Qué son los Activos Financieros y Cómo se Negocian en la Bolsa de Valores
Guardar los ahorros debajo del colchón ya no es una opción. Para protegerlos y, además, ganar dinero, los activos financieros son el camino. En educación financiera hay numerosos conceptos económicos que pueden ayudarnos a gestionar y optimizar nuestras finanzas. Uno de estos conceptos podría ser el de activos financieros. Dominar este y otros términos financieros no solo nos ayuda a proteger nuestro patrimonio, sino que también maximiza las oportunidades de crecimiento y sostenibilidad a lo largo del tiempo.
Los activos financieros en los que se puede invertir en “la bolsa” son habitualmente denominados valores negociables. Los activos financieros que se comercializan en mercados formales y regulados cuentan con el respaldo institucional que posibilita que tanto los emisores, como a los inversores puedan realizar transacciones financieras sin conocerse, en un marco de transparencia y seguridad jurídica.
Qué son los activos financieros
Definición de Activos Financieros
Un activo financiero es todo aquel bien o derecho que posee una empresa o individuo y que le genera un beneficio económico ya sea en el presente o en el futuro. En resumen, los activos financieros son títulos o valores que otorgan al comprador el derecho o la expectativa de recibir pagos futuros por parte del emisor del valor negociable. Son títulos o anotaciones contables que otorgan al comprador el derecho a recibir un ingreso futuro procedente del vendedor.
Pueden ser emitidos por entidades económicas (empresas, comunidades autónomas, gobiernos…) y no suelen poseer un valor físico, como sí ocurre con los activos reales. El comprador, que puede ser una persona física o jurídica, tiene en su haber un activo; y el emisor, que es un ente con personalidad jurídica (empresas, gobiernos, organizaciones, etc.), tiene un pasivo. En otras palabras, debe cierta cantidad de dinero al poseedor del activo.
El propósito de los activos financieros es que los entes que necesiten financiación para llevar a cabo su actividad (el emisor del activo) la consigan de aquellos que tienen recursos para prestarles el dinero, y que los ahorradores (el comprador del activo) logren canalizar sus recursos monetarios hacia el emisor del activo a cambio de una rentabilidad. Representan un derecho: El propietario de un activo financiero tiene el derecho de recibir pagos futuros, como intereses, dividendos o el reembolso del capital invertido. No tienen valor físico propio: A diferencia de los activos tangibles (como propiedades o maquinaria), su valor radica en los derechos que otorgan. Son negociables: Muchos activos financieros pueden comprarse y venderse en mercados secundarios, como bolsas de valores, lo que les otorga liquidez.
¿Qué son los Valores Negociables?
Reciben el nombre de valores negociables porque, una vez realizada la transacción inicial entre emisor (tomador de fondos) e inversores (colocadores de dinero), estos documentos pueden ser vendidos por los tenedores, a su vez, a otros inversores en cualquier momento.
Principales Características de los Activos Financieros
Las tres características básicas de cualquier activo financiero son la rentabilidad, el riesgo y la liquidez. Todos estos atributos están estrechamente relacionados entre sí.
-
Rentabilidad
La rentabilidad, que mide la retribución de la inversión financiera, es la recompensa que recibe el poseedor del activo a cambio de renunciar a su dinero durante un periodo de tiempo. Se expresa en el tipo de interés, por lo que a mayor tipo de interés, mayor rentabilidad ofrece un activo financiero. Esta se refiere a la ganancia que se puede obtener de la inversión.
-
Riesgo
En cuanto al riesgo, el mismo viene dado por el grado o nivel de incertidumbre asociado a los rendimientos esperados del activo. A mayor incertidumbre, mayor riesgo. Luego cada inversión tiene asociados riesgos específicos que debemos evaluar. Por ejemplo, en un instrumento de deuda es importante el riesgo de crédito, esto es la probabilidad de que el emisor no honre en tiempo y en forma sus compromisos. El riesgo expresa la probabilidad de que el emisor no cumpla con sus compromisos de pago. El riesgo implica la posibilidad de perder parte o toda la inversión.
