Andrej Babis: El Magnate Político que Desafía la Clase Dirigente Checa
La trayectoria de Andrej Babis es la de un hombre que, desde los negocios multimillonarios, ha irrumpido con fuerza en la política checa, generando tanto logros económicos como controversias significativas. Su historia, marcada por un pasado comunista, un ascenso empresarial meteórico y acusaciones de fraude y conflictos de interés, lo ha convertido en una figura polarizante y omnipresente en el panorama político centroeuropeo.
Orígenes Eslovacos y el Legado Comunista
Andrej Babis nació en 1954 en Bratislava, en una familia eslovaca con fuertes conexiones políticas. Su padre, Stefan Babis, fue un alto funcionario empresarial y diplomático del gobierno comunista checoslovaco, llegando a ser representante nacional ante el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) en la misión permanente de la ONU en Ginebra. Esta posición privilegiada permitió a Babis recibir una formación de élite en escuelas de París, Ginebra y Bratislava.
Siguiendo los pasos de su progenitor, Babis estudió Comercio Exterior en la Universidad de Economía de Bratislava (EUBA). En 1978, se unió a la sección eslovaca, Petrimex, de la compañía petroquímica estatal Chemapol. En 1980, adquirió la membresía en el Partido Comunista de Checoslovaquia (KSC), un régimen al que, según los registros, permaneció leal hasta su caída en la Revolución de Terciopelo de diciembre de 1989. Durante estos acontecimientos históricos, Babis se encontraba en Marruecos, dirigiendo desde 1985 la delegación local de Petrimex PZO, cuyo monopolio importador de materias primas para la industria agroquímica eslovaca se beneficiaba de los ricos fosfatos marroquíes.
Acusaciones de Colaboración con la StB
Casi tres décadas después de la Revolución de Terciopelo, el Instituto de la Memoria de la Nación (UPN), un organismo público de la República Eslovaca, divulgó el descubrimiento en archivos policiales desclasificados de una serie de fichas. En ellas, Babis, bajo el nombre clave de Bures, aparecía identificado como un informante secreto del servicio de seguridad checoslovaco, la StB, aprovechando su posición de agente comercial de Petrimex. Confrontado con este testimonio documental, Babis negó cualquier colaboración con la policía política comunista.
Aseguró que, al contrario, a principios de los ochenta, la StB le presionó, sin conseguirlo, para que trabajara para ella, e incluso lo interrogó por su negativa a comprar una partida de fosfatos de mala calidad procedente de Siria. En 2013, en pleno auge de su carrera política, Babis demandó al UPN por difamación. Al año siguiente, un tribunal de Bratislava estableció que no había pruebas de que Babis hubiese trabajado alguna vez para la StB. En junio de 2025, el Tribunal Superior de Praga ordenó a la corte municipal la celebración de un tercer juicio cuya fecha de arranque se desconoce.
El Auge del Imperio Agrofert: De la Privatización al Holding Multisectorial
Babis no regresó definitivamente a Checoslovaquia desde su puesto africano hasta 1991, momento en que el país centroeuropeo ya era una democracia pluralista. Tras la disolución pactada de la federación en diciembre de 1992 y el nacimiento de las Repúblicas Checa y Eslovaca como estados separados en enero de 1993, Babis optó por trasladarse a Praga y adquirir la ciudadanía checa, manteniendo un pie en Bratislava.
Estaba resuelto a hacerse con una sustanciosa parcela en el nuevo marco de la economía de libre mercado que el gobierno derechista de Václav Klaus venía desarrollando en Chequia. Klaus adoptó una estrategia de "terapia de choque" y medidas de inspiración thatcherista, como la privatización masiva de empresas estatales mediante la emisión de bonos, que luego podían canjearse por acciones. Este modelo de "capitalismo popular" creó el escenario idóneo para la irrupción triunfal en el sector privado de emprendedores ambiciosos como Babis, quien, con una sólida experiencia en negocios internacionales y una agenda de contactos, estaba destinado a construir su propio imperio corporativo.
Babis inició su carrera como empresario privado en enero de 1993. Partiendo de su condición de director del Departamento de Ventas y miembro del Consejo de Petrimex, se aseguró el puesto de director ejecutivo de Agrofert. Inicialmente, esta firma operaba como una subsidiaria para el mercado agroindustrial de la antigua compañía estatal, pero con Babis al timón, no tardó en transformarse en una sociedad por acciones y un conglomerado autónomo con vocación multisectorial, hasta situarse como una de las mayores empresas comerciales de Chequia.
