Alberto Closas: Un Empresario del Teatro y Galán Imperecedero en Buenos Aires y Más Allá
Alberto Félix Jaime Closas Lluró, conocido simplemente como Alberto Closas, nació en Barcelona el 1 de noviembre de 1921. Su vida, marcada por el exilio y una pasión inquebrantable por las artes escénicas, lo llevó a convertirse en una figura emblemática tanto en el cine como en el teatro, especialmente en Buenos Aires, donde dejó una huella imborrable.
Orígenes y Exilio
Hijo de Rafael Closas Cendre, un abogado republicano y consejero de Cataluña durante la Segunda República, y Teresa Lluró, Alberto Closas creció en una familia acomodada. Su formación incluyó estudios primarios en los Jesuitas de Sarriá y el bachillerato entre el Colegio Ibérico de Barcelona y el Lycée de Talence en Burdeos, donde estudió el bachillerato francés en invierno y el español en verano. Sin embargo, el golpe franquista y el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligaron a su familia al exilio, recalando primero en París y luego enviando a Alberto y su hermano Jordi a Argentina, donde tenían familiares.
Fue en Argentina donde su destino tomaría un giro decisivo hacia la actuación. A los 21 años, Alberto Closas se hizo actor por casualidad. Acompañó a un amigo a un casting de la actriz catalana Margarita Xirgu, también exiliada, quien dirigía su propia compañía teatral y una escuela de arte. La Xirgu, impresionada por el joven alto, apuesto, de ojos verdes y voz profunda, le preguntó cuánto tiempo aguantaba sin comer. Su respuesta, "Con lo entrenado que estoy, un año", la llevó a vaticinar: "Entonces podrás ser un gran primer actor".
Inicios Teatrales y Cinematográficos en América Latina
Este breve diálogo marcó el inicio de una fructífera relación profesional. Margarita Xirgu lo contrató para la obra Mariana Pineda, de Federico García Lorca, en 1944. Juntos realizaron giras por Uruguay y Argentina hasta que la compañía se disolvió en Buenos Aires, momento en el que Closas decidió establecerse en la ciudad. Estudió arte dramático con Margarita Xirgu, quien le vaticinó que sería un perfecto galán.
Su carrera cinematográfica despegó rápidamente. En 1945, protagonizó La pródiga junto a una entonces novel Eva Duarte, quien comenzaba sus primeros encuentros con Juan Domingo Perón. Closas fue testigo y cómplice de aquel romance, llegando a prestarles las llaves de su departamento para sus citas secretas. La película, sin embargo, nunca se estrenó debido a que el papel de Eva Duarte como una viuda rica de vida licenciosa no era adecuado para la imagen de la futura primera dama.
A pesar de este contratiempo, la carrera de Closas no se detuvo. Rodó con gran éxito otras cintas, consolidándose como primer actor y galán. En 1949, los escritores cinematográficos argentinos le otorgaron el premio al mejor actor por su papel en Danza de fuego, dirigida por Daniel Tinayre. Su filmografía en esta etapa incluye títulos como La honra de los hombres, Cristina, María Rosa, El pecado de Julia, La gran tentación, Historia de una mala mujer, Cuidado con las mujeres, Vivir un instante, y El ídolo.
Regreso a España y Trayectoria Transatlántica
En 1954, el régimen de Franco concedió una amnistía que permitió a Alberto Closas regresar a España. Ingresó al cine español por la puerta grande, protagonizando Muerte de un ciclista (1955), de Juan Antonio Bardem, junto a Lucía Bosé. Esta película, polémica por su tema (el adulterio), fue premiada en el Festival de Cannes y marcó un instante prometedor en su trayectoria artística. A partir de entonces, su vida y carrera se desarrollaron a caballo entre Buenos Aires y Madrid, yendo donde el trabajo lo requiriera.
Una Carrera Versátil: Cine, Teatro y Televisión
Alberto Closas cultivó una de las carreras más extensas de la profesión, abarcando cine, teatro y televisión.
Cine
Filmó más de 60 películas, consolidándose como un clásico del cine español y argentino. Aunque el cine español a menudo le ofreció personajes en la línea de la comedia popular, dejó su huella en dramas y comedias. Destacan:
- Muerte de un ciclista (1955)
- La gran familia (1962), de Fernando Palacios, donde interpretó al padre y la película marcó un hito en la época.
- Muere una mujer (1964) y La visita que no tocó el timbre (1965), ambas dirigidas por Mario Camus.
- Experiencia prematrimonial (1972), La familia bien, gracias (1979) y El divorcio que viene (1980), de Pedro Masó.
- Esquilache (1988), de Josefina Molina, donde compartió escena con un potente elenco.
- El maestro de esgrima (1992), de Pedro Olea.