-
Liquidez
La liquidez es la capacidad de un activo de convertirse en dinero sin ver reducido su valor y en el menor tiempo posible. En otras palabras, la liquidez implica la capacidad de transformar un activo en dinero en efectivo sin sufrir pérdidas y, cuanto más fácil y rápido de vender es. Los activos financieros más líquidos son aquellos que se negocian en un mercado secundario, como las acciones o los bonos.
Hay una relación directa habitualmente entre retorno, riesgo y horizonte temporal de la inversión. El riesgo está estrechamente correlacionado con la rentabilidad de manera inversa. Así, cuanto más riesgo tenga un activo financiero, mayor rentabilidad suele recibir el inversor. La rentabilidad está asociada al riesgo, por lo que, a mayor riesgo, mayor rentabilidad se espera obtener. Cuanto más difícil sea convertir un activo en dinero, mayor riesgo tendrá; y mientras más complicado sea cambiarlo por dinero, mayor podrá ser la rentabilidad.
Tipos de Activos Financieros
Existen multitud de tipos de activos financieros según sus características principales:
Según el Tipo de Rentabilidad
-
Activos de Renta Fija
El emisor del activo se compromete a la devolución total del capital más una cantidad fijada de antemano. Este tipo de activos financieros implica un menor riesgo, pero también menos rentabilidad para el inversor. Los activos de renta fija nos informan de antemano el monto o los montos a cobrar, como los plazos correspondientes, es decir, cuánto vamos a ganar y en cuanto tiempo. Este tipo de renta es de más bajo riesgo, ya que sabemos con anterioridad cuales son las obligaciones a cumplir por parte del emisor del instrumento. Entre los activos de renta fija se encuentra la deuda.
-
Activos de Renta Variable
El inversor no conoce la rentabilidad que va a generar la compra del activo, ni siquiera si el emisor va a devolver la cantidad adeudada, por lo que se corre el riesgo de perder la inversión parcial o totalmente. Esto dependerá de diferentes factores como la solvencia del emisor o la marcha de la economía. Estos tipos de activos financieros suponen un mayor riesgo, pero pueden ofrecer mayores rentabilidades. Por otro lado, en los activos de renta variable, como son las acciones, no nos prometen montos ni plazos para a cobrar, ya que el flujo de fondos futuro depende del resultado y del riesgo del negocio de la empresa emisora. Es decir, si a la empresa le va bien, mayor cantidad de inversores estarían dispuestos a comprar este activo y, por lo tanto, el valor de la acción subiría. Las acciones pertenecen al grupo de renta variable y son la modalidad preferida por las empresas a la hora de conseguir financiación a través de la bolsa. Se podría argumentar que quien tiene un título de renta variable, una acción, no sabe qué beneficios obtendrá, no está prestando dinero a cambio de que se lo devuelvan, sino que al comprar pasa a ser propietario de una parte de la compañía, arriesgando de esta manera su inversión.
A continuación, una tabla comparativa entre la renta fija y la renta variable:
| Característica | Renta Fija | Renta Variable |
|---|---|---|
| Compromiso | El emisor se compromete a la devolución del capital más una cantidad fijada de antemano. | El inversor no conoce la rentabilidad ni la devolución del capital; depende del desempeño del emisor. |
| Riesgo | Menor riesgo, ya que se conocen las obligaciones a cumplir por parte del emisor. | Mayor riesgo, con posibilidad de perder la inversión parcial o totalmente. |
| Rentabilidad | Menor rentabilidad esperada, preestablecida y conocida. | Mayor rentabilidad potencial, pero incierta y dependiente del éxito del negocio. |
| Ejemplos | Bonos, Letras del Tesoro, Depósitos a plazo fijo. | Acciones, participaciones en fondos de inversión, derivados financieros. |
Según el Plazo de Vencimiento
-
Activos a Corto Plazo
La amortización o devolución es inferior a 12 meses, como en los depósitos a 3 meses. Son los que se amortizan en un plazo de tiempo inferior a un año. Se caracterizan por ofrecer una alta rentabilidad, menor liquidez y mayor riesgo.