Capitalización Opaca y Expansión Agresiva
Como director, Babis orquestó una agresiva y a la vez opaca capitalización de Agrofert. A partir de 1995, afluyeron grandes sumas de dinero a nombre de una sociedad de inversiones suiza llamada Ost Finanz und Investition (OFI), de la que virtualmente no se sabía nada. Periodistas de la prensa checa y de otros medios europeos insinuaron que detrás de esta operación podría haber estado el polémico comerciante y financiero belga Marc Rich. Sin embargo, hasta el día de hoy no se han presentado pruebas de esta conexión.
La capitalización de Agrofert por OFI tuvo el efecto de convertir a Babis en socio mayoritario de la firma. La transformación societaria, conducida por Babis de manera unilateral, enfureció a la directiva de Petrimex, la teórica empresa matriz, que lo despidió y lo llevó a los tribunales por abuso de funciones y fraude. Las acciones legales no detuvieron a Babis, quien ganó el pleito y, en 1999, presenció la bancarrota de la antigua empresa madre.
Una vez convertido en el dueño efectivo de Agrofert, Babis lanzó un plan de crecimiento. La compañía adquirió multitud de firmas, más de 230 en el transcurso de la siguiente década, principalmente de los ramos de la agroindustria y la agroquímica, con presencia en los mercados de abonos, pesticidas y piensos animales en países vecinos como Eslovaquia, Alemania, Hungría y Polonia. Posteriormente, Agrofert incursionó con fuerza en sectores tan dispares como la alimentación, la producción de semillas, la maquinaria agrícola, la silvicultura, la energía, el transporte, la logística y los medios de comunicación.
En noviembre de 2001, la posición de Babis en Agrofert ganó más relieve con la venta por OFI de su cuota accionarial del 50% a otro socio suizo, Ameropa, empresa dedicada a la importación y exportación de fertilizantes y compuestos químicos. En diciembre, el holding de Babis se benefició de una controvertida privatización de la distribuidora de hidrocarburos Unipetrol. La empresa estatal fue adjudicada a Agrofert por el gobierno socialdemócrata de Milos Zeman a un precio de 11.700 millones de coronas, a pesar de que otra compañía, la británica Rotch Energy, ofrecía 14.500 millones.
El escándalo fue mayúsculo cuando trascendió que Agrofert no había pagado ninguna corona al Estado por la transacción. Babis solicitó la rescisión del contrato de privatización y, en noviembre de 2002, el Gobierno del Partido Social Demócrata (CSSD), ahora encabezado por Vladimír Spidla, decidió abrir un nuevo concurso de venta. Tres años después, esto llevó a la adquisición de Unipetrol por el grupo polaco PKN Orlen, respaldado públicamente por Agrofert. De nuevo, estalló el escándalo cuando la prensa habló de pagos de comisiones de PKN y Agrofert a miembros del Gobierno.
Al comenzar la segunda década del siglo XXI, Agrofert era un emporio que facturaba ingresos por 92.000 millones de coronas (unos 3.700 millones de euros), obtenía 6.000 millones en beneficios, disponía de un total de 73.000 millones en bienes y empleaba a 24.000 trabajadores. Cifras todas llamadas a crecer significativamente en los años venideros.
Andrej Babis: Datos Clave de Agrofert y su Impacto
| Año | Ingresos (millones CZK) | Beneficios (millones CZK) | Bienes (millones CZK) | Empleados |
|---|---|---|---|---|
| 2010 (aprox.) | 92,000 | 6,000 | 73,000 | 24,000 |
Infografía: Crecimiento estimado de Agrofert a principios de la década de 2010.
El Salto a la Política: De Empresario a Primer Ministro
El 11 de mayo de 2011, Andrej Babis sacudió la escena política nacional al presentar un partido propio, Acción de Ciudadanos Insatisfechos 2011 (ANO 2011). Se describe a sí mismo como "un hombre de negocios obligado por las circunstancias a entrar en la política" y que ofrece un historial de éxitos empresariales, el compromiso con la defensa de los intereses nacionales ("Chequia primero") y un don de cercanía a la gente. Comparado con Silvio Berlusconi y Donald Trump, de quien se proclama admirador, el dirigente checo reivindica un perfil que no sería "ni populista ni ideólogo", ya que él "no promete lo que no puede cumplir" y se concentra, arguye, en la obtención de resultados beneficiosos para el país centroeuropeo.
