Ventajas del Liderazgo Transaccional: Eficiencia y Motivación en la Gestión de Equipos
El liderazgo no es un concepto único ni universal, sino una competencia que puede aprenderse y entrenarse. No se trata solo de dar órdenes, sino de guiar, motivar e inspirar a un equipo hacia una meta compartida. A lo largo del tiempo se han identificado diferentes estilos que responden a formas distintas de dirigir y motivar a las personas.
El liderazgo transaccional es un estilo de liderazgo basado en un sistema de recompensas y sanciones para motivar a los empleados y mantener el orden dentro de una organización. Este enfoque ha sido ampliamente estudiado en la teoría del liderazgo y ha demostrado ser efectivo en entornos donde la estructura y la disciplina son esenciales.
La palabra «transacción» se refiere al intercambio de un valor o bien entre dos o más personas. Como en ningún otro modelo de liderazgo, el trabajo realizado se convierte en un bien de intercambio directo. El liderazgo transaccional tiene como objetivo incentivar a los trabajadores y es una forma de lograr metas involucrando a todo el equipo.
El concepto de liderazgo transaccional fue popularizado por el politólogo James MacGregor Burns en su libro «Leadership» (1978), donde diferenció este estilo del liderazgo transformacional. Posteriormente, Bernard M. Bass desarrolló aún más la teoría del liderazgo transaccional.
El liderazgo transaccional opera bajo la premisa de que los empleados están motivados por recompensas extrínsecas, como aumentos salariales, bonificaciones o ascensos, y por la amenaza de consecuencias negativas, como sanciones o despidos.
🔥Liderazgo Transformacional vs Transaccional🔥
Características del Liderazgo Transaccional
El líder transaccional establece las directrices y las comunica de forma clara, de forma que todos los trabajadores conocen qué se espera de ellos. No existe confusión alguna, las instrucciones son claras y directas. El equipo las recibe y las pone en práctica.
- Recompensas: El líder emplea premios, como pueden ser ascensos, aumento salarial, reconocimiento…, para recompensar el trabajo bien hecho.
- Supervisión: Los líderes supervisan las actividades de cada uno de los trabajadores para asegurarse de que todo se lleva a cabo según lo pactado.
- Motivación Extrínseca: La motivación en este caso es extrínseca, se obtiene del exterior.
Al líder transaccional le interesan los resultados y, como tal, realiza un seguimiento y monitoreo permanente de las labores delegadas. El líder no se detiene en cuestiones que no tengan que ver con las labores que ha delegado en su colaborador.
Ventajas del Liderazgo Transaccional
Correctamente aplicado, el liderazgo transaccional puede traducirse en una serie de beneficios para la empresa. En los últimos años se ha hablado mucho de las ventajas del liderazgo transaccional.
- Efectividad: El sistema no se centra en cambiar o mejorar la organización en su conjunto, sino que busca objetivos a corto plazo. Por ello, funciona mejor con empleados motivados y elimina a los que no están comprometidos con el objetivo común.
- Cumplimiento: Tanto los recursos como las tareas están alineados en torno a un mismo objetivo.
- Alineación: Tanto los recursos como las tareas están alineados en torno a un mismo objetivo.
La clave del éxito de este esquema es que los trabajadores sientan que la evolución de los resultados de la compañía impacta directamente en sus propias condiciones contractuales. Al establecer unas metas claras de resultados y al concretar cuáles serán las consecuencias de alcanzar o no estos objetivos, todos los empleados conocen de antemano a qué se enfrentan y se muestran más motivados y resolutivos.
La aplicación de las técnicas del liderazgo transaccional suelen traducirse en una mejora de los resultados operativos a medio y largo plazo. Una ventaja adicional es la de que esta mejora de los resultados no es el resultado de ninguna inversión económica ni precisa de mayores recursos humanos. Contar con un sistema objetivo que permita premiar a los mejores trabajadores es clave.
El liderazgo transaccional plantea, por encima de todo, un modelo de gestión eficiente y pragmático. El líder se involucra menos en el día a día de los empleados, sin renunciar a brindarles el apoyo que estos precisen, y esto le permite dedicar más tiempo a otras tareas de mayor valor para la empresa.
Esto lo hace muy útil en situaciones en las que hay requisitos estrictos en cuanto a resultados y los plazos deben cumplirse sin falta. Asimismo, cuando los procesos tienen cierto carácter urgente y suponen entregas a corto plazo, el tipo de liderazgo más empleado es el autocrático, que centra la autoridad en una sola figura y hace visibles las jerarquías y los niveles de mando.
En general, podemos decir que puede ser recomendable en todas aquellas situaciones donde se requiera precisión, eficiencia y cumplimiento estricto de los procedimientos. Otro ejemplo en el que puede ser muy recomendable este estilo de liderazgo puede ser la línea de producción de una fábrica.
¿Cómo Aplicar el Liderazgo Transaccional?
El sistema de liderazgo transaccional no es el adecuado para cualquier situación o para cualquier empresa por lo que es necesario realizar una serie de pasos para aplicarlo:
- Analiza a tu organización y a los equipos que la componen: Es fundamental que analices el perfil de los empleados para saber si tienen la actitud necesaria.
- Establece la meta que deseas alcanzar: La meta a alcanzar puede ser de muy diverso tipo. La más habitual es la mejora de las ventas y de la productividad.
