La Actitud Esencial para el Emprendedor Exitoso
Emprender y emprender con éxito son cosas diferentes. De la misma forma que tener una idea brillante no te asegura el éxito, hacerlo bien, pero sin un buen equipo, solución o incluso momentum tampoco. El viaje de un/a emprendedor/a puede ser uno de los más gratificantes, pero también difícil.
A pesar de que la Real Academia Española (RAE) define emprender como «acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro», en Esade concebimos esta acción como algo mucho más profundo. Para nosotros, el emprendimiento va más allá de simplemente iniciar algo; implica innovación, asunción de riesgos y una visión a largo plazo, entre otras cualidades fundamentales. El emprendimiento es el proceso de crear y gestionar un negocio.
El mundo empresarial está marcado por la presencia de individuos excepcionales que, a través de su visión, determinación y habilidades únicas, logran destacar como emprendedores exitosos. Convertirse en un emprendedor exitoso implica un constante proceso de aprendizaje, adaptación y mejora tanto a nivel personal como profesional. Convertirse en un emprendedor exitoso requiere mucho más que una idea de negocio. Es un desafío que requiere esfuerzo, pasión y perseverancia. Pero el tesón no es suficiente para gestionar una empresa: es necesario que este perfil trabaje una serie de habilidades. El desarrollo de estas habilidades y capacidades no es un proceso rápido o fácil. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación.
¿Emprendedor o Empresario? Una Distinción Crucial
Hay quien ve una gran diferencia y quien no lo ve tan claro. A grandes rasgos, quien emprende busca constantemente oportunidades y asume riesgos, mientras que el empresario suele centrarse en gestionar y optimizar un negocio ya establecido. Enfoque y acción. Objetivos y estrategias. Roles y responsabilidades. Enfoque en productividad. En resumen, la distinción radica principalmente en el enfoque hacia la innovación y la disposición al riesgo. Sin embargo, esta distinción no implica que un empresario no pueda ser un hábil emprendedor y viceversa. No importa si estás en un grupo u otro.
La Predisposición: Base del Emprendimiento
La aptitud se define como la capacidad para operar competentemente en una determinada actividad. Según estas acepciones, podría parecer que aquello más relevante es lo más tangible, aquello que se puede medir en base a un currículum y una experiencia. La predisposición es la base del emprendimiento. Muchas de estas ventajas ligadas a la actitud constituyen habilidades que cobran cada vez más relevancia en el ámbito laboral. Por un lado, existen aptitudes específicas para cada perfil profesional que se convierten en un requisito indispensable a la hora de emprender. Sin embargo, más allá de las aptitudes que se adquieren en una formación especializada, existen muchas otras que, asimismo, son cruciales.
El espíritu emprendedor es algo más que tener una idea de negocio innovadora. Implica tener la capacidad de transformar esa idea en una empresa rentable. Sin embargo, esto no sucede de la noche a la mañana. El emprendimiento es también una actitud. Es la voluntad de tomar riesgos, la capacidad de ver oportunidades donde otros ven obstáculos y la determinación de seguir adelante a pesar de los fracasos y los contratiempos. Por tanto, se podría decir que está relacionada con la voluntad y esfuerzo personal y profesional en alcanzar determinadas metas.
Habilidades y Cualidades Clave del Emprendedor
Las competencias empresariales se refieren a las habilidades, aptitudes y conocimientos que necesitas para iniciar y gestionar eficazmente un negocio. Las competencias empresariales no son innatas; se aprenden y desarrollan con el tiempo. Las competencias empresariales también evolucionan con el tiempo. A medida que la tecnología y la economía cambian, también lo hacen las habilidades necesarias para dirigir un negocio exitoso. Las competencias empresariales son vitales para el éxito de cualquier emprendimiento. Sin estas habilidades, es probable que te encuentres luchando para mantener a flote tu negocio. Además, las competencias empresariales te ayudan a distinguirte en un mercado cada vez más competitivo. Finalmente, las competencias empresariales son importantes para tu desarrollo personal.
Es conveniente, por ello, que el emprendedor dedique tiempo, formación y esfuerzo a desarrollar habilidades necesarias para el negocio, tanto 'hard skills' (habilidades duras) como 'soft skills' (habilidades blandas).
Hard Skills: La Base Técnica
- Las 'hard skills' o habilidades duras más demandadas en la actualidad están directamente relacionadas con la digitalización y la innovación: programación, 'blockchain', ciberseguridad o 'machine learning' son algunos ejemplos.
