Acción Social Empresarial y Responsabilidad Social Empresarial: Conceptos, Diferencias y su Impacto
Aunque los términos Acción Social Empresarial (ASE) y Responsabilidad Social Empresarial (RSE) a menudo se usan indistintamente, es crucial comprender sus diferencias para una gestión empresarial integral y ética. Ambos conceptos giran en torno al compromiso de las empresas con la sociedad y el medio ambiente, pero difieren en su alcance y enfoque.
¿Qué es la Acción Social Empresarial (ASE)?
La Acción Social se refiere a las actividades voluntarias en que la empresa se involucra, poniendo a disposición sus recursos humanos, técnicos y financieros para ayudar a las personas más desfavorecidas de la sociedad. Podría identificarse con conceptos más abstractos como la filantropía, expresada en la tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada.
La acción social podría situarse en la génesis de la RSE y en un estadio anterior a la misma: ya en el siglo XIX, algunas empresas realizaban obras de caridad y donaciones privadas, incluso familiares, a causas sociales. Actualmente, las empresas siguen realizando acción social, por ejemplo, cuando destinan parte de sus fondos a una ONG o cuando permiten que sus empleados realicen actividades de ayuda humanitaria en horario laboral (por ejemplo, donar sangre o colaborar con catástrofes naturales).
Acción Social Empresarial (ASE) como Asociación
Acción Social Empresarial (ASE) es también el nombre de una asociación privada de Empresarios y Directivos Cristianos. Se trata de una asociación de Empresarios, Directivos y profesionales de la Empresa, constituida de acuerdo con las normas del vigente Código de Derecho Canónico, y erigida por la Conferencia Episcopal Española como persona jurídica. La fundaron los obispos españoles hace ya 7 décadas, tiene su sede en Madrid en el mismo edificio que muchas otras asociaciones católicas (donde están también Trece y Cope) y está integrada en la plataforma mundial UNIAPAC, la Unión Cristiana Internacional de Ejecutivos de Negocios, que nació en 1931 al amparo de la Quadragesimus Annus, 40 años después de Rerum Novarum, el gran texto fundacional de la Doctrina Social de la Iglesia.
Los objetivos de ASE incluyen difundir y promover entre empresarios y directivos cristianos la aplicación práctica, en la empresa y en el mundo económico, de las enseñanzas sociales de la Iglesia. En ASE se busca aterrizar estos principios, ir al caso concreto. La asociación busca explicar al mundo que el directivo y el empresario "es parte de la solución, es creador de empleo, participa en la sociedad con bienes y servicios útiles, contribuye con impuestos... en ASE recordamos siempre que más allá del lucro tiene que haber también un elemento de responsabilidad social".
¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE)?
La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), por su parte, es un concepto transversal. La RSE es la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y medio ambiental de las empresas. Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas, para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos, como en su relación con los demás actores.
La RSE implica garantizar que el dinero no sea el único motivador de una empresa. Para demostrar esto, las empresas promulgan políticas y procedimientos para asegurarse de que sus elecciones se alineen con los valores, incluso si las alternativas pueden ahorrar dinero o aumentar la rentabilidad.
A través de la RSE, las empresas toman decisiones basadas en el beneficio financiero y la rentabilidad, y el impacto de sus acciones en sus comunidades y en el mundo en general. Con una mayor conciencia de los problemas ambientales, las prácticas laborales y las preocupaciones éticas, combinadas con una mejor investigación y comunicación, la RSE se ha vuelto más central en las estrategias de negocio.
Objetivos de la RSE
El objetivo principal de la responsabilidad social empresarial es que el impacto positivo que causan estas prácticas en la sociedad se traduzca en una mayor competitividad y sostenibilidad para las empresas. Con esta actividad se puede crear lazos y lograr un buen clima laboral, cosa que es muy importante en la producción. Si los empleados se sienten a gusto en su trabajo, los resultados serán positivos.
Beneficios de la RSE
La RSE puede tener un impacto positivo en la identidad de marca de una organización, así como en sus resultados. Algunos esfuerzos de RSE, como la mejora de la eficiencia energética, pueden reducir los costos de funcionamiento y, a la larga, suponer un ahorro. La RSE también puede ayudar a atraer a los mejores talentos e impulsar el compromiso y la retención de los empleados, ya que más trabajadores buscan empleadores cuyos valores se alineen con los suyos.
Las iniciativas de RSE pueden ayudar a las personas a convertirse en consumidores más responsables, facilitándoles el acceso a productos y servicios que se alinean con sus valores y educándolos en temas de sustentabilidad y consumo ético. La RSE puede tener un impacto positivo en el estado general del planeta, ya que fomenta la responsabilidad ambiental y las prácticas sustentables.