- Informa al equipo.
- Mide los resultados y entrega los premios: Finalmente deberás comparar los objetivos marcados y los resultados obtenidos.
Para medir el rendimiento de los trabajadores y proceder a una mejor evaluación de las tareas realizadas, los responsables de los equipos o el líder del proyecto pueden hacer uso de herramientas como el software de evaluación del desempeño. Esta herramienta permite realizar un seguimiento exhaustivo de todas las variables relacionadas con el rendimiento laboral.
Para mejorar la experiencia de tus empleados como líder transaccional es fundamental contar un software enfocado a la gestión de capital humano. En Sesame HR te ofrecen un software de Recursos Humanos que te ayudará en el desarrollo profesional de tu equipo.
Ejemplos de Liderazgo Transaccional en Empresas
Es un tipo de liderazgo que busca, con la aplicación de diversas estrategias, incentivar a los equipos para la consecución de un objetivo específico. Empresas como McDonald´s o Starbucks han aplicado el liderazgo transaccional para aumentar la productividad con estrategias como la elección del empleado del mes.
- McDonald’s: Es uno de los mejores ejemplos del modelo de liderazgo transaccional a gran escala.
- Starbucks: Howard Schultz, artífice del éxito de Starbucks, es uno de los principales ejemplos de aplicación del liderazgo transaccional y la mejora de los resultados.
Howard Schultz no fundó Starbucks pero fue el principal artífice del despegue de la conocida cadena de cafeterías desde su llegada a la compañía en 1982, de la que se convertiría en propietario cuatro años más tarde y a la que bautizaría con su denominación actual. Junto con una innegable visión comercial, Schultz demostró ser un líder netamente transaccional, transformando el modelo de negocio de la firma y catapultándola hacia el éxito.
Limitaciones del Liderazgo Transaccional
El modelo de liderazgo transaccional también ha sido objeto de ciertas críticas, motivadas, en ocasiones, por una incorrecta aplicación de sus principios de funcionamiento. En el mundo de los recursos humanos y el liderazgo organizacional existe cierta reticencia a este estilo de dirección de equipos. Sin embargo, a pesar de su popularidad, este tipo de gestión no es perfecto porque puede acarrear muchos problemas si no lo aplicas de forma correcta.
- Falta de Flexibilidad: En primer lugar, la falta de flexibilidad, que limita la creatividad de los miembros del equipo. Si alguien cuenta con una idea diferente a lo establecido en el plan, es posible que no la comparta debido a que no hay espacio para ello. Este líder no es la mejor fuente de inspiración para su equipo. Ofrece recompensas pero no te permite proponer, aportar o intentar mejorar nada.
- Excesiva Presión: El establecimiento de incentivos positivos y negativos para los empleados puede ser un poderoso estímulo para que estos incrementen significativamente sus niveles de productividad. Llevada al extremo, esta tendencia puede desembocar en casos de ansiedad o depresión, al tiempo que el clima de trabajo también podría empeorar. Cada vez está más presente en las empresas que para asegurar el rendimiento hay que cuidar todas y cada una de las fases por las que atraviesa un profesional. Y de eso también trata el liderazgo.
- Relación Impersonal: Los líderes transaccionales se centran, fundamentalmente, en la evolución de los resultados de la empresa. No significa necesariamente que no se interesen por la situación personal o profesional de los empleados pero sí que puede dar cierta sensación de impersonalidad.
- Menor Sentido de Pertenencia: A resultas de la desventaja anterior, los empleados pueden desarrollar un menor sentido pertenencia respecto a la empresa. Nada de ello tiene por qué ser negativo pero conviene recordar que los empleados menos comprometidos con la empresa son más proclives a abandonarla si surgen mejores oportunidades.
Es vital recordar que tratar a los empleados de forma impersonal no tiene por qué significar ignorar sus necesidades personales. Sabemos que el sentimiento de pertenencia a la empresa, su cultura y el equipo es una parte importante en el compromiso del empleado. No obstante, esto puede causar problemas cuando tus empleados hacen un trabajo deficiente.
Liderazgo Transaccional vs. Liderazgo Transformacional
Recuperando la distinción realizada por Burns en los años setenta, el liderazgo transaccional suele confrontarse con el modelo transformacional. El liderazgo transaccional supone asumir un rol algo más pasivo en lo que respecta a la gestión diaria de los equipos de trabajo. El liderazgo transformacional aspira a cambiar la manera en que los trabajadores realizan sus tareas, adecuándose siempre a los valores y los criterios de la empresa.
Aunque esta distinción no resulta tan clara, es habitual que el liderazgo transformacional fomente la innovación y la creatividad desde la propia dirección de los equipos. Los líderes transformacionales inspiran a los empleados animándolos a pensar fuera de su ámbito habitual de responsabilidades.
Los líderes que utilizan el estilo de liderazgo transaccional adoptan un enfoque descendente de la gestión. Toman decisiones y las comunican a sus empleados, que las siguen. Si el trabajo está bien hecho, los empleados son recompensados. En lugar de permitir que los empleados piensen por sí mismos, los líderes toman todas las decisiones.
El liderazgo transaccional es más eficaz para conseguir objetivos a corto plazo porque se centra en la acción más que en la motivación laboral. Por el contrario, el liderazgo transformacional se centra en cambiar la percepción del individuo sobre su papel dentro de la organización.