Entre diciembre de 2017 y diciembre de 2021, Babis, líder de ANO 2011, encabezó dos gobiernos en la República Checa. El segundo fue en alianza con los socialdemócratas, y ambos lograron varios logros económicos. Sin embargo, también concitaron denuncias de mala gestión de la segunda fase de la COVID-19, erosión democrática y conflictos masivos de intereses. En las elecciones legislativas de octubre de 2021, ANO empató con el Partido Cívico Democrático (ODS) de Petr Fiala, cuya coalición de centro-derecha moderado y proeuropeo mandó a Babis, protagonista de recias controversias, a la oposición.
Cuatro años después, en los comicios del 3 y el 4 de octubre de 2025, ANO ganó con autoridad, obteniendo el 34,5% de los votos y 80 diputados, aunque lejos de la mayoría absoluta. A los 71 años, el 9 de diciembre, Babis fue nombrado primer ministro por el presidente de la República, Petr Pavel, quien en enero de 2023 lo derrotó en la elección directa para la jefatura del Estado. Esta vez, Babis regresa al poder asociado a dos partidos: Libertad y Democracia Directa (SPD) y Automovilistas Por Sí Mismos (AUTO).
El extremismo de derechas de estos partidos no desentona mucho con la propia evolución ideológica de Babis, quien abandonó el vago centrismo liberal de sus orígenes para abrazar un derechismo euroescéptico y ambiguo con respecto a Rusia. El nuevo Gobierno tripartito de Babis, presentado el 26 de noviembre, tomó posesión el 15 de diciembre y descansa en una mayoría absoluta de 108 escaños. El líder de AUTO, Petr Macinka, es el nuevo ministro de Exteriores, mientras que el líder de SPD, Tomio Okamura, ha preferido reservarse la presidencia de la Cámara baja.
Se trata del único Gobierno de la UE donde se sienta un partido, SPD, perteneciente al grupo más marcadamente ultraderechista del Parlamento Europeo, Europa de las Naciones Soberanas. En tanto que ANO, anteriormente adscrito a los liberales de la ALDE, fue miembro fundador en 2024 de Patriotas por Europa (PfE).
Mapa: Posición de la República Checa en la Unión Europea y la OTAN.
Programa Político y Controversias Actuales
En su programa electoral, pensado para un efecto "catch-all", Babis invoca el crecimiento económico y el bienestar social con salarios, pensiones y subsidios más altos, jubilaciones topadas en los 65 años e impuestos y tarifas eléctricas más bajos. También defiende la soberanía nacional y el rechazo explícito a las políticas "activistas" de la UE. Insiste en rechazar la adopción del euro, el Pacto sobre Migración y Asilo de la UE, el Sistema de Comercio de Emisiones 2 para hogares y transporte (ETS2) y el conjunto del Pacto Verde Europeo. Asimismo, critica el "despilfarro" de la ayuda integral a Ucrania, de la que promete clausurar el programa de suministro masivo de municiones fabricadas en Chequia. Tampoco ve con buenos ojos el compromiso de la OTAN -conminado a todos los aliados precisamente por Trump- de destinar el 5% del PIB a la defensa.
Sin embargo, Babis rechaza de plano abrir un debate nacional o convocar referendos sobre la salida del país de la UE (Czexit) y la OTAN, algo que viene pregonando su socio Okamura, abiertamente prorruso. Niega que vaya a formar un "club" de afinidades euroescépticas con el primer ministro húngaro Viktor Orbán, colega de PfE, y el eslovaco Robert Fico.
¿Está Europa en riesgo? | El desafío del populismo y la desintegración de la UE
Babis, tribuno del discurso anti-establishment pese a formar parte de la élite plutocrática (con un patrimonio estimado de 4.700 millones de dólares, posee la sexta fortuna privada del país), ha sido blanco de señalamientos por fraude y corrupción, incluyendo un proceso penal por el cobro irregular de subvenciones agrícolas de la UE para una granja de su propiedad, que arrastra desde hace una década. Babis fue absuelto por el Tribunal Municipal de Praga en enero de 2023, vuelto a juzgar en septiembre del mismo año y nuevamente declarado absuelto por la misma instancia en febrero de 2024.
Además, como en las ocasiones anteriores, Babis se resiste a vender su emporio multisectorial, Agrofert, lo que le exigen sus críticos para zanjar el problema constante de los conflictos de intereses. A cambio, promete ceder toda la administración del holding a un "blind trust" con carácter vitalicio. Con esta fórmula, espera satisfacer la exigencia de desvinculación empresarial hecha por el presidente Pavel, un ex general de intensas credenciales europeístas y atlantistas.
Imagen: Andrej Babis, figura central de la política y el empresariado checo.
