Análisis del Sector Emprendedor: Qué es y Cómo Realizarlo para el Éxito de tu Negocio
A la hora de decidir emprender, suelen ser más las preguntas que las respuestas. ¡Sin afanes! Irás respondiéndolas en el proceso de este nuevo proyecto. Así como cualquier proceso, el de emprender también tiene sus etapas. Identificar en cuál estás será bastante útil para saber qué deberías ya tener listo, qué deberías preparar y qué expectativas tener de acuerdo al estado de tu emprendimiento.
Desarrollar un proyecto con éxito conlleva un análisis previo en el cual evaluemos cuestiones como su viabilidad, el público al cual nos dirigimos, quién es nuestra competencia, etc. Y es que, los datos obtenidos a través de estas investigaciones serán los que nos ayuden a generar una estrategia coherente y acorde con nuestros objetivos.
Fases Clave del Emprendimiento
Primera fase: La idea de negocio
En esta etapa es cuando planteas una idea que traerá una solución para las personas. Esta fase inicial es el génesis de tu proyecto donde esa idea es analizada y puesta en perspectiva para saber cuál es la mejor manera de abordarla y de llevarla a cabo. Poner en perspectiva y analizar una idea es aterrizarla y encaminarla. Es hacer un estudio de lo que ofrece el mercado y qué no ofrece para ver por dónde tú puedes atacar esas necesidades; es tener un mapa completo de potenciales clientes; en resumidas cuentas, es poner todo en papel, esta es la parte teórica de tu estudio donde haces una hipótesis de cómo desarrollar tu idea de negocio.
Segunda fase: El modelo de negocio
Esta etapa es decisiva porque es aquí donde vas a poner en marcha tu idea. En esta fase sentarás las bases sólidas para poder seguir adelante. Deberás hacer trámites como, por ejemplo, registrar tu marca ante la Superintendencia de Industria y Comercio -o sea cual sea la que corresponda en tu país-, empezar a cotizar lo que te corresponde por ley de impuestos, salud, pensión; en esta etapa será fundamental empezar con el pie derecho en términos legales para que después no te lleves sorpresas desagradables que te cuesten caro.
Por otro lado, esta etapa también se caracteriza por ser el momento en el que buscas financiación, recursos humanos y materiales necesarios, en otras palabras, es el momento donde buscas dinero para seguir adelante con tu proyecto, personas capacitadas que puedan sacar provecho de esa inversión y herramientas o materia prima para llevarlo a cabo.
Tercera fase: Salida al mercado y crecimiento
¡Hora de producir y vender! Para poder crecer deberás tener listo tu producto o servicio y empezar a expandirlo para que así pueda escalar posiciones dentro del mercado. Tener buenas prácticas de SEO también ayudará a potencializar tu presencia en los motores de búsqueda como Google.
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Cuarta fase: Consolidación y expansión
Identificar que estás en esta fase es fácil. Pregúntate si tienes una demanda creciente, si ya el recurso humano no te da abasto, si necesitas ampliar el lugar de trabajo. Si tu respuesta es sí a todas estas preguntas, ¡felicitaciones! Ya estás en la etapa de consolidación y expansión. Es momento de dar el siguiente paso: expandirse. Llegar a esta fase es un síntoma de que estás haciendo las cosas como deberían ser. Es aquí entonces cuando tendrás que contratar más personal para poder cubrir la demanda, donde tendrás que pedir a tus proveedores más materiales para poder seguir trabajando y donde podrás empezar a plantearte si puedes, por ejemplo, lanzar otras líneas de negocio.
Te ponemos un ejemplo: tienes un negocio de camisetas estampadas y vas fenomenal. Pero resulta que tus clientes te han preguntado si de pronto también puedes estampar sus pantalones, sus medias (calcetines) o cualquier tipo de prenda. ¡Aquí es cuando puedes considerar darles gusto! Eso que ellos te están pidiendo es la manera de atacar nuevos problemas a tu mercado. Piensa cómo puedes llevar a cabo estas ideas y expande tu negocio.
