El Viaje de Gilgamesh: La Búsqueda del Sentido de la Vida y la Inmortalidad
La Epopeya de Gilgamesh es reconocida como la obra literaria más antigua que se conoce. Esta narrativa épica, compuesta en acadio a principios del II milenio a. C., refleja el mundo de los sumerios que para entonces ya había dejado de existir. Aunque de autoría anónima, el poema aparece en numerosos fragmentos dispersos de varias épocas de la historia, siendo las tablillas más antiguas datadas al menos en el 2100 a. C., correspondientes a la III Dinastía de Ur. Sin embargo, las versiones mejor conservadas pertenecen a las colecciones acadias, paleobabilonias del 1700 a. C., la llamada "versión estándar" de Sîn Lēqi-unninni entre el 1300-1100 a. C., y las de la biblioteca de Ashurbanipal I de Asiria en Nínive (669-631 a. C.).
El personaje heroico de la epopeya se remonta a una figura histórica: el rey Gilgamesh -o Bilgames, como se le llama en sumerio- que presumiblemente gobernó alrededor del año 2650 a. C. en la ciudad-Estado sumeria de Uruk. Este monarca experimenta un “viaje del héroe” donde se encuentra con diversos retos, conflictos y debates filosóficos que serán vitales para su crecimiento personal. Su historia transcurre generalmente en el espacio liminar que separa tres ámbitos bien diferenciados: la naturaleza, encarnada por el salvaje Enkidu y Humbaba, el guardián del bosque de cedros; la civilización, cuyo máximo exponente lo representan el propio Gilgamesh y la ciudad de Uruk; y lo sobrenatural o divino, que viene personificado por los dioses y los temibles seres a los que se enfrenta el héroe.
La Epopeya de Gilgamesh | El Primer Héroe de la Historia Antigua
Representación artística de Gilgamesh.
Gilgamesh, el Tirano de Uruk
Gilgamesh, el rey de la ciudad de Uruk, es dos tercios dios y un tercio humano. Es descrito como el hombre más grande y hermoso del mundo, con una barba que brilla como el lapislázuli y un cabello tan espeso como el grano. Sin embargo, Gilgamesh se comporta como un tirano con sus súbditos y obliga a los jóvenes a trabajar como siervos. Los hijos no vuelven a ver a sus padres, las hijas son separadas de sus madres y las vírgenes, de sus amados. La gente ruega a los dioses que creen un rival de la misma clase para Gilgamesh.
Vaso de Uruk, una de las obras de arte más antiguas del mundo, que muestra escenas de la vida en la antigua ciudad sumeria de Uruk.
La Creación y Civilización de Enkidu
La diosa creadora Aruru arroja arcilla a la estepa y crea a Enkidu, un hombre enorme con todo el cuerpo cubierto de pelo. Enkidu nace como una bestia pacífica, inocente y salvaje, sin maldad, todo lo contrario al rey de Uruk: arrogante, divino y tiránico. Come hierba y bebe la leche de animales salvajes, e incluso protege los rebaños, ahuyentando a tramperos y depredadores. Un cazador lo ve en el abrevadero, y por recomendación de su padre, se dirige al propio rey Gilgamesh.
Gilgamesh, sorprendentemente, usa la astucia en vez de la fuerza bruta. Le pide al trampero que ofrezca a Shamhat, una sacerdotisa de la diosa Ishtar, para que seduzca a Enkidu y lo integre a la comunidad de hombres civilizados. Shamhat, al ver a Enkidu en el abrevadero, abre sin miedo su vestido. Ambos duermen juntos seis días y siete noches. Cuando Enkidu regresa con los animales salvajes, ellos huyen de él, pues ya no lo reconocen como uno de los suyos. Shamhat lo persuade para que vaya con ella a Uruk, donde Gilgamesh gobierna como un animal salvaje. A Enkidu le gusta la idea, porque anhela un amigo. Ella le dice a Enkidu: “Eres hermoso, Enkidu; estás como un dios. ¿Por qué andas con bestias merodeando por el monte? Ven, que voy a llevarte a Uruk, el Coral; al templo más puro, morada de Anu y de Ishtar; al lugar de Gilgamesh, prototipo de la fuerza, que manda, como un morlaco, sobre los mozos.”