- Dentro de las 'hard skills', también son fundamentales los conocimientos financieros. También es clave saber rodearse bien, tanto captando a un director financiero (CFO, por sus siglas en inglés) experimentado como apoyándose en otras organizaciones.
Soft Skills: El Poder de lo Humano
Algunas 'soft skills', como la empatía, son innatas, pero existen otras, como la comunicación avanzada, que se pueden perfeccionar y aprender, como señala un informe de la consultora global McKinsey. En esta categoría de habilidades blandas se incluyen las relacionadas con capacidades como la comunicación y persuasión, el pensamiento crítico, el compromiso, la flexibilidad para saber adaptarse a las circunstancias, el trabajo en equipo o la resiliencia. Las 'soft skills' son cada vez más demandadas, una tendencia que, se prevé, seguirá creciendo durante esta década en todos los sectores empresariales. En concreto, se pronostica un crecimiento estimado en la demanda de las habilidades sociales y emocionales de un 26% en Estados Unidos y un 22% en Europa para el 2030, según el mencionado informe.
Sin duda, una persona emprendedora debe ser una gran comunicadora, capaz de transmitir a su entorno ideas de manera veraz, clara y, obviamente, persuasiva. Es una 'soft skill' fundamental para todo emprendedor: una comunicación clara, asertiva y empática le ayudará a conseguir financiación, estrechar lazos con su equipo y conseguir socios para su proyecto.
Tabla: Habilidades Clave del Emprendedor
| Categoría de Habilidad | Descripción | Ejemplos Clave |
|---|---|---|
| Liderazgo | Capacidad para inspirar, motivar y guiar a un equipo. | Comunicación bidireccional, fomentar la colaboración. |
| Gestión Financiera | Controlar y optimizar las finanzas del negocio. | Mantener las finanzas bajo control, toma de decisiones informadas. |
| Resolución de Problemas | Enfrentar desafíos y encontrar soluciones creativas. | Analizar ventajas y desventajas, objetividad, creatividad. |
| Comunicación y Persuasión | Interactuar eficazmente con clientes, empleados, proveedores y socios. | Transmitir ideas de manera veraz, clara y persuasiva, empatía. |
| Adaptabilidad y Resiliencia | Capacidad para ajustarse a circunstancias cambiantes y recuperarse de adversidades. | Enfrentar cambios de gran alcance, superar fracasos, levantarse tras los golpes. |
| Creatividad e Innovación | Generar ideas nuevas y originales para productos, servicios o soluciones. | Identificar necesidades, reinventarse, aportar algo nuevo al mercado. |
| Visión Empresarial | Detectar oportunidades de mercado y predecir tendencias. | Anticipar necesidades, identificar nichos de mercado. |
| Responsabilidad y Compromiso | Asumir obligaciones y ser de fiar con todos los involucrados. | Involucrarse en actividades, cumplir con socios, clientes y equipo. |
| Constancia y Perseverancia | Mantener el esfuerzo y la determinación a pesar de los obstáculos. | Trabajar con ética sólida, no desistir, seguir adelante. |
| Curiosidad | Deseo de aprender, explorar y estar al día. | Identificar necesidades actuales, ampliar base de conocimientos. |
Actitudes Esenciales para el Éxito Empresarial
El emprendimiento es un viaje apasionante que te lleva a través de una serie de desafíos y recompensas. No basta con tener ideas o sueños, es importante buscar los medios para llevarlos a cabo. Recuerda que, si tú no lo haces, nadie lo hará por ti. Ya tienes el proyecto, ahora ¡toma las riendas! Algunas de las actitudes de emprendedor más importantes para tener éxito pueden ayudarte a identificar oportunidades de negocio y liderar un equipo durante el proceso de construcción de tu marca.
- Curiosidad y Aprendizaje Constante: Albert Einstein dijo una vez: "no tengo ningún talento especial. Solo soy apasionadamente curioso". Cultivar la curiosidad es una de las mejores formas para identificar necesidades actuales en el mercado, estar al día sobre tu sector y ampliar tu base de conocimientos como comerciante. Mantente abierto a ideas que desafíen tu visión del mundo y lee tantos libros como puedas, particularmente los que están relacionados con los temas que más te interesan. Aprender de los errores, saber reciclarte, o ser capaz de aprender de los demás te ayudarán en todos los ámbitos de tu empresa.
