Métodos Get y Set en el Contexto de una Startup: Encapsulación y Control en la Programación Orientada a Objetos
Una de las dudas más habituales cuando trabajamos con Programación Orientada a Objetos es cómo se manejan los métodos Set y Get de una clase. En ocasiones pueden parecer superfluos, pero siempre se acaban implementando. Normalmente, la encapsulación sirve para tener un mayor control sobre el acceso a cada una de las propiedades de un objeto determinado. Sin embargo, no es para lo único que se usan los métodos Set y Get.
La Esencia de los Métodos Get y Set
Los métodos getter y setter son herramientas fundamentales que permiten controlar cómo se accede y modifica el estado interno de un objeto. Proporcionan una forma controlada de actualizar el estado interno de un objeto, permitiendo validaciones y restricciones sobre los valores que se pueden asignar.
- Getters (del inglés get): Son métodos que permiten acceder al valor de una propiedad privada o protegida de una clase.
- Setters (del inglés set): Son métodos que permiten modificar el valor de una propiedad privada o protegida de una clase.
Ambos métodos pueden incluir lógica adicional, como transformación de datos o acceso controlado, antes de devolver o asignar el valor. Por lo demás, los métodos getter o setter no tienen nada de especial; son simplemente una convención de nombres que usamos, pero no dejan de ser métodos de instancia absolutamente normales.
Defensores y Detractores
Hay gente que defiende estos métodos, y gente que opina que incluso no son necesarios. Entre los detractores, el argumento principal es que no tiene mucho sentido crear métodos para todas las variables, simplemente para acceder a ellas. Para eso, ¿por qué no simplemente usar las variables directamente?
La versión clásica a favor de su existencia argumenta que, en teoría, las variables de un objeto deben ser siempre privadas, ya que constituyen el estado interno de la instancia. El acceso a ellas debe ser “controlado”, y para ello existen los métodos getter y setter. De esta forma, permiten ocultar la implementación interna de una clase y exponer solo lo necesario. Esto protege la integridad de los datos, añade validaciones y evita accesos no controlados.
Además, al acceder mediante métodos getter y setter, se obtiene una cierta libertad para modificar y mantener el comportamiento de una clase, por ejemplo, ante cambios futuros. A diferencia de las variables, se puede sobrescribir el comportamiento de los métodos getter y setter en clases hijas, lo cual es una gran ventaja y facilita tareas como el testeo. En cualquier caso, si se usan métodos getter y setter, la primera norma es mantenerlos simples y claros. Tienen que ser funciones muy ligeras, que hagan una mínima validación y nada más, evitando leer de una base de datos, hacer cálculos complicados o cualquier otra tarea pesada o con efectos secundarios.
Ejemplo Práctico de Encapsulación
Supongamos que se han usado los métodos get y set para encapsular una clase. Esto hará más complicado trabajar con las clases, ya que habrá que acceder al código postal usando c.getDireccion().getCodigoPostal(), ya que se ha usado composición. Sin embargo, el programador podrá volver a invocar c.getCodigoPostal() y el método devolverá la calle del objeto Cliente. Como se puede observar, el desarrollador ni siquiera es consciente de que la clase Dirección existe en el modelo. Se ha usado la encapsulación para ocultar clases y la delegación para mantener el modelo sencillo de cara a los desarrolladores. Muchos IDEs soportan el concepto de delegación a través de sus opciones de refactoring.
La gestión de proyectos es clave en la viabilidad de una startup. Ese proceso de planificación y ejecución de un proyecto lleva consigo la creación de un plan de trabajo, así como su gestión para cumplir objetivos y tiempos.
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Fases de una Startup: Un Camino Hacia el Éxito
Cada vez son más los que deciden lanzarse a la piscina del emprendimiento. Para que la idea de tu negocio prospere es clave validar el ciclo de vida de tu startup. Las startups pasan por una serie de etapas a lo largo de su ciclo de vida, donde los objetivos y características son diferentes. Por su propia naturaleza, las startups pasan por distintas etapas diferenciadas, como la fase semilla o pre-seed al principio, o la fase de salida al final del proceso. A lo largo de su ciclo de vida, las necesidades, objetivos y características de cada startup varían en gran medida unas de otras. La incesante evolución y desarrollo de las startups ha provocado que la división de las fases por las que estas deberían pasar para alcanzar el “éxito” sea distinta según el caso.