-
Activos a Medio/Largo Plazo o Indefinido
Si el plazo para acabar de amortizar un activo financiero es superior a 12 meses, se considera a medio o largo plazo. Pueden llegar a tener un vencimiento de 10 años o incluso ser de duración indefinida, como en las acciones. Al renunciar al capital un mayor lapso de tiempo, suelen ofrecer mayor rentabilidad. Se caracterizan por ofrecer rendimientos más moderados y cuentan con un menor riesgo asociado.
Según la Base de la Propiedad
-
Activos de Acreedor
El emisor del activo en cuestión se convierte en un acreedor del poseedor del mismo, como ocurre con los bonos o los depósitos.
-
Activos de Propietario
La compra del activo financiero convierte al inversor en propietario, parcial o total, del ente que lo emite. Tal es el caso de las acciones de empresas, que hacen al comprador de la acción dueño de la empresa emisora en la misma proporción que el valor de sus acciones respecto al valor total de todas las acciones.
Según los Mercados en los que se Negocia
-
Mercado Primario
Es cuando los activos financieros son creados por primera vez y se adquieren en este mercado.
-
Mercado Secundario
Una vez comprado un título por primera vez, cabe la posibilidad de venderlo a un tercero. Esta operación se realiza en un mercado secundario.
Ejemplos Comunes de Activos Financieros
Existen muchos tipos de activos financieros, desde el mismo dinero hasta un depósito bancario o acciones. Algunos ejemplos de los activos financieros que más abundan en los mercados son los siguientes:
-
Dinero de Curso Legal
El dinero en efectivo: las monedas y billetes de curso legal conforman el activo financiero con mayor grado de liquidez, puesto que puede intercambiarse directamente por otros bienes, y sin riesgo ni rentabilidad alguna. Son emisiones de deuda de los bancos centrales de cada país y son el activo financiero con más liquidez, dado que con él se pueden obtener bienes, servicios u otras divisas de manera directa. Aunque se considera un activo de bajo riesgo, sí que pierde valor a lo largo del tiempo debido a la inflación, o también puede ver mermado su valor frente a otras divisas.
-
Acciones
Las acciones: son títulos representativos de una parte del capital social de una sociedad anónima, que se negocian en los mercados bursátiles. Son instrumentos financieros que representan la propiedad parcial en una empresa. Al adquirir una acción, el inversionista se convierte en accionista, lo que le concede derechos sobre una parte proporcional del capital social de la empresa y, en algunos casos, sobre los beneficios que genere. La rentabilidad vendrá dada por las variaciones del valor de la empresa en el mercado en que se negocien las acciones. No obstante, esta rentabilidad se hará efectiva en el momento que se enajene el activo financiero, y hasta ese momento no se sabrá cuánto ha rendido la inversión. También existe una segunda vía de rentabilidad mediante los dividendos, que son parte de las ganancias que la empresa distribuye entre sus accionistas. Este tipo de activo financiero es bastante líquido, ya que se puede negociar de manera rápida y con bajo coste en los mercados bursátiles. Sin embargo, el riesgo asociado es medio o alto y dependerá de las actuaciones de la propia empresa, del sector al que forme parte y de la coyuntura económica.
Las acciones son las partes alícuotas en las que se divide el capital social de una compañía. Valor mobiliario que representa una parte proporcional del capital social de una sociedad anónima. Los tenedores de acciones son por tanto socios propietarios de la sociedad, en proporción a su participación. Las acciones pueden estar representadas por títulos físicos o por anotaciones en cuenta; la representación por anotaciones en cuenta es obligatoria si la sociedad está admitida a cotización en Bolsas de valores.
Existen diferentes tipos de acciones:
- Acciones Ordinarias: Son los títulos que no cuentan con ningún tipo de derecho especial que vaya más allá de los previstos en la ley y en los estatutos de la sociedad.
