Aarón Guerrero: De ídolo infantil a exitoso empresario hostelero y enólogo
Aarón Guerrero se dio a conocer en 1995 gracias a su papel de Chechu en 'Médico de familia'. Con tan solo nueve años, el actor logró conquistar a todo el público durante nueve temporadas gracias a sus grandes dotes interpretativas y su desparpajo; dos herramientas que le permitieron estar ligado a la televisión durante los años posteriores a la serie con papeles en ‘Ana y los 7’ y ‘Yo soy Bea’. Era 1995 cuando Telecinco estrenaba 'Médico de familia', la ficción protagonizada por Emilio Aragón, y Aarón Guerrero saboreó las mieles del éxito. Su papel de Chechu en la icónica serie, que llegó a reunir a más de 16 millones de personas en torno al televisor siguiendo las aventuras de la familia Martín, le convirtió en uno de los actores infantiles más populares de nuestro país.
“Mis padres regentaban una tienda de ropa y un buen día llegó una clienta que tenía una agencia de actores y me apuntaron casi como una broma”, recuerda Guerrero en una entrevista para ‘El Mundo’. El actor lograba convertirse en el hijo de Emilio Aragón tras pasar un casting con más de 700 niños. “Tuve la suerte de que aquello no me cogiese con la edad del pavo porque se me podía haber pirado la cabeza”, expresa. Guerrero siempre ha dejado claro que sus padres nunca le obligaron a participar en ningún programa. Fue él quien se dio cuenta de su talento y, animado por el éxito que estaba teniendo, decidió seguir dando pasos en el mundo del espectáculo.
Después de dar vida a Chechu en 'Médico de familia', le llegó otra oportunidad de la mano de Ana Obregón. Tuvo un papel al lado de la actriz en 'Ana y los siete'. Participó en dos grandes series de éxito por las que siempre será recordado, aunque físicamente ya ha cambiado mucho, especialmente desde la primera. Estamos hablando de las dos ficciones más exitosas de la historia de la televisión, las dos con un carácter familiar, ‘Médico de familia’ de Emilio Aragón y ‘Ana y los 7’ de Ana Obregón. En la primera ficción interpretaba al hijo pequeño y en la siguiente al hijo mayor. Han pasado 25 años desde el final de ‘Médico de familia’ y veinte años justos desde el final de ‘Ana y los 7’. Lógicamente Aarón Guerrero ya no es ningún niño, ahora es un padre de familia exitoso en los negocios. En el caso del madrileño, siempre ha tenido la misma edad que sus personajes.
El giro hacia la hostelería: una reinvención exitosa
Tras conocer el éxito desde pequeño, el madrileño decidió apartarse de los focos y de las cámaras para dar un giro de 180 grados a su vida y perseguir su otro gran sueño. Y es que con tan solo 18 años, Aarón Guerrero creaba una empresa de organización de eventos y comenzaba a regentar sus primeras discotecas donde llegó a hacerse cargo de Pachá en Madrid. Tan solo unos años más tarde, inauguraba su primer restaurante ‘Alta Costura’ junto a su amigo Luis Torremocha.
“Yo tenía claro que quería abrir un restaurante y me metí de lleno en el mundo de la hostelería y mi vida fue por ese camino. En la interpretación se trabaja menos y se gana más y con la hostelería estás todo el día en tensión, con los nervios de punta y con más problemas. Pero me apasiona", ha comentado en una reciente entrevista. “Cuando terminé ‘Ana y los siete’ hubo un parón de más de un año en el que no me salía nada en televisión. Y fue cuando dije que era el momento, porque no me gusta quedarme esperando. Abrí mi primer restaurante, ‘Alta costura’, y a los cuatro años ya abrí el segundo. Las cosas me empezaron a ir bien y hasta ahora, que tenemos siete.”
A sus 37 años, Aarón Guerrero se ha convertido en todo un empresario de éxito en la hostelería con varios locales abiertos en la capital española. Junto a su hermano, que es su socio, ha puesto en marcha varios restaurantes en Madrid, donde actualmente mantiene La Tía Feli y El Bacaro de Fabio Gasparini. Además, ha abierto también La Notaría en Marbella. “Siempre he tenido un punto cocinillas y me ha gustado meter el hocico en los restaurantes, en la elaboración de las cartas…”, revela. De hecho, algunas de las cartas las ha hecho él mismo y luego se las enseña a los cocineros. Su labor en sus locales va mucho más allá de la gestión. Aarón es un auténtico apasionado de la cocina y, aunque es autodidacta, está muy involucrado en lo relativo a la oferta gastronómica.