El Primer Combate y el Nacimiento de una Amistad
Mientras tanto, Gilgamesh le relata a su madre sabia, Ninsun, dos sueños premonitorios. Primero, un meteorito cayó del cielo y todo el país se reunió a su alrededor. Después, había un hacha en la calle de Uruk y, de nuevo, mucha gente se reunió a su alrededor. Él había levantado y acariciado ambos y había puesto el meteorito y el hacha a los pies de su madre. Ninsun le profetiza a su hijo que conseguirá un amigo fuerte y sus consecuencias serán enormes. Ella lo tratará como si fuese su propio hijo.
Enkidu se dirige a Uruk, donde se celebra un banquete nupcial. Por derecho, Gilgamesh quería ejercer su derecho de ser el primero en acostarse con la novia. Enkidu se enoja, va a la ciudad y se interpone en el camino de Gilgamesh frente a la casa de la boda. Ambos luchan ferozmente, haciendo temblar los muros de la ciudad. Solo se detienen cuando Ninsun se interpone entre ambos. Gilgamesh ganó, pero los halagos de Enkidu ante tal poder y el reconocimiento de su superioridad hizo que ambos se perdonasen, se besasen y se hicieran buenos amigos. A partir de este punto, Gilgamesh y Enkidu vivirán aventuras juntos, enfrentándose a varios objetivos y pruebas.
Representación de Gilgamesh y Enkidu luchando.
La Marcha Hacia la Selva de los Cedros y la Muerte de Humbaba
Lo primero que hacen Gilgamesh y Enkidu es viajar al País de los Cedros y matar a Humbaba, el guardián de la selva. Enkidu tiene dudas, pues ha oído hablar de la oscura selva y de su terrible dios, temiendo caer de un solo golpe. Pero Gilgamesh lo niega: el ser humano es pasajero y, por tanto, debe hacerse de un nombre con sus hazañas mientras viva. En la armería, ambos ordenan un equipo de instrumentos de combate: sus hachas y espadas debían pesar siete talentos y su faja, un talento. El consejo de ancianos, aunque con dudas, cede ante la insistencia del rey y bendice a los viajeros.
Ninsun consulta el oráculo antes de la partida, pidiendo al dios sol Shamash que proteja a su hijo. Los compañeros se acercan al Líbano con pasos gigantescos, recorriendo en solo tres días un trayecto que normalmente tomaría un mes y medio. Durante la caminata, Gilgamesh tiene varios sueños horribles que desaniman a los dos. Shamash se impacienta y desde el cielo grita que Humbaba se ha quitado seis de sus siete mantos protectores, exigiendo a los dos que ataquen de inmediato.
Asombrados, Gilgamesh y Enkidu están frente a los cedros inconcebiblemente altos. Humbaba aparece, insulta a Enkidu y pisa el suelo con tanta fuerza que la tierra se divide. Caen rocas sobre los dos amigos hasta que Shamash envía una gran tormenta con 13 vientos, dejando a Humbaba indefenso. Humbaba ruega por su vida, primero a Gilgamesh y luego a Enkidu, pero es en vano. Finalmente, Humbaba se incorpora y los maldice: “¡No llegarán a viejos los dos!” vocifera, antes de que Gilgamesh le corte el cuello con la espada y Enkidu le arranque los pulmones. Al final, Gilgamesh tira los árboles. De un cedro particularmente alto, hacen una puerta para el templo de Nippur y la transportan a la ciudad por el río Éufrates.
Placa de arcilla que representa a Humbaba, el temible guardián del bosque de cedros.
El Rechazo de Ishtar y la Muerte del Toro del Cielo
Gilgamesh se lavó el cabello enmarañado, se vistió con ropa limpia y se puso su corona. Entonces, la diosa Ishtar se da cuenta de su belleza. Si se casa con ella, le promete carros de oro, todas las riquezas imaginables, así como múltiples partos de sus cabras y ovejas. Pero Gilgamesh la rechaza y la insulta, recordando a la diosa todos aquellos mortales en los que se fijó, que acabaron fríos, algunos en el infierno y otros abandonados.