Quinta fase: Funcionamiento óptimo e internacionalización
Puede que pongamos esta como la última fase del proceso, pero emprender es un ciclo sin fin que se va adaptando al mercado, a tus posibilidades y a las necesidades del usuario. Pero en términos prácticos, esta etapa será considerada como la última porque aquí es cuando ya tienes autonomía y es esa fase en la que oficialmente podrás decir “¡lo logré!”. Esta etapa se caracteriza porque aquí ya tienes muchos procesos, o al menos la mayoría, tercerizados. Esto implica que ahora puedes dedicarte a una idea ambiciosa: internacionalizar tu producto o servicio. ¿Te imaginas ver tu negocio en otro país? Eso sería espectacular y un poco es lo que le da inicio nuevamente a este proceso, pero en otro lugar. Recuerda que cada país tiene sus propias leyes y parámetros para los negocios. Averigua cuáles son todos estos requisitos y vuelve al paso dos, donde te curas en salud al realizar todos los trámites legales adecuados para el correcto funcionamiento de tu negocio en el exterior.
Qué es el Análisis del Sector y su Importancia
El análisis del sector de una empresa es básicamente un estudio de mercado; un análisis de la competencia con el fin de conocer dónde va a desempeñar una compañía su actividad, contra quiénes va a tener que competir y en qué condiciones lo va a hacer. A menudo se confunden el análisis sectorial con el análisis de mercado, llegando a parecer lo mismo. El análisis sectorial es la herramienta perfecta para diseñar estrategias de marketing orientadas a segmentos o públicos concretos. Para empezar, el emprendedor tiene que tener claro que la rentabilidad del sector está determinada por la competencia en dos mercados: el de productos y el de factores. Y ambos tienen que ser tratados sin excepción y de forma aislada.
Importancia del análisis Sectorial en la estrategia empresarial
Conocer con profundidad el mercado en el cual queremos lanzar un producto o servicio es indispensable y, para ello, podemos recurrir a los análisis sectoriales. Este tipo de investigaciones nos permiten recopilar información sobre condiciones externas que pueden influir en nuestro negocio, como:
- Aspectos legales vinculados con el sector.
- Sensibilidad a la evolución de la economía (sectores cíclicos o no).
- Exposición a oscilaciones de precios.
- Tendencias a corto y medio plazo para dicho sector.
Pero también nos permite obtener información sobre nuestros clientes, los proveedores y, por supuesto, los competidores. Todo ello con un gran nivel de detalle, de forma que luego podremos utilizar dicha información para hacer un análisis estratégico empresarial.
Pasos Clave para Realizar un Análisis Sectorial Efectivo
Los análisis sectoriales nos aportan datos relevantes siempre y cuando realicemos este análisis correctamente. Para ello, lo mejor es seguir estos pasos:
1. Analizar el macroentorno
Esto implica recopilar toda la información que podamos sobre el entorno de la empresa desde varias perspectivas: política, económica, social, tecnológica, medioambiental y, por supuesto, legal. Así tendremos un mayor conocimiento sobre posibles oportunidades y amenazas a las cuales hacer frente en un futuro. Además, este análisis del macroentorno nos va a permitir definir cuál es el papel de la propia empresa y las mejores opciones de cara a buscar el posicionamiento de la misma. Por ejemplo, si al realizar nuestro análisis vemos que hay una necesidad no cubierta, quizás debamos enfocarnos en desarrollar un servicio que cubra la misma.
El análisis social es uno de los más determinantes de cara al enfoque al cliente, ya que nos va a decir cuáles son las tendencias desde el punto de vista del consumidor. El análisis tecnológico debe incluir un estudio detallado de las novedades tecnológicas que puedan afectar a tu mercado. Análisis medioambiental, cubre las posibles implicaciones que factores ambientales exógenos pueden tener en nuestra organización. Análisis legal. Este escenario no será igual en función del tipo de empresa que queramos montar: si es digital el entorno será global y nuestra competencia puede estar en cualquier ordenador del mundo.
2. Identificar a nuestros clientes potenciales
El segundo paso que debemos dar en un análisis del consumidor final para determinar quiénes son nuestros potenciales clientes. Esto implica definir si nos dirigimos a un consumidor final (B2C) o a empresas (B2B), además de recoger otra mucha información relevante como sus necesidades, intereses, frustraciones, etc. Cuanto más específico sea tu público, más efectiva será tu estrategia. Este enfoque facilita la comunicación, optimiza recursos y mejora la experiencia del cliente.
3. Investigar a la competencia y a los proveedores
También debemos tener controlado quién es nuestra competencia y cuáles son las acciones que están llevando a cabo en el mercado. De esta forma, podremos conocer con mayor detalle su posicionamiento, los canales de distribución que están empleando, la política de precios, etc. Y, por supuesto, es necesario estudiar en detalle cuáles pueden ser nuestros posibles proveedores. Teniendo en cuenta cuestiones como su tamaño, costes y otros aspectos que influyan directamente en el funcionamiento de nuestra empresa.