Aarón Guerrero se encuentra totalmente enfocado en sus negocios hosteleros por lo que descarta totalmente un regreso a la televisión más allá de algunas participaciones en ‘Pasapalabra’. “Si algún día me llaman para hacer algún proyecto que me pareciera chulo, lo haría. Nunca deja de picarte el gusanillo.”
Restaurantes de Aarón Guerrero
- La Tía Feli (Madrid)
- El Bacaro de Fabio Gasparini (Madrid)
- La Notaría (Marbella)
Aarón Guerrero confiesa sus secretos: ¿qué ha sido de su vida? | Diez Minutos
Emprendimiento enológico: el vino 'Cayetana'
Tras haber consolidado su proyecto empresarial como restaurador, Aarón Guerrero ha emprendido una nueva aventura profesional vinculada también a este sector. En esta ocasión, tras haber estudiado enología, ha lanzado su propio vino. Una nueva etapa en la que también cuenta con el apoyo de su hermano Mesala. Los hermanos Guerrero se han unido para este proyecto con el enólogo de Bodegas Martínez Paiva y han sacado al mercado 'Cayetana', un vino blanco cuyo nombre proviene de la cayetana blanca, una variedad de uva que se da en Extremadura y que es muy poco conocida. Y al igual que con sus restaurantes, la acogida del público está siendo favorable. "Es complicado, poco a poco nos vamos haciendo un hueco y está teniendo buena aceptación", ha señalado en una entrevista.
Vida personal y familiar
Aarón Guerrero mantiene una relación desde hace años con Salomé Gadea, una diseñadora de interiores con la que contrajo matrimonio en 2021 después de verse obligados a posponer su enlace por la pandemia. "Han pasado dos años desde que le pedí matrimonio y ahora, por fin, hemos podido casarnos", contaba el actor el día de su boda, que se celebró en la parroquia de San Fernando de Madrid y a la que asistieron varios rostros conocidos como Belén Rodríguez, el periodista Iñaki Cano, el exjugador de baloncesto Fernando Romay o Sergio Pazos. El 29 de agosto de 2018 la pareja dio la bienvenida a su hijo Beltrán. Un niño que se ha convertido en el motor de sus vidas y al que el actor llama cariñosamente príncipe.
La pareja lleva una vida muy discreta alejada del foco mediático, pero a través de las redes sociales del actor hemos podido ver que han formado una preciosa familia. Más allá de su familia, a través de sus redes sociales hemos podido descubrir que Aarón Guerrero tiene un grupo de amigos muy especial. Ellos son su segunda familia con la que ha forjado un estrecho vínculo y con la que comparte su pasión por la buena mesa en 'la cofradía del txuletón'.
Reflexiones sobre la fama y el éxito
El intérprete ha dejado claro en varias ocasiones que no se considera «un juguete roto» porque fue él quien tomó la decisión de alejarse de las cámaras. "No me identifico para nada. Te diría que todo lo contrario. Los doce años que he trabajado como actor sólo me han servido para tener buenas experiencias y encima lo que he ganado me ha permitido comenzar mi carrera como empresario. También me ha abierto muchas puertas porque he tenido contactos y muchas entrevistas que han permitido dar visibilidad a mis proyectos."
Cuando se estrenó ‘Médico de familia’, Aarón Guerrero era un niño inocente y travieso de tan solo 9 años. Compaginaba los estudios con su personaje, al que le tenía mucho cariño y donde se lo pasaba muy bien porque para él siempre fue un juego. Lo vio como algo más serio cuando continuó en ‘Ana y los 7’. "Yo nunca me creí que era famoso. Además, siempre me ha dado mucho asco la gente que se lo cree. Me repele. En eso han tenido que ver mucho mis padres, que siempre me han mantenido con los pies en la tierra. Cuando empiezas tan pequeño y vives la fama, lo ves normal. Yo empecé con siete años."
"¿Has tenido más éxito como actor o como empresario?" - "No sabría qué decirte. De momento, creo que como actor por 'Médico de familia', porque fue un bombazo y hacíamos audiencias impensables. Con 'Ana y los siete' también hacíamos audiencias espectaculares. Como hostelero estoy aprendiendo, creciendo y espero tener el mismo éxito que como actor."