- Acciones Preferentes: Son aquellas que conceden a sus propietarios o titulares algún tipo de derecho especial. Acciones que conllevan los mismos derechos que las acciones ordinarias, excepto el de voto en las juntas generales de accionistas. Como contraprestación, se confiere el derecho a un dividendo mínimo, fijo o variable, adicional al distribuido para las ordinarias. Este dividendo mínimo garantizado es preferente (se paga antes que el dividendo ordinario) y acumulativo (si no se pudiera pagar ese año, se pagaría dentro de los cinco siguientes). Posibilitan la captación de fondos propios sin afectar al control de la sociedad.
-
Deuda Pública
Si el emisor es el sector público estamos hablando de la “deuda pública” que se materializa en letras y otros títulos públicos. La deuda pública: bonos, obligaciones y letras del tesoro componen la oferta de renta fija de los Estados u otras administraciones públicas. Son activos de renta fija, normalmente a medio y largo plazo, que emiten los estados para financiar sus partidas de gasto. Se consideran de bajo riesgo dado que es el propio gobierno el emisor y el que se compromete a su devolución. Un ejemplo de deuda pública son las Letras del Tesoro.
-
Bonos
Bonos: Se trata de títulos de deuda emitidos por empresas o entidades públicas. Son instrumentos financieros de deuda emitidos por entidades como gobiernos o empresas para financiar sus actividades. Al comprar un bono, el inversionista se convierte en acreedor de la entidad emisora, que se compromete a devolver el capital invertido en una fecha concreta y, generalmente, a pagar intereses periódicos.
-
Fondos de Inversión
Fondos de inversión: Son vehículos de inversión colectiva en el que varios inversores aportan capital para comprar activos conjuntamente. Los hay de diferentes tipos y con diversas estrategias de inversión, por lo tanto, el riesgo, la liquidez y la rentabilidad cambian según las características del fondo. Son productos financieros que agrupan el capital de varios inversores para invertirlo en diferentes activos, como acciones, bonos, bienes inmuebles, entre otros. Es un instrumento financiero de inversión colectiva apto para todo tipo de públicos. Al tratarse de un fondo común, ofrece la posibilidad de que los inversores puedan acceder a diferentes mercados y diversificar sus carteras.
-
Derivados
Derivados: Se trata de instrumentos financieros cuyo valor depende del precio de otro activo subyacente, como una acción, un bono o una moneda.
-
ETFs
ETFs: Son fondos cotizados que replican el comportamiento de un índice de referencia, como el IBEX 35 o el índice S&P 500.
-
Depósitos a Plazo Fijo
Los depósitos a plazo: son cuentas bancarias en que se deposita una cantidad de dinero, dinero que deberá mantenerse en la cuenta hasta la fecha del vencimiento. Depósitos a plazo fijo: Se trata de una herramienta financiera ofrecida por instituciones bancarias, en la que una persona o entidad deposita una cantidad de dinero durante un período de tiempo específico a cambio de recibir un interés previamente acordado.
-
Pagarés Empresariales
Pagarés empresariales: Los pagarés de empresas son un instrumento financiero que utilizan las empresas para financiarse a corto plazo. Aunque la rentabilidad puede ser bastante alta, también suponen un riesgo alto.
Diferencias entre Activos y Pasivos Financieros, y Activos Reales
-
Activos vs. Pasivos Financieros
¿Qué diferencia hay entre activos y pasivos financieros? La principal diferencia entre activos y pasivos financieros es que estos últimos suponen un gasto, por tanto, reducen el capital del inversor o ahorrador. En cambio, los activos financieros suelen generar intereses. Son varias las diferencias entre los activos y los pasivos financieros, siendo la principal, y más destacable, que los primeros van a generar un ingreso, aumentando la riqueza, mientras que los segundos van a suponer un gasto, reduciéndola.
Otra diferencia es que, por lo general, para adquirir un activo financiero solo necesitas tener dinero, mientras que para obtener un pasivo financiero es probable que tengas que cumplir los requisitos del emisor. A modo de ejemplo, para solicitar una hipoteca, el banco puede pedirte que tengas unos ingresos mínimos, no tener más deudas, etc. Consecuentemente, si lo que buscas es obtener una rentabilidad con tus ahorros, elige activos financieros.