Ishtar, furiosa, le pide a su padre Anu que lance el Toro del Cielo contra Gilgamesh. Anu le da la guía y ella conduce al toro a la tierra. De inmediato, el bosque se seca, el nivel del agua del río desciende amenazadoramente y el resoplido del enorme animal produce pozos tan profundos que 200 jóvenes de Uruk caen en él. Pero Enkidu solo se hunde hasta las caderas. Salta fuera y agarra al toro por los cuernos. Enkidu coge al animal por la cola y pone su pie en sus cuartos traseros, mientras Gilgamesh lo mata. Le arrancan el corazón al toro y se lo ofrendan a Shamash.
Escultura colosal con la representación de un héroe -acaso Gilgamesh-sosteniendo un arma ceremonial y sometiendo a un león.
La Despedida de Enkidu y la Búsqueda de la Inmortalidad
En la noche, Enkidu se despierta de un sueño terrible: la asamblea de dioses los condenó a él y a Gilgamesh por haber matado a Humbaba y al Toro del Cielo. Pero Enlil, el rey de los dioses, determina que solo Enkidu debe morir. Enkidu cae enfermo y, tras doce días de agonía, muere. Gilgamesh se sume en un profundo dolor y una severa depresión y crisis personal sobre la ausencia de su contraparte mortal. Al reconocer su propia mortalidad a través de la muerte de su amigo, cuestiona el significado de la vida y el valor de los logros humanos frente a la extinción final.
«¿Cómo puedo descansar, cómo puedo estar en paz? La desesperación está en mi corazón. Lo que mi hermano es ahora, eso seré yo cuando muera. Como le tengo miedo a la muerte iré como pueda a buscar a Utnapishtim, a quien llaman el Lejano, porque ha entrado en la asamblea de los dioses.»
Desechando toda su antigua vanidad y orgullo, Gilgamesh emprende una búsqueda para encontrar el significado de la vida y, finalmente, una forma de derrotar a la muerte. Lleva el cabello amarrado en señal de luto. Vestido con la piel de un león, vaga por la estepa hasta que se encuentra frente a las montañas gemelas, la frontera con el fin del mundo. Dos hombres escorpión vigilan la entrada y le preguntan por qué tomó la ruta fatigosa. Gilgamesh responde que está buscando a su antepasado, Utnapishtim, de quien, a quien los dioses le otorgaron la inmortalidad, quisiera aprender a vencer a la muerte.
Las Aguas de la Muerte y el Relato del Diluvio
En la oscuridad, Gilgamesh está a punto de darse por vencido, pero después de doce leguas de repente hay claridad. Divisa un bosque, de cuyos árboles cuelgan piedras preciosas. A la orilla del mar, la tabernera Siduri ve a Gilgamesh deambulando por ahí. Le dice que su aventura no vale de nada y que debería aceptar la vida tal y como es y disfrutar de los placeres que ofrece. Sin embargo, Siduri le indica cómo llegar hasta el barquero Urshanabi, que lo transporta al otro lado de las Aguas de la Muerte, al hogar de Utnapishtim y su mujer. Gilgamesh vence al barquero, destroza a sus asistentes y los arroja al río. Un error, porque los hombres de piedra son los únicos capaces de cruzar las Aguas de la Muerte. Gilgamesh debe talar 300 árboles para construir pértigas de 30 metros de largo y así llega a la otra orilla.
Utnapishtim escucha a Gilgamesh, pero se niega a ayudarlo a conseguir la inmortalidad. El cometido de Gilgamesh es ser un buen rey en la tierra. Pero Gilgamesh no cede y quiere saber por qué Utnapishtim es inmortal. Entonces este le cuenta sobre la gran inundación que los dioses enviaron en aquel tiempo sobre el país. El dios Ea, el príncipe de la sabiduría, le había encomendado en ese entonces construir un barco enorme. Utnapishtim había subido a bordo oro y plata, simientes de las cosas vivientes, a toda su familia, artesanos, artistas y escribas, ganado y animales salvajes. El temporal que sobrevino poco después fue despiadado. La tormenta, el aguacero y el diluvio sepultaron a todo lo que había vivo. Solo al séptimo día hubo calma. Utnapishtim buscó una orilla, pero solo vio doce islas que sobresalían del mar. Encalló en el monte Nisir y entonces ofreció un sacrificio que atrajo a los dioses. Enlil se enfureció cuando vio a los humanos sobrevivientes, pero Ea lo reprendió. Entonces, Enlil bendijo a Utnapishtim y a su mujer y los convirtió en dioses.