- Autoconocimiento y Reflexión: Dedica tiempo a concienciarte sobre tus propias fortalezas y debilidades como emprendedor: conocer en qué destacas y en qué necesitas apoyo puede ayudarte a formar tu equipo. Una persona que no tiene autoconfianza, no podrá llevar la voz cantante, eso es así.
- Ética de Trabajo Sólida y Constancia: Las startups exitosas requieren tiempo para construirse. La mayoría de los emprendedores exitosos saben que una ética de trabajo sólida y constante es fundamental para crear una empresa que perdure a largo plazo. La constancia es una de las aptitudes obligatorias e imprescindibles para tener éxito como emprendedor. Un negocio no es algo que se pueda construir trabajando un par de horas a la semana o sin hacer seguimiento del proyecto. La constancia y la perseverancia son esenciales para lograr tus metas.
- Adaptabilidad y Flexibilidad: La capacidad de adaptarse a circunstancias cambiantes es una de las actitudes de emprendedor más importantes. Los grandes emprendedores encuentran formas de resolver problemas a corto plazo mientras permanecen abiertos a cambios de gran alcance en su sector y modelo de negocio. Esta última, tiene que ver con la capacidad para adaptarse a los cambios y recuperarse de las situaciones adversas en entornos VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, por sus siglas en inglés).
- Creatividad e Innovación: La creatividad es una actitud de emprendedor fundamental que debes cultivar para lograr el éxito a largo plazo en el mundo de los negocios. Como emprendedor, tu trabajo es resolver problemas en el mercado con soluciones creativas. Algunas de las formas en que la creatividad puede contribuir al éxito empresarial incluyen la generación de nuevos productos o servicios, el desarrollo de campañas de marketing innovadoras y la creación de soluciones creativas a problemas como la gestión del tiempo y la contratación de personal. A la gente le gusta lo bueno y lo fresco. Adopta una actitud creativa y aporta algo nuevo al mercado. Además, esta creatividad te dará la oportunidad de reinventarte en el futuro y estar siempre actualizado.
- Liderazgo Inspirador: Las habilidades de liderazgo ayudan a los emprendedores a seleccionar el equipo adecuado de personas para llevar a las pequeñas empresas al éxito. Un buen líder inspira a los demás con su visión y fomenta la colaboración de su equipo. Un estilo de comunicación bidireccional y abierto con tu equipo puede fortalecer tus habilidades de liderazgo. Todo líder influye en su equipo para tomar decisiones, pero también los guía.
- Coraje y Tolerancia al Riesgo: Asumir riesgos es inquietante, por lo que un negocio exitoso requiere coraje. Los tomadores de riesgos calculados crean productos y servicios que alteran el statu quo. Desarrolla una cantidad saludable de tolerancia al riesgo comenzando poco a poco y desarrollando un sistema para evaluar el riesgo. Quien emprende debe saber que su carrera va a estar sometida a un riesgo constante. Ser valiente significa estar abierto a oportunidades nuevas, a no conformarse, a no dejar pasar ningún tren cuando para en tu estación.
- Visión Estratégica: Tener una buena visión empresarial será super importante en la práctica. Piensa que deberás tener la habilidad de detectar antes que nadie las necesidades del mercado o ser capaz de predecir las nuevas tendencias. Debes aprender a detectar las oportunidades y aprovecharlas en el momento justo.
- Responsabilidad y Compromiso: Para emprender es esencial ser responsable, ya que con el tiempo tendrás que relacionarte con muchas personas. Es importante ser de fiar y que todos aquellos con los que te relaciones puedan confiar en tu buen criterio. El emprendedor es uno de los perfiles más comprometidos con el negocio y así debe demostrarlo. En ocasiones, esto implica contar con la fuerza de voluntad para sacar adelante un proyecto cuando todo va viento en popa, pero también cuando hay dificultades. Involúcrate en todas las actividades y asume responsabilidades tanto con tu equipo, como con los clientes, socios o proveedores.
- Empatía: Ponerte en el lugar de los otros para entender sus necesidades te ayudará a crear vínculos con las personas. Ser capaz de ponerte en el lugar de todo el mundo te aportará una visión única que deberás saber aprovechar, aportando más éxito en tus decisiones. Comprender a tu público objetivo, te ayudará a satisfacer sus necesidades con más precisión, y garantizará tu éxito.