'Cómicos Nuestros: Alberto Closas'
Teatro
El teatro fue su verdadera pasión, su "monstruo". Vivió por y para el teatro, interpretando clásicos, comedias y dramas. Algunas de sus obras más notables incluyen:
- Los árboles mueren de pie
- La dama del alba
- La tercera palabra
- El abanico de Lady Windermere
- Mi adorado Juan
- Pato a la naranja
- Hamlet
- Largo viaje hacia la noche, de Eugene O'Neill, obra a la que volvió a los 67 años y con la que se identificó profundamente.
- Cartas de amor
- Rosas de otoño
- Casi una diosa
- Caprichos
- La última fue El canto de los cisnes, en 1993, que protagonizó ya enfermo.
Televisión
El salto a la televisión fue natural, protagonizando series míticas y ganándose la simpatía del público por su elegancia y buen gusto:
- Las doce caras de Juan (1967)
- Anillos de oro
- Goya
- Gatos en el tejado
- Compuesta y sin novio
- Secretos de familia
- Farmacia de guardia, donde apareció en un par de capítulos la misma semana de su muerte.
El Empresario Teatral
Además de su prolífica carrera como actor, Alberto Closas se aventuró en el mundo empresarial, dirigiendo importantes salas de teatro.
Teatros Dirigidos por Alberto Closas
Su visión y compromiso con el teatro lo llevaron a:
- Dirigir el Teatro Marquina de Madrid, donde presentó tanto clásicos de Benavente como obras de autores contemporáneos.
- Estar al frente del Teatro del Globo y del Avenida en Buenos Aires, donde incluso instaló una escuela de actores "para dejar algo de herencia".
En el Teatro El Globo de Buenos Aires, su enfoque empresarial era innovador: funcionaba desde las diez de la mañana hasta las doce y media de la noche, ofreciendo conferencias, simposios, exposiciones de pintura, talleres de teatro, espectáculos para niños, además de ser el primer teatro de comedia.
Filosofía Teatral
Closas calificaba al teatro como una "auténtica terapia" y el arte más efímero, una terapia que finalizaba cuando bajaba el telón. "Voy al teatro como quien va a una fábrica", afirmaba. Se mostraba crítico con la incultura teatral, argumentando que hoy la gente ya no "patea" malos espectáculos y que era necesario iniciar al público en el mundo del teatro, tal como lo experimentó en su juventud estudiando en Francia, donde era obligatorio ver clásicos en la Comédie Française y analizarlos.
Vida Personal y Legado
La vida personal de Alberto Closas estuvo marcada por varios amores y la paternidad de cinco hijos. En 1950, se casó con la actriz argentina Amelia Bence, "la mujer con los ojos más bellos del mundo", con quien formó una compañía teatral exitosa. Se separaron en 1954, aunque mantuvieron una buena amistad y colaboración profesional.
Posteriormente, se casó en segundas nupcias con la actriz argentina Lía Elena Centeno Padilla, un matrimonio efímero. A finales de los años 50, conoció a Marisa Martínez Hernández, a quien consideró la mujer de su vida. Se casaron y tuvieron cinco hijos: Alejandra, Alberto, Jaime, Marisa y Catalina. Aunque se divorciaron en 1973, mantuvieron una buena relación el resto de sus vidas.
Su hijo Alberto Closas Junior, actor y director en España, lo recuerda como "un tipo fantástico, muy simpático, encantador, con facilidad de palabra y muy amigo de sus amigos. Nos divertíamos mucho porque, además de padre e hijo, éramos amigos".
Alberto Closas fue un hombre que, a pesar de los errores y aciertos, no se arrepintió de su camino. Sentía una profunda deuda con Argentina, que lo recibió con los brazos abiertos durante su exilio. Falleció en Madrid el 19 de septiembre de 1994, a los 72 años, a causa de un cáncer de pulmón, siendo un fumador empedernido. Aunque anunció su retirada por la enfermedad, quiso morir en el escenario, y de hecho, la misma semana de su muerte apareció en Farmacia de guardia. En junio de 1994, recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes de manos del rey Juan Carlos.
Su legado perdura en la memoria colectiva, no solo por sus interpretaciones memorables, sino también por su visión como empresario que impulsó y enriqueció la escena teatral en Buenos Aires y Madrid, dejando una "herencia" invaluable para las futuras generaciones de artistas.
| Área de Desempeño | Aportes Destacados | Ejemplos Clave |
|---|---|---|
| Actor de Cine | Protagonista en más de 60 películas, galán de la pantalla. | La pródiga, Muerte de un ciclista, La gran familia. |
| Actor de Teatro | Intérprete de clásicos, dramas y comedias, pasión por el escenario. | Mariana Pineda, Largo viaje hacia la noche, El canto de los cisnes. |
| Actor de Televisión | Participación en series míticas, elegancia y buen gusto en pantalla. | Las doce caras de Juan, Gatos en el tejado, Farmacia de guardia. |
| Empresario Teatral | Dirección de importantes salas, fomento de la formación actoral. | Teatro Marquina (Madrid), Teatro del Globo (Buenos Aires), Teatro Avenida (Buenos Aires). |
| Educador / Mentor | Fundación de escuelas de formación actoral. | Escuela de formación actoral en el Teatro del Globo. |