Herramientas y Recursos Útiles para Realizar un Análisis Sectorial Eficaz
Existen una serie de herramientas que pueden ayudarnos a realizar un buen análisis sectorial. Vamos a ver las tres más valiosas a continuación.
Análisis DAFO
Esta matriz nos ayuda a comprender el estado en el cual se encuentra una compañía teniendo en cuenta tanto los aspectos internos como externos. Se basa en el análisis de 4 pilares:
- Fortalezas: los puntos fuertes del negocio.
- Debilidades: aquellas cuestiones que la empresa debe mejorar.
- Amenazas: aspectos externos que pueden afectar al funcionamiento de la misma.
- Oportunidades: también actúan a nivel externo y pueden suponer una oportunidad de crecimiento.
Análisis PESTEL
Esta segunda herramienta también nos ayuda a evaluar el ambiente externo a la empresa, teniendo en cuenta, en este caso, seis dimensiones:
- Políticas: si la estabilidad del país o la región será positiva durante los próximos años.
- Económicas: la política de créditos, el nivel de precios, el índice de confianza, la relación demanda/oferta.
- Sociales: los hábitos de consumo de los potenciales clientes.
- Tecnológicas: novedades que puedan afectar al sector.
- Ambientales: factores ambientales exógenos que puedan tener implicaciones.
- Legales: peculiaridades jurídicas, fiscales y legales del sector.
Análisis Porter (Las Cinco Fuerzas de Porter)
El análisis Porter se enfoca en estudiar tanto a la competencia como el mercado en el cual se quiere desarrollar el negocio. De esta forma, también se pueden identificar las posibles amenazas que puedan surgir y las nuevas oportunidades.
El modelo de Michael Eugene Porter atiende a cinco fuerzas:
- Rivalidad entre las empresas: este es hoy en día un factor que motiva a los emprendedores hacia el desarrollo de nuevos productos y mejoras.
- Poder de negociación de los clientes: donde los empresarios pueden encontrar más amenazas.
- Poder de negociación de los proveedores: si unos pocos proveedores tienen unos servicios de calidad y consiguen una amplia cartera de clientes, pueden monopolizar el mercado.
- Amenaza de los nuevos competidores entrantes: la entrada de nuevos competidores cuando ofrecen productos similares a los nuestros puede ser una amenaza.
- Amenaza de productos sustitutos: los mercados en los que existen productos muy similares entre sí no son los más atractivos, los clientes podrán alternar la compra de unos u otros debido a la escasa diferenciación.
Pese a su utilidad, es cierto que las 5 fuerzas competitivas de Porter no son infalibles y que cuentan con algunas lagunas, como el hecho de obviar el poder del gobierno, motivo por el que han recibido algunas críticas. No obstante, y pese a las críticas, la utilidad de este modelo para proponer un marco de reflexión estratégica sistemática que permita determinar la rentabilidad de determinado sector está fuera de toda duda.
Cómo Interpretar los Datos en un Análisis del Sector y Transformarlos en Acciones Estratégicas
Como ocurre siempre que realizamos alguna investigación, tras la recogida de datos es fundamental dar forma a los mismos y establecer una serie de conclusiones. Solo de esta forma podremos desarrollar ciertas acciones estratégicas que nos ayuden en el crecimiento de nuestra empresa. No obstante, dado que esta tarea requiere tiempo y amplios conocimientos sobre el análisis sectorial, muchas veces lo mejor es dejarlo en manos de una empresa especialista. Así recibiremos el asesoramiento que necesitamos y obtendremos información que realmente sea relevante para nuestro negocio.
Cuanta más calidad tenga el análisis, más coherente y exitosa será la estrategia que se implemente después y, por tanto, el número de amenazas que se logren evitar y el de oportunidades que se consigan aprovechar será mayor. "Scientia Potentia Est". Este aforismo latino, que traducido al castellano significa “El conocimiento es poder”, refleja a la perfección el motivo por el que hacer un análisis de mercado.