Tablilla XI de la Epopeya de Gilgamesh en la que se relata el episodio del Diluvio. British Museum.
La Prueba Fallida y la Pérdida de la Planta de la Vida Eterna
Utnapishtim quiere descubrir qué podría justificar la admisión de Gilgamesh en la comunidad de los dioses. Para ponerlo a prueba, le indica al héroe que se mantenga despierto durante siete noches. Pero Gilgamesh duerme como piedra durante seis días y siete noches. No pasó la prueba y debe regresar con los mortales. Al despedirse, Utnapishtim le revela a su huésped el secreto de una planta espinosa que brinda vida eterna. A continuación, Gilgamesh ata piedras a sus pies, se deja hundir en el Apsu, un océano subterráneo de agua dulce, y recoge la planta mencionada.
Quiere probarla con un anciano en Uruk. En el camino de regreso, Gilgamesh se baña en el agua fría de un pozo, mientras una serpiente se acerca sin ser vista. Huele la planta, se la lleva consigo y muda de piel. Gilgamesh estalla en llanto. Todo fue en vano. La entrada a los inmortales está cerrada para él de una vez por todas. Regresa a Uruk con Urshanabi y le muestra la muralla de la ciudad.
La Inmortalidad a Través de la Historia
Shamash ya le advirtió a Gilgamesh que los dioses establecieron la muerte para la humanidad y reservaron la vida para ellos y que él no hallará la vida que busca. Su viaje en busca de la inmortalidad fracasa, como ha fracasado el viaje de Enkidu a los infiernos. La historia que habla del fracaso de Gilgamesh a la hora de intentar conseguir la inmortalidad es precisamente el medio por el que la consigue. La epopeya en sí misma es la inmortalidad y ha servido de modelo para cualquier cuento similar que se haya escrito desde entonces.
A través de su lucha por encontrarle sentido a la vida, Gilgamesh desafió a la muerte y, al hacerlo, se convierte en el primer héroe épico de la literatura mundial. El dolor de Gilgamesh y las preguntas que evoca la muerte de su amigo resuenan con todo ser humano que haya sufrido por el dolor y por el significado de la vida frente a la muerte. Parte de la fascinación por Gilgamesh reside en que, como cualquier otra gran obra literaria, nos dice mucho sobre nosotros mismos. Fomenta la esperanza de que, aunque no se pueda vivir para siempre, las decisiones que tomamos en la vida resuenen en la vida de los demás.
La lucha de Gilgamesh contra la aparente falta de sentido lo define, tal como define a cualquiera que haya vivido, y su búsqueda continúa inspirando a quienes reconocen cuán eterna e intrínsecamente humana es y siempre será esa lucha.
Cronología de la Epopeya de Gilgamesh y su Contexto Histórico
| Período | Fechas Aproximadas | Hitos Relevantes |
|---|---|---|
| Reinado de Gilgamesh (histórico) | ~2750 - 2650 a. C. | Rey de Uruk, constructor de las grandes murallas. |
| Primeras narraciones orales | ~2150 a. C. | Comienzo de la tradición oral sobre las proezas de Gilgamesh. |
| Primeros poemas escritos en sumerio | ~2100 a. C. | Inicios de la escritura de episodios independientes. |
| Versión paleobabilonia (acadio) | ~2000 - 1600 a. C. | Desarrollo de las primeras versiones acadias, incluyendo las tablillas de Pensilvania, Yale y Nippur. |
| Versión estándar (Sîn-leqi-unninni) | ~1300 - 1000 a. C. | El escriba Sîn-leqi-unninni compila y organiza los relatos en una obra continua. |
| Biblioteca de Asurbanipal (Nínive) | ~668 - 627 a. C. | Descubrimiento de la versión más completa de la epopeya en las ruinas de la biblioteca real. |
Génesis y evolución de la Epopeya de Gilgamesh, 2150-630 a. C.