Una startup es como una caja muy especial. Esta caja tiene un valor. Cuanto más cosas pones en la caja, mayor es su valor. Mete una patente, y sube su valor. Mete un equipo de lujo, y sube su valor. Si metes un 1, salen 2, 3, o incluso 10. Pero el único problema es que crear una caja es muy caro. Así que necesitamos hacer una visita a gente con dinero, los inversores, y hacerles una oferta que se parezca a esta: “Dame un millón de dólares para crear mi propia caja, y te llevas un X% de todo lo que haya en ella.”
1. Fase Pre-seed o Pre-semilla
La semilla es la primera de las fases de una startup. Esta fase inicial puede dividirse en dos partes: Pre-seed o pre-semilla y Seed o semilla. La fase pre-semilla se podría considerar la fase idea porque lo único que requiere es tener la idea y convencer a alguien para que se una a llevarlo a cabo contigo. Es un buen momento para asentar las bases legales del proyecto y plasmarlas en el Pacto de Socios. En esta etapa, la inversión inicial no es elevada, puesto que la idea aún no está desarrollada, sino que se encuentra plasmada solamente en papel. Aunque es posible conseguir capital gracias a los FFF (Friends, Family and Fools), también podemos recurrir a los conocidos business angels o al crowdfunding.
2. Fase Semilla (Seed)
La fase semilla o seed es la etapa más importante del ciclo de vida de una startup. El principal objetivo es desarrollar la idea inicial hasta conseguir un Producto Mínimo Viable (MVP) y así testearlo en el mercado. Lo que se busca principalmente es validar el modelo de negocio. Se tomarán decisiones tan importantes como la metodología que va a seguir tu startup. Para ello, quizás es necesario hacer una inversión pequeña de la mano de FFF o Business Angels. También es buen momento para plantearse pedir ayuda en aceleradoras de startups. A partir de un prototipo o versión de prueba, se puede llegar a conocer el interés que podría llegar a tener en los potenciales consumidores. Otros pasos en esta fase son formar el equipo profesional inicial, poner las bases legales y pensar en la estrategia. Respecto a la financiación, existen diferentes posibilidades: el propio emprendedor, FFF, business angels y crowdfunding, aunque algunas de estas vías de financiación pueden igualmente darse en otras etapas posteriores. En esta fase, el equipo de trabajo ya está definido y se cuenta con un producto mínimo viable (MVP) que ofrecer a potenciales clientes o a inversores en busca de capital. La inversión en esta fase se destina a desarrollar el producto, validarlo y llevar a cabo operaciones con las que publicitarlo.
3. Etapa Temprana (Early Stage)
En la fase early llegan los primeros clientes o usuarios y se tienen muchos datos que analizar. Es el momento de mejorar el producto gracias al feedback recibido. Una vez lo que se está haciendo en el mercado funciona y la gente está dispuesta a pagar por el producto o servicio, se puede decir que se ha contrastado el negocio. La fase temprana (o early stage) se caracteriza porque el producto está ya obteniendo los primeros beneficios alcanzando los objetivos inicialmente marcados. Implícitamente, llegan los primeros usuarios y las primeras interacciones y reacciones con el producto, lo que puede ser de ayuda de cara a detectar posibles fallos e intentar subsanarlos. Esta fase es clave debido a que servirá para entender qué efecto está generando el producto o servicio en el contacto con los clientes. En esta fase, también es vital que los emprendedores se realicen diferentes preguntas a nivel empresarial para determinar los próximos pasos y detectar las necesidades del negocio para conseguir una evolución. Gracias a estos datos y sumados al feedback que nos dan nuestros primeros clientes o usuarios, se trabaja en el desarrollo del producto o servicio. Teniendo en cuenta su potencial de crecimiento, se crea una estrategia y se busca encontrar el canal de captación. En esta fase, la financiación suele ser de manera externa a través de Venture Capital o capital riesgo. Para ello, es importante acudir a rondas de financiación, así como otras formas de inversión de fondos relevantes.