-
Activos Financieros vs. Activos Reales
Los activos no financieros, por su parte, son aquellos que obtienen su valor de las características que los definen (sus propiedades o rasgos) y no del cumplimiento de un acuerdo (o contrato). Son 3 las principales diferencias entre un activo real y uno financiero. En primer lugar, y al tratarse de un activo no financiero, el activo real se valora en base a sus propiedades y no en función de un acuerdo o contrato (como el activo financiero). En segundo lugar, los activos reales son físicos, a diferencia de los financieros (que no lo son). Los activos financieros no tienen un valor físico, por lo que no se incluyen en el cálculo del PIB de un país.
Importancia de los Activos Financieros en la Economía
Los activos financieros desempeñan un papel crucial en la economía, ya que facilitan la transferencia de recursos, promueven la inversión y ayudan a gestionar el riesgo. Se trata de una herramienta que ayuda a canalizar recursos de los ahorradores a los inversionistas. Las personas o instituciones con excedentes de fondos pueden invertir en activos financieros como acciones, bonos o depósitos, permitiendo que esos recursos se utilicen para otros proyectos y favoreciendo así el flujo de recursos.
Los mercados financieros conectan a quienes necesitan con quienes pueden proporcionarlo, facilitando la financiación que puedan requerir nuevas empresas. La existencia de activos financieros incentiva a las personas y empresas a ahorrar y reinvertir, estimulando el crecimiento. Sin embargo, sí que contribuyen al crecimiento económico al proporcionar recursos para la inversión y el consumo. Estos instrumentos de inversión pueden ser comprados por cualquier persona que posea un capital ahorrado y esté dispuesta a invertir en el mercado de valores. Las empresas emiten activos financieros para obtener dinero con el cual adquirir activos reales, esto es máquinas, materias primas, entre otros, que les permitan producir y generar ingresos y ganancias.
Consejos para Invertir en Activos Financieros
Invertir en activos financieros puede ser una manera de hacer crecer tu patrimonio y alcanzar objetivos financieros a largo plazo. Para ello, es vital evaluar nuestros objetivos a corto, medio y largo plazo y tomar decisiones teniendo en cuenta nuestras necesidades.
Lo primero que ha de hacer una persona antes de invertir en activos financieros es analizar cuál es su perfil de inversor, definiendo su mayor o menor aversión al riesgo, su patrimonio, y sus necesidades y objetivos vitales. Para elegir un activo financiero deberás conocer tu perfil de inversor y tus objetivos de inversión. Si lo desconoces, solo tienes que hacerte la pregunta: ¿qué riesgo quiero asumir?
El segundo paso es estudiar las características de cada tipo de activo y tener claro que todo producto de inversión tiene sus riesgos. A la hora de invertir en activos financieros es importante tener en cuenta tanto la rentabilidad como el riesgo asociado a cada uno de ellos, ya que cada inversor debe elegir aquellos activos financieros que mejor se adapten a su perfil y objetivos de inversión. Además, es importante tener en cuenta nuestro perfil de riesgo y evaluar las opciones en base a la seguridad que nos ofrezca cada una.
También es un punto de vital importancia a la hora de elegir un activo financiero la Rentabilidad. Para conocerla es necesario comprobar las comisiones que pueden cargarnos, ya que la reducen. En cualquier caso, recuerda que no se pueden satisfacer a la vez las tres características deseables de un activo financiero: alta rentabilidad y liquidez y bajo riesgo.
Otro punto importante es invertir en diferentes tipos de activos financieros (acciones, bonos, fondos, etc.) y en diferentes sectores e industrias. De esta forma, se reduce el riesgo de grandes pérdidas. Independientemente de tu elección, no olvides diversificar para reducir el riesgo total de tu cartera de inversión. Siguiendo estos sencillos consejos estarás un paso más cerca de conseguir una cartera de inversiones óptima.