Donde recabar la información
Muchas veces la gente empieza a andar sin recopilar toda la información necesaria y eso es un error. Hay que proveerse del máximo de datos posibles. Se pueden utilizar métodos directos e indirectos, cuantitativos y cualitativos. En cualquier caso, esta información ha de cumplir los requisitos de fiabilidad (que provenga de fuentes fidedignas), de no obsolescencia (hay datos que pueden cambiar con el tiempo) y de utilidad (hay que seleccionar la información útil). Esta información debe combinar fuentes primarias y secundarias para poder hacernos una radiografía 360º de nuestro sector.
Información secundaria
Es la procedente de medios externos. Se trata de buscar todos aquellos informes o estudios que puedan ayudarnos en nuestro análisis tanto del macroentorno como de nuestro sector concreto. También es importante buscar en otros países, por ejemplo analizar cómo está tu sector en el exterior ya que algunos van por delante y otros van por detrás. Lo importante es ver en qué punto exacto se encuentra porque te puede dar pistas de cómo podrá evolucionar tu mercado en tu país.
Las fuentes pueden ser muy variadas:
- Fuentes públicas: Ministerios, Asociaciones profesionales, Eurostat, Organismos empresariales y sectoriales, instituciones oficiales (ICEX, CESCE, cámaras de comercio), INE.
- Fuentes privadas: Nielsen, publicaciones especializadas y económicas (como Emprendedores), secciones de diarios generales.
- Herramientas tecnológicas: data mining, aplicaciones gratuitas de buscadores (Google para métricas publicitarias), webs de competidores.
Información primaria
Es la que recabamos de primera mano, a través de nuestras acciones, entrevistas, encuestas. La información secundaria nos permite hacernos una idea aproximada, pero es imprescindible pisar la calle para poder valorar correctamente el mercado. Entre las posibles opciones te proponemos las siguientes:
- Encuestas en redes: una primera aproximación a tu sector.
- Análisis CRM de nuestros clientes (si ya los tenemos): para determinar qué compran, sus preferencias.
- Entrevistas a los clientes potenciales: en ferias, eventos, centros comerciales, encuestas telefónicas.
- Análisis de la competencia (mistery shopping): identificar puntos fuertes, política de precios, estrategia de atención al cliente.
- Viveros de empresas/centros de asesoramiento: información actualizada y de primera mano.
- Actos y eventos sectoriales y empresariales: novedades tecnológicas y normativas.
- Hablar con prescriptores y líderes de opinión de tu sector: a través de sus blogs, chats, foros para obtener información de primera mano.
La Protección de tu Idea Emprendedora
Las ideas empresariales pueden ser objeto de protección y de este modo se garantiza un rendimiento económico que compense la inversión y el esfuerzo que fueron llevados a cabo en su concepción y desarrollo. Este es el objeto de los derechos de propiedad intelectual e industrial previstos para la protección de invenciones, signos distintivos y creaciones intelectuales de otro tipo.
La propiedad intelectual protege las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas en cualquier medio, tales como libros, escritos, composiciones musicales, obras dramáticas, coreografías, obras audiovisuales, esculturas, obras pictóricas, planos, maquetas, mapas, fotografías, programas de ordenador y bases de datos. Igualmente, protege las interpretaciones artísticas, los fonogramas, las grabaciones audiovisuales y las emisiones de radiodifusión. Los derechos de propiedad intelectual les otorgan a los creadores, además del reconocimiento, la retribución económica que les corresponde por realizar sus obras y prestaciones.
Por otra parte, la propiedad industrial es un conjunto de derechos exclusivos que protegen tanto la actividad innovadora manifestada en nuevos productos, procedimientos o diseños como la actividad mercantil, mediante la identificación en exclusiva de los productos y servicios ofrecidos en el mercado. Existen diferentes tipos de protección: patentes, modelos de utilidad, modelos y dibujos industriales, topografías de productos semiconductores y signos distintivos (marcas y nombres comerciales).
El Plan de Empresa o de Negocio
Si la idea prospera, el siguiente paso es confeccionar un plan de empresa o de negocio. Es un documento escrito en que son descritos detalladamente los datos básicos, tanto cualitativos como cuantitativos, de la idea empresarial, un instrumento que reflejará toda la información, los conocimientos y la experiencia del emprendedor relacionados con el proyecto empresarial. Identifica, describe y analiza una oportunidad de negocio. Desarrollo de procedimientos y estrategias para convertir esa oportunidad de negocio en un proyecto empresarial, al tratarse de una definición previa de las políticas de mercadotecnia, de recursos humanos, de compras, financieras, etc.