4. Fase de Crecimiento (Growth)
En la fase growth, la startup ha validado totalmente su mercado y se centra en el crecimiento (sin dejar de lado la mejora del producto y los procesos). El objetivo de esta etapa es crecer en clientes e ingresos propios, siendo importante mantener un flujo de caja (cash flow) creciente. La startup ya cuenta definitivamente con una estructura sólida, recursos, unos procesos en funcionamiento y nicho de mercado en el que se encuentra estable. La fase de crecimiento de la startup se debe centrar en escalar de manera sostenible. En este punto ya tendremos nuestro producto validado con su correspondiente product-market-fit, es decir, es el grado en que un producto satisface una fuerte demanda del mercado. Para entonces, la startup contará con clientes recurrentes y métricas positivas. Ante un crecimiento rápido, incluso podremos plantearnos la contratación de personal. Siendo la financiación importante en todas las fases, en este caso cuenta con una especial relevancia el flujo de caja como fuente de financiación, puesto que los analistas de fondos de inversión lo valoran de manera positiva. Ampliar las campañas de publicidad para incrementar la notoriedad del producto o servicio puede ser importante.
5. Fase de Expansión
Durante la fase de expansión surgen cuestiones como: ¿deberíamos introducirnos en nuevos mercados? Si la respuesta es sí, ¿cuál es el mejor lugar donde hacerlo? Esta elección concretamente es el apartado crítico. En general, se busca un mercado más ambicioso, por lo que se plantea la expansión internacional. A través de venture capital, por ejemplo, la financiación en la fase de expansión puede servir para expandir (incluso internacionalizando) el producto o servicio alcanzando nuevos lugares y mercados. Poder alcanzar alianzas con grandes empresas puede facilitar el proceso. El riesgo en esta fase de la startup es elevado, salir de la zona de confort donde está la empresa consolidada aumenta la posibilidad de cometer errores. Para lograr avanzar en la fase de expansión con éxito, la financiación será muy importante. Principalmente será a partir de venture capital o private equity, pero también de fondos públicos nacionales o europeos.
6. Fase de Desinversión (Exit)
En primer lugar, hay que resaltar que esta fase no es obligatoria. Hay startups cuyo objetivo es convertirse en una empresa de alto valor y con largo recorrido. Sin embargo, es muy común que el último paso sea realizar un exit vendiendo la startup. Esta salida puede ser de tres formas: mediante la venta de las acciones de los fundadores a otra compañía, a través de una adquisición por otra compañía o gracias a una Oferta Pública de Venta (OPV), lo que significa su entrada en venta. La fase exit consiste en vender la startup. Después de pasar por el resto de fases de una startup, si el emprendedor ha llegado a este punto, puede decidir que deben ser otros los que continúen el proyecto empresarial. Es una de las opciones en las últimas fases de la startup y puede ejecutarse mediante la venta de las acciones o participaciones, mediante la integración por parte de otra compañía más grande o mediante la salida a bolsa. A pesar de esto, muchos emprendedores tienen como objetivo convertir su empresa en un activo de gran valor con el objetivo de finalmente venderla en la fase exit.
Métodos de Valoración de Startups
Calcular el valor de una startup es complicado. A continuación, se presentan nueve métodos distintos para entender cómo determinar la Pre-Money Valuation de una startup. Ten en cuenta que la mayoría de métodos de valoración están basados en comparaciones o estimaciones de valores. Encontrar estos datos es todo un tema aparte.
- El Método Berkus: Representa una forma simple y cómoda de estimar el valor de tu caja. Fue creado por Dave Berkus, un reconocido autor y “angel investor”. Se pregunta si la caja puede llegar a $20M en ventas dentro de 5 años. Si es afirmativo, se compara con cinco criterios claves. Está pensado para empresas que todavía no tienen ingresos y el valor “pre-money” nunca debería sobrepasar los $2M.
- Suma de Factores de Riesgo (Risk Factor Summation - RFS): Es una forma mejorada del Método Berkus. Primero se determina el valor inicial de la caja, y después se ajusta dicho valor en función a 12 factores inherentes al proceso de crear cajas. El valor inicial se calcula con el valor medio de cajas similares en la misma región, y los factores de riesgo se modelan sobre bloques de $250,000 para bajo riesgo, $500,000 para muy bajo riesgo y -$500,000 para muy alto riesgo. Está pensado para empresas que todavía no tienen ningún ingreso.
- Valoración por Puntos (Scorecard Valuation): Representa una forma más elaborada de evaluar tu caja. Comienza con los mismos pasos que el método de Factores de Riesgo. La única diferencia es que esos criterios se multiplican según el impacto que tengan sobre el valor de la empresa (ponderando la media), llegando así a una comparación frente a la media de empresas de comparación. Este método también se llama el Método de Bill Payne, teniendo en cuenta seis criterios: Directivos (30%), Tamaño de la oportunidad (25%), Producto o Servicio (10%), Etapa de la empresa (10%), Canales de venta (10%) y otros factores (15%). Es un método para empresas sin ventas.
