intrínsecas (su deseo de superar la tartamudez), le permitieron tomar el trono y las riendas del Reino.
- Formar un equipo de apoyo: Para afrontar su nuevo cargo, se rodeó de un grupo de personas que lo apoyaran, aconsejaran y ayudaran, incluyendo políticos, su esposa, madre e hijas. La Reina Isabel, su esposa, jugó un papel crucial como apoyo, convenciéndole de probar métodos inusuales y manteniéndolo motivado.
- Dar poder a las personas para liderar: Aunque no se explora directamente en el texto proporcionado, su capacidad para inspirar confianza y unidad a través de su discurso final sugiere una delegación de poder y un liderazgo que empodera a su pueblo.
Si bien al final de la película no logra superar completamente su tartamudez, se puede suponer que es tan solo el comienzo de su reinado, donde muchos lo respetarían y admirarían por su coraje y persistencia.
La Oratoria como Herramienta de Liderazgo
La voz de un rey, como la de cualquier figura política, es su mejor arma para comunicar, convencer y liderar a su pueblo. En un período en el que la televisión no tenía casi ninguna difusión e Internet no había ni empezado a andar, la radio era el único medio para conocer a los dirigentes. En este sentido, el poder de la oratoria era uno de los ingredientes esenciales de los grandes líderes, algo que entendieron perfectamente políticos y dirigentes desde Adolf Hitler, pasando por Winston Churchill, hasta el líder soviético Iósif Stalin, o John F. Kennedy.
La cinta muestra cómo el concepto de relaciones públicas pasa a ser así una competencia básica para sobrevivir en un continente donde varias monarquías han desaparecido bajo los vientos tumultuosos de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa. Y para poder desarrollar dicha competencia, el poder hablar y el hablar bien resultan del todo necesario. Algo que sigue siendo real en el conjunto de empresas actuales y que todos los grandes líderes de las multinacionales tienen que dominar a la perfección.
Aprender a hablar en público se logra precisamente hablando en público. Nada mejora más las competencias que ponerlas a trabajar en su contexto. La teoría está bien, enriquece el intelecto pero no desarrolla la habilidad. El Rey Jorge VI, aunque no lo hizo perfecto, enamoró a la gente. Esto resalta la importancia de mejorar desde el propio estilo, ya que imitar o querer convertirse en quien no se es, genera distanciamiento con la audiencia.
| Habilidad | Descripción | Ejemplo en la película |
|---|---|---|
| Disposición Corporal | Generar cercanía y seriedad informal. | Jorge VI gana confianza al adoptar posturas más abiertas. |
| Utilización de las Manos | Comunicar confianza y dinamismo. | Logue anima a Bertie a usar gestos naturales. |
| Brevedad de la Alocución | Concisión y claridad para impactar. | El discurso final es potente por su impacto, no por su extensión. |
| Estructura de Ideas-Fuerza | Pocas ideas, bien estructuradas, con lógica interna. | El discurso de guerra se centra en la unidad y el patriotismo. |
| Utilización de lo Abstracto en lo Cercano | Conectar valores universales con la experiencia personal. | El Rey apela a valores como el honor y la defensa de la nación. |
El Conflicto con Edward y la Postura del Establishment
Uno de los puntos fuertes de la película es lo interesante que resulta el conflicto con Edward, heredero del trono. La película muestra a Edward como un tipo arrogante y superficial que desprecia a su hermano menor. Aunque está perdidamente enamorado de una mujer frívola y maleducada, para empeorar las cosas, ambos amantes tienen una inquietante simpatía por los nazis.
La película toma de manera evidente la postura del establishment más convencional, aplaudiendo que Edward deba abdicar por amar a la persona “equivocada”. Es en esta “subtrama” donde la película alcanza su mayor interés y complejidad, mostrando cómo personajes innobles actúan de manera muy romántica. Este conflicto acentúa la responsabilidad de Jorge al asumir el trono en un momento tan delicado de la historia.