La responsabilidad social empresarial puede ayudar a apoyar a las comunidades locales y abordar problemas sociales, como la pobreza, la desigualdad y las preocupaciones ambientales. Las iniciativas de RSE pueden impulsar el crecimiento económico creando empleos. También pueden influir en la opinión pública, ya que las empresas líderes inspiran a otras a seguir su ejemplo, creando un efecto dominó positivo.
La RSE y la Sociedad Actual
Los consumidores buscan cada vez más productos y servicios de empresas socialmente responsables. Mientras tanto, muchos inversores priorizan a las empresas cuyos valores son claros y están alineados con los suyos. Para satisfacer estas demandas, las empresas están integrando RSE en sus operaciones.
Muchas empresas que adoptan la RSE también se involucrarán en la presentación de informes de RSE, a través de los cuales documentan el desempeño de las métricas no financieras y brindan transparencia sobre el impacto social y ambiental. Debido a que los parámetros de la responsabilidad social empresarial evolucionan continuamente, no existe un estándar único por el cual se midan o gobiernen las iniciativas de RSE. Algunos esfuerzos también se ajustan a estándares específicos de la industria; por ejemplo, la Global Reporting Initiative (GRI) proporciona estándares de presentación de informes para la sustentabilidad.
Algunas organizaciones han designado equipos de responsabilidad social empresarial que supervisan las actividades de RSE de una empresa. Las personas de estos equipos planifican y ejecutan los programas sociales y ambientales que se alinean con los valores y objetivos de la empresa. Trabajan con el liderazgo de la empresa para diseñar la estrategia general de RSE e involucrar a los stakeholders, incluidos empleados, clientes, inversores y socios comunitarios, para ayudarlos a tener éxito.
Diferencias Clave entre Acción Social y RSE
Una de las confusiones más manidas y frecuentes es la asociación de la RSE con acción social. Si hacemos el ejercicio de introducir en los motores de búsqueda de internet las palabras «acción social empresas», nos devolverá, no pocas noticias de medios de comunicación, que se refieren a la misma como sinónimo de RSE.
Sin embargo, una empresa puede realizar acción social pero no ser socialmente responsable (RSE). Podríamos decir que la acción social se enmarca dentro de la RSE cuando persigue un objetivo en el largo plazo. Por ejemplo, si una compañía quiere apostar por la contratación de personas con discapacidad puede decantarse por el voluntariado como mecanismo para acercarla a sus empleados. Si sólo se realizara una acción puntual de voluntariado, estaríamos ante acción social.
La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es el comportamiento responsable de la empresa con todos los públicos o Grupos de Interés (GI) con los que se relaciona. Estos GI o stakeholders (los que son o pueden ser afectados por la actividad empresarial) van desde los propios empleados hasta los clientes, proveedores, medios de comunicación o comunidad en la que la compañía desarrolla su actividad.
La siguiente tabla resume las principales diferencias:
| Característica | Acción Social | Responsabilidad Social Empresarial (RSE) |
|---|---|---|
| Naturaleza | Actividades voluntarias de ayuda directa. | Comportamiento empresarial integral y transversal. |
| Alcance | Filantropía, donaciones, voluntariado puntual. | Impacto en todos los stakeholders: empleados, clientes, proveedores, medio ambiente, comunidad. |
| Objetivo | Ayudar a personas desfavorecidas, obras de caridad. | Sostenibilidad, ética en operaciones, mejora de reputación, eficiencia, creación de valor a largo plazo. |
| Integración | Puede ser una actividad aislada. | Integrada en el modelo de negocio y procesos de toma de decisiones. |
| Ejemplo | Donar a una ONG, voluntariado de empleados. | Garantizar salarios justos, reducir emisiones, promover la diversidad laboral. |
El Rol del Empresario Cristiano en la RSE
El empresario cristiano tiene un deber de mantener viva su empresa, de hacer una estrategia a largo plazo, e incorporar también componentes sociales y solidarios. El cristiano no puede aceptar la idea de beneficios a costa de lo que sea. El empresario cristiano además debe velar por la empresa y el mantenimiento de los puestos de trabajo en lo posible. Buscará reestructurar la empresa dañando lo mínimo a las personas. El empresario cristiano se tomará en serio los temas de salarios justos y condiciones justas de trabajo. Y siempre tendrá en cuenta que la empresa es una comunidad de personas, que juntas ofrecen servicios a un precio razonable para cumplir con unas necesidades sociales.
La Doctrina Social de la Iglesia promueve que las empresas sean solidarias cuando están atentas a las oportunidades de servir a las poblaciones desatendidas. La exigente ética católica acaba saliendo a cuenta, también en los negocios, ya que la honestidad y los beneficios para toda la sociedad son valorados por la plantilla, los proveedores y los clientes.