- Transacciones Comparables (Comparable Transactions): Sigue una simple regla de tres. Dependiendo del tipo de caja que estés creando, buscarás un indicador que represente el valor de tu caja según el sector en el que estés: Ingreso Recurrente Mensual (para SaaS), número de tiendas (Retail), Patentes registradas (Biotecnología y Farmacéuticas), Usuarios Activos Semanales (WAU), etc. En la mayoría de casos se pueden sacar estos indicadores de la Cuenta de Resultados (EBITDA, márgenes o ingresos). Se utiliza para empresas con y sin ventas.
- Valor Contable (Book Value Method): Se concentra en cuánto vale cada gramo del cartón del que está hecha la caja. Este es el valor nominal de los bienes tangibles de una empresa, como propiedades y productos físicos. Este método no es particularmente útil para startups, ya que estas se concentran en aumentar su valor intangible: el I+D, el número de usuarios o el código.
- Valor de Liquidación (Liquidation Value): Raramente útil desde el punto de vista del vendedor, representa el valor de la empresa en el caso de que tenga que cerrar las puertas. Este valor lo componen las propiedades de la empresa, el equipamiento, almacén… todo lo que tenga un posible comprador en una cantidad de tiempo corta. Excluye todos los bienes intangibles. Para un inversor, es útil porque sirve para evaluar el riesgo de la inversión: un valor de liquidación potencial alto significa un riesgo menor.
- Flujo de Fondos Descontados (Discounted Cashflows - DCF): Si tu caja funciona bien, traerá un beneficio cada año. El valor actual de la empresa es la suma de ese dinero líquido (en cash) y los beneficios que se obtendrán en el futuro, y esta es la base para el método DCF. Se proyectan los flujos de fondos durante "n" años y al final de ese periodo se considera el Valor Terminal, que puede ser que el negocio siga creciendo a un paso sostenido o una salida después del año "n".
- First Chicago: Responde a la pregunta específica de qué pasa si tu caja tiene una pequeña posibilidad de llegar muy alto. Se evalúa a través de tres valoraciones: un escenario pesimista, uno normal y uno normal (una caja enorme). Cada valoración se estima con el método de Flujo de Fondos Descontados (DCF), y si no es posible, con comparaciones o con la fórmula del IRR (internal rate of return). Después se asigna una probabilidad de que ocurra cada escenario, y la valoración resulta de la media ponderada de estos escenarios. Se utiliza para empresas con ingresos.
- Método Venture Capital: Proviene del punto de vista del inversor. El inversor siempre busca un nivel de rendimiento en sus inversiones. El inversor además piensa que, en función al comportamiento del mercado, tu caja se podrá vender por una cantidad "X" en "Y" años. Basándose en estas dos premisas, el inversor puede determinar fácilmente el precio máximo que estaría dispuesto a pagar por tu caja, tras un ajuste por dilución. Está pensado para startups con y sin ingresos.
El Mejor Método de Valoración
Los únicos métodos usados realmente por los VCs (Venture Capital) son las comparaciones y las estimaciones sobre la dilución que es aceptable por parte de los fundadores (por ejemplo, dar 15%-25% para una ronda “seed” entre $300,000 y $500,000, o asegurándose que los fundadores mantienen una mayoría accionarial después de las Series A). Las valoraciones no son nada más que estimaciones formalizadas. Nunca te enseñan el valor verdadero de una empresa, sino que te enseñan dos cosas: 1) cuánto interés por parte del mercado hay para invertir en tu caja, y 2) cuánto interés hay por tu parte por aceptarlo. El mejor método es el descrito por Pierre Entremont, un inversor en Otium Capital, quien sugiere que lo primero es definir tus necesidades, y después viene negociar la dilución. La cantidad de financiación óptima es aquella que, en un periodo dado, permite que el último dólar de financiación sea más útil para la compañía que dañino para el emprendedor. Las valoraciones son un buen punto de salida a la hora de buscar financiación: te ayudan a desarrollar tu razonamiento más allá de las cifras y de poner números a tus argumentos. Pero al fin y al cabo, no dejan de ser una introducción teórica al mundo de la oferta y la demanda del mercado.