- Toma de Decisiones Objetiva: Todos los proyectos de emprendimiento, tarde o temprano, llegan a una de las tareas más importantes: tomar decisiones. Si analizas las ventajas y desventajas de una situación, siendo lo más objetivo posible, las decisiones que tomes serán acertadas.
- Pasión: La pasión es una de las cualidades de emprendimiento por antonomasia. Ponerle pasión a tu negocio te ayudará en los peores momentos. Y te puedo confirmar, que cuando le pones todo tu cariño a aquello que haces, se nota en el producto final. Bien dicen que cuando amas lo que haces, el éxito llega solo. Y para emprender, se necesita tener motivación. La única manera de enfrentar y lidiar con las dificultades que surjan en el camino, es amando lo que haces.
- Resiliencia: El camino empresarial está lleno de pasos en falso y contratiempos: los errores son una parte esencial de la construcción de tu negocio. Encaja bien los golpes y la victoria acabará llegando. Los fracasos son parte del camino hacia el éxito; un aprendizaje más. ¿Has escuchado el término resiliencia? Es la capacidad de levantarse cada vez que te tumban, de soportar los momentos más duros. Sé resiliente.
¿El Emprendedor Nace o se Hace?
¿La persona emprendedora nace o se hace? Esto nos puede llevar a pensar que es algo innato (que no se puede aprender), pero no es así. Las competencias empresariales no son innatas; se aprenden y desarrollan con el tiempo. Sí, cualquiera puede desarrollar las actitudes de emprendedor necesarias para el éxito. Los emprendedores exitosos pueden ser introvertidos o extrovertidos.
El desarrollo de capacidades emprendedoras no es un proceso que se realiza de la noche a la mañana. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. En primer lugar, puedes buscar oportunidades de aprendizaje. Esto puede implicar tomar cursos en línea, asistir a talleres o leer libros sobre emprendimiento y gestión empresarial. En segundo lugar, puedes buscar oportunidades de mentoría. Un mentor puede proporcionarte orientación y apoyo a medida que avanzas en tu viaje emprendedor. En tercer lugar, puedes buscar oportunidades para ganar experiencia práctica. Esto puede implicar trabajar en una empresa de nueva creación o iniciar un pequeño proyecto empresarial por tu cuenta.
¿EL EMPRENDEDOR NACE O SE HACE? 🧐😏
Casos de Éxito y Ejemplos Inspiradores
Hay muchos emprendedores exitosos que puedes estudiar para aprender sobre las habilidades y capacidades que necesitas para ser un buen emprendedor. Todo el mundo conoce las historias de Steve Jobs, Elon Musk o Bill Gates. Seguro que sabes algo sobre sus comienzos en un garaje y cómo mágicamente, se convirtieron en los dueños del mundo. Vamos a ser sinceros, estos gigantes empresariales te pillan lejos.
Aún así, no desistas en tus sueños. Si quieres ser el próximo Pedro Espinosa (Llaollao) o la próxima Cristina Aranda (MujeresTech), revisa la lista y descubre si tienes lo que hay que tener para ser exitoso en el mundo empresarial.
- Ignacio Estellés y Pablo Carrasco (Mooevo): Estos dos emprendedores, ingeniero y empresario, respectivamente, identificaron la necesidad de soluciones de movilidad eléctrica urbana sostenible y adaptadas a personas con movilidad reducida. Mooevo nació como una empresa solidaria y su éxito se incrementó durante la crisis sanitaria de 2020 al ceder equipos para traslados hospitalarios.
- Oriol Martí (Carlett): Oriol, tras ver cómo sus sugerencias de mejora eran ignoradas en su trabajo, decidió emprender por su cuenta. Hoy en día, Carlett, su empresa de carritos de compra, está presente en 17 países, vendiendo a usuarios de todas las edades, especialmente a aquellos con problemas de movilidad. Oriol demuestra que una gran idea puede surgir si escuchas a los demás y te pones en su lugar.
- María Eugenia García (MenteLista): La fundadora de MenteLista, una empresaria malagueña, mostró una constancia admirable y una visión de mercado excepcional. MenteLista ha logrado alianzas con países latinoamericanos, ha sido finalista de Simo Educación y ganador de SeKlabda, cuenta con el sello de excelencia de la Unión Europea y fue seleccionada entre las 100 mejores startups del mundo en South Summit.
Estas historias demuestran que, con la actitud correcta y el desarrollo de las habilidades necesarias, el éxito empresarial es alcanzable.