Metodologías de Gestión de Proyectos en Startups
Es importante tener en cuenta que cada proyecto es diferente, por ello una metodología puede ser perfecta para determinada startup y un desastre para otra. No existe una forma única de trabajar. Es muy importante dedicar un tiempo a conocer las metodologías, además de conocer bien nuestras necesidades y desventajas.
1. Métodos Ágiles
En realidad, este no es un único método, sino un tipo de ellos. Todos se basan en una misma idea. La principal característica es que durante todo el proceso se admiten y se valoran positivamente los cambios y opiniones de personas de interés o clientes. La diferencia entre ellos es que los resultados finales no se entregan al final del proyecto, sino a lo largo de varias etapas.
Scrum
Es la más utilizada dentro de los métodos ágiles. Esta metodología está basada en una estructura de entregas parciales del producto final, dividiéndolo en pequeños proyectos llamados sprints. Funciona bien en equipos pequeños, donde mejora el trabajo colaborativo. Scrum ayuda a aprender y organizarse en base a las experiencias y aborda problemas para reflexionar sobre los éxitos y fracasos. Se aplica en proyectos donde se necesita obtener resultados a corto plazo y tienen situaciones de incertidumbre o tareas poco definidas.
- Planificación: Se ponen las bases de las tareas más importantes y se detalla la información sobre el proyecto, aunque no hace falta definir todos los objetivos en esta fase.
- El Scrum diario: Como su nombre indica, es una reunión diaria de unos 15 minutos en la que se coordinan las actividades a desarrollar.
- Revisión: Al final del sprint se analizan los resultados. Todo el equipo colabora para saber qué aspectos necesita mejorar.
Método Lean
Parte de la idea de obtener más, con menos recursos. Lo que busca es eliminar el desperdicio en los procesos de trabajo e identificar las sobrecargas que ralentizan el trabajo de producción. Es otro de los métodos más usados, sobre todo en proyectos dinámicos con plazos muy ajustados, creando ciclos de desarrollo cortos con muchas versiones. Una de sus características más marcadas es que hace muchísimo hincapié en la colaboración con el cliente, lo cual a veces puede ser contraproducente en la gestión del proyecto.
Kanban
Es una palabra japonesa que significa “tarjetas visuales”. Esas tarjetas forman la característica más destacable de este método, ya que organiza el trabajo para visualizarlo todo fácilmente. Para ello usa un tablero de tareas y tarjetas. En diferentes columnas se colocan las tareas pendientes, las que están aún en proceso y las finalizadas. Una de las claves de este método es el stop starting, start finishing, y es que se prioriza la finalización de tareas sobre el inicio de otras nuevas. De este modo, es importante mantener un margen de trabajo más o menos constante y encontrar el equilibrio en el proceso de trabajo para que sea suficientemente predecible, estable y fluido. Su principal ventaja es que permite hacer los procesos más transparentes, equilibrados, eficientes y participativos siguiendo un control de cada tarea de principio a fin.
2. Método de Cascada (Waterfall)
También conocido como Ciclo de Vida del Desarrollo de Software (SDLC, por sus siglas en inglés), es un método muy popular de gestión de proyectos. Lo primero es definir las especificaciones del proyecto, objetivos y tareas. Después va la fase de diseño del sistema, luego, en la implementación de las actividades planificadas para conseguir el resultado final. Una vez llegados ahí se hacen las pruebas pertinentes para comprobar su calidad y posibles mejoras. El método Cascada promete una estructura bastante clara, facilita la identificación de los objetivos y permite que la información se transmita con claridad. Está diseñado para proyectos de tamaño reducido y complejidad controlada.
| Metodología | Características Principales | Ventajas | Aplicación Típica |
|---|---|---|---|
| Scrum | Entregas parciales (sprints), trabajo colaborativo, adaptable. | Resultados a corto plazo, mejora continua, flexibilidad. | Proyectos con incertidumbre, tareas poco definidas, equipos pequeños. |
| Lean | Optimización de recursos, eliminación de desperdicios, ciclos cortos. | Mayor eficiencia, desarrollo rápido, colaboración con el cliente. | Proyectos dinámicos, plazos ajustados. |
| Kanban | Visualización del trabajo (tarjetas), priorización de tareas, flujo constante. | Transparencia, equilibrio, eficiencia, participación. | Control de tareas de principio a fin, proyectos con margen de trabajo constante. |
| Cascada | Estructura secuencial y lineal, fases definidas. | Claridad en objetivos, fácil transmisión de información. | Proyectos pequeños, complejidad controlada, requisitos estables. |
